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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2016

El progreso del Pentgono
Llevarn los xitos estadounidenses a nuevos fracasos del ejrcito iraqu?

Nick Turse
TomDispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Hay buenas noticias procedentes de Iraq de nuevo. Los esfuerzos de una coalicin de 65 naciones y los ataques areos de castigo estadounidenses han ayudado a las fuerzas de tierra locales a hacer retroceder al Estado Islmico (EI) de los avances conseguidos.

Por ejemplo, las fuerzas del gobierno y las milicias chies volvieron a capturar la ciudad de Tikrit, mientras las tropas kurdas expulsaban a los combatientes del EI de la ciudad de Sinjar y de otras zonas del norte de Iraq. El mes pasado, las tropas iraques echaron a los militantes del EI de la mayor parte de la ciudad de Ramadi, controlada por el grupo desde que derrotaron a las fuerzas iraques la pasada primavera.

A raz de todo esto, el secretario de defensa Ashton Carter promocion el tipo de progreso que las fuerzas iraques estn exhibiendo en Ramadi, hay que aprovechar ese xito para proseguir la campaa con el importante objetivo de recuperar Mosul tan pronto como sea posible. Ms recientemente an, dijo que esas fuerzas estaban demostrndose a s mismas que no slo estaban motivadas sino que eran competentes. Encontr el mismo tono optimista cuando le pregunt al coronel Steve Warren, uno de los portavoces del ejrcito estadounidense en Bagdad, por las fuerzas de seguridad iraques. Durante el ao pasado se ha llevado a cabo todo un proceso de construccin, reconstruccin y reacomodo del ejrcito iraqu, explic. Si bien se necesita tiempo para que los esfuerzos de entrenamiento y equipamiento surtan efecto, la creciente confianza tctica y competencia de las fuerzas de seguridad iraques y sus recientes xitos en el campo de batalla indican que estamos en el buen camino.

 Progreso. xitos. En el buen camino. Aumento de la confianza tctica y de la competencia. Todo eso me suena muy familiar.

En septiembre de 2012, despus de casi una dcada en la tarea, EEUU haba asignado casi 25.000 millones de dlares para entrenamiento, equipamiento y sostenimiento de las fuerzas de seguridad iraques, segn un informe del inspector general especial para la reconstruccin de Iraq. A lo largo del camino, todo un desfile de generales, autoridades del gobierno y portavoces del Pentgono haban ofrecido una corriente casi interminable de buenas noticias sobre el nuevo ejrcito iraqu. Llegaban informes casi constantes de notable, gran, incluso enorme progreso de una fuerza que se deca exudaba cada vez mayor confianza y cuyo rendimiento estaba siempre mejorando. Finalmente, EEUU afirm haber entrenado a unos 950.000 miembros de las estables, slidas, fuerzas de seguridad iraques.

 No obstante, dos aos y medio despus de la retirada de EEUU de Iraq, esa misma fuerza se vino abajo de forma espectacular frente a los ataques de los militantes del EI, quienes, segn estimaciones de la CIA , no superan la cifra total de 31.000 efectivos . En junio de 2014, por ejemplo, 30.000 soldados iraques entrenados por EEUU abandonaron su equipamiento y en algunos casos hasta sus uniformes , huyendo de tan slo 800 combatientes del EI, lo que le permiti al grupo capturar Mosul, la segunda ciudad ms grande del pas.

Culpando a las vctimas

Cuando las fuerzas de EEUU dejaron Iraq en 2011, fue despus de haber ayudado al gobierno iraqu a crear una fuerza de seguridad iraqu completamente nueva tras la cada del rgimen de Sadam Husein, me explicaba el ao pasado el comandante Curtis Kellogg, portavoz del Mando Central de EEUU. Sonaba casi como si el antiguo rgimen se hubiera derrocado a s mismo, hubiera aparecido un nuevo gobierno y EEUU hubiera generosamente ayudado a construir un ejrcito para l. En realidad, por supuesto, no fue ms que una guerra por eleccin basada en afirmaciones falsas sobre inexistentes armas de destruccin masiva- que llev a una ocupacin de EEUU y a la decisin consciente de disolver el ejrcito del autcrata iraqu Sadam Husein y crear un nuevo ejrcito siguiendo el molde estadounidense. Las fuerzas de seguridad iraques eran un elemento completamente operativo del gobierno de Iraq, continu Kellogg, explicando cmo poda haberse producido tal colapso del ejrcito iraqu en 2014. Sin embargo, se dej que los estndares militares establecidos y en funcionamiento se atrofiaran tras la salida de las tropas estadounidenses.

Ms recientemente, el coronel Steve Warren me planteaba en un correo otro problema respecto a las fuerzas iraques. El ejrcito iraqu que dejamos en 2011 era un ejrcito entrenado para la contrainsurgencia. Eso implica, por ejemplo, trabajos de desminado, despliegue de operativos y reduccin de dispositivos explosivos improvisados. El ejrcito iraqu que colaps en 2014 no estaba entrenado y no estaba preparado para la lucha convencional, el ataque convencional que llev al ISIL hasta Mosul y ms all.

Tanto Kellogg como Warren se quedaron cortos a la hora de expresar lo que parece ser obvio para muchos . Kalev Sepp, asesor de dos altos generales estadounidenses en Iraq y ex subsecretario adjunto de defensa para operaciones especiales y contraterrorismo, no muestra esas vacilaciones. Tuvimos doce aos para entrenar al ejrcito iraqu Fracasamos. Es obvio. Por tanto, cuando ese grupo insurgente ligeramente armado, el autodenominado Estado Islmico, invadi el pas, el ejrcito iraqu se derrumb ante l.

Han sido necesarios miles de millones de dlares y ao y medio de ataques areos , incursiones de comandos , asesoramiento y entrenamiento para empezar a revertir los avances del Estado Islmico. Segn Warren, EEUU y sus socios han vuelto de nuevo a entrenar a ms de 17.500 soldados de las fuerzas de seguridad iraques, con previsiones de entrenar a otros 2.900. Y de nuevo estamos escuchando hablar de sus xitos. Por ejemplo, el secretario de defensa Carter, calific la lucha por Ramadi de un importante paso adelante en la campaa para derrotar a este grupo de brbaros, mientras el secretario de estado John Kerry afirmaba que el Estado Islmico haba sufrido all una gran derrota.

No obstante, el pequeo grupo terrorista parece no tener dificultades para reclutar nuevos miembros y est aumentando gradualmente los ataques en el distrito de Hadiza, llevando a cabo complejos ataques en Bagdad y en la ciudad de Muqdadiya, y sigue an controlando alrededor de 91.732 kilmetros cuadrados de territorio sirio e iraqu, incluyendo Mosul. Con las preguntas ya planteadas por personal del Pentgono acerca de si las fuerzas de seguridad iraques haban retomado integralmente Ramadi y las dudas sobre su capacidad para ganar ciudades como Mosul, merece la pena echar un vistazo retrospectivo a todos aquellos informes optimistas de progreso durante los anteriores esfuerzos estadounidenses para construir desde cero un ejrcito iraqu.

Nada triunfa tanto como el xito

Una vez que EEUU derroc al gobierno de Sadam Husein en abril de 2003 como parte de la Operacin Libertad para Iraq, la administracin Bush empez a rehacer la destrozada nacin desde abajo. Uno de los primeros actos de L. Paul Bremer III, el alto funcionario civil estadounidense en el ocupado pas, fue disolver el ejrcito de Iraq. Su plan: reemplazar los 350.000 efectivos del ejrcito de Sadam Husein con una fuerza de proteccin de fronteras dotada de armas ligeras hasta un mximo de 40.000 soldados, complementados por fuerzas policiales y de la defensa civil. En un instante, cientos de miles de soldados bien entrenados se quedaron sin empleo, componiendo una fuerza de combatientes lista para unirse a una futura insurgencia.

En menos de seis meses, hemos ido de cero iraques proporcionando seguridad a su pas a casi cien mil iraques En efecto, el progreso ha sido tan veloz que no pasar mucho tiempo antes de que las fuerzas iraques superen en nmero a las fuerzas estadounidenses, sugera el secretario de defensa Donald Rumsfeld en una alegre evaluacin formulada en octubre de 2003.

El general de divisin Paul Eaton, encargado de reconstruir el ejrcito iraqu, articul de forma parecida su visin optimista de la fuerza. El nuevo ejrcito, formado por los estadounidenses en habilidades fundamentales de liderazgo y en las propias de los soldados, equipado con todos los pertrechos de las tropas occidentales modernas, incluyendo chalecos antibalas y equipamiento de visin nocturna, se comprometera a defender Iraq y su recin descubierta libertad, anunciaba en una rueda de prensa celebrada en Bagdad en enero de 2004. En muy poco tiempo, los iraques podran incluso hacerse cargo de la tarea de la instruccin. Me gustara hacer hincapi en que ser un ejrcito iraqu entrenado por iraques, dijo . A medida que Iraq se recupere, aadi, creemos que sus fuerzas armadas pueden liderar el camino de la unificacin del pas.

Paul Eaton y su equipo trabajaron de forma extraordinaria en la misin de las fuerzas de seguridad iraqu, dira su sucesor, el teniente general David Petraeus, un par de aos ms tarde. Establecieron slidos cimientos desde los que poder construir mientras los esfuerzos se ampliaban de forma muy sustancial y los recursos aumentaban a un nivel mucho ms alto.

El oficial retirado de las fuerzas especiales Kalev Sepp, que viaj a Iraq como asesor en cinco ocasiones, hizo una valoracin distinta. El general Eaton fue claro al permitirme saber que quera que le recordaran como el padre del nuevo ejrcito iraqu, me dijo. Pens que su enfoque era equivocado a nivel conceptual, recordaba Sepp, sealando que Eaton entenda que su misin era crear un ejrcito que defendiera Iraq de una invasin extranjera, pero pas completamente por alto la insurgencia interna. (Una solicitad para entrevistar a Eaton, enviada al American Security Project, un think tank que tiene su sede en Washington DC con el que el retirado general colabora, se qued sin respuesta.)

El general Eaton culpara despus a la administracin Bush de los reveses iniciales de las actuaciones del ejrcito iraqu, debido a la pobre planificacin e insuficiente asignacin de recursos de la preguerra. Nos propusimos proveer de efectivos, entrenar y equipar un ejrcito para un pas de 25 millones de habitantes con seis hombres, dijo el general Eaton al New York Times en 2006. No obstante, acept su responsabilidad personal en los ms visibles de sus primeros fracasos: el motn de un batalln iraqu recin creado cuando se diriga a su primera batalla en abril de 2004.

En los aos siguientes, el Iraq de EEUU estallaba en violencia mientras los militantes sunes y chies combatan entre s, luchando asimismo contra los ocupantes estadounidenses y al gobierno de Bagdad apoyado por EEUU. Sobre la marcha, las autoridades estadounidenses aparecieron con nuevos planes para construir una fuerza armada amplia, convencional y fuertemente armada para asegurar Iraq frente al enfrentamiento sectario, las mltiples y enfurecidas insurgencias y, en ltima instancia, la guerra civil. El ejrcito y las fuerzas policiales iraques se ampliaron rpidamente de 2004 a 2006, adaptndose a la misin de la contrainsurgencia, segn un informe del inspector general especial de EEUU para la reconstruccin de Iraq. Como el caos y las cifras de muertos se extendan, las estimaciones acerca de las cifras necesarias de tropas iraques, las propuestas sobre los tipos adecuados de sistemas de armamento para ellas y de estratagemas de entrenamiento para construir ese ejrcito se corregan, ajustaban y revisaban una y otra vez. Hubo sin embargo una constante: los elogios.

En septiembre de 2005, como la violencia iba aumentando y haban muerto asesinados ms de 1.400 civiles en ataques por todo el pas, el general George W. Casey Jr., comandante de la Fuerza Multinacional para Iraq, inform que las fuerzas de seguridad estaban progresando y asumiendo un papel cada vez ms importante en la defensa de su pas. Subray repetidamente que se haban puesto en marcha esfuerzos de formacin, un sentimiento secundado por el secretario de defensa Rumsfeld. Cada da que pasa, las fuerzas de seguridad iraques son ms numerosas y estn cada vez mejor entrenadas, mejor equipadas y con ms experiencia, dijo .

Creo que hicimos un trabajo muy eficaz entrenando a los reclutas del ejrcito iraqu que nos llevaron, me dijo Casey el pasado ao, reflexionando sobre los esfuerzos estadounidenses durante sus dos aos y medio al mando. El problema, dijo, eran los iraques. La situacin poltica en Iraq durante 2007 e incluso hasta este mismo da es tal que los dirigentes del gobierno iraqu y el ejrcito nunca podrn inculcar lealtad en las tropas del gobierno.

Sin embargo, los generales estadounidenses destacaban en aquel tiempo el progreso por encima de los problemas. Una vez que Petraeus termin su propio perodo al frente del esfuerzo de la formacin, manifest sus alabanzas de forma efusiva. A fin de cuentas, lo ms importante que les dejo hoy es el enorme progreso de las fuerzas de seguridad iraques en el curso de los ltimos 16 meses frente a una insurgencia brutal, alardeaba en octubre de 2005, aadiendo que quedaba an por delante un trabajo considerable. La disposicin de las fuerzas de seguridad iraques ha continuado creciendo cada semana que pasa. Puede tomarse el porcentaje de todas las mtricas existentes, de lo que quiera: entrenamiento, equipamiento, reconstruccin de infraestructuras, unidades en combate, escuelas, academias restablecidas, lo que quiera, dgalo, y lo que se ha conseguido sigue siendo notable. (Los mensajes enviados a Petraeus pidindole una entrevista en Kohlberg, Kravis, Roberts & Co, la firma de inversiones donde desempea el puesto de presidente del KRR Global Institute, no tuvieron respuesta.)

En noviembre de 2005, el presidente Bush expres los mismos sentimientos. A medida que las fuerzas de seguridad iraques se ponen en pie, su confianza va creciendo, dijo a los guardiamarinas en la Academia Naval. Y estn llevando a cabo por s mismas las misiones ms importantes y difciles. En febrero siguiente, el general Peter Pace, presidente del Estado Mayor Conjunto, elogiaba de forma parecida a ese ejrcito, afirmando que los progresos conseguidos en este ltimo ao han sido enormes.

Al mes siguiente, el teniente general Martin Dempsey, que sucedi a Petraeus como comandante del Mando Transitorio de Seguridad Multinacional en Iraq (MNSTC-I, por sus siglas en ingls), y que ms tarde fue presidente del Estado Mayor Conjunto, meti baza a su vez haciendo brillantes elogios: Lo que estamos viendo ahora progresar responde a tres aos de inversiones en las fuerzas de seguridad iraques. Ha sido una gran inversin y se estn produciendo grandes progresos.

Pregunt al coronel retirado del ejrcito Andrew Bacevich, profesor emrito de historia y relaciones internacionales del Pardee School of Global Studies de la Universidad de Boston, cmo era posible que tantos oficiales estadounidenses hubieran visto tantos progresos en una fuerza que despus se vendra abajo de forma velozmente espectacular. Creo que hay una necesidad psicolgica de ver progreso y, desde luego, es til repetir como loros la lnea del partido. Pienso que a nivel psicolgico tienes que persuadirte a ti mismo de que tus duros esfuerzos esta vez lejos del hogar y en psimas condiciones- realmente produjeron algo positivo.

Kalev Sepp, que viaj por todo Iraq hablando con los comandantes de ms de 30 unidades estadounidenses mientras diriga un estudio seminal de contrainsurgencia conocido como Encuesta COIN, me dijo que cuando preguntaba sobre el progreso de las unidades iraques con las que estaban trabajando, los oficiales de EEUU lo vinculaban invariablemente con su propio perodo de servicio. Casi todos los comandantes decan exactamente lo mismo. Si al comandante le quedaban seis meses de servicio, los iraques seran capaces de combatir en seis meses. Si le quedaban cuatro, entonces los iraques estaran listos en cuatro meses. Cmo iba a decir un comandante No voy a cumplir mi misin. No voy a conseguirla a tiempo? El resto de las unidades decan que sus iraques iban a estar perfectamente entrenados. Quin iba a ser el comandante que dijera Yo no creo que mi unidad iraqu est realmente preparada?.

Las alabanzas oficiales continuaron mientras las insurgencias se propagaban por todo el pas y las cifras mensuales de civiles muertos superaban regularmente los 2.000, incluso superaron los 3.000 en 2006 y 2007. Las fuerzas de seguridad iraques continan desarrollndose y creciendo, asistidas por los equipos integrados de transicin, anunci a la prensa en mayo de 2007 el teniente general Ray Odierno, comandante del Cuerpo Multinacional para Iraq. S, hay an problemas dentro de las fuerzas de seguridad iraques: sectarios, de dotacin y algunos de equipamiento. Pero se estn haciendo progresos y de forma constante. Una revisin hecha por el Pentgono en 2008 tambin indicaba notables progresos en 102 de los 169 batallones iraques, a los que se declar capaces de planificar, ejecutar y mantener operaciones de contrainsurgencia con o sin apoyo de la coalicin, desde slo 24 batallones en 2005.

Aos despus, Odierno, todava a cargo del mando, entonces conocido como Fuerzas EEUU-Iraq, continu promocionando las mejoras. Hay claramente an algo de violencia y todava tenemos que hacer ms progresos en Iraq, dijo a los periodistas en julio de 2010. Pero las fuerzas de seguridad iraques han asumido la responsabilidad de la seguridad por todo Iraq y continan creciendo y mejorando cada da.

El inspector general especial para la reconstruccin de Iraq, Stuart Bowen, se mostraba tambin optimista, sealando en 2010 que los 21.300 millones de dlares ya gastados en construir las fuerzas de seguridad, entonces con 660.000 efectivos, haba empezado a dar apreciables buenos resultados. Don Cooke, jefe del Departamento de Estado de la Oficina de Asistencia a Iraq, se mostr de acuerdo . Hemos construido una fuerza de seguridad que es capaz de mantener la seguridad interna en Iraq Y hace cuatro o cinco o seis aos, haba quien iba diciendo que seran necesarias varias dcadas para lograrlo.

En octubre de 2011, mientras las fuerzas estadounidenses se preparaban para poner fin a ocho aos de ocupacin, el secretario de defensa Leon Panetta ofreci su propia valoracin de misin cumplida. Sabe? Lo que hemos visto es que Iraq ha desarrollado una capacidad muy apreciable para poder defenderse a s mismo. Hemos sacado ya alrededor de cien mil soldados [estadounidenses] y, sin embargo, el nivel de violencia ha permanecido relativamente bajo. Y creo que es un reflejo del hecho de que los iraques han desarrollado una capacidad muy importante para poder responder a las amenazas de seguridad dentro de su propio pas, dijo de los entonces 930.000 efectivos de las fuerzas de seguridad.

Ganadores y perdedores

Mientras EEUU entrenaba reclutas en las bases de todo Iraq incluido Campo Bucca, donde los cadetes iraques asistan a un curso dirigido por EEUU para guardias de prisin-, otra fuerza iba tambin tomando forma. Durante aos, los campos-prisin dirigidos por EEUU, denunciados por muchos como lugares de reclutamiento y entrenamiento de posibles insurgentes, con muchos inocentes indignados por las duras detenciones arbitrarias- encerrados junto a militantes de lnea dura. Pero Campo Bucca demostr ser incluso ms peligroso que eso. Se convirti en la incubadora no slo de la insurgencia sino de un protoestado aspirante a califato que ahora se enseorea en importantes porciones de Iraq y de la vecina Siria.

Nueve altos comandantes del Estado Islmico estuvieron un tiempo en prisin en el Campo Bucca de EEUU, incluido Abu Bakr al-Baghdadi, el lder del grupo que pas casi cinco aos all. Antes de su detencin, al-Baghdadi y otros eran radicales violentos, decididos a atacar a EEUU, escriban en 2014 en un artculo del New York Times Andrew Thompson, un veterano de la guerra de Iraq, y el acadmico Jeremi Suri. El tiempo que pas en la prisin profundiz su extremismo y les dio oportunidades para ampliar su siguiente Las prisiones se convirtieron en virtuales universidades terroristas: Los radicales endurecidos eran los profesores, el resto de los detenidos eran los estudiantes y las autoridades de la prisin jugaban el papel de guardianes ausentes.

As pues, cmo pudieron los oficiales estadounidenses haber fomentado con tanto xito (aunque de forma inadvertida) el liderazgo de quienes se convertiran en una fuerza de combate verdaderamente eficaz que un da superara al ejrcito ms grande, mucho ms intensamente entrenado, mejor armado que haban construido al socaire de decenas de miles de millones de dlares? La gente que encarcelamos no se iba con habilidades cuando finalmente sala de prisin pero s con la voluntad de combatirnos, dice Andrew Bacevich. Lo que estbamos haciendo all era alimentar el resentimiento, la rabia, la determinacin, el disgusto, los ingredientes para crear un ejrcito que result ser ms eficaz que el ejrcito iraqu.

El general George Casey, que sigui sirviendo como Jefe del Estado Mayor del Ejrcito hasta que se retir en 2011, ve en el fracaso del gobierno chi de Iraq para integrar a la minora sun el principal eje impulsor del colapso de una parte significativa del ejrcito del pas en 2014. Se oyen todo tipo de razones de por qu las fuerzas sunes [del ejrcito iraqu] se quedaron sin Mosul, pero no fue ninguna sorpresa para ninguno de los que ya habamos estado all. Si tu pas no apoya lo que ests haciendo, no hay razn para combatir por l, explicaba Casey en una entrevista telefnica el pasado ao. Probablemente la gente presta poca atencin a lo que nosotros, en el ejrcito, llamamos la voluntad de luchar. Cuando a fin de cuentas, de eso es lo que se trata. Y no podemos inculcar la voluntad de luchar en el corazn de un soldado de otro pas. Sencillamente, no podemos hacerlo.

Podemos hablar de lo atroz que es el Daesh, aade Kalev Sepp, utilizando el acrnimo rabe para el Estado Islmico, pero sus combatientes creen en lo que estn haciendo y eso aade un acero especial al temple de uno. Bacevich, que ha terminado recientemente de escribir una historia militar, Americas War for the Greater Middle East , en la que se hace eco   de este sentimiento, seala la cruda diferencia entre las fuerzas iraques entrenadas por EEUU y sus brutales oponentes. Con independencia de lo que podamos pensar del ISIS, sus fuerzas parecer tenerle aficin a combatir y estn dispuestas a morir para promover su causa. No puede decirse lo mismo del ejrcito iraqu.

 

Y, sin embargo, a raz de la implosin de las fuerzas de seguridad de Iraq, EEUU como parte de la Operacin Resolucin Inherente, su campaa contra el EI-, empez un nuevo esfuerzo de entrenar y asesorar para ayudar a reconstruir el ejrcito de Iraq. En junio de 2014, el presidente Obama anunci que iban a enviar a Iraq hasta 300 asesores. El tamao de la presencia estadounidense se ha incrementado rpidamente desde entonces hasta alcanzar casi los 3.500.

Por motivos polticos no revelamos las cifras especficas de tropas y el papel que cumplen, me explic el portavoz del ejrcito estadounidense en Bagdad, el coronel Warren. Sin embargo, seal que hay aproximadamente 5.500 efectivos en la coalicin de 17 naciones asociadas, incluyendo a EEUU que lleva a cabo misiones de asesoramiento y asistencia y formacin en sitios para desarrollar las capacidades de pases amigos.

A pesar de los pobres resultados de los anteriores esfuerzos de formacin, incluso algunos de sus crticos se muestran esperanzados de que la actual misin pueda tener xito. Los asesores estadounidenses podran tener un efecto positivo, me dijo Sepp, ahora catedrtico de anlisis de la defensa en la Escuela Naval de Posgrado. Me explic que una misin precisa de formacin de los iraques para recuperar una ciudad determinada o defender una zona especfica tiene oportunidades reales de xito. Casey, su jefe anterior, estuvo de acuerdo pero insisti en que ese xito no iba a producirse de forma fcil o rpida. Va a ser necesario un tiempo largo. No es algo a corto plazo. La gente quiere ver derrotado al ISIS sea lo que sea- rpidamente. Pero no va a ser rpidamente porque los problemas son ms polticos que militares y los iraques van a necesitar algn tiempo para aceptarlo.

Condenados a repetirlo?

La historia sugiere que el tiempo no es la panacea cuando Washington intenta apuntalar, asesorar o construir ejrcitos. En los primeros aos de la dcada de 1950, EEUU proporcion amplios apoyos al ejrcito francs en Indochina pagando finalmente casi el 80% del coste de su guerra all- slo para ver cmo esa fuerza era derrotada por un ejrcito vietnamita menos avanzado y peor equipado. No mucho tiempo despus, EEUU empez un costoso proceso que continu hasta mediados de la dcada de 1970 para construir, asesorar, equipar y financiar al ejrcito de Vietnam del Sur. En aquellos aos se dispar hasta llegar a un ejrcito de un milln de hombres, para desintegrarse despus de dos aos una vez que EEUU puso fin a su largo y fracasado esfuerzo de combate en ese pas.

La suposicin de que sabemos cmo crear ejrcitos en otras partes del mundo es bastante dudosa, me dijo Andrew Bacevich, veterano de esa guerra. S, Vietnam fue una patente demostracin de un proyecto fallido en la construccin de un ejrcito eficaz, pero no hace falta siquiera citar Vietnam. Iraq es obviamente otro de los casos. Y en un sentido ms general, el Pentgono exagera su capacidad para crear fuerzas de combate eficaces en zonas del mundo en desarrollo.

De hecho, los recientes esfuerzos estadounidenses de formacin por todo el planeta han estado marcados por escndalos, reveses y fracasos. Por ejemplo, el ao pasado la administracin Obama descart un programa por valor de 500 millones de dlares para entrenar a los rebeldes sirios que combatan al Estado Islmico. Se supona que iban a conseguir 15.000 combatientes en tres aos pero slo consiguieron unas pocas docenas. Luego tenemos el esfuerzo de 13 aos y 65.000 millones de dlares en Afganistn que ha producido una fuerza cuyas filas estn llenas de inexistentes tropas fantasma , agobiada por las deserciones y limitada por las crecientes vctimas. Ha sido imposible derrotar a una pequea e impopular insurgencia talibn que est aumentando ahora en fuerza y alcance. A finales del ao pasado, las prdidas de las fuerzas afganas que EEUU apoya en la ciudad de Kunduz y los recientes avances de los talibn en la provincia de Helmand han arrojado una luz brillante en este fiasco a cmara lenta.

Esos esfuerzos no han sido precisamente anomalas. Por ejemplo, la ONU implic a un batalln congoleo de comando entrenado por EEUU en violaciones masivas y otras atrocidades. Un esfuerzo para entrenar a milicianos libios fracas sin haberse iniciado siquiera; en otra ocasin, los militantes asaltaron repetidamente un campo de entrenamiento estadounidense y saquearon todo el equipamiento de ltima tecnologa, incluyendo cientos de armas; y una vez, una milicia hizo salir corriendo del pas a un grupo de asesores poco despus de aterrizar. Tenemos tambin a los oficiales entrenados por EEUU que derrocaron a sus gobiernos en golpes de Estado perpetrados en Mali en 2012 y Burkina Faso en 2014. De hecho, un informe de diciembre de 2015 del Servicio de Investigacin del Congreso sealaba :

Acontecimientos recientes, en particular la batalla entre el gobierno afgano y los talibn sobre Kunduz, la incapacidad de los esfuerzos dirigidos por el [Departamento de Defensa] para conseguir algo ms que un puado de fuerzas anti-Asad y anti-EI en Siria y el colapso de las fuerzas entrenadas por EEUU en Iraq para combatir al EI, han planteado tambin en el Congreso- si estos programas [de construir capacidad] han conseguido alguna vez los efectos deseados.

A pesar de todo esto, el Pentgono se ha comprometido a crear otro ejrcito iraqu siguiendo ese molde estadounidense, como me explic recientemente el coronel Warren: Equipamiento estadounidense moderno, entrenamiento convencional moderno y, desde luego, todo eso apoyado por la fuerza area. EEUU ha gastado ya, seala, 2.300 millones de dlares en armar y equipar a esta nueva fuerza.

Andrew Bacevich est viendo de nuevo fallos cruciales en el plan estadounidense. Sospecho que nuestros entrenadores son bastante buenos a la hora de impartir habilidades tcnicas Estoy seguro de que pueden ensearles puntera, cmo dirigir una patrulla, cmo mantener sus armas, pero no puedo imaginar que nos resulte fcil impartir espritu de lucha y sentido de la unidad nacional, y es ah donde las fuerzas iraques han sido deficientes. Es la voluntad frente a la habilidad. Podemos trasmitir habilidades. No creo que podamos trasmitir voluntad.

Por su parte, el secretario de defensa Carter parece estar especialmente centrado en el aspecto de las habilidades de la ecuacin. Una derrota duradera del ISIL necesita an de que las fuerzas locales luchen y venzan sobre el terreno. Podemos y queremos continuar desarrollando y capacitando a esas fuerzas locales, dijo en junio de 2015 en el Comit de Servicios Armados del Congreso. Por esa razn el Departamento de Defensa trata de reforzar las fuerzas de seguridad iraques para que sean capaces de recuperar, y despus defender y mantener, las zonas del Estado iraqu controladas por el ISIL. El pasado mes, Carter asegur en el Comit de Servicios Armados del Senado que todava estaba instando al gobierno iraqu para que reclutara, entrenara, armara y movilizara a ms combatientes sunes en sus comunidades.

Sin embargo, esto supone, en primer lugar, que hay un Estado iraqu que realmente funciona. Andrew Bacevich no est tan seguro. Puede que sea hora ya de admitir que Iraq no existe. Presumimos de estar creando un ejrcito nacional que est dispuesto a combatir por la nacin de Iraq, pero no creo que resulte obvio que Iraq exista, excepto en el sentido ms nominal. Si eso es verdad, entonces es poco probable que cualquier nuevo esfuerzo una segunda dcada de esfuerzos para construir un ejrcito iraqu- pueda dar resultados positivos.

 Nick Turse es director de edicin de TomDispatch e integrante del Nation Institute. En 2014, obtuvo los premios Izzy y American Book por su libro Kill Anything That Moves; sus artculos han aparecido en el New York Times, Intercept, Los Angeles Times, Nation y habitualmente en TomDispatch. Su libro ms reciente es Tomorrow's Battlefield: U.S. Proxy Wars and Secret Ops in Africa.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176093/tomgram%3A_nick_turse,_how_to_succeed_at_failing,_pentagon-style/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la misma.



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