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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2016

"El Argentino" de Chascoms
La historia del diario golpista que reivindica el genocidio

Daniel Enzetti
Tiempo Argentino

"El Argentino" es la publicacin grfica ms antigua del pas. Una excelente investigacin de Martn Cremonte Larralde analiza el rol del diario como sustento de las clases dominantes. Desde fines de 1800 apoy las campaas al desierto que masacraron indgenas, acompa el fraude patritico, agit durante los asesinatos de obreros en la Patagonia, combati al peronismo de los cuarenta, apoy cada uno de los golpes militares desde 1930, fue tribuna de doctrina en Buenos Aires durante la ltima dictadura, y demoniz al kirchnerismo.


Hace 130 aos que lo solventa la familia Cuence, siempre cercana a las dictaduras y cuyo ltimo padrino entre los represores fue Ibrico Saint-Jean, oriundo de la ciudad. Entre sus columnistas figura Laura Moujan, ex concejal del PRO, e hija de un capitn responsable de varios CCD muerto impune por la ley de Punto Final. Las notas de la mujer, tituladas "La otra memoria", reivindican asesinatos y desapariciones.

Se sabe que La Nacin no esper. Con Mauricio Macri recin asumido como presidente, una editorial de los Mitre titulada "No ms venganza" pidi terminar con los juicios a los genocidas, y deshacerse de una vez por todas de "la izquierda ideolgicamente comprometida con los grupos terroristas". La nota fue repudiada por los trabajadores del diario, en una reaccin rpida y desmostrativa de que ms all de cuestiones partidarias, no hay discusin posible a la hora de hacer valer la verdad, la memoria y la justicia. Pero lo que pas inadvertido fue un artculo del diario de Chascoms El Argentino, que se burl de los trabajadores de prensa llamndolos "soviet".

La de El Argentino es una historia tan interesante como desconocida, teniendo en cuenta que se trata de la publicacin grfica ms antigua del pas. Y si hay algo que mantuvo a lo largo de casi 130 aos fue la coherencia, como explica una excelente investigacin de Martn Cremonte Larralde que reconstruye ese siglo largo. Desde finales de 1800 apoy las campaas al desierto que masacraron indgenas, acompa el fraude patritico, agit durante los asesinatos de obreros en la Patagonia, combati al peronismo de los cuarenta, se regode con cada uno de los golpes militares surgidos a partir de 1930, fue tribuna de doctrina en Buenos Aires durante la ltima dictadura, y demoniz al kirchnerismo. La familia Cuence, duea del medio, se mantiene all desde hace cuatro generaciones, cuando el primer nmero vio la calle el 3 de agosto de 1887, fundado por ngel Olmos y David Copello, y con Eduardo Cuence en la direccin periodstica. l arranc una dinasta que renueva sus ceos nicamente cuando mueren, para remplazarlos por sus hijos.

Desde aquellos inicios, las pginas se acurrucaron al calor del poder: apoyaron la poltica genocida de Julio A. Roca en las campaas del desierto, y a los candidatos del mitrismo bonaerense. La militancia de Cuence en el Partido Conservador lo acerc al entonces referente ms importante de esa lnea en Chascoms, Pedro Etchevera. Y juntos adhirieron al golpe de Estado de Jos Flix Uriburu. Una marca de agua que hoy se mantiene. El hijo de Eduardo, Eduardo Antonio ("Tito"), dirigi la publicacin denostando al peronismo de los '40. A lo que siguieron las direcciones de dos Daro E., padre e hijo, y del hijo del ltimo, Santiago (hasta la actualidad), que convirtieron el diario en un brazo de la dictadura de los setenta y ochenta.
Fomentista, respetable miembro del Club Social, tambin militante del conservadurismo y varias veces candidato a diputado y senador, Daro (p) horad al gobierno de Alfonsn, sentando bases para que sus continuadores demonizaran al kirchnerismo.

En los aos de plomo, la redaccin incorpor a su staff a Alberto P. Alfonsn, designado en 1976 como secretario privado del Ministerio de Agricultura y Pesca bonaerense. Y la familia Cuence se vio beneficiada por la irrupcin al poder de gente cercana: Jorge Girado (ministro de Asuntos Agrarios), Ibrico Saint-Jean (gobernador de Buenos Aires), el capitn de corbeta Csar Oscar Moujan (sec. gral. de la gobernacin bonaerense) y Norberto Auld (intendente de la ciudad), todos nacidos en Chascoms. El mismo Daro logr un nombramiento en la Secretara General de la intendencia, lo que al grupo familiar le signific crear contactos con los represores. Aos despus, los Cuence no se olvidaron de sus amigos. En 1987, El Argentino elogiaba a los carapintadas presos en Magdalena por el motn de Semana Santa.

Fascismo y doble moral

Como era de esperar, los primeros apuntados por El Argentino fueron cuadros del socialismo y anarquistas de finales de 1800. "Esta turba de desocupados hicieron su aparicin ayer en nuestras calles exhibiendo no slo sus osos y monos -octubre de 1889-, sino su aspecto repugnante por el desaseo de sus ropas y personas." Las pginas segregaban a los gitanos y a la inmigracin japonesa. Y no dudaba en ponerse del lado franquista en la Guerra Civil Espaola.
El medio siempre demostr un profundo antisemitismo. Acostumbraba publicar listas de funcionarios judos nombrados en diferentes gobiernos, y neg ms de una vez el genocidio nazi. Para El Argentino, los bolivianos, paraguayos y peruanos que trabajan en la Argentina son "personas que entran al pas clandestinamente". Una nota lleg a pedir de manera "urgente" una "fiscalizacin severa y permanente", para no permitir la entrada a "indeseables".
El diario tambin destila machismo. En una nota de Daro Cuence en 1998 bajo el ttulo "Razn de mujer", el ex director criticaba una medida de la entonces ministra de Educacin Susana Decibe, de prohibir que los jvenes tomaran clases de tiro al blanco: "Al parecerle 'horrible porque no es un deporte', la ministra derog la autorizacin para que alumnos secundarios realicen prcticas de tiro. La funcionaria hizo valer un argumento tpicamente femenino, diciendo que hablar de armas le produce rechazo."
La vuelta de la democracia en 1983 tom desprevenida a la publicacin, que empez a hablar de "moral" bastante seguido para tratar de evitar la hemorragia de chicas desnudas en los cines. Todava en la ciudad se recuerdan los escndalos protagonizados por miembros de la redaccin cuando se proyectaba en Chascoms la pelcula "Camila", las notas de Jos Manuel Uriarte que hablaban de la "cursilera socialista del cine chaplinesco", o los escritos del presbtero Carlos Mancusso, que en una nota titulada "Los jvenes, el rock y el diablo" dijo: "Qu triste ser ver hecho realidad entre nosotros aquello de que para vencer a una nacin hay que infectar a su juventud."
Pero detrs de esta pantalla casi inofensiva a la vista actual, lo peligroso de la lnea editorial de El Argentino siempre estuvo vinculado a su fuerte poltica antiobrera en su nacimiento, y la adhesin a dictaduras genocidas cada vez que asaltaban el poder. La familia no dud en apoyar y bancar la obra del sacerdote Julin Quintana en la formacin del Crculo Obrero, pantalla con la que el religioso aport a la desaparicin y eliminacin de trabajadores que reclamaban por sus derechos a comienzos del siglo pasado. Para el diario, esos sucios reclamos sobre jornadas de trabajo dignas significaban "ideas que degeneran en corrupcin". Por eso apoyaba al CO como "institucin que lleva a cabo, por su perfeccionamiento de las prcticas sociales, una lucha incansable contra los credos disolventes". Durante la Semana Trgica en la Ciudad de Buenos Aires, y los asesinatos de trabajadores en la Patagonia, el diario tampoco dud de qu lado estaba, el de las bandas parapoliciales de la poca. Por eso agradeci que una revuelta de protesta fruto de la "confraternizacin entre estudiantes yrigoyenistas con el proletariado" haya sido impedida "en forma viril por la juventud nacionalista".
Daro padre adhiri al golpe de Juan C.Ongana en 1966 (cuando se public su famosa frase: "El nuestro es un pas joven que todava no est preparado para la libertad de expresin"), y no dud en perfilar las pginas en su enfrentamiento con el Concilio Vaticano II, sumndose a la corriente oscurantista del obispo francs Marcel Lefevre.
En 1903, el comisario de Chascoms detuvo por disturbios a dos jvenes de 27 y 24 aos, que andaban revolcndose con dos chicas de mala vida en el burdel del pueblo. El primero se llamaba Omar O'Kelli, y el segundo, el primer director de El Argentino, Eduardo D. Cuence. Un informe del polica dirigido al intendente, despus de identificar a las acompaantes como Clara Montero y Amalia Alba ("ambas pupilas del prostbulo El Miramar", dice el texto), acusa a los muchachos por haber "infringido la ordenanza municipal sobre desorden".
Una mancha que al moralista de Eduardo, cada vez que se la recordaban, le pareca como una pualada.

Un pro-genocidio que no es nuevo

En 2010, la pluma de Daro se mof de la cifra de 30 mil desaparecidos, y neg que durante la dictadura hubieran ocurrido delitos de lesa humanidad en Chascoms. La gente de la ciudad recuerda los rastrillajes en el campo "Sabe" del paraje Parque Girado, sobre el camino que rodea la laguna, en busca de fosas comunes, como parte de una investigacin encarada por Alejo Ramos Padilla, juez federal de Dolores, y el Equipo Argentino de Antropologa Forense.
Hace poco tiempo, el diario se sum a la campaa de boicot a la colocacin de placas recordatorias en homenaje a tres asesinados del lugar: Eduardo Hernndez, Miguel ngel Villa y Ral Ameri. Con la excusa de que el trmite de pedido no haba seguido los caminos correctos, los entonces concejales del PRO, la UCR y el GEN rechazaron el gesto. Como ediles, el partido amarillo del actual presidente Mauricio Macri tena en ese momento a Csar Echavarra y Laura Moujan. Moujan es hija del ex capitn de corbeta Csar Moujan , intendente de Chascoms con el golpe de Estado que derroc a Arturo Illia hasta 1972, y como se mencion lneas arriba, secretario general de la gobernacin bonaerense de Saint-Jean durante el genocidio de Jorge Videla. Responsable directo de varios Centros Clandestinos de Detencin en el mapa de la provincia de Buenos Aires, muri impune por la ley de Punto Final. Moujan, la mujer, lleg a su banca entrando por la ventana, y remplazando a un concejal de la Accin Ciudadana Independiente (ACI) entre 1995 y 1997. Pero despus desembarc otra vez en el Concejo en 2012. En las ltimas elecciones presidenciales se la vio fiscalizando para el actual gobierno nacional. Suele escribir incendiarias columnas de opinin en El Argentino, dentro de una serie titulada "La otra memoria", donde reivindica el terrorismo de Estado y bate el parche con el viejo latiguillo de la memoria completa.

Tambin El Argentino hizo todo lo posible como para que no avanzara una iniciativa del Dr. Norberto Liwski, actual presidente del Comit para la Defensa de la Salud, la Etica y los Derechos Humanos (CODESEDH). Cuando era titular del Observatorio Social Legislativo de la Provincia de Buenos Aires, Liwski impuls junto con la Comisin Provincial de la Memoria de Chascoms una investigacin para determinar los pasos de la banda de Anbal Gordon en la ciudad. Adems, se ofreci como querellante, y aport a los juicios abiertos varios casos de asesinatos, secuestros y desapariciones registrados en ese lugar.

En el ltimo aniversario del golpe de Estado de 1976, El Argentino volvi a insistir en que "el enjuiciamiento de las Juntas Militares fue anticonstitucional, y adems tuvo una motivacin poltica que exceda la estricta finalidad de hacer justicia". Para los Cuence, los juicios trataron de "aprovechar la circunstancia del momento para desarmar a la Patria con el pretexto de que en adelante no hubiese ms golpes militares. Hasta dejarnos con la realidad del da de hoy en que el pas est a merced de gobernantes desorbitados, corruptos en buena medida, quienes dejarn el campo arrasado al que le suceda, si es que quien viene es de un signo poltico distinto. Porque podra ser que el gobierno se sucediese a s mismo y entonces la tirana se convertira en su nica alternativa." En aquellos aos donde tambin la dictadura asesin y desapareci gente en Chascoms, el diario rogaba por "un gobierno autoritario para que las cosas comiencen a marchar". Para el diario, los represores latinoamericanos en pocas del Plan Cndor s que hacan bien las cosas. Por ejemplo Augusto Pinochet, "uno de esos hombres excepcionales que aparecen de tanto en tanto".
"No hubo errores, no hubo excesos", deca una vieja consigna cantada por los organismos de Derechos Humanos en los ochenta. El Argentino no entenda cmo esas voces se la pasaban queriendo "democratizarlo todo, hasta la guerra".

Un agradecimiento por la informacin enviada a Tiempo a Domingo "Petite" Francese y Julio Giribaldi, director de FM Volver.

Fuente: http://tiempoargentino.com/nota/202713/el-argentino-de-chascomus-la-historia-del-diario-golpista-que-reivindica-el-genocidio


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