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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2016

El Salvador
El fantasma de la reforma de pensiones

Julia Evelyn Martnez
Rebelin


Un fantasma recorre El Salvador. Es el fantasma de la reforma al sistema de pensiones. Contra esta reforma se han unido como feroz jaura los defensores y voceros de la oligarqua neoliberal, encabezados por la ANEP, FUSADES, el Grupo Altamirano y la Tele Corporacin Salvadorea, que arremeten contra una reforma que podra significar el principio del fin de la trampa neoliberal en la que han sumido a la sociedad salvadorea desde 1989 a la fecha.

A qu le tienen tanto miedo estos sectores? Qu les motiva a transformar a los medios de comunicacin en artefactos propagandsticos que esparcen mentiras y crean temor sobre esta reforma? Por qu tantos columnistas, analistas y presentadores sacrifican la poca o mucha credibilidad que an les queda para convertirse en corifeos de las insensateces que emanan de los patrocinadores de la contra-reforma del sistema de pensiones?

Para comprender tal paranoia oligrquica es preciso recordar los objetivos de la privatizacin de sistema previsional impulsada en 1998, que estaban enfocados en la profundizacin del modelo econmico neoliberal siguiendo a pie juntillas los lineamientos del Consenso de Washington y las propuestas de los grupos empresariales que le dieron vida a FUSADES en 1983.

La reforma de pensiones tena en primer lugar convertir el derecho humano a una pensin de vejez en un negocio al servicio de la obtencin de ganancias del Capital financiero. Debe tenerse en cuenta que durante el perodo 2000-2014, las administradoras privadas de pensiones (AFP) tuvieron ganancias de $255 millones de dlares lo que les permiti recuperar el capital social invertido 8.8 veces. Esto equivale a una rentabilidad anual promedio de 59%, probablemente una de las tasas ms elevadas que existen en la actualidad. No es comprensible que el Capital financiero tenga temor que una reforma al sistema de pensiones pudiera reducir o eliminar esa alta tasa de rentabilidad?

En segundo lugar, la privatizacin del sistema de pensiones form parte de la estrategia de debilitamiento econmico del Estado salvadoreo que comenz con la reduccin de impuestos a la importacin, la privatizacin de las telecomunicaciones, la concesin de servicios pblicos, la firma de acuerdos de comercio e inversin y la eliminacin de la poltica monetaria mediante la dolarizacin del sistema monetario.

En tal sentido, cualquier mencin de una reforma al sistema de pensiones que incluya la restitucin total o parcial de un sistema pblico, inevitablemente producir en la oligarqua neoliberal un comportamiento hipocondraco (y hasta alguno que otro brote psictico) tan solo de imaginar que su preciado paradigma del ms mercado y menos Estado se encuentra bajo amenaza.

Y en tercer lugar, y no menos importante, la privatizacin de pensiones de 1998 tuvo un claro objetivo poltico ideolgico: debilitar la conciencia de clase y las relaciones de solidaridad entre la clase trabajadora, que como bien se sabe, constituyen el fundamento del poder de los trabajadores y trabajadoras frente al Capital.

La eliminacin del sistema de reparto y su sustitucin por un sistema de cuentas individuales y de capitalizacin individual ha tenido como resultado debilitar el nosotros (as) y fortalecer el yo entre la clase trabajadora salvadorea. Con ello se han visto favorecidos los negocios de la oligarqua neoliberal que incrementa su ultra-riqueza a gracias a sindicatos dbiles y a trabajadoras y trabajadores desorganizados e inmovilizados, que se someten al Capital sin luchar por sus intereses de clase. Es por esta razn que los trabajadores y trabajadoras son considerados los principales destinatarios de la actual campaa de miedo que ha orquestado la oligarqua neoliberal para mantenerles atados a un sistema privado de pensiones que va en contra de sus derechos e intereses de clase.

La reforma de pensiones anunciada por el gobierno ni es una reforma radical ni tampoco es una reforma integral, pero la clase trabajadora puede convertirla en una oportunidad de comenzar a construir las condiciones polticas que conduzcan en el mediano plazo un sistema pblico de seguridad social que tenga en el centro la solidaridad intergeneracional, la equidad de gnero y la justicia social para garantizar las necesidades del cuidado a las personas adultas mayores, independientemente de s han contribuido o no a un fondo de pensiones.

A diferencia del Capital, los trabajadores y trabajadoras no tienen nada que perder con la reforma al sistema privado de pensiones, pero en cambio s tienen mucho que ganar con una reforma que ponga al pas en el rumbo a un sistema pblico basado en la universalidad y la solidaridad de las pensiones. Pero para lograr esto y no perder el rumbo entre la demagogia gubernamental y el oportunismo empresarial, como dice Frei Betto, hay que trabajar mucho en la formacin ideolgica durante todo este proceso.

Julia Evelyn Martnez es profesora de la escuela de economa de la Universidad Centroamericana Jos Simen Caas (UCA) de El Salvador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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