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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2016

De cmo Occidente crea el terrorismo

Andre Vltchek
CounterPunch

Traduccin para Rebelin de por S. Segu


El terrorismo se presenta bajo muchas formas y muchas caras, pero la ms terrible de todas es su fra crueldad.

Se nos pide que creamos que los terroristas son unos sucios lunticos que corren por ah con bombas, ametralladoras y cinturones explosivos. Es as como nos dicen que los imaginemos.

Muchos de ellos llevan barba, casi todos tienen aspecto extranjero, no son blancos, no son occidentales. En resumen son tipos que pegan a sus esposas, violan nios y destruyen estatuas griegas y romanas.

En realidad, durante la Guerra Fra, hubo algunos terroristas de aspecto occidental: los izquierdistas pertenecientes a clulas revolucionarias, en Italia y en otros lugares de Europa. Pero slo ahora nos enteramos de que los actos terroristas que se les atribuyeron fueron cometidos realmente por el Imperio, por algunos gobiernos derechistas europeos y sus servicios de inteligencia. Recuerdan, los pases de la OTAN hacan saltar por los aires trenes dentro de tneles o bombardeaban estaciones de tren enteras?

Haba que hacerlo, con el fin de desacreditar a la izquierda y asegurarse de que la gente no llegara a ser tan irresponsable como para votar por los comunistas o los verdaderos socialistas.

Tambin haba algunos grupos terroristas en Amrica Latina, movimientos revolucionarios que luchaban por la libertad y contra la opresin, principalmente contra el colonialismo occidental. Era preciso contenerlos, liquidarlos y, si estaban en el poder, derrocarlos.

Pero los terroristas solamente se hicieron realmente populares en Occidente despus de que la Unin Sovitica y el bloque comunista fueran destruidos a travs de miles de acciones econmicas, militares y propagandsticas, y despus de que Occidente de repente se sintiera demasiado expuesto, solo sin nadie contra quien luchar. De alguna manera Occidente senta que necesitaba justificar sus monstruosas acciones opresoras en frica, Prximo Oriente, Amrica Latina y Asia.

Era necesario un nuevo enemigo poderoso, realmente poderoso, que permitiera racionalizar los astronmicos presupuestos militares y de servicios secretos. No era suficientemente convincente hacer frente a unos pocos cientos de bichos raros en algn lugar de la selva colombiana, o en Irlanda del Norte o Crcega. Tena que haber algo realmente enorme, algo que estuviese al nivel de la maligna amenaza sovitica.

Por cierto, qu gran prdida la de esa amenaza, de repente! Era slo una amenaza, por supuesto, no un peligro de ideales igualitarios e internacionalistas ...

As fue como Occidente vincul el terrorismo con el Islam, que es una de las mayores culturas del mundo, con 1.600 millones de seguidores. El Islam era lo suficientemente grande y poderoso como para asustar a muerte a las amas de casa de clase media de las zonas residenciales occidentales! Y encima, tena que ser contenido de todos modos, ya que era esencialmente tambin demasiado socialista y demasiado pacfico.

En ese momento de la historia, todos los grandes lderes seculares y socialistas de los pases musulmanes, (como en Irn, Indonesia y Egipto), fueron derrocados por Occidente, se maldijo su legado o simplemente estaban prohibidos.

Pero eso no era suficiente para Occidente!

Con el fin de hacer del Islam un enemigo de talla, el Imperio tena primero que radicalizarlo y pervertir los innumerables movimientos y organizaciones musulmanes, y a continuacin crear otros nuevos, entrenndolos, armndolos y financindolos adecuadamente, para que tuvieran realmente un aspecto suficientemente aterrador.

Hay por supuesto una razn ms importante por la cual el terrorismo, y en particular el musulmn, es tan esencial para la supervivencia de las doctrinas, el excepcionalismo y la dictadura global de Occidente, y es que el terrorismo justifica la idea de la superioridad cultural y moral absoluta de Occidente.

La cosa funciona del siguiente modo:

Durante siglos, Occidente se ha comportado como un monstruo loco sediento de sangre. A pesar de la propaganda glorificadora que transmiten los medios de comunicacin occidentales en todo el mundo, se estaba haciendo evidente para todos que el Imperio violaba, asesinaba y saqueaba en prcticamente todos los rincones del globo. Unas dcadas ms y el mundo vera a Occidente exclusivamente como una enfermedad siniestra y txica. Un escenario as tena que evitarse por todos los medios.

De modo que los idelogos y propagandistas del Imperio dieron con una nueva y brillante frmula: vamos a crear algo que tenga un aspecto y se comporte an peor que nosotros, y entonces podremos proclamar que seguimos siendo en realidad la cultura ms razonable y tolerante de la tierra!

Y vamos a hacer una autntica pirueta: vamos combatir contra nuestra propia creacin, vamos combatirla en nombre de la libertad y la democracia!

As es como naci una nueva generacin, una nueva hornada de terroristas. Y sigue viva y goza de buena salud. Vivita y coleando. Y se multiplica como las salamandras de Capek [1].


* * *

El terrorismo occidental no se discute en realidad, aunque sus formas ms extremas y violentas siguen maltratando el mundo sin descanso como lo ha hecho desde hace mucho tiempo, con cientos de millones de vctimas acumuladas por doquier.

Pero ni siquiera los legionarios y gladiadores del Imperio, como los muyahidn, al-Qaida, o ISIS, pueden acercarse a la barbarie que han demostrado una y otra vez sus maestros britnicos, franceses, belgas, alemanes o estadounidenses. Por supuesto que intentan sin descanso alcanzar el nivel de sus gurs y proveedores, pero simplemente no son capaces de alcanzar su violencia y brutalidad.

Es preciso contar con toda una cultura occidental para masacrar a cerca de diez millones de personas en una sola rea geogrfica, casi de una sola tacada.

* * *

Entonces, qu es el terrorismo real, y como podran ISIS y otros grupos parecidos seguir su liderazgo? Dicen que ISIS est decapitando a sus vctimas. Esto es algo muy malo, pero, quin ha sido su maestro?

Desde hace siglos, los imperios de Europa han estado asesinando, torturando, violando y mutilando a personas en todos los continentes del mundo. Los que no lo estaban haciendo de manera tan directa invertan en expediciones colonialistas, o enviaban a su gente a unirse a batallones genocidas.

El rey Leopoldo II y sus cohortes lograron exterminar a unos diez millones de personas en frica Occidental y Central, en lo que hoy se conoce como el Congo. Leopoldo cazaba a las personas como animales, obligndolos a trabajar en sus plantaciones de caucho. Si pensaba que no estaban llenando sus arcas con suficiente rapidez no dudaba en cortarles sus manos o quemar vivas poblaciones enteras dentro de sus chozas.

Diez millones de vctimas desaparecieron. Diez millones! Y este hecho no tuvo lugar en un pasado lejano, en una edad oscura, sino en pleno siglo XX, bajo el imperio de una monarqua considerada constitucional y autoproclamada democrtica. Cmo compararlo con el terrorismo dominante en los territorios ocupados por ISIS? Comparemos las cifras y el nivel de brutalidad!

Y desde 1995 la Repblica Democrtica del Congo ha vuelto a perder cerca de diez millones de personas ms en una orga de terror horrible, desatada por los delegados de Occidente, Ruanda y Uganda (vase el triler de mi pelcula Rwanda Gambit).

Los alemanes perpetraron genocidios en frica del Suroeste, en lo que hoy es Namibia. La tribu Herero fue exterminada, o al menos cerca del 90% de ella. Primero, la poblacin fue expulsada de sus tierras y hogares, y conducida al desierto. Si sobrevivan, los alemanes la acosaban con expediciones prenazis, usando balas y otros medios de asesinato en masa. Se llevaron a cabo experimentos mdicos en seres humanos, para demostrar la superioridad de la nacin germnica y la raza blanca.

Eran slo civiles inocentes, personas cuyo nico delito era no ser blancos y vivir en tierras ocupadas y violadas por los europeos.

Los talibanes no han llegado a tanto, ni tampoco ISIS!

A da de hoy, el gobierno de Namibia sigue exigiendo el regreso de un gran nmero de cabezas de su poblacin, cabezas que pertenecieron a cuerpos decapitados y luego fueron enviadas a la Universidad de Friburgo y a algunos hospitales en Berln, para llevar a cabo experimentos mdicos.

Imagnense si ISIS decapitase a miles de europeos para llevar a cabo experimentos mdicos con el objetivo de demostrar la superioridad de la raza rabe. Absolutamente impensable!

La poblacin local fue aterrorizada en prcticamente todas las colonias ocupadas por Europa, algo que he descrito en detalle en mi ltimo libro, de 840 pginas, Exposing Lies of the Empire .

Y qu decir de los britnicos y sus hambrunas, que utilizaban como tctica de control e intimidacin de la poblacin en la India! En Bengala no menos de cinco millones de personas murieron slo en 1943, cinco millones y medio en 1876-1878, cinco millones en 1896-1897, por nombrar slo unos pocos actos terroristas cometidos por el Imperio Britnico contra una poblacin indefensa obligada a vivir bajo su horrible y opresivo rgimen terrorista.

Lo que acabo de mencionar ocupa slo tres cortos captulos de la larga historia del terrorismo occidental. Podramos compilar toda una enciclopedia sobre este tema.

Pero todo esto se encuentra lejos de la conciencia occidental. Las masas de europeos y norteamericanos prefieren no saber nada sobre el pasado y el presente. En lo que a ellas concierne, gobiernan el mundo porque son libres, brillantes y grandes trabajadores. No porque durante siglos sus pases hayan saqueado y asesinado, y sobre todo aterrorizado al mundo, obligndolo a la sumisin.

Las lites conocen todo esto, por supuesto. Y cuanto ms saben, ms ponen en prctica este conocimiento.

El oficio del terrorismo y su experiencia se transmiten de los maestros occidentales a los nuevos reclutas musulmanes.

Si examinamos de cerca sus tcticas de intimidacin y terror, los muyahidn, al-Qaida o ISIS no son originales en absoluto. Se basan en las prcticas imperialistas y colonialistas de Occidente. Las noticias al respecto, o incluso sobre el terror que ha infligido al planeta Occidente, son meticulosamente censuradas. Nunca podr usted verlas en los programas transmitidos por la BBC o leer sobre ellas en los peridicos y revistas de los medios dominantes.

En cambio, la violencia y crueldad de las organizaciones terroristas clientelares se destacan constantemente. Nos las sirven en su ms mnimo detalle, repetidas varias veces y analizadas.

Todo el mundo est furioso, horrorizado. La ONU est profundamente preocupada, los gobiernos occidentales estn indignados, y el pblico occidental dice basta y no quiere inmigrantes de esos terribles pases cuna del terrorismo y la violencia.

Occidente simplemente tiene que hacer algo. Y aqu entra en escena la Guerra contra el Terror.

Se trata de una guerra contra el propio Frankenstein de Occidente. Es una guerra que nunca se espera ganar, porque si se gana, Dios no lo quiera, tendra que haber paz y la paz significa reducir los presupuestos de defensa y tambin hacer frente a los problemas reales de nuestro Planeta.

La paz significara que Occidente mira a su propio pasado. Significara pensar en la justicia y la reordenacin de la totalidad de las estructuras de poder del planeta. Y eso no se puede permitir.

De manera que Occidente est jugando a juegos de guerra; est combatiendo a sus propios reclutas (o simulando hacerlo), mientras personas inocentes siguen muriendo.

Ninguna parte del mundo, a excepcin de Occidente, sera capaz de inventar y dar rienda suelta a algo tan vil y brutal como ISIS o al-Nusra.

Si miramos ms de cerca la estrategia de estos grupos-implantes veremos que no tienen races en ninguna cultura musulmana pero en cambio estn totalmente inspirados en la filosofa occidental del terrorismo colonialista: Si no acatis plenamente nuestros dogmas y nuestra religin entonces os vamos a cortar la cabeza, os vamos a degollar, violar a vuestras familias enteras o arrasar por el fuego vuestras poblaciones. Vamos a destruir vuestro grandioso patrimonio cultural como lo hicimos en Amrica del Sur, hace 500 aos, y en tantos otros lugares .

Y as sucesivamente. Es necesaria realmente una gran disciplina para no percatarse de las conexiones.


* * *

En 2006 estaba yo de visita a mi amigo, ex presidente de Indonesia y gran lder progresista musulmn Abdurrahman Wahid, (conocido en Indonesia como Gus Dur). Nuestra reunin se celebr en la sede de la organizacin de masas Nahdlatul Ulama (NU). En ese momento NU era la mayor organizacin musulmana del mundo.

Estbamos discutiendo sobre el capitalismo y cmo estaba destruyendo y corrompiendo Indonesia. Gus Dur era un socialista en el armario y esa fue una de las razones principales por las que las serviles lites pro-Occidente y los militares de Indonesia lo depusieron de la Presidencia en 2001.

Cuando tocamos el tema del terrorismo dijo, de repente, con su tpica voz suave, apenas audible: Yo s quin hizo estallar el Hotel Marriott de Yakarta. Lo hicieron nuestros propios servicios de inteligencia con el fin de justificar el aumento de su presupuesto, as como la ayuda que han recibido desde el exterior.

Por supuesto, los militares, los servicios de inteligencia y la polica de Indonesia estn formados por una raza especial de seres humanos. Durante varias dcadas, desde 1965, han estado aterrorizando brutalmente a su propia poblacin, a partir del momento en que un golpe de estado prooccidental derroc al progresista presidente Sukarno y llev al poder a una camarilla militar fascista, apoyada por la comunidad empresarial, predominantemente cristiana. Este terror costo la vida de entre 2 y 3 millones de personas en la propia Indonesia, as como en Timor Leste y (hasta ahora) en Papa, territorio ocupado y saqueado a ultranza.

Tres genocidios en slo cinco dcadas!

El golpe de estado de Indonesia fue uno de los mayores actos terroristas en la historia de la humanidad. Los ros estaban obstruidos por los cadveres y sus aguas se haban vuelto rojas.

Por qu? Para que el capitalismo sobreviviera y las empresas mineras occidentales pudieran tener su botn, a expensas de una nacin indonesia completamente en ruinas. Para que el Partido Comunista de Indonesia (PKI), no pudiese ganar las elecciones democrticamente.

Pero en Occidente, esas matanzas intensivas de 1965 planificadas por el Imperio nunca recibieron la calificacin de terrorismo. La voladura de un hotel o un bar siempre la recibe, sin embargo, sobre todo si son frecuentados por una clientela occidental.

Ahora, Indonesia tiene sus propios grupos de terroristas. Son retornados de Afganistn, donde lucharon en nombre de Occidente contra la Unin Sovitica. Ahora, estn regresando de Oriente Prximo. Los recientes ataques en Yakarta podran ser slo un aperitivo, un comienzo bien planificado de algo mucho ms grande, tal vez de una apertura de un nuevo frente de soldados de juguete del Imperio en el Sudeste asitico.

Para Occidente y sus planificadores, cuanto ms caos, mejor.

Si se hubiera permitido a Abdurrahman Wahid mantenerse como presidente de Indonesia, no habra, probablemente, habido terrorismo. Su pas habra aplicado reformas socialistas, instituido justicia social, rehabilitado a los comunistas y abrazado el laicismo.

En las sociedades socialmente equilibradas, el terrorismo no prospera.

Pero esto sera inaceptable para el Imperio. Eso significara volver a los das de Sukarno. No se puede permitir que el pas musulmn ms poblado de la Tierra siga su propio camino, apunte al socialismo y aniquile las clulas terroristas.

Tiene que mantenerse al borde del abismo, tiene que estar listo para ser utilizado como un pen, tiene que tener miedo y dar miedo. Y as es.

* * *

Los juegos que Occidente est jugando son complejos y elaborados, son turbios y nihilistas, son tan destructivos y brutales que incluso los analistas ms agudos a menudo cuestionan sus propios juicios y lo que ven sus ojos, y se dicen: Podra todo esto estar realmente sucediendo

La respuesta breve es: S, puede. S, puede y ha podido, durante largas dcadas y siglos.

Histricamente, el terrorismo es un arma nativa de Occidente. Fue utilizada con generosidad por personajes como Lloyd George, primer ministro britnico que se neg a firmar el acuerdo que prohiba el bombardeo areo de civiles, utilizando para ello una firme lgica britnica: Nos reservamos el derecho de bombardear a esos negros. O Winston Churchill que estuvo a favor de gasear a las razas inferiores , como los kurdos y los rabes.

Por eso, cuando algn recin llegado un pas como Rusia se entromete, lanzando su verdadera guerra contra los grupos terroristas, todo Occidente entra en pnico. Rusia est echando a perder su juego! Est arruinando su exquisitamente elaborado equilibrio neocolonialista.

Basta con que miren ustedes lo estupendo que est todo: despus de matar a cientos de millones de personas en todo el globo, Occidente se autoproclama el campen de los derechos humanos y la libertad. Sigue aterrorizando al mundo, saquendolo, controlndolo totalmente, pero a la vez es aceptado como el lder supremo, como un asesor benevolente, como la nica parte fiable del mundo.

Y casi nadie re.

Porque todo el mundo tiene miedo.

Sus brutales legiones de Oriente Prximo y frica estn desestabilizando a pases enteros, sus orgenes son fcilmente rastreables, pero casi nadie se atreve a hacer este tipo de rastreo. Y algunos de los que han intentado murieron.

Cuanto ms amenazadores son estos monstruos terroristas inventados, fabricados e implantados, ms hermoso parece Occidente. Es todos cuestin de trucos. Tiene sus races en el mundo de la publicidad y en un aparato de propaganda de siglos.

Occidente hace como si luchara contra esas fuerzas oscuras profundas. Utiliza un potente lenguaje, virtuoso, basado claramente en el dogma fundamentalista cristiano. Se desencadena toda una mitologa, suena parecido al Anillo del Nibelungo, de Wagner. Los terroristas representan el mal, no un enorme desembolso de las arcas del Departamento de Estado, la Unin Europea y la OTAN. Son peores que el mismsimo diablo!

Y Occidente, cabalgando sobre su caballo blanco, un poquito bebido de vino pero siempre de buen humor, se presenta como una vctima y el principal adversario de esos grupos terroristas satnicos.

Es un espectculo increble. Una horrible farsa. Miremos debajo de la mscara del caballero: miremos esos dientes expuestos, esa sonrisa mortal. Miremos sus ojos rojos, llenos de avaricia, lujuria y crueldad.

Y no lo olvidemos nunca: el colonialismo y el imperialismo son las dos formas ms mortales del terrorismo. Y estas son todava las dos armas principales de ese caballero que est asfixiando el mundo.

Notas

[1] Karel Capek, La guerra de las salamandras, 1935

Andre Vltchek es filsofo, novelista, cineasta y periodista de investigacin. Ha cubierto guerras y conflictos en decenas de pases. Sus ltimas publicaciones son: Exposing Lies Of The Empire y Fighting Against Western Imperialism. Debate con Noam Chomsky: On Western Terrorism. Otras publicaciones: Point of No Return, Oceania y su provocador libro: Indonesia The Archipelago of Fear. Andre realiza reportajes para teleSUR y Press TV. Ha residido muchos aos en Amrica Latina y Oceania, y actualmente vive y trabaja en Asia Oriental y Oriente Prximo. Puede consultarse su sitio Internet o contactarlo en Twitter.

Fuente original: http://www.counterpunch.org/2016/01/22/how-the-west-creates-terrorism/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor ya Rebelin como fuente de la traduccin.



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