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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2016

El jaque de Podemos al PSOE: la construccin de un relato

Daniel Alonso Gonzlez
Rebelin


A los comunistas ingleses les es hoy frecuentemente muy difcil incluso acercarse a las masas, hacer que stas les escuchen. Pero si yo me presento como comunista, y al mismo tiempo invito a que se vote por Henderson contra Lloyd George, seguramente se me escuchar. Y podr explicar de modo accesible a todos, no slo por qu los Soviets son mejores que el parlamento y la dictadura del proletariado mejor que la dictadura de Churchill (cubierta por el pabelln de la "democracia" burguesa), sino tambin que yo querra apoyar a Henderson con mi voto del mismo modo que la soga sostiene al ahorcado; que la aproximacin de los Henderson a los puestos de su propio gobierno justificar mis ideas, atraer a las masas a mi lado, acelerar la muerte poltica de los Henderson y Snowden, tal como sucedi con sus correligionarios en Rusia y en Alemania. Vladimir Illich Ulinov, Lenin.

La jornada del 22 de enero puede considerarse como decisiva dentro del actual ciclo electoral que venimos viviendo. La oferta de Pablo Iglesias a Pedro Snchez se puede valorar en funcin de los actos y declaraciones que se sucedieron a lo largo del da. En primer lugar, lderes destacados del PSOE como Eduardo Madina o Rubalcaba consideraban la oferta de un gobierno Podemos-PSOE-IU como un insulto y humillacin al PSOE. Por la tarde, Mariano Rajoy declinaba someterse a una sesin de investidura propuesta por Felipe VI piedra angular del bipartidismo y garante de la estabilidad del rgimen del 78, a sabiendas del posible fracaso, aunque, como afirma Vctor Casco, Rajoy es ms inteligente de lo que parece, pues redobla la presin sobre un Pedro Snchez que necesitaba ganar tiempo ante la oferta de Podemos y legitimidad una vez derrotado el candidato del PP. Tampoco se descarta una sucesin (siempre pensamos en Soraya Senz de Santamara) y una coalicin PP-PSOE-Cs, tal como sugiere la editorial de El Pas (y Metroscopia), el intelectual orgnico del rgimen que dira Gregorio Morn. Desde IU, Alberto Garzn ha puesto el programa por encima de negociaciones futuras, aunque no las ha rechazado.

Una pregunta que debemos hacernos es la siguiente: A quin le gratifica un pacto con el PSOE? Dentro del campo democrtico-popular, creo que a pocas; yo no soy una de ellas. Hemos visto los fallidos intentos de la izquierda de arrastrar al PSOE hacia posiciones que antao defendan los socialistas. El resultado fue que la izquierda transformadora fue la que se vio arrastrada por las dinmicas del PSOE e integrada en las lgicas del rgimen, con el beneplcito de sus dirigentes. Andaluca es el caso ms sintomtico de aquella estrategia fracasada. Muy pocos dirigentes de IU se posicionaron pblicamente en contra, como Julio Anguita, mientras que una mayora conformada por pactistas y ortodoxos supuestos enemigos en el debate, pero grandes aliados en la estrategia organizativa inmovilista y funcional al rgimen bendecan el pacto andaluz. Quiere decir esto que cualquier pacto o acuerdo es una traicin a las clases populares? La respuesta es no. Un pacto, un hecho en s mismo y por s solo no es representativo de nada; es su interaccin con el resto de actores y sus respectivas posiciones polticas las que orientan la efectividad o el fracaso del conjunto de tcticas. Esto nos viene a decir que las verdades son concretas en coyunturas convulsas y estructuras fuertemente edificadas. Un pacto con el PSOE es improductivo cuando lo firman quienes aspiran a mantenerlo, quienes quieren ir a remolque de las lgicas del rgimen y pretenden hacer a los "socialistas" un poquito ms de izquierdas a cambio de un espacio electoral para la organizacin, aunque sea pequeo. Esto constituye poltica de migajas y transformismo.

Nos podemos preguntar ahora qu diferencia hay entre el pacto que propone Pablo Iglesias al que en su da pudieron aceptar Paco Frutos o Diego Valderas, entre otros. Es sencillo: la concrecin del momento, el reparto de roles, las voluntades de los dirigentes y la estrategia global que conoce lgicas y cloacas del Estado. Debemos ser conscientes de que esto no es un intento de limpiar el PSOE de sus acciones polticas pasadas, sino de abrir brecha, disputar no slo su voto, sino su gobernabilidad, y destruir su relato. Se trata de una forma de echar al PSOE de la obra, pero no para sustituirlo por otro actor similar, sino para cambiar el guin. Ofrecer un gobierno al PSOE en estas circunstancias de cuchillos en mano y barones que se mueven entre luces y sombras, constituye una estocada al partido en su conjunto (relato y papel en el rgimen). Hay virajes tcticos, discursivos, incluso estratgicos; es poltica, la concrecin de la verdad en cada momento; Lenin lo saba muy bien. Lo que hoy es til maana puede no serlo, y viceversa.

Como dice Manolo Monereo en este artculo el PSOE es el verdadero partido del rgimen. Su papel en la Transicin permiti cercar a la izquierda, a todo el movimiento de oposicin antifranquista democrtica y revolucionaria, subsumiendo sus demandas y marginando sus estructuras organizativas, integrndolas en el rgimen en algunas ocasiones y caricaturizndolas en otras. No es el bnker de ideas aparentemente contrarias el que consigue el domino ms efectivo sobre la poblacin, sino quien mejores consensos genera con los subalternos para que, al mismo tiempo, acometa las reformas estructurales ms agresivas contra la ciudadana. Lo que el PP no podra haber hecho de primeras sin generar un estallido social, lo ha podido hacer el PSOE. Privatizaciones, desindutrializacin, integracin en la UE y la OTAN, etc., son prueba de ello. El partido del rgimen es el que hegemoniza las posiciones polticas de la clase dominante a la que sirve, y es contra tal partido que se debe elaborar una estrategia compleja, arriesgada y tenaz.

La poltica no son declaraciones de buenas intenciones, sino poder, hechos y relatos. De momento tenemos lo ltimo, pero est sirviendo de palanca para reconfigurar el imaginario colectivo. La oferta de pacto al PSOE no es la justificacin de un gobierno un poco ms de izquierdas, un poco ms social o con unos pocos menos recortes, sino la construccin de nuestra historia, aquella que alberga unas reformas muy concretas inasumibles para el PSOE (garantizar derechos sociales y un modelo de encaje territorial democrtico), pero a su vez condicionan al mismo ante sus votantes tradicionales si las rechaza. De momento se ha arrinconado al adversario sociolgico del progreso, hazaa nada desdeable, aunque insuficiente.

El prximo 30 de enero se reunir el Comit Federal del PSOE, el cul puede emular una Noche de los cuchillos largos, con una Susana Daz y unos barones conscientes del precipicio al que se pueden ver abocados si aceptan el rdago de Podemos. Mientras, el PP es el primer partido poltico de nuestra historia reciente imputado como tal ante la Justicia. Siguen siendo casta, mayordomos de los ricos, trama; se trata de ser ms inteligentes que ellos, no subordinarse a sus lgicas y movimientos, tomar la iniciativa a favor de una mayora social que necesita ser rescatada con urgencia bajo el nuevo proyecto de pas. En un momento en el que la crisis de gobernabilidad se agrava, y avanza el proceso destituyente hacia los gestores polticos, es necesario actuar, adelantarse al enemigo y arrinconarlo. Se trata, como en toda batalla, de disputar el sentido comn de las gentes a las lites, articular el sujeto popular, demostrndole que se puede, pero que los enemigos de la democracia no quieren, y que es el bloque de Podemos el que ha movido ficha. Se presentan nuevos peligros por cada tctica, pero tambin posibles avances. Los tiempos y la voluntad de los capitanes dirn; de momento soplan vientos favorables en la tormenta. Jaque al Rey.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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