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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2016

Hatuey y la primera rebelda en Cuba y Amrica

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Con Hatuey hemos de estar, y no con las llamas que lo quemaron Este verso martiano bien puede tomarse como epitafio para aquel que muriera en rebelda el 2 de febrero de 1512: Hatuey muri, tremendas las semillas.

Si Ud. visita Baracoa, la Ciudad Primada de Cuba, encontrar en el parque principal, parque triangular", nica peculiaridad notable de esta ciudad, segn recalca el escritor cubano Alejo Carpentier en su novela La Consagracin de la Primavera un modesto monumento con el busto del Cacique Hatuey, cuya ubicacin entraa un simbolismo particular. Se levanta a escasos metros de la puerta principal de la Iglesia parroquial. Y la tarja refleja la significacin singular del personaje en la historia: HATUEY, PRIMER REBELDE DE AMRICA.

Si bien es justo tal reconocimiento porque Hatuey fue el primer rebelde de Cuba y Amrica, tal vez en cada plaza importante debiera erigirse un monumento digno que se corresponda con la magnitud de su gesto rebelde en aquellos tiempos primigenios de nuestra historia comn. Quien fue el primer refugiado indgena en Cuba procedente de la isla la Espaola al inicio de la poca colonial, libr la lucha de resistencia contra la conquista y colonizacin espaola en nuestras tierras, convirtindose en el primer rebelde de Amrica. Hecho prisionero por los espaoles, rechaz, con hidalgua india, el cielo prometido a cambio de su arrepentimiento antes de cumplirse la pena de muerte en la hoguera.

Algunos aos antes de que Hatuey pisara las tierras barocoanas, se produjo la llegada del Almirante Cristbal Coln en su primera expedicin. La existencia de los indios, su comportamiento y naturaleza fue narrada en aquel entonces.

As que pensemos en aquel primer Almirante que puso los pies en tierra cubana procedente de la Espaola, y que un da 27 de octubre de 1492 empez a encontrar la realidad de una geografa y de un grupo humano autctono, los indios, desde Bariay a Baracoa. Lleg hasta aqu el martes 27 de noviembre, pues hall una grande poblacin, la mayor que hasta hoy haya hallado y vido venir infinita gente a la ribera de la mar dando voces, todos desnudos, con sus azagayas en la mano.

Dice el Almirante aqu estas palabras: cunto ser el beneficio que de aqu se puede haber, Y porque atrs tengo hablado del sitio de una villa o ciudad o fortaleza por el buen puerto de buenas aguas, buenas tierras, buenas comarcas y mucha lea.

Y digo que vuestras Altezas no deben consentir que aqu trate ni faga pie ningn extranjero, salvo catlicos cristianos.

Otros aspectos significativos del relato de Coln son estos: Hzolos dar el Almirante cascabeles y sortijas de latn y contezuelas de vidrio verdes y amarillas, con que fueron muy contentos y certifica que diez hombres hagan huir a diez mil: tan cobardes y medrosos son que ni traen armas salvo unas varas.

Ellos son gente como los otros que he hallado, y de la misma creencia, y crean que venamos del cielo, y de lo que tienen luego lo dan por cualquier cosa que les den, sin decir ques poco, y creo que as haran de especiera y de oro si lo tuviesen.

He ah en sntesis todos los elementos esenciales recogidos en este encuentro entre las tropas comandadas por Coln y los indios que habitaban las tierras vrgenes de Baracoa, en la parte ms oriental de Cuba. Observen la visin de apoderamiento de los territorios por parte de los espaoles; la opinin sobre la naturaleza noble y la actitud temerosa de los indios ante la visita inesperada de los expedicionarios, que llegan a concebir como venidos del cielo; el engao temprano en el intercambio de objetos; los planes de asentamientos futuros ante las riquezas posibles, para lo cual no se deba permitir que extranjeros de otros pases pusieran sus plantas en los nuevos territorios descubiertos, ni venir a estas partes ninguno que no sea buen cristiano.

Pero el tiempo pas, y el 6 de abril de 1511 los Reyes de Espaa autorizaron a Diego Velzquez a iniciar la conquista y colonizacin de la Isla de Cuba, y despus de desembarcar con 300 expedicionarios y con la cruz y la espada en Baracoa, fund la villa el 15 de agosto de ese ao. Y estas tropas fueron tan cruelmente eficaces para el exterminio, que Fray las Casas escribe que la isla de Cuba, est hoy (1555) cuasi toda despoblada."Aqu acaecieron cosas muy sealadas. Un cacique y seor principal, que por nombre tena Hatuey, que se haba pasado desde la isla Espaola a Cuba con mucha de su gente, por huir de las calamidades e inhumanas obras de los cristianos.

Hatuey era el cacique en una regin llamada Guahab y era uno de los jefes entre quienes se distribua el mando de su isla natal. Pronto enfrent a los espaoles en la Espaola (Santo Domingo y Hait), por la explotacin y crmenes practicados en aquel territorio.

Al cabo su rebelin fue vencida, y decidi echarse a la mar hacia la isla de Cuba, acompaado de sus seguidores, algunos centenares segn se afirma. Imaginmonos, cmo aquellos seres pudieron aventurarse para hacer la travesa en sus rsticas canoas hacia la regin de Baracoa, en Cuba, para convertirse en los primeros refugiados a consecuencia de la invasin y persecucin extranjeras.

Estando en Cuba, segn cuenta el Padre las Casas en su obra Brevsima relacin de la destruccin de las Indias, se enter Hatuey del desembarco de los espaoles y empez a advertir a la poblacin nativa de lo sucedido en la Espaola. Hubo de ensearle una cestilla llena de oro en joya y dijo: Vis aqu el Dios de los cristianos que ellos adoran y quieren mucho. Luego de recomendarse hacerle aireitos (bailes y danzas mgicas), Hatuey recomend una opcin mejor. Mirad, como quiera que sea, si lo guardamos, para sacrnoslo al fin nos han de matar, echmoslo al ro". Y dice las Casas Todos votaron que as se hiciese, y as lo echaron en un ro grande que all estaba.

Este cacique y seor anduvo siempre huyendo de los cristianos desde que llegaron a aquella isla de Cuba, como quien los conoca, y defendase cuando los topaba; y al fin lo prendieron, y slo porque hua de gente tan inicua y cruel, y se defenda de quien lo quera matar y oprimir hasta la muerte, a s y a toda su gente y generacin, lo hubieron vivo de quemar.

Se cuenta que su apresamiento fue debido a la delacin de uno de sus seguidores. Oh, traicin! Siempre hay un traidor o muchos traidores detrs del martirio y las derrotas de los mejores hombres y de las causas buenas.

Velzquez decidi hacer un escarmiento ante la rebelda que amenazaron tempranamente, durante meses, sus planes de asentamiento en Cuba. Le conden por hereje y rebelde a la pena de muerte en la hoguera. Tremenda importancia debi darle a aquel personaje cuando en vez de sacrificarlo inmediatamente en Baracoa, sitio de su resistencia y aprensin, lo hiciese en un sitio a cientos de kilmetros como Yara, actual provincia de Granma.

Y sigue contando las Casas, que cuando un cura de la orden de San FranciscoTesn, trataba de convencerlo de la bondad de Dios y de la posibilidad de ir al cielo si se arrepenta y disfrutar de un eterno descanso porque si no ira al infierno a padecer perpetuo tormentos y penas, Hatuey pregunt al religioso si iban aquellos cristianos al cielo, y al responderle el religioso que s, dijo luego el cacique sin ms pensar, que no quera l ir all sino al infierno, por no estar donde estuviesen, y por no ver tan cruel gente.

As se expres la rebelda del cacique Hatuey, cuya resistencia fue proseguida en Baracoa por el cacique Guam desde 1514 hasta 1534 en que fue asesinado por causa intestina. Muchos otros indgenes cubanos ofrecieron tenaces y heroicas resistencias a la barbarie espaola.

Esta no es toda la historia de la conquista y colonizacin de Cuba iniciada hace ms de quinientos aos, proceso comenzado poco antes en la Espaola, y proseguido despus en los ms vastos territorios del resto de Amrica. Cmo conmemorar estos hechos fundacionales? Es hora de abrir un espacio reivindicador para enaltecer las virtudes de nuestras poblaciones primitivas, para hacer justicia ante su holocausto, para destacar su rebelda a pesar de sus impotencias por el podero y fuerza comparativamente inferiores a la de sus opresores y asesinos, para ofrecer ctedras que agiganten las lecciones que dieron, a pesar de su atraso relativo en el desarrollo humano, para rendir homenaje a aquellos rebeldes como Hatuey y otros muchos jefes indios.

En homenaje al padre las Casas seal Jos Mart que ese es un nombre que se ha de llevar en el corazn, como el de un hermano.

Sobre Hatuey y otros grandes indgenas de Amrica, sentenci: Con Guaicaipuro, Paramaconi, con Anacaona, con Hatuey hemos de estar, y no con las llamas que los quemaron, ni con las cuerdas que los ataron, ni con los aceros que los degollaron, ni con los perros que los mordieron.

Finalmente, este verso martiano bien puede tomarse como epitafio para aquel que muriera en rebelda el 2 de febrero de 1512: Hatuey muri, tremendas las semillas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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