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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2016

Trabajo Garantizado, aplicacin en ayuntamientos y autonomas

Eduardo Garzn
El Salmn Contracorriente

Sntesis del artculo de Eduardo Garzn "Trabajo Garantizado: aplicacin en entidades locales y/o autonmicas", publicado en el nmero 4 de la revista Pensar desde Abajo


La propuesta de Trabajo Garantizado (TG) fue ideada en los aos sesenta del siglo pasado por el prestigioso economista Hyman Minsky como una solucin a los problemas del desempleo que ya se vislumbraban entonces en la mayora de las economas capitalistas occidentales. El diagnstico de partida era sencillo: en la nueva fase del sistema econmico capitalista (frecuentemente denominada neoliberalismo) el sector privado no es capaz de crear suficientes puestos de trabajo para alcanzar el pleno empleo debido a las limitaciones que muestra la lgica de la rentabilidad econmica en un contexto de intenssima competencia internacional, de determinados avances tecnolgicos y de transformacin en la organizacin del trabajo.

En consecuencia, la receta del problema es tambin sencilla: se torna indispensable que intervenga el sector pblico creando la cantidad de puestos de trabajo que sean necesarios para alcanzar el objetivo del pleno empleo. El objetivo es que ninguna persona se quede sin trabajar si ese es su deseo, un derecho recogido en el artculo 35.1 de la Constitucin Espaola. Se trata, pues, de convertir ese principio orientador en un derecho fundamental que disfrute de un status especial con garantas: frente al derecho del ciudadano a trabajar, la obligacin del sector pblico de garantizrselo.

Creacin de nuevos puestos de trabajo

Resulta indispensable disociar el trmino trabajo de empleo. Un trabajo es todo aquel trabajo fsico o intelectual que redunda en algn tipo de beneficio, econmico, social, cultural, ecolgico o de otra naturaleza. En cambio, un empleo es todo aquel trabajo por el que, quien lo realiza, recibe una contraprestacin econmica. El cuidado en el hogar de un padre a su hijo es un trabajo pero no un empleo.

En Espaa hay ms de cinco millones de desempleados, pero esto no quiere decir que no estn llevando a cabo ningn trabajo. Por eso, una forma importante y necesaria de crear puestos de trabajo con el TG es remunerando, visibilizando, dignificando y repartiendo buena parte de todo ese trabajo invisible que es absolutamente crucial para el desarrollo social, econmico y humano de nuestras comunidades. Pero cuidado, la idea no es remunerar un trabajo que es realizado mayoritariamente por mujeres para que sigan realizndolo ellas a cambio de una renta monetaria, sino trasladar al mbito pblico un trabajo que se lleva a cabo en el mbito privado.

El TG servira para dos cosas importantes: por un lado, para visibilizar, remunerar y dignificar un trabajo que hoy da es subestimado e invisible. Por otro lado, liberar total o parcialmente a las personas que hoy da dedican ingentes cantidades de horas a los ciudados en sus hogares y que mayoritariamente son mujeres, de forma que se avanza en la reduccin de las desigualdades de gnero. Estamos hablando tambin, al fin y al cabo, del reparto del tiempo de trabajo.

En segundo lugar, es importante redefinir el concepto de la economa. En los centros acadmicos se est dejando en un segundo lugar buena parte de lo que hay que entender como economa: aquello que nos da utilidad, que nos permite vivir mejor, que nos hace ms felices. Hay que repensar la economa y dejar de concebirla como algo relacionado exclusivamente con el beneficio, con lo fsico y con el mercado.

Las actividades propuestas consisten fundamentalmente en servicios personales y ecolgicos no intensivos en recursos naturales ni en generacin de residuos, de forma que el impacto medioambiental es muy reducido. A ello hay que sumarle que en el reparto de los empleos debe primar la cercana entre los puestos de trabajo y el lugar de residencia, de forma que el consumo energtico derivado del desplazamiento tambin se reduce.

Financiacin de los nuevos puestos de trabajo

Tras conocer la propuesta de TG, cmo pagar los nuevos puestos de trabajo? En primer lugar, repensemos el dinero en su sentido ms general.

Naturaleza del dinero | El dinero es un invento del ser humano para facilitar las transacciones econmicas que tienen lugar en una sociedad. Es slo una unidad de medida para registrar cunto aportan las personas a la sociedad. El dinero es la forma que tiene la sociedad de medir todo el valor que aporta la gente y es a las deudas lo que los kilmetros a la distancia. Es una unidad de medida, un concepto abstracto que no se puede tocar.

Precisamente por esto, no tiene sentido hablar de escasez de dinero. Si queremos medir una deuda y no tenemos a mano dinero, podemos crearlo. En otras palabras: si queremos medir la deuda que la sociedad adquirira con el nuevo trabajador del TG por aportar valor, bastara con crear la cantidad de dinero necesario. As de sencillo. Ahora bien, que podamos crear dinero no quiere decir que siempre sea conveniente hacerlo. Existen lmites a tener en cuenta que se pueden resumir en cuatro:

Respecto a la ltima limitacin mencionada, es necesaria una matizacin importante: la aparicin de tensiones inflacionistas no es automtica ni instantnea a la generacin de dinero, algo que muchos economistas sealan errneamente. Que los empresarios decidan elevar los precios de sus productos depende de muchos otros factores diferentes a la cantidad de dinero en circulacin (capacidad de produccin, nivel de competencia, disposicin a incrementar beneficios, facilidad tcnica de modificar los precios... De todo esto deducimos que se podran crear muchos puestos de trabajo sin la necesidad de que surgieran tensiones inflacionistas. De hecho, en la mayora de pases avanzados el problema de empresas y autnomos es que no tienen suficientes clientes. Lo que hoy quieren la mayora de vendedores es vender todo lo que producen y mejorar algo su situacin, no hacerse de oro aumentando los precios aprovechndose de los clientes.

En el hipottico caso de que aparecieran tensiones inflacionistas, el Estado puede reaccionar a tiempo reduciendo la cantidad de dinero en circulacin, ya sea reduciendo gasto pblico o incrementando impuestos, con el objetivo de controlar la inflacin. De lo que se trata es, precisamente, de crear tantos puestos de trabajo como sean necesarios hasta llegar al punto en el que empecemos a tensionar la economa, momento temporal que est muy distante ahora.

Sin embargo, la economa espaola se encuentra inserta en el marco econmico y poltico de la Unin Europea, regida por unos planteamientos neoliberales opuestos frontalmente a la creacin directa de empleo pblico a travs de generacin de dinero. Esto conlleva importantes problemas a la hora de aplicar un TG, puesto que ni tenemos soberana monetaria (capacidad de generar dinero) ni el Banco Central Europeo est dispuesto a respaldar un TG. De ah que haya que plantear un proceso de financiacin diferente.

Crditos fiscales transferibles | La alternativa de financiacin ms rpida y adecuada sera la generacin de crditos fiscales -instrumento que concede el sector pblico a una empresa o individuo para que pueda pagar sus impuestos con l-. Es una opcin recurrente en empresas que hayan presentado prdidas o que guardan parte de sus beneficios y los deja inmovilizados. Por ejemplo, si una empresa tiene que pagar 100 euros en impuestos y tiene en su poder crditos fiscales por valor de 100 euros o ms podr saldar la deuda con Hacienda recurriendo a ellos. La empresa se deshar de esos crditos y al mismo tiempo eliminar ese compromiso de pago.

Supongamos que el sector pblico permite que esos crditos fiscales sean transferibles entre agentes econmicos, que sirvan para pagar cualquier tipo de impuesto y que parte del salario de los trabajadores del TG sea pagado con este instrumento. De esta forma, los trabajadores del TG podran comprar bienes y servicios utilizando euros pero tambin usando crditos fiscales. El resultado es que aunque no se hayan creado nuevos euros, s que hay ms dinero en circulacin. Dinero en el sentido de unidad de medida. Esto permite al Estado un mayor margen de maniobra fiscal y generar ms puestos de trabajo de TG de los que podra crear sin recurrir a los crditos fiscales.

Una frmula de financiacin similar es la moneda social. La diferencia ms importante es que los crditos fiscales son creados por los gobiernos locales y aceptados por ellos para el pago de impuestos, mientras que las monedas sociales son impulsadas por organizaciones privadas sin nimo de lucro y no son aceptadas para el pago de impuestos. No obstante, muchas monedas sociales han recibido apoyo explcito de los ayuntamientos y tambin de entidades bancarias. Las monedas sociales ms importantes son las de Priem am Chiemsee (Alemania) desde 2003, Bristol (Reino Unido) desde 2012, y Toulousse (Francia) desde 2011. En el ltimo caso, el ayuntamiento paga parte de los subsidios de desempleo en moneda social.

Reforma fiscal y redistribucin de gastos | Esta alternativa de financiacin es menos rpida y apropiada que la anterior, aunque perfectamente compatible. En la actualidad se emplea mucho dinero en 1) intentar que muchos desempleados encuentren trabajo en el sector privado, 2) ayudas monetarias a personas sin ingresos, y 3) resolver problemas derivados del desempleo. Esta opcin integrara buena parte de los gastos recogidos en los puntos 1 y 2 para, con el paso del tiempo, ahorrar gastos en el punto 3.

Est claro que algo falla en la forma en que se combate el desempleo. Y lo que falla es la teora, no tanto la puesta en prctica de la misma. El problema es que tanto en la citada teora del mercado de trabajo como en las mentes de los gobernantes impera la idea de que los puestos de trabajo estn ah, estn dados, y que por lo tanto lo nico que hay que hacer es acondicionar a los parados para encuentren esos empleos. No se enteran o no se quieren enterar de que simplemente esos puestos de trabajo no existen.

Por eso, una mejor forma de combatir del desempleo es crear directamente esos puestos de trabajo con el TG. Poner todas las esperanzas en esperar a que los empresarios creen empleos o que los ciudadanos se autoemplean es absurdo. Puestos a utilizar dinero pblico con el objetivo de aumentar el volumen de empleo, creemos directamente puestos de trabajo mediante un TG y dejemos de malgastar recursos intentando conectar parados con empleos inexistentes.

La aplicacin del programa en la economa espaola, teniendo en cuenta una horquilla salarial de 900 a 1.200 euros mensuales, tendra un coste del 2,68% del PIB, un coste muy inferior a lo que se podra recaudar si se combatiese con decisin el fraude fiscal de grandes empresas y fortunas. Es ms, los sucesivos gobiernos espaoles han dedicado ms de un 6,9% del PIB a dar dinero a la banca, endeudndose en los mercados financieros por ello. Si hubiese voluntad poltica cualquier gobierno podra implementar desde ahora mismo un Trabajo Garantizado, ya fuese recaudando ms dinero o endeudndose.

La aplicacin del TG desde lo local y lo autonmico

Debido a la reforma de las Haciendas Locales el margen fiscal de las administraciones locales es muy reducido. Para colmo, la legislacin espaola impide a un ayuntamiento crear nuevos puestos y limita sustancialmente que pueda modificar algunas figuras impositivas existentes. En el caso de las autonomas el margen es mayor, aunque la aplicacin del TG en condiciones ptimas es limitada en comparacin con el mbito estatal.

Lo ideal es que los ayuntamientos y autonomas creen crditos fiscales para desarrollar polticas de TG. Sin embargo, tambin existen diferentes vas para mejorar el margen presupuestario.

Desde el gobierno local se pueden modificar o crear nuevas figuras impositivas siempre desde los principios de izquierda y la justicia social, teniendo en cuenta que deben ser progresivos, alterar lo mnimo las decisiones de quienes pagan esos impuestos y lo ms simples posible, puesto que las capacidades de gestin y control tributario son limitadas en administraciones locales.

Una explicacin al respecto de este tipo de figuras impositivas es la realizada por el profesor de Derecho Financiero y Tributario Agustn Turiel. Para empezar, sera conveniente reformar:

En segundo lugar, existen impuestos eliminados que se pueden recuperar:

En tercer lugar, se pueden crear diversos impuestos:

De acuerdo a un importante nmero de estudios de viabilidad, el coste de la implementacin del Trabajo Garantizado es perfectamente asumible por sociedades desarrolladas como la nuestra. Y aunque la medida est pensada para ser aplicada desde el mbito estatal, aunque gestionado en los ayuntamientos, hay margen para llevar a cabo algunas polticas de TG desde municipios y comunidades autnomas y aunque la mejor opcin es recurrir a los crditos fiscales como instrumento de financiacin, existen paralelamente mecanismos que redistribuyen el gasto y reforman determinadas figuras impositivas que otorgarn mayor capacidad de financiar nuevos empleos en lnea con los principios y caractersticas del Trabajo Garantizado.

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Trabajo-Garantizado-aplicacion-en



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