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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2016

Las instituciones profundamente antidemocrticas de la supuestamente democrtica Unin Europea

Vicen Navarro
Pblico.es


Uno de los movimientos ms importantes que Espaa ha visto en los ltimos aos ha sido el 15-M, que denunci la falsedad de las instituciones que se definen a s mismas como democrticas, indicando que en lugar de representar los intereses de la ciudadana tales instituciones representan los intereses de las grandes empresas financieras e industriales que dominan no solo la vida econmica, sino tambin la poltica y meditica del pas. La evidencia de que ello es as es abrumadora. De ah el xito de uno de los eslganes que apareci con ms frecuencia en sus manifestaciones, Lo llaman democracia, pero no lo es, un eslogan que resume muy bien el mayor problema de la llamada democracia espaola. Dicho eslogan fue y contina siendo altamente popular a nivel de calle en Espaa, como consecuencia de que la gran mayora de su poblacin est de acuerdo en que las instituciones llamadas representativas no la representan.

Tal falta de democracia, que aparece con toda claridad en Espaa, tambin ocurre en gran medida en las instituciones igualmente llamadas democrticas que gobiernan la Unin Europea, y que incluyen no solo el Banco Central Europeo, sino tambin la Comisin Europea, el Consejo Europeo, el Eurogrupo e incluso tambin el Parlamento Europeo. Un ejemplo de ello es lo que ha estado ocurriendo en los pases de la Eurozona durante el periodo de la Gran Recesin, cuando las clases populares de tales pases han estado sometidas a una serie de polticas pblicas que han afectado muy negativamente su bienestar y su calidad de vida. Estas polticas pblicas han sido impuestas por la mayora de gobiernos de la Unin Europea (UE), altamente influenciados por los grupos financieros y econmicos que dominan la vida econmica. De ah que las polticas pblicas impuestas por tales grupos (como las reformas laborales) vayan encaminadas a mejorar los intereses empresariales a costa de los intereses del mundo del trabajo, con el consiguiente descenso de los salarios y de la calidad del empleo.

Un tanto semejante ocurre con los recortes de las transferencias y los servicios pblicos del Estado del Bienestar, que han reducido de una manera muy marcada la proteccin y la seguridad laboral y social de la poblacin, significando un deterioro muy acentuado de la calidad de vida de la mayora de la ciudadana. *La coaptacin de las instituciones llamadas representativas por parte de las grandes empresas financieras y las corporaciones transnacionales* Estas polticas pblicas se han aplicado para beneficiar a las grandes empresas financieras y empresariales (representadas en Espaa por el IBEX-35), cuyo poder poltico y meditico es enorme. Un ejemplo de ello es que en pocos das la Constitucin Espaola se modific para escribir en piedra en dicho documento que el Estado espaol debe tener como primera responsabilidad en su quehacer cotidiano el pagar su deuda con los acreedores, la mayora de la cual est poseda y/o gestionada por las instituciones financieras dominantes en Espaa y en la UE. Otro ejemplo de esta excesiva influencia de los intereses financieros e industriales es lo que ha estado ocurriendo con la empresa automovilstica alemana, Volkswagen. Desde hace dcadas, la comunidad cientfica internacional que trabaja en salud pblica ha alertado del enorme peligro que representa para la salud de la poblacin su exposicin al muy txico dixido de nitrgeno que se desprende de la utilizacin del diesel, siendo los automviles y camiones los mayores generadores de dicha contaminacin.

En EEUU, donde la protesta frente a esta situacin fue ms acentuada que en Europa, el gobierno federal ha ido presionando para que la dependencia del transporte en el uso del diesel vaya disminuyendo. En Europa, sin embargo, la industria del diesel se sac de la manga el nuevo diesel, promocionndolo como no contaminante cuando, en realidad, desde el punto de vista de la toxicidad es incluso peor, debido a que las partculas a travs de las cuales tiene lugar la contaminacin son ms pequeas que en el diesel anterior, con lo cual su entrada y penetracin en el cuerpo humano (hgado, riones, pulmones y otros rganos) es incluso mayor.

La industria automovilstica en general, y Volkswagen en particular, era plenamente consciente de ello. Y, por extrao que parezca, las agencias reguladoras de los Estados miembros de la UE tambin. No era desconocido que el diesel (incluido el nuevo) representaba una amenaza mayor para la salud que la gasolina. En realidad, el nmero de muertos debido a la exposicin al diesel es mayor que el nmero de muertos debido a accidentes de trfico como ha sealado Wolfgang Mnchau, del Financial Times (09.11.15).

Como consecuencia de una mayor conciencia ecolgica en EEUU que en Europa, la regulacin ambiental es ms estricta en aquel pas que en el continente europeo. El mximo de emisiones permitidas en EEUU es de 40 microgramos de dixido de nitrgeno por kilmetro. Los reguladores, sin embargo, han sido siempre mucho ms laxos en Europa que en EEUU, permitiendo el doble, o sea, 80 microgramos. En realidad, el Parlamento Europeo y la Comisin Europea estn trabajando (con la ayuda del lobby del automvil) para que sea 128 microgramos por kilmetro, ms del triple de la norma estadounidense. El gobierno espaol presidido por el Sr. Rajoy ha sido uno de los gobiernos que han apoyado con mayor intensidad esta medida.

*La complicidad de las mal llamadas instituciones democrticas en el ataque a la salud de los ciudadanos* La evidencia del enorme poder de tales lobbies (los ms importantes son, adems de la banca, las empresas farmacuticas, las qumicas y las del automvil) en las instituciones llamadas democrticas europeas es contundente. En Bruselas, donde est la sede de la Comisin Europea, la presin de estos lobbies es la que configura la mayora de normas que rigen la regulacin de tales grupos de inters. En otras palabras, son estos lobbies los que prcticamente escriben las leyes. Pero, por si ello no fuera suficiente, la industria automovilstica ha utilizado todos los mtodos para saltarse las normas (ya en s mucho ms laxas de lo que deberan ser). Y una manera de hacerlo ha sido incluyendo un software que permite falsificar las pruebas que se realizan para medir el grado de contaminacin en los coches. En el laboratorio estadounidense donde se descubri este software (y dado a conocer el pasado 23 de septiembre) la tasa real era 40 veces superior a la permitida. La respuesta inmediata de la compaa Volkswagen, cogida in fraganti, fue que la instalacin del software era desconocida por la direccin de dicha compaa (la caradura del mundo empresarial no tiene lmites) y que solo afectaba a un nmero muy reducido de modelos de coche de Volkswagen. En realidad no eran unos pocos. Eran nada menos que 11 millones de vehculos, de los cuales 8,5 millones se haban vendido en la Unin Europea. El Presidente delegado de la compaa a nivel mundial nombr a un nuevo director que era el que diriga la seccin Porsche, que se consideraba limpia (hasta que se descubri que los Porsche tambin tenan tal software). Frente a esta realidad, uno esperara que el gobierno espaol rpidamente hiciera un cambio de la Constitucin, poniendo que la salud de la ciudadana es el primer objetivo del Estado por encima de todo lo dems. Le aseguro que ello no pasar. No porque los gobiernos no sean capaces de aprobar documentos y leyes muy altisonantes que se leen muy bien y que no sirven para nada (la Constitucin espaola est llena de normas que se ignoran constantemente, desde el derecho al trabajo a la obligacin de aplicar las leyes que los propios polticos aprueban y que se saltan a la torera cuando les conviene). Pero usted no ver como el presidente y el jefe de la oposicin se renen con nocturnidad y alevosa para cambiar la Constitucin, pues no se sienten presionados por la poblacin que, en general, ha cado en una especie de fatalismo. La gente sabe lo que ocurre en el pas, y de ah la popularidad de los eslganes del 15-M. Pero no creen que las cosas puedan cambiarse, sensacin que reproducen los grandes medios de informacin y persuasin. Es cierto y es una nota de optimismo que las recientes elecciones municipales y las ltimas legislativas han abierto nuevas vas y esperanzas que pueden cambiar el escenario. De ah la importancia de cambiar urgentemente las instituciones polticas

*La necesidad de movilizacin popular a nivel europeo* En realidad, cmo resolver la falta de democracia en Espaa es relativamente fcil de ver. Debera romperse la ligazn del poder financiero y econmico por un lado, con el poder poltico por el otro, impidiendo a la vez la relacin entre el primero y el segundo a travs tambin del control de los medios de informacin y persuasin por parte del poder financiero y econmico.

La verdad de lo ocurrido, tanto en el caso de la crisis financiera (donde hemos visto el mayor caso de beneficencia pblica a un colectivo los bancos-) como en el caso de Volkswagen, ha sido difcil de conocer debido a que los mayores medios de informacin y persuasin (todos ellos, tanto los pblicos como los privados) estn financiados y/o influenciados por aquellos intereses. Hoy la primera reaccin de los Estados y de las instituciones llamadas democrticas europeas ha sido el de proteger, no la salud de la ciudadana, sino la salud de los equipos de direccin de la industria automovilstica. Y un tanto parecido ha ocurrido en los mayores medios de comunicacin. Y desde luego, le aseguro que nadie terminar en la crcel. Y a esto lo llaman democracia.

Una ltima observacin. Es sorprendente que en las elecciones del 20 de diciembre el partido ms votado fuera el PP, un partido conservador-neoliberal perteneciente a las familias polticas europeas conservadoras-liberales, que son las familias ms prximas y ms defensoras del establishment econmico-financiero (en Espaa el IBEX-35) que han apoyado ms a la banca y a la industria automovilstica. Hoy el establishment poltico-meditico desea la continuacin del gobierno del PP, con la ayuda de Ciudadanos, otro partido liberal, cuyo principal asesor econmico es el ms prximo al IBEX-35 de todos ellos. Lo conseguirn? No hay que descartarlo, pues hay una enorme presin, desde la Casa Real a Wall Street, para que ello ocurra.

Desean por todos los medios parar esta creciente demanda de separar el poder financiero y econmico del poder meditico-poltico, que transforma los ltimos en meras correas de transmisin de los primeros. Estas presiones estn centrndose en el PSOE, dividindolo para impedir que se establezca una alianza de izquierda a favor del cambio.

Mientras, estamos viendo la mayor campaa de agresividad y hostilidad que haya existido en Europa (desde la II Guerra Mundial) por parte del establishment poltico-meditico europeo, en contra de los partidos como Podemos e Izquierda Unida, En Com Podem, Las Mareas y Comproms-Podem, que representan una alternativa. Tal agresividad, nunca vista antes, muestra la inseguridad que la estructura de poder refleja promocionando la represin que siempre ha caracterizado a las fuerzas conservadoras y liberales frente a lo que perciben como una amenaza.

Esta avalancha requiere movilizaciones populares de todo tipo. Y es positivo que se creen plataformas que denuncien la falta de democracia en Europa, como la iniciada por el que fue en su da Ministro de Finanzas del gobierno Syriza en Grecia, el Sr. Varoufakis, plataforma y movimiento al cual he dado todo mi apoyo. Pero se necesita ir mucho ms all como seguro los organizadores de tal campaa son conscientes- pues es urgente que se establezcan coaliciones con movimientos sociales, sindicatos y partidos polticos, a nivel europeo, para transformar profundamente las instituciones de gobernanza de Europa, hoy controladas por el mundo del capital, para ponerlo al servicio de las clases populares de todos los pueblos y naciones de este continente.

Vicen Navarro. /Catedrtico de Ciencias Polticas y Polticas Pblicas. Universidad Pompeu Fabra/


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