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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2016

Otro captulo de Washington en su estrategia de injerencia y acumulacin por desposesin
Los costos de la nueva versin del Plan Colombia

Fernando Arellano Ortiz
Cronicn.net


Ms all del indigno acto de cipayismo y entrega de la soberana nacional por parte del presidente Juan Manuel Santos, quien en forma cnica se traslad con una numerosa comitiva a Washington dizque a celebrar el pasado 4 de febrero los 15 aos del Plan Colombia, que el establecimiento de este pas denomina eufemsticamente ayuda a lo que no es ms que una estrategia de saqueo y subyugacin, el quid del asunto est en conocer cules sern las nuevas condiciones que impondr la Casa Blanca al gobierno colombiano para aportar al posconflicto.

Al fin y al cabo hay que tener en cuenta como bien lo seala el historiador y docente universitario Renn Vega Cantor que en lo que concierne a la compleja y dramtica realidad socioeconmica y poltica colombiana, Estado Unidos no es una mera influencia, sino un actor directo del conflicto, debido a su prolongado involucramiento durante gran parte del siglo XX. (1)

Teniendo como antecedente el alto costo que ha tenido el Plan Colombia no solo en recursos econmicos sino en vidas, entrega de soberana y control militar estadounidense-israel en este pas andino, y sabiendo de antemano que los gringos no dan un almuerzo gratis, el gobierno de Santos gurda hermtico silencio sobre las nuevas condiciones que le impondr Washington para concederle una nueva partida de 450 millones de dlares, cuyo destino segn la propaganda oficial, contribuir a financiar el posconflicto, una vez se suscriban los acuerdos de La Habana con los negociadores de las Farc.

Hay que recordar que para cofinanciar el Plan Colombia suscrito en el gobierno del conservador Andrs Pastrana (1998-2002), la administracin Clinton puso como condiciones, entre otras, la aprobacin de un leonino Tratado de Libre Comercio, la privatizacin de valiosos activos pblicos como todas las empresas generadoras de energa y bancos pblicos, el sometimiento de la economa colombiana al Fondo Monetario Internacional, la ampliacin de la base del IVA, la aprobacin de un impuesto sobre las operaciones financieras (denominado 4 x 1000), la reforma al sistema de seguridad social con criterio mercantilista, y recortes en el gasto pblico.

En estos 15 aos del Plan, Colombia ha recibido alrededor de 10 mil millones de dlares por parte de Estados Unidos, y como contrapartida el gobierno de esta nacin suramericana ha puesto 120 mil millones de dlares. Han sido tres lustros de sometimiento colonial en materia econmica, poltica y militar. As lo reconoci el propio Comando Sur al explicar que si en el gobierno de Pastrana se produjo la norteamericanizacin de la poltica de seguridad colombiana, en el de lvaro Uribe Vlez (2002-2010), se present la colombianizacin de la estrategia de seguridad norteamericana en el pas, es decir la interiorizacin de los dictmenes de Washington. (2)

Durante el gobierno de un mandatario caracterizado por su estulticia y frivolidad como Andrs Pastrana Arango, el Plan Colombia se convirti en la carta de navegacin de su funesta gestin. Con la argucia de impulsar la poltica antinarcticos de los Estados Unidos, se vendi esta iniciativa de Washington impuesta a Bogot, pero cuyo verdadero fin era la consolidacin del modelo neoliberal (3) y el dominio militar norteamericano, propsitos stos que se han cumplido adems al pie de la letra en desarrollo de los gobiernos de ultraderecha liderados por lvaro Uribe y Juan Manuel Santos.

Imposicin de la agenda econmica

 

Aunque el establecimiento colombiano a travs de sus medios propagandsticos de (in)comunicacin se ha empeado en presentar un Plan Colombia edulcorado, de cooperacin norteamericana para fortalecer la lucha antinarcticos, la evidencia de sus alcances muestra que tambin fue una estrategia de imposicin de la agenda econmica. En efecto, estableci que el neoliberalismo debe seguir siendo la concepcin que oriente la economa colombiana, as la apertura y la privatizacin hayan fracasado como polticas para desarrollar el pas. (4)

De esta manera y bajo el supuesto de contribuir a combatir el narcotrfico y la insurgencia guerrillera (injerencia en los asuntos internos), el Plan fue determinante para que se hicieran reformas y ajustes estructurales en la economa colombiana en consonancia con la doctrina neoliberal del denominado Consenso de Washington.

As, Estados Unidos convirti a Colombia en su principal base militar en Latinoamrica y en una ptima plataforma de negocios para sus transnacionales y el capital financiero especulativo.

Fracaso como estrategia militar

Si bien Washington ha logrado exitosos resultados en cuanto al expolio econmico y su injerencia poltica con el Plan Colombia, su estrategia militar ha sido un total fracaso, por cuanto la lucha contra el narcotrfico y su empeo por derrotar a la insurgencia guerrillera no dieron los resultados que sus idelogos y ejecutores anunciaban. Muy seguramente porque la real intencin de este Plan ha sido convertir a Colombia en un enclave para sus intereses estratgicos. Adems ha sido Washington el que impuso las negociaciones de paz con las Farc al gobierno de Santos para consolidar a corto y mediano plazo su injerencia.

Sobre las consecuencias en desconocimiento atroz de los derechos humanos como la violacin de 52 nias por parte de personal norteamericano en los alrededores de Melgar (Tolima); la obsecuencia total de las Fuerzas Militares colombianas al Comando Sur de los Estados Unidos; la ocupacin de bases militares por parte de mercenarios gringos, no es ms que leer el ltimo libro del periodista Germn Castro Caycedo, Nuestra guerra ajena (Editorial Planeta, 2014), para entender minuciosa y detalladamente lo que ha sido el malhadado Plan Colombia.

No hay que olvidar adems que durante la primera fase de ejecucin del Plan Colombia en pleno gobierno de Pastrana se incrementaron las acciones del paramilitarismo e incluso la ayuda militar norteamericana termin dando al traste con el proceso de paz que se haba iniciado con las Farc en 1998.

Consolidar su injerencia

Cuando se est ad portas de un acuerdo histrico de paz entre el Estado colombiano y la insurgencia de las Farc, Estados Unidos que, como lo ha demostrado documental e histricamente el profesor Vega Cantor, es actor de primera lnea en este inveterado conflicto, busca consolidar su injerencia en el pas andino, por ello el propio presidente Obama mont toda una tramoya el pasado 4 de febrero en la mismsima Casa Blanca con la total obsecuencia de Juan Manuel Santos, para anunciar con bombos y platillos que la nueva versin del estratgico Plan se denomina Paz Colombia y para su implementacin solicitar al Congreso estadounidense una partida de 450 millones de dlares.

Queda por conocerse cul es el nuevo costo que tendr que pagar el pueblo colombiano por esta nueva ayuda, y cmo ser el nuevo captulo de acumulacin por desposesin que se apresta a ejecutar el To Sam con la complacencia y complicidad de dirigentes de la catadura de Juan Manuel Santos, lvaro Uribe Vlez, Andrs Pastrana Arango y Csar Gaviria Trujillo, quienes han sido ampliamente recompensados por su efectivo rol de cipayos.

 

Notas

1.- Vega Cantor, Renn. La dimensin internacional del conflicto social y armado en Colombia. Injerencia de los Estados Unidos, contrainsurgencia y terrorismo de Estado. Informe para la Comisin Histrica del Conflicto y sus Vctimas, Bogot, febrero de 2015.

2.- Habla el Comandante del Sur. Semana.com, Bogot, 11 de diciembre de 2003.

3.- Ahumada, Consuelo. Cuatro aos a bordo de s mismo. La herencia econmica, social y poltica del gobierno de Andrs Pastrana. El ncora Editores, Bogot, 2002.

4.- Robledo, Jorge Enrique. Neoliberalismo, privatizaciones y servicios pblicos. ARS Ediciones, Manizales, 2001.


Fuente original: http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/Ediciones112/nota01.htm



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