Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2016

La disputa por Amrica Latina

Alfredo Serrano Mancilla
Alai


La IV Cumbre CELAC transcurre en la mitad del mundo (Quito, Ecuador) con el trasfondo de una Amrica Latina en plena disputa. Los procesos posneoliberales afrontan seguramente sus momentos ms complicados de los que se sucedieron a lo largo de este cambio de poca. Las tensiones son cada vez ms acuciantes. Son tensiones propias de las mltiples contradicciones surgidas al calor de la propia dinmica de un vertiginoso proceso de cambio. Hace algunos aos, en el 2009, el vicepresidente boliviano lvaro Garca Linera ya alertaba precisamente sobre esta disputa para el caso boliviano, en su libro Las tensiones creativas de la revolucin. Esta advertencia es hoy absolutamente extrapolable y de vital importancia para todo lo que acontece en la regin.

En este punto, adems, es fundamental diferenciar entre tensiones fundamentales y tensiones secundarias. Las primeras son aquellas tiranteces existentes entre los bloques antagnicos de poder. El metabolismo del capital no se extingue ni desaparece con tanta facilidad como a veces se cree. Son mltiples las formas que tiene el neoliberalismo para continuar participando y siendo protagnico en la economa a pesar de que la poltica desee tomar un rumbo diferente para esta. A esto Mszros, en su libro Ms all del Capital, le llama el sistema del capital poscapitalista. El capitalismo no se va de casa tan fcilmente aunque le indiques la salida. Se queda, se reinventa y se reacomoda. El rentismo importador es una demostracin fehaciente de cmo el capitalismo responde para satisfacer la creciente demanda interna. El sector privado se injerta en el nuevo orden econmico disputando buena parte de la renta (recuperada soberanamente) con una actividad econmica importadora, ociosa y especulativa, improductiva, que ha usado excesivas divisas que se fueron fugando sin ningn retorno para el desarrollo interno. As se generan crculos viciosos de la renta, que originan nuevas dificultades adentro de cada proceso. Vase el caso venezolano, o el ecuatoriano.

En relacin a las segundas, las tensiones secundarias, son aquellas producidas al interior del propio bloque nacional-popular, esto es, emanadas en el seno del propio pueblo, como as las llamaba el Presidente chino Mao Tse Tung. La realidad de hoy apenas tiene que ver (afortunadamente) con aquella heredada del neoliberalismo a finales de siglo XX. Se ha producido un sinfn de mejoras sociales, de mejoras en los niveles de consumo, y de alteraciones en la composicin socioeconmica. Ha emergido un nuevo sentido comn, an en movimiento. El nuevo imaginario de la mayora social va mucho ms all de la demanda de derechos bsicos que se hiciera en dcadas pasadas. Hay una nueva subjetividad en construccin que ha de ser analizada como tal. Esa categora llamada pueblo no puede ser jams concebida como una fotografa esttica. La gente comn de esta poca piensa, se ilusiona y actualiza sus demandas. Y la nueva derecha est muy atenta a ello. Vase el caso argentino.

Esta Amrica Latina en disputa tambin se caracteriza porque hay otro mundo afuera, que se mueve y transita geopolticamente a gran velocidad. El actual orden geoeconmico nada tiene que ver con el de hace unos aos. Aparecen nuevos bloques emergentes. Se han diversificado las relaciones econmicas a favor de los BRICS (fundamentalmente, con China). Sin embargo, el retorno de las carabelas es constante. Estados Unidos y la Unin Europea continan firmando acuerdos de libre comercio con el bloque pacfico. Mercosur est adems en plena disputa puertas adentro. La contraccin del comercio mundial sirve como excusa para que los grandes empresarios brasileos y argentinos quieran acceder al mercado europeo. En ese mismo sentido, tampoco puede descuidarse el papel de las translatinas en este nuevo forcejeo a la hora de definir cul ser el mapa econmico para los prximos aos.

Por otro lado, frente a ello, el ALBA no logra dar el salto verdadero para disputar el mbito econmico. La integracin poltica exige de mayor relacionamiento econmico para superar la actual restriccin externa. Si esto no se produce, entonces, este bloque bolivariano est condenado a ser marginalizado ahora que la Alianza del Pacfico acelera su proceso de insercin dependiente con los centros de poder econmico a escala mundial.

En este escenario en disputa, la CELAC, como sustituto poltico de la OEA, tambin debe dar un paso adelante. Lo econmico a da de hoy es demasiado importante polticamente como para darle la espalda. Hay demasiada tarea por hacer en este sentido: creacin de una agencia latinoamericana de calificacin de riesgo (de la deuda), implementacin de nuevos mecanismos econmicos de defensa frente a ataques de los fondos buitre, puesta en funcionamiento de un sistema de intercambios comerciales sin pasar por el dlar ahora que esta divisa escasea, diseo de un plan conjunto de inversin CELAC a nivel regional en sectores estratgicos, confeccin de un nuevo mapa de pequeos y medianos empresarios como nuevos proveedores latinoamericanos, planificacin de encadenamientos productivos para crear el mayor valor agregado posible en Amrica Latina.

Son muchos los retos y desafos econmicos y polticos para evitar que Amrica Latina sea desgajada a pedazos como as lo pretenden desde afuera. La disputa est servida. El punto de bifurcacin de la regin est a la vuelta de la esquina: o una Amrica Latina balcanizada pilotada desde afuera por la hegemona neoliberal, o por el contrario, un bloque ms integrado aunque eso no quiera decir que sea monoltico.


Alfredo Serrano Mancilla es Director CELAG, doctor en Economa.

Fuente: http://www.celag.org/la-disputa-por-america-latina-por-alfredo-serrano-mancilla/

URL de este artculo: http://www.alainet.org/es/articulo/175054


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