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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2016

Con Gaza como espejo, la juventud palestina slo ve que el horizonte se achica ms y ms

Amira Hass
Haaretz

Traduccin para Rebelin de Mara Landi.


La presuncin imperante est fallando da tras da. La presuncin de que nuestro rgimen es normal al igual que nuestra vida y que nuestros sometidos se estn adaptando, o se van a adaptar, e incluso terminarn diciendo: "Gracias, seor". Cada da, en cada generacin, nos alzamos para subyugarlos y pisotearlos; y cuando ya casi estn ah, pisoteados, sumisos y normalizados, de pronto sacuden el bote.

Ellas y ellos jvenes del alzamiento sin lderes, tan solo por estar perturbando la falsa normalidad israel, son hroes a los ojos de sus compatriotas aunque tengan reservas sobre sus opciones y no se les unan. Ellas y ellos son sus torpes voceros, comprendidos o no comprendidos, sorprendiendo a todos una y otra vez, a pesar de que se emulan entre s y ya son parte de una nueva rutina.

Son sordos y sordas a la voz de la lgica y de los servicios de seguridad palestinos, que les dicen que la nacin y la patria los necesitan vivos. Slo oyen el sonido de las puertas cerradas en su cara, y slo ven el horizonte que se reduce cada vez ms. Nunca han estado all, pero saben que Gaza es el modelo que les tienen preparado. La planificacin y el diseo son israeles, con unas pocas pinceladas y adiciones de Hamas y Fatah. La desgracia son Europa, el Cuarteto, Estados Unidos, Naciones Unidas, Noruega y Alemania, que alimentan a los enjaulados mientras pasan el rato con el carcelero.

"Terroristas", decimos, y recibimos, ya procesados, sus nombres completos y sus mensajes de Facebook, y los indicios de que tenan problemas personales en la casa, y pualadas en la escuela, y pualadas en el barrio. "Asesinos", decimos de aquellos que desde la cuna aprendieron el alfabeto de las armas letales israeles, de los tanques y aviones, del equipo de vigilancia que invade sus dormitorios en la madrugada.

"Cruel y despreciable", es como describimos su carcter. Y cada uno de esos jvenes conoce los rostros de los nios y ancianas palestinas cuyas vidas fueron destruidas por nuestros fusiles y tanques y por nuestros heroicos francotiradores, cuyos nombres estn clasificados y para quienes las puertas de los puestos de trabajo de alta tecnologa estn abiertas.

Hay una elemental falta de inteligencia en definir la ola de ataques desorganizados como "terror", y el lanzamiento de piedras en las manifestaciones como "terror popular." A los expertos militares y a los diversos grupos encargados de espiar y de frustrar ataques se les escapan los datos y conclusiones que tienen en sus propias narices. En efecto, Reuters, The New York Times y Haaretz no llaman al pan, pan: no dicen que nuestro perpetuo rgimen militar es terrorismo, porque las definiciones y clasificaciones son propiedad privada de los ganadores o al menos eso creen los ganadores. Pero el hedor permanece, aun si no sabemos el nombre cientfico del agua pestilente [1]. Y los lderes y junto a ellos la opinin pblica israel, leal, obediente y disciplinada aguantan la respiracin y declaran que se trata de especias fragantes.

No, no es suficiente que varios expertos militares digan que debemos permitir que Gaza exporte otras dos toneladas de tomate, y que los servicios de seguridad palestinos se estn portando realmente bien. Nuestros compatriotas en uniforme o no, en las colonias o en Israel estn siendo asesinados porque nuestros gobernantes estaban y siguen equivocados al pensar que los palestinos se van a someter a sus y nuestros dictados, a su superioridad militar, su astucia diplomtica y su empresa colonizadora.

La prdida de vidas y de proyectos, el vaco en el que se ha sumido a decenas de familias, son desgarradores. En un pas bien gobernado, ante semejante fracaso de la estrategia de inteligencia y el colapso de la presuncin imperante, el pblico pedira la cabeza de los responsables y exigira una poltica diametralmente opuesta: el repliegue del ejrcito, la evacuacin de las colonias y la negociacin para alcanzar un futuro de vida y esperanza para ambos pueblos. Pero a la sociedad israel le gustan las colonias, las granjas privadas en el Negev, las comunidades en las colinas y las ciudades judas "elevadas" en Galilea [2]. Para la poblacin palestina, alcanza con jaulas.

Entonces cmo vamos a disuadirlos ahora? Vamos a aadir el delito de "juventud" al cdigo militar? Vamos a poner a todos los palestinos de 16 a 23 aos bajo detencin administrativa? Vamos a expulsar a cientos de familias a Jordania o Lbano, como estn pidiendo los familiares de algunas de las vctimas israeles?

No esperemos misericordia y consideracin de los jvenes armados con cuchillos, cuando todo lo que les hemos mostrado y seguimos mostrndoles a ellos y a sus padres, y a los padres de sus padres, es crueldad, medios de muerte cada vez ms sofisticados , trampas, soberbia y rdenes militares para confiscar, demoler, expulsar, arrestar, incautar.

La prdida de vidas y sueos otro vaco en las vidas de decenas de miles de familias, las tierras robadas, son desgarradoras. Cada palestino fue siempre y es un blanco de las armas israeles y de las rdenes de la Administracin Civil [3]. Y ahora, una minscula minora de ellos ve a todos los israeles como un blanco. De qu nos sorprendemos?

Los histricos de la derecha gritarn: Eso es apoyo al terrorismo!" Dejemos que griten todo lo que quieran, y que muestren una vez ms que no pueden ni quieren ver. Y por qu lo haran? Las ruedas del proyecto israel de despojo continan girando: con o sin negociaciones, con o sin cuchillos y metralletas, Israel va a seguir construyendo mansiones en las tierras de Ni'lin, y va a demoler el pueblo beduino de Umm al-Hiran para construir Hiran, una comunidad juda con valores. Con el sello de la Suprema Corte de Justicia.

 

Notas

[1] Se refiere al lquido que lanzan los vehculos israeles sobre personas, viviendas y calles palestinas, conocido en ingls como skunk wter (agua de zorrillo), y cuyo olor inmundo permanece durante das. (N. de la T.).

[2] Las colonias judas en Cisjordania estn en las cimas de las colinas, y en Galilea se ha construido ciudades judas que se elevan por encima de las cercanas localidades palestinas. (N. de la T.).

[3] [3] Nombre de la autoridad militar israel que gobierna los territorios ocupados. (N. de la T.).


Publicado oiginalmente en Haaretz



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