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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2016

Este alzamiento es sobre algo ms que cuchillos

Budur Yussef Hassan
Electronic Intifada

Traduccin para Rebelin de Mara Landi.


Cuando la intifada de los cuchillos comenz en octubre del ao pasado, los periodistas occidentales inundaron Jerusaln para cubrir la nueva escalada, entrevistaron a personas de los dos lados del conflicto y formularon variantes de la vieja pregunta: Es esto el comienzo de una tercera intifada?

Inevitablemente, los periodistas se fueron una vez que la represin masiva redujo significativamente el nmero de ataques mortales contra israeles en la ciudad. Es un patrn demasiado conocido para los palestinos y palestinas, pues ya sabemos que slo hay una escalada cuando hay muertos o heridos israeles. Las muertes, heridas, arrestos y demoliciones de casas infligidas por Israel a la poblacin palestina son consideradas de rutina y no merecen mayor investigacin.

Los actos cotidianos de castigo colectivo sufridos por la poblacin palestina de Jerusaln y su lenta limpieza tnica son demasiado rutinarios como para ser considerados noticias.

Los checkpoints temporales, las calles cerradas y los bloques de hormign instalados durante la ofensiva pueden haber sido quitados, y la cantidad de tropas en las calles puede haberse reducido. Pero la represin israel y la resistencia palestina continan.

Los muertos como rehenes

Una de las tcticas israeles ms inhumanas es la prctica de retener los cuerpos de los palestinos y palestinas asesinadas.

A mediados de octubre, el gabinete de seguridad israel aprob varias medidas para sofocar los disturbios. Una de ellas fue reactivar la vieja poltica de retener los cuerpos de los palestinos muertos bajo la acusacin de haber llevado a cabo ataques.

Desde entonces, ms de 80 cuerpos han sido retenidos. Israel empez a entregarlos gradualmente a fines de diciembre, despus de semanas de protestas masivas, sobre todo en Hebrn; pero los cuerpos de 10 palestinos de Jerusaln permanecen en la morgue israel.

Las familias de Bahaa Alayan, Thaer Abu Ghazaleh, Hassan Manasra, Alaa Abu Jamal, Ahmad Abu Shaaban, Mutaz Uweisat, Omar Iskafi, Abd al-Mohsen Hassouna, Musab al-Ghazali y Muhammad Nimer todava estn batallando por su derecho a enterrar a sus hijos.

Israel ha puesto condiciones represivas para entregar los cuerpos, explotando el aislamiento geogrfico y poltico de la poblacin palestina de Jerusaln: las familias deben enterrarlos del otro lado del Muro que Israel ha construido alrededor de la ciudad, limitar la cantidad de personas presentes en el funeral, enterrar los cuerpos slo a ltima hora del da, o pagar una fianza para levantar dichas condiciones. [1]

Apata internacional

Mohammad, el padre de Bahaa Alayan, ha liderado la campaa popular en Jerusaln para protestar contra estas medidas.

Se nos est privando de nuestro derecho al duelo, e Israel est usando los cadveres de nuestros hijos para quebrarnos, dijo Alayan. Y este hecho no est recibiendo ni una fraccin de la cobertura y atencin que merece.

Este abogado de 60 aos considera que las familias de los mrtires de Jerusaln han sido completamente abandonadas por la Autoridad Palestina. l no puede entender la apata de los medios occidentales.

Ninguno de los periodistas que se le acercaron despus del asesinato de su hijo para preguntarle por qu un joven brillante como l pudo cometer un ataque con cuchillo se molestaron en regresar a preguntarle sobre el cuerpo de Bahaa, dice Muhammad.

Si lo hubieran hecho, habran encontrado a los Alayan durmiendo en una carpa improvisada cerca de las ruinas de su casa. El hogar de los Alayan es uno de los tantos que Israel demoli en represalia por los ataques individuales. La poltica de las demoliciones punitivas tambin estaba incluida en el paquete de medidas aprobadas por el gabinete de seguridad en octubre, y ha sido aprobada por la Suprema Corte de Justicia de Israel.

Empujados a movilizarse

Las polticas de retener los cuerpos de los supuestos atacantes y de demoler las casas de sus familias constituyen las violaciones de derechos humanos ms atroces contra la poblacin palestina de Jerusaln. Pero tambin han impulsado a la comunidad a movilizarse.

El 1 de diciembre, un grupo de jvenes organiz un concierto en el Teatro Nacional Palestino (tambin conocido como Hakawati) para apoyar a las familias que tienen a sus hijos en la crcel y a las que estn esperando los cuerpos de sus hijos e hijas asesinadas. La sala ms grande del teatro estaba llena hasta el tope. Lo recaudado fue destinado a la reconstruccin de las viviendas destruidas.

La solidaridad comunitaria organizada por las y los habitantes del campo de refugiados de Shuafat despus de la destruccin de la vivienda de Ibrahim Akari fue replicada en toda Cisjordania, especialmente en Ramala y en Nablus.

Tambin ha habido accin directa. Inspirndonos en la idea que tuvo Bahaa Alayan en marzo de 2014 de formar una cadena humana de lectura, hicimos lo mismo el 26 diciembre. La cadena rode las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusaln, reclamando la entrega de los cuerpos de los mrtires; la protesta pacfica fue violentamente disuelta por las fuerzas israeles.

Para la poblacin palestina de Jerusaln, organizar protestas masivas contra la extrema represin de Israel se ha vuelto an ms difcil desde octubre. Israel est apuntando deliberadamente a los lderes activistas de la ciudad, ponindolos en la crcel o bajo arresto domiciliario, amenazndolos con detenerlos o entregndoles rdenes de expulsin de la ciudad.

Estas medidas no disuadieron a Hijazi Abu Sheih y Samer Abu Eisheh de instalar una carpa de protesta en el jardn de las oficinas del Comit Internacional de la Cruz Roja, en el barrio de Sheij Yarrah. Si bien la carpa fue instalada como refugio para los dos activistas cuando rechazaron la orden de expulsin de Jerusaln, pronto se transform en un vibrante espacio de desobediencia civil.

Momento de libertad

Durante dos semanas, la carpa desbord de energa y espritu revolucionario, libre de las divisiones sectarias. All se organizaron conciertos, conferencias abiertas y debates.

Ms que brindar apoyo a los dos activistas, quienes concurrieron a la carpa se vieron inmersos en un inusual clima de genuina aunque efmera libertad. All pudieron cantar, levantar la voz contra la opresin israel, corear No nos iremos, sumergirse en los debates y organizarse.

A las y los palestinos nos preguntan con frecuencia cul es la alternativa a nuestros gobernantes corruptos y fracasados. Quienes visitaron la carpa pudieron ver un atisbo de cmo podra ser esa alternativa.

El 6 de enero, Abu Eisheh y Abu Sbeih fueron arrestados por unidades especiales de la polica israel en el recinto mismo de la Cruz Roja. Segn inform Mahmud Hassan, el abogado de Abu Eisheh, los dos han sido acusados de desafiar rdenes militares e incitar a la violencia a travs de Facebook.

Ni la carpa de protesta ni la represin contra ella capturaron la atencin de los periodistas internacionales, a pesar de que estas formas de resistencia no violenta y la ofensiva israel estn en el centro del relato cotidiano en Jerusaln.

Todava no podemos hablar de un movimiento de masas organizado, pero el actual alzamiento palestino tiene mucho ms que ver con eso que con los ataques individuales con cuchillos. Y la represin israel va mucho ms all de las balas y los checkpoints.


Budur Yussef Hassan es una joven escritora y abogada nacida en Nazaret y residente en Jerusaln. Su blog: budourhassan.wordpress.com. Su Twitter: @Budour48

Notas

[1] El 8 de febrero el Parlamento israel, en una medida de corte fascista, decidi sancionar con 2 a 4 meses de suspensin a la y los legisladores palestinos Haneen Zoabi, Basel Ghattas y Jamal Zahalka por haberse reunido con las familias que estn reclamando la entrega de los cuerpos de sus hijos asesinados. (N. de la T.).



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