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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2016

La fragmentacin del conocimiento

Horacio Torvisco Pulido
Rebelin


Introduccin

la actual fragmentacin del conocimiento y el caos resultante en la filosofa no son reflejos del mundo real, sino artefactos del saber [1]

La fragmentacin entre las distintas ramas del saber es un asunto presente en el momento actual, algo que ocurre entre las diferentes disciplinas pero que tiene una especial relevancia en lo que se conoce como ciencias y humanidades, algo que con el paso del tiempo y la organizacin del conocimiento no parece remitir.

Este trabajo intenta reflexionar sobre distintas razones que invaliden esa visin fragmentada del conocimiento.

Algunas causas que intentan justificar esta fragmentacin

El conocimiento y los campos del saber que se van abriendo son tan amplios que con el fin de avanzar ms rpida y eficazmente en su estudio y desarrollo se han ido especializando, cada vez ms, en sus diferentes disciplinas.

A partir de la revolucin industrial, donde se detecta que la ciencia y la tecnologa son elementos bsicos para el desarrollo y mejora de la produccin industrial, convierte al hecho cientfico-tecnolgico en algo fundamental en el proceso productivo y de innovacin industrial, dndole un importante poder de decisin a los dueos de los medios de produccin, permitindoles, de manera significativa dirigir los esfuerzos cientficos a aspectos relacionados con la mejora productiva de forma prioritaria y casi excluyente. En ese escenario las humanidades resultan un cuerpo extrao en este entramado del conocimiento por su inutilidad en esa instrumentalizacin, e incluso, por su posible componente crtico hacia el propio sistema imperante.

En sus orgenes el moderno conocimiento cientfico tuvo que enfrentarse con el poder de la jerarqua catlica y su visin teolgica del mundo, no en vano, dos cientficos/filsofos, se haban atrevido a desbancar del centro del Universo, Coprnico, y del regazo de haber sido creados a imagen y semejanza de Dios, Darwin, a la criatura humana. Una visin, la teolgica, que no aceptaba explicaciones sobre la existencia del universo y del ser humano que se apartasen de la ortodoxia de su propio magisterio, imponindola por todos los medios, incluso de forma violenta en muchos casos. Esto devino en una ancestral desconfianza entre ciencia y teologa.

Finalmente, no es ocioso sealar en esta breve e incompleta casustica, la diferente forma en que cada conocimiento se expresa en la argumentacin de sus contenidos. Predominando el lenguaje matemtico y objetivo en las ciencias, y una forma ms literaria en las humanidades. Aunque, y tal como seala A. Damasio, no slo es eso en el caso del lenguaje cientfico:

la voz del cientfico no tiene por qu ser el simple registro de la vida tal como es; el conocimiento cientfico puede ser un pilar que ayude a los seres humanos a resistir y prevalecer. [2]

Luego existen varias causas que intentan justificar, de alguna manera, esa fragmentacin del conocimiento y lo que es peor, en la versin ms radical, una narracin dicotmica que establece que slo puede ser plausible una u otra, negando la posibilidad de que exista una suerte de cooperacin que ayude a entender de forma ms completa la realidad. Una dicotoma que intenta contraponer tericamente dos formas diferentes de entender la realidad, impidiendo, adems, que ambas, en una creativa y honesta tensin poltica e intelectual puedan actuar como vectores de desarrollo de la Humanidad.

Razones a favor de una visin complementaria de la realidad entre ciencia y humanidades

El conocimiento, que posteriormente se convierte en accin prctica, necesita cada vez ms de la utilidad generosa y de la lucidez racional, para entender y atender los problemas que ataen al humano, como la explosin demogrfica, la destruccin de la biodiversidad del planeta, el despilfarro y consiguiente escasez de recursos naturales como el agua, posibilidades e incertidumbres de la ingeniera gentica, descontrol programado de los mercados y la economa, migraciones masivas, insuficiencia de los estados nacionales como marco de la vida poltica, etc. Asuntos estos que, de no resolverse de manera satisfactoria, sern un obstculo insalvable en la estabilidad y bienestar mundial.

La ciencia y las humanidades en un acto de convergencia y trabajo multidisciplinar en la produccin de conocimiento, deben elaborar visiones polticas, sociales y econmicas del mundo, en lo que a produccin, reparto y consumo de bienes se refiere, de forma responsable dndole un sentido que dignifique al humano y respete al medio natural, incluso reprobando esa discutible racionalidad que identifica siempre lo bueno con lo ms eficaz y con el mximo beneficio, cosificando al ser humano.

En el sentido que aqu se est considerando, la economa es una de esas ramas del conocimiento que se mueve de forma un tanto escurridiza entre la ciencia y las humanidades. Independientemente del inters con que determinados economistas la intentan ubicar en un estatus cientfico incontrovertible con el argumento de que su relato econmico se fundamenta, cada vez ms, en el lenguaje matemtico. Esta visin un tanto sesgada no considera que anterior al uso de esas matemticas hay todo un proceso de estudio, valoracin y toma de decisiones que tiene mucho ms que ver con el comportamiento tico humano y con intereses polticos y sociales, que con la racionalidad matemtica.

Existen ms ejemplos referidos a la fsica, a la biologa o la medicina[3], donde el trabajo cooperativo entre las ciencias y las humanidades queda an ms justificado, no tanto para discutir, cuestionar, o consensuar leyes fsicas o descubrimientos en el funcionamiento de la gentica de los seres vivos, sino para alcanzar puntos de entendimiento social de hasta dnde, cmo, y a qu ritmo, el humano debe adentrarse de manera prctica en las oportunidades que la ciencia ofrece. En definitiva, sera darle un sentido democrtico y ticamente responsable al principio de que no todo lo que puede hacerse debe hacerse y ah es donde cobra su mximo sentido esa visin colaborativa de todas las ramas del saber, enriqueciendo y enriquecindose de esa cooperacin.

Uno de los argumentos que intenta justificar esta fractura progresiva del conocimiento, como ya se seal anteriormente, es el de la eficacia que se alcanza con la especializacin, un argumento no desdeable, pero s quizs matizable. La ciencia, como algo que produce el humano se realiza en contextos sociales, no es slo el resultado del trabajo del cientfico en un laboratorio, es, sobre todo, la experiencia de personas y actos que influyen y son influidos por el contexto social, que buscan dar soluciones a problemas de personas no a abstracciones que nada tengan que ver con ellas, e incluso, pueden representar intereses ms particulares o individuales ticamente cuestionables[4]. Adems, esa visin que muchas veces se da de la actividad cientfica totalmente neutra, objetiva y limpia de cualquier subjetivismo, frente a las humanidades preadas de subjetivismo y de relativismo es algo cuestionable.

tal vez la razn no sea tan pura como la mayora pensamos o desearamos que fuera, puede que las emociones y los sentimientos no sean en absoluto intrusos en el bastin de la razn: pueden hallarse enmallados en sus redes, para lo peor y tambin para lo mejor [5]

Un contexto social que para ser comprendido y explicado requiere que no sean separados los elementos bsicos de los que se compone. La complejidad que acontece en la realidad implica tener en cuenta esta fundamental relacin entre el todo y las partes, que van desde la economa a la fsica o a la biologa, pasando por la poltica, o la psicologa e incluso la mitologa.

la supremaca del conocimiento fragmentado segn las disciplinas impide a menudo operar el vnculo entre las partes y las totalidades y debe dar paso a un modo de conocimiento capaz de aprehender los objetos en sus contextos, sus complejidades, sus conjuntos. [6]

En lo que se refiere a los detentadores de los medios de produccin y teniendo en cuenta que el principal elemento que condiciona la propiedad de los medios de produccin actual es el dinero y su representante ms genuino el capitalismo financiero, se configura un hecho cientfico donde los parmetros que rigen su funcionamiento estn condicionados por una visin economicista, desatendiendo reas especficas relacionadas con las ciencias sociales y las humanidades. Sin ir ms lejos dentro del VII Programa Marco, principal instrumento de financiacin de proyectos de I+D de la Unin Europea durante el periodo 2007-2013, el peso especfico del apartado Ciencias socioeconmicas y humanidades, represent sobre el total el 1,23% [7] . Este control, mediante la asignacin de recursos financieros, es un elemento bsico y condicionante del desarrollo prctico y terico del conocimiento en general, con responsabilidades en esta fragmentacin a la que se est aludiendo.

Para terminar

La superacin prctica de esta fragmentacin de la que se habla, en una realidad planetaria cada vez ms compleja y lquida, exige una accin prctica en diferentes etapas, que van desde la formacin intelectual, donde se debe incidir desde sus comienzos en actitudes abiertas que posibiliten habilidades cognitivas para situarse en nuevos y cambiantes escenarios, hasta la forma de trabajar en las universidades y centros de investigacin, donde el mestizaje intelectual y los grupos multidisciplinares sean la norma y no la excepcin del futuro. Los retos que esperan a la Humanidad son de tal calado que se necesitar el concurso inevitable de la ciencia y de las humanidades.

Lo interesante sera que los cientficos tuviesen en cuenta en su trabajo esa visin de los asuntos que se ocupa de la historia de la ciencia, de la condicin humana y de los contextos sociales en los que llevan a cabo su trabajo, algo sobre lo que las humanidades vuelcan su tiempo y estudio, evitando as que su trabajo est regido por una razn instrumental donde el pensamiento y la razn quedan reducidos a una suerte de algoritmos de alta productividad econmica. Asimismo, y en el caso de las humanidades, pensar y elaborar su trabajo teniendo muy en cuenta las valiosas aportaciones que la ciencia, en sus diversos campos est ofreciendo, y que van ms all de considerar a sta, simplemente, una forma ms de conocimiento. Esto permitira a las humanidades ampliar sus horizontes de la realidad fsica del mundo y las personas, y estar en mejores condiciones para la produccin de reflexiones y explicaciones ms consistentes.

NOTAS:

[1] Consilience La unidad del conocimiento. Edward O. Wilson. Editorial Galaxia Gutenberg. Pgina 15.

2 Antonio Damasio. El error de Descartes. Pg. 289. Editorial: Drakontos.

3 En el campo de la medicina existe diferencia entre los conceptos: tratar la enfermedad a tratar al enfermo. El primero sera un ejemplo de conocimiento fragmentado y el segundo de conocimiento complementario.

4 Algunos historiadores demostraron que la visin gentica provena de una perspectiva particular sobre lo vivo, que en la dcada de 1940 goz del respaldo econmico imprescindible de la Fundacin Rockefeller, la cual financiaba un gran nmero de centros de investigacin en el mbito de la sanidad y que, ms adelante, fue sospechosa de alentar la eugenesia. LE MONDE diplomatique, diciembre 2015. Cmo se justifica la autoridad de las ciencias? Pablo Jensen.

5 Antonio Damasio. El error de Descartes. Pg. 10. Editorial: Drakontos.

6 Edgar Morn. Los siete saberes necesarios para la educacin del futuro. UNESCO.

7 http://www.cdti.es/recursos/ Pg. 7. Consultado 23_01_2016.



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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