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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2016

Gobierno del MAS, mediador poltico de los intereses de la oligarqua terrateniente boliviana

Huscar Salazar Lohman
Rebelin


En el ltimo tiempo, el gobierno boliviano ha construido un discurso para encasillar, deslegitimar y acallar distintas voces crticas que denuncian el carcter anti-popular, anti-comunitario, depredador, extractivista y pro-capitalista de su proyecto poltico y econmico. El argumento, bastante simpln, que la cpula del MAS utiliza es el siguiente: para desarrollar el pas, tenemos que hacer uso de todos los recursos naturales y humanos que estn disponibles, el no hacerlo slo puede deberse a la mediacin de un inters imperialista y colonial, el cual se interesa por mantenernos en el subdesarrollo extremo y as ese imperialismo poder beneficiarse de nuestra riqueza natural.

Es interesante ver como este argumento, obviamente ms arreglado y rimbombante, se ha convertido en la bandera con la que una parte de la izquierda dogmtica, estadocntrica y principalmente masculina de Latinoamrica y el mundo ensalza al gobierno de Morales. Acusando a cualquier persona crtica de ser parte de una macabra maniobra de la derecha imperialista encubierta de pachamamismo. A raz de esto, intelectuales como Atilio Born, Ana Esther Cecea, Emir Sader, y otros ms lejanos como iek y compaa, se dan el lujo de acusar al pueblo boliviano que lucha por sus reivindicaciones o de ser de derecha, o de ser parte de una masa de personas sin criterio que le hacen el juego a la derecha, y ellos con sus mentes tan ilustres nos lo quieren hacer ver.

Parto de una idea muy bsica, aunque creo que la mayora estar de acuerdo conmigo: lo que se dice no necesariamente es lo que se hace. De ah mi llamado de atencin a realizar una simple separacin entre lo que el gobierno dice que hace y lo que el gobierno hace. Y no es que el gobierno tenga un discurso ultra radical, sino que ms bien ste se enmarca en lo que podemos entender como progresismo democrtico y liberal. El problema es que ni siquiera es eso. Nuevamente, yendo a los hechos, podramos decir que el gobierno del MAS est haciendo lo que el neoliberalismo no pudo en favor del capital transnacional, y lo hace a partir de la consolidacin de un aparato institucional cada vez ms autoritario y promoviendo la desarticulacin inducida de los entramados comunitarios que existen en el pas; todo esto bajo el manto del progreso econmico que tuvo el gobierno gracias al incremento de los precios internacionales de las materias primas durante los ltimos diez aos (aunque ahora ese modelo empieza a entrar en crisis).

Existen varios hechos que demuestran el profundo carcter antipopular del gobierno del MAS: la alianza con las transnacionales, principalmente mineras e hidrocarburferas; la promocin de los intereses de las nuevas lites, como la cooperativista o cocalera; el carcter represor contra los pueblos indgenas y campesinos; la inversin de la mayor parte del excedente econmico cooptado por el gobierno en infraestructura y servicios para el gran capital nacional y transnacional; pero, quiz, uno de los temas que muestran con mayor nitidez lo que sucede en el pas, es la alianza que el gobierno ha establecido con la ms vieja, rancia y funesta de las clases dominantes: la oligarqua terrateniente. Este hecho no es menor, no es algo circunstancial, o un mal necesario, el solo hecho de que se d, permite definir el carcter de clase de este gobierno.

La lucha comunitaria rural boliviana se ha caracterizado, a travs de los casi dos siglos de historia republicana e incluso desde antes, por poner dos temas centrales como ejes de sus reivindicaciones histricas: tierra y autogobierno. Estas dos cuestiones que podemos denominar como territorio en el lenguaje moderno, siempre y cuando no queden reducidos al restringido trmino de territorio concedido por el estado han estado presentes de manera plural, diversa y cada vez actualizada en la gran mayora de las luchas indgenas y campesinas, bajo diferentes nombres y con alcances distintos. La tierra, como base material en la que las comunidades son capaces de garantizar la reproduccin de su vida y tejer, as, sus relaciones sociales en torno a las actividades productivas y reproductivas. El autogobierno, como la prerrogativa poltica de asumir decisin colectiva y compartida sobre lo que sucede en ese territorio, muchas veces contraviniendo la decisin vertical que emana del poder estatal y que favorece a los intereses del gran capital.

Estos horizontes de reivindicacin fueron parte esencial de las luchas que colorearon Bolivia entre 2000 y 2005, para corroborar esto no se necesita ms que volver la mirada a lo que fue la Agenda de Octubre resultado de la Guerra del Gas en 2003: tierra y autogobierno con distintos nombres: Reforma Agraria, Autonomas Indgenas, Control Social, Soberana, etc. fueron el ncleo articulador de la lucha popular. Adems, en ese momento se reconoca y se asuma como principal enemigo a la oligarqua terrateniente del oriente boliviano, la cual, al verse contenida por los potentes levantamientos, se tuvo que replegar y escudar tras el discurso autonomista regional totalmente opuestas a las autonomas indgenas. En ese proceso, esa lite se encarg de armar un aparato represor que persigui, reprimi e incluso asesin a mujeres y hombres trabajadores del campo y la ciudad en el oriente boliviano. Esa lite es ahora la aliada del gobierno. Basta con identificar en el oriente a algunos candidatos o autoridades oficiales que ahora visten con orgullo los colores del MAS y que aos antes eran los que golpeaban y perseguan a campesinos e indgenas, portando esvsticas como smbolos y actuando desde el racismo ms pueril.

Estos hechos, sin embargo, no son el meollo del asunto. Si bien es larga la lista de asuntos que nos demuestran esta alianza, desde los personajes de la oligarqua que ahora engrosan las filas del MAS [2], hasta los carismticos y amigables discursos del presidente Morales en la Cmara Agropecuaria del Oriente (CAO) donde llama hermanos a los que antes eran antagnicos a las luchas populares, pasando por los patticos llamados del vicepresidente Garca a que los empresarios agroindustriales pidan las leyes que necesitan para que el estado se las elabore y garantice [3], o cuando demostr una gran alegra al recibir un premio de la CAO y de la Asociacin de Predios Productivos Avasallados (ASPPA) por haber promovido la ley anti-avasallamiento de tierras que ahora dejar en la crcel por ms de ocho aos a los campesinos e indgenas que luchen por recuperar sus tierras, todo para resguardar la propiedad latifundista [4]. Todos estos hechos son preocupantes, indignantes e inaceptables, pero el meollo del asunto es entender cmo, en trminos generales, no ha sido esa oligarqua la que ha quedado subordinada a un proceso de cambio diseado por el gobierno, sino que ms bien el gobierno ha asumido los intereses de esa oligarqua y los ha puesto en prctica como poltica pblica. En otras palabras, no es una alianza estratgica, los intereses de aquel grupo de poder se han convertido en buena medida en los intereses del gobierno de morales. Veamos en que consiste esto.

Primero, en la Bolivia actual existe un marco jurdico que por vez primera constitucionaliza el latifundio. El Art. 399 de la nueva Constitucin Poltica del Estado Plurinacional reconoce que la propiedad del latifundio no ser afectada si es que sta ha sido adquirida con anterioridad a la vigencia de la nueva CPE, es decir, la mayor parte del latifundio del pas. Este artculo, junto con muchos ms, como la eliminacin de la representacin directa de autoridades indgenas originarias campesinas en el congreso, o la limitacin del alcance de las autonomas, pueblos indgenas originarios campesinos, fueron modificados por la cpula del MAS en negociacin con la cpula de la oposicin parlamentaria encabezada por la oligarqua terrateniente. Recordemos que la Constitucin Poltica del Estado vigente actualmente no es la constitucin que result de la Asamblea Constituyente, que pese a sus limitaciones era un proyecto que recoga varias aspiraciones populares, entre ellas la Reforma Agraria y autonomas indgenas originarias campesinas mucho ms profundas. Esa propuesta constitucional nunca lleg a referndum porque, en 2009, el gobierno, echando por la borda aos de lucha popular y en aras de consolidar su poder a partir de su articulacin con las lites econmicas, produjo una nueva constitucin al margen de los sectores populares, y modific ms de cien artculos de la propuesta inicial, dejando de lado las principales aspiraciones que en ella se reflejaban, entre ellas las posibilidad de una Reforma Agraria real.

El argumento que el gobierno utiliz para disminuir la presin de esa demanda histrica por la Reforma Agraria, fue que se iniciara una redistribucin de tierras latifundistas a travs de la figura del cumplimiento de la Funcin Econmica y Social (FES) de la tierra. Si el gran latifundio demostraba ser productivo, entonces no sera intervenido y se respetara la propiedad de cientos de miles de hectreas en manos de muy pocas familias, pero si no se demostraba esto, entonces las tierras seran revertidas al estado y redistribuidas entre comunidades indgenas, originarias o campesinas. Paralelamente a esto se propuso acelerar el proceso de saneamiento de las TCOs (denominados ahora como Territorio Indgena Originario Campesino-TIOC) y en general de toda propiedad agraria, incluyendo las tierras fiscales; proceso que se haba iniciado en la poca neoliberal pero que haba avanzado a un ritmo muy lento. Efectivamente, para el ao 2009 el proceso de saneamiento avanz de manera significativa, principalmente en lo que corresponde a las TCOs, las cuales tambin se beneficiaron de una gran cantidad de tierras fiscales redistribuidas. Sin embargo, la gran propiedad terrateniente prcticamente no fue tocada. Al margen del caso de Pando en el que los terratenientes tenan en su mayora concesiones y no derechos propietarios, de las 45 millones de hectreas consideradas mediana y gran propiedad (casi la mitad del territorio nacional), slo fueron saneadas 2 millones de hectreas. En buena medida esto se debe a que el gobierno ha venido postergando la entrada en vigencia de la FES desde el inicio de su primera gestin y lo contina haciendo [5]. Por este motivo es que se puede afirmar categricamente que la estructura de la tenencia de la tierra, aquella que favorece a los grandes terratenientes, est inclume en Bolivia.

El haber postergado y marginado este horizonte reivindicativo rural, no pudo, sin embargo, pasar como un hecho irrelevante, ya que siempre fue uno de los puntos centrales de la agenda de lucha popular. Para desviar la presin de las bases, lo que el gobierno ha hecho es elaborar una nueva narrativa que esconde el gran problema del latifundio, incluso llegando a afirmar que ste ha desaparecido del pas y que esas tierras se encuentran en manos de las comunidades [6]. Pero para esconder este problema ha tenido que generar un nuevo enemigo, y este enemigo han resultado ser las TIOCs. Entonces, la estrategia ha sido dejar de hablar de las millones de hectreas que estn en pocas manos privadas, para polemizar en torno a las comunidades que habitan en las TIOCs y que disponen de amplios territorios comunitarios. Poco a poco esto ha debilitado las alianzas que otrora haban establecido organizaciones indgenas, originarias y campesinas, e incluso las ha llevado a enfrentarse entre s Indgenas vs. Campesinos. Resulta, entonces, que en este pas los nuevos latifundistas son las comunidades indgenas que habitan sus territorios histricos, mientras que los grandes latifundistas los reales, aquellos que controlan casi la mitad del territorio del pas y que son engranajes del gran capital global no existen, o si existen se los denomina como la moderna y pujante agroindustria nacional, dejando de lado su impronta terrateniente.

Ahora bien, el apoyo a esa oligarqua ha venido acompaado de toda una serie de medidas polticas de cuidado y potenciamiento de este sector. Por ejemplo, para 2006 primer ao de gobierno del MAS la produccin de soya transgnica corresponda a poco ms del 20% del total de la soya producida, para el ao 2012 la soya transgnica represent el 98% de la produccin segn datos de la propia Asociacin Nacional de Productores de Oleaginosas (ANAPO) [7]. Sobre este tema el gobierno se ha manifestado afirmando que la biotecnologa ya que no usan el concepto de transgnico es til para incrementar la productividad y que su uso debe ser ampliado a otros sectores agrarios. Otro gran apoyo del gobierno a este sector ha sido el denominado perdonazo agrcola, que no fue otra cosa que una ley (N 337) para la legalizacin de desmontes ilegales. Entre el periodo 1996-2011, fueron deforestados de manera ilegal 5,5 millones de hectreas, pero con el pago de una multa irrisoria esos desmontes, con costos sociales y naturales escandalosos, fueron legalizados, y, adems, se convirtieron automticamente en tierras con Funcin Econmica y Social, es decir con garantas para la propiedad privada latifundista.

En abril de este ao se llev a cabo la Cumbre agropecuaria: sembrando Bolivia, donde participaron el gobierno, las organizaciones de la oligarqua terrateniente y dirigencias de las organizaciones indgenas y campesinas afines al gobierno. Ms all de todo el acto performativo y de los elocuentes discursos del presidente, vicepresidente, dirigentes campesinos y empresarios, lo cierto es que esta Cumbre puede considerarse como la consolidacin de la fusin de los intereses de aquella oligarqua terrateniente con los del gobierno, basta con mirar los puntos ms lgidos de las conclusiones para corroborar esto: aun mayor ampliacin del plazo de verificacin de la FES, entrega de ttulos saneados a latifundios, ampliacin de la frontera agrcola para la produccin agroexportadora que nada tiene que ver con la seguridad alimentaria, etc. [8]

El Estado Plurinacional de Bolivia se est consolidando a partir de estas alianzas de clase, la participacin dirigente de la oligarqua terrateniente al interior de la estructura estatal no es un hecho circunstancial, todo lo contrario, es consustancial a este estado y a su forma de dominacin. Y lo que se tiene que tomar muy en cuenta es que si bien este proceso lo viene impulsando el MAS y as lo intentar seguir haciendo hasta el 2025, la fuerza de la oligarqua terrateniente al interior del estado boliviano trasciende al propio MAS y ser una marca de la dominacin a futuro, hasta que la luchas populares nuevamente pongan en cuestin a esta lite. Para que esto suceda tambin ser importante que las bases, principalmente de las organizaciones campesinas, retomen el control de sus organizaciones, las cuales ahora se encuentran en manos de unas dirigencias subordinadas a la estructura partidaria del MAS.

Decir que el MAS es de derecha no es un eufemismo. En Bolivia histricamente entendemos por derecha la accin de ciertas clases dirigentes, entre ellas la terrateniente que siempre ha actuado en detrimento de los intereses populares. En este momento, como vimos, el gobierno de Morales es el mediador poltico de los intereses de esta oligarqua, por tanto es un gobierno de derecha. Si analizamos las relaciones que el gobierno ha establecido con el capital transnacional en el sector de la minera e hidrocarburos, y con las nuevas lites emergentes, no haremos ms que confirmar esta aseveracin.

Es hora de que el pueblo boliviano empiece a hacer lo que sabe hacer cuando la derecha est all arriba.


Notas


[2] http://www.elpaisonline.com/index.php/2013-01-15-14-16-26/centrales/item/154563-infiltrados-o-invitados-la-derecha-se-cuela-en-el-mas

[3] https://www.youtube.com/watch?v=9oWtM6arFWk&index=18&list=WL

[4] http://hoybolivia.com/Noticia.php?IdNoticia=117961

[5] http://www.eldeber.com.bo/economia/evo-presenta-normas-referidas-cumbre.html

[6] http://www.jornada.unam.mx/2012/02/07/politica/002e1pol

[7] ANAPO 2013 Anuario Estadstico 2012 (Santa Cruz: ANAPO)

[8] http://www.cfb.org.bo/noticias/economia-comercio/mesa-1-tierra-y-estructura-agraria-cumbre-agropecuaria-sembrando-bolivia


Huscar Salazar Lohman (1983). Economista boliviano, vivi seis aos en Mxico donde realiz sus estudios de posgrado. Su ms reciente publicacin: Se han adueado del proceso de lucha Horizontes comunitario-populares en tensin y la reconstitucin de la dominacin en la Bolivia del MAS (2015). Es miembro de la Sociedad Comunitaria de Estudios Estratgicos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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