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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2016

En el Estado judo la igualdad para los rabes es imposible por definicin

Umar al-Ghubari
972mag

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Palestinian citizens of Israel stand on a car during clashes in Umm al Fahem, Israel, October 27, 2010. (photo: Oren Ziv/Activestills.org) 

Ciudadanos palestinos de Israel parados en un coche durante los enfrentamientos en Umm al Fahem, Israel, 27 de octubre de 2010. (Foto: Oren Ziv / Activestills.org)

Esta semana la radio del ejrcito israel, Galei Tzahal, realiz una encuesta que entre otros temas abord la actitud de los judos de Israel con respecto alos derechos de igualdad para los ciudadanos rabes de Israel. Los resultados de la encuesta, realizada entre 503 judos, revelaron que el pblico judo en este pas est casi igualmente dividido sobre este tema. El 45 % se opone por completo a la igualdad de derechos para los ciudadanos rabes del Estado, el 43 % est a favor, el 6 % respondi "depende" (no est claro de qu) y otro 6 % no sabe no contesta.

Dos puntos interesantes surgen de la forma en que se llev a cabo esta encuesta. En primer lugar, en una sociedad militarista como la israel, no es de extraar que una estacin de radio del ejrcito intervenga en el mbito civil, sin lugar a dudas para reflejar la clara superposicin entre la sociedad civil (juda) y el mbito militar en Israel. En segundo lugar, quienes condujeron la encuesta slo preguntaron a los judos y estn actuando, por lo tanto, sobre la idea de que los judos en este pas tienen la facultad exclusiva de determinar el si y el cmo debe ser la igualdad con los rabes. De esta manera continan dibujando la opinin pblica en el sentido de que los judos tienen la ltima palabra.

68 aos de fracaso

Debido a estas concepciones profundamente arraigadas que se derivan de la propia definicin del Estado como el Estado del pueblo judo, no hay ninguna posibilidad de lograr la igualdad enIsrael, incluso si los resultados de la encuesta sirvieron para mostrar que una gran mayora de los judos, en principio, apoyaron la igualdad. Esto no es slo acerca de lo que quiere la gente, es una cuestin de si esto es posible. El Estado de Israel, con su autodefinicin, su misin, la forma en que se cre, sus prioridades, sus smbolos, su nombre y el himno nacional, no puede,incluso si se quiere, lograr la igualdad entre los judos y no judos.

El Estado de los judos es, por necesidad, un Estado racista. No puede ser otra cosa. Esto est estructurado y enraizado en su propia definicin. Est fundado en el privilegio de los judos su supremaca y soberana. Y muchas de sus leyes estn legisladas y muchos de sus objetivos se formularon sobre la base de dar preferencia a sus ciudadanos judos.

Desde el establecimiento del Estado los ciudadanos palestinos, as como una pequea parte de los ciudadanos judos, han luchado para lograr la igualdad de los "rabes de Israel". Podemos suponer que algunos de los lderes del Estado, de hecho, crean en la igualdad como un valor. Pero el resultado solo ha sido de 68 aos de fracaso. La discriminacin contina mientras la igualdad parecemuy lejos. Es posible que todas esas personas fracasasen porque no eran lo bastante buenas, no tenan el talento suficiente o no eransuficientemente resultas?

No es el momento, despus de todos estos aos, de pedir por lo que no funciona? Qu hace que todos los intentos sobre la igualdad fracasen?

Palestinians citizens of Israel shout slogans during a protest against the Prawer-Begin plan, Jaffa, November 28, 2013. (Oren Ziv/Activestills.org)

 Ciudadanos palestinos de Israel gritan consignas durante una protesta contra lel plan Prawer-Begin n, Jaffa, 28 de noviembre de 2013. (Oren Ziv / Activestills.org)

Qu es lo que no han intentaron y lo que no han invertido en ello? Energa, tiempo, discusiones, discursos, promesas, reuniones, manifestaciones, arrestos, violencia, muertos, heridos, huelgas, asambleas, informes, estudios de investigacin, comits, mandatos judiciales del Tribunal Superior, recomendaciones, resoluciones, planes e incluso presupuestos, pero la igualdad no ha llegado. Tampoco la voluntad de igualdad sobrevino. Porque, cmo se pueden hacer dos cosas contrarias -discriminar garantizar la igualdad- al mismo tiempo?

Por ejemplo, en un Estado que se define, como Estado de los hombres, las mujeres nunca sern iguales. Incluso si su igualdad est consagrada en el primer prrafo de su declaracin de independencia. Un Estado que es, desde el principio, establecido para los blancos, nuncalograr asegurar la igualdad para los negros, incluso si se pretende hacerlo. An cuando sus lderes blancos negocien con los lderes negros, aun si hablan juntos y declaran que estn decididos a lograr la igualdad y la convivencia entre blancos y negros en el Estado de los blancos, no van a tener xito. La fundacin discriminatoria en que se basa el Estado es ms fuerte que cualquier plan o cualquier presupuesto. Esto es lo que les est ocurriendo a los palestinos en el Estado de los judos, que adems de su autodefinicin racista, insiste en preservar una mayora juda aplastante a cualquier precio, lo que significa mantener a los rabes como una minora marginal a cualquier precio. Muestra que convertir a los palestinos en una minora en el Estado no fue accidental y ciertamente, no fue el resultado de las circunstancias. Esta es una traduccin prctica del significado de un Estado judo.

Su nombre tambin, Israel, es un reflejo de esta concepcin. Los que eligieron el nombre del Estado crearon la exclusin deliberada y la alienacin de los ciudadanos que no estn conectados a "Israel", el abuelo mayor de la tribu de los israelitas. Cmo podra alguien que est fuera de esta tribu sentir que pertenece o es un igual? Cun abusivo es imponer por la fuerza una identidad israel contra los palestinos que acababan de ser derrotados por los mismos israeles? Y hoy se requiere de ellos no slo que sean israeles, sino que sean " israeles hasta el final", como el primer ministro declar recientemente.

Cambie la ideologa, no la estrategia

La igualdad en el Estado de los judos es inalcanzable y la lucha para lograr esa igualdad, acaso, sera intil. Incluso si se quiere seguir siendo un sueo. Es una ilusin. Incluso si va a haber un primer ministro rabe en Israel actuar de acuerdo con sus leyes, con su propia definicin y objetivos de los de hoy y no para lograr la igualdad para los rabes. Debido a que el fracaso est determinado desde el principio. Est grabado en la definicin del Estado y se incrust en el carcter del rgimen. Este es el significado del Gobierno judo. Los que en el curso de 68 aos no han construido una sola ciudad rabe, y en ese perodo se han construido cientos de ciudades para los judos, y los que crearon un presupuesto nueve veces mayor para los estudiantes judos que para los rabes, no pueden afirmar que esto sucedi por error o debido a la falta de atencin, ni como resultado de la negligencia o de un fracaso de la poltica. Esta es una visin del mundo.Una ideologa. Despus de todo est claro que un judo es preferible a un rabe aqu y est claro que esto va a encontrar su expresin en todas las esferas de la vida: en los presupuestos del Estado, en la actitud de la polica, en los controles de seguridad de los aeropuertos, en los planes maestros, en las lneas de ferrocarril, etc.

Para eliminar la discriminacin y cambiar las relaciones de poder entre judos y rabes hacia la igualdad real es necesario renunciar a la ideologa que produce desigualdad. Los que llevan la bandera de la lucha tienen que cambiar de direccin y exigir el establecimiento de un marco poltico verdaderamente democrtico, uno que no otorgue preferencia a una raza sobre otra. Esto allanar el camino para una lucha que tenga la posibilidad de aplicar el principio de igualdad. La igualdad completa, no como un gesto o sutileza de parte de la mayora -independientemente de quien es la mayora- tampoco como un premio por buena conducta por parte de la minora, sin importar quin es la minora. Igualdad sin reservas, lo que elimina la ecuacin de gobernantes y gobernados, ocupantes y ocupados, expulsores y expulsados.

All es adonde se debe dirigir la lucha.

Umar al Ghubari es facilitador grupal, un educador de poltica, y documenta y fotografa sobre la Nakba palestina. Este artculo fue publicado por primera vez publicado en hebreo en Llamada Local.

Traducido del hebreo al ingls por Richard Flantz

Fuente: http://972mag.com/in-the-jewish-state-equality-for-arabs-is-impossible-by-definition/116225/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y a Rebelin como fuente de la traduccin.

 



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