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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2016

Entrevista a Martxelo Otamendi, director del diario Berria
La crisis ha aumentado la precariedad de muchos periodistas

Enric Llopis
Rebelin



Plantear preguntas, contar lo que ocurre en algn lugar, elaborar anlisis, interpretaciones y opiniones. Pese a la potente irrupcin de las nuevas tecnologas, el periodismo no ha cambiado en lo esencial, sostiene el director de Berria, Martxelo Otamendi, peridico nacido en 2003 y publicado ntegramente en euskera, que vende 13.000 ejemplares diarios y cuenta con diferentes delegaciones en Euskal Herria. El periodista dirigi anteriormente, desde 1993 y durante una dcada, el diario Egunkaria, justo hasta el momento en que fue clausurado por orden judicial con una rocambolesca acusacin: formar parte de un entramado empresarial controlado por ETA. La trayectoria periodstica de Martxelo Otamendi se inici en 1984 con las colaboraciones en el diario Egin. Tres aos despus se estren en Euskal Telebista (ETB), aunque este periodista tolosarra procede del sector de la educacin, en concreto, las euskaltegi (escuelas en euskera para adultos). Una de las tendencias de los ltimos aos, reforzada por la crisis, es la precariedad en la que estn trabajando muchos periodistas; hay mucha gente en la calle, afirma.

-Tras el cierre de Egunkaria en 2003, Martxelo Otamendi denunci haber sufrido torturas en dependencias de la Guardia Civil durante los cinco das que permaneci detenido. Una dcada despus el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) oblig al estado espaol a indemnizarle por no haberse investigado de modo efectivo las denuncias de vejaciones y malos tratos. Cmo se vive en carne propia la razn de estado?

-Sientes sobre todo la tranquilidad absoluta con que castigan aquello que quieren. Trabajan con la garanta absoluta de que no va a pasarles nada, que no se van a poder investigar las torturas por mucho que las denuncies. Sientes, adems, que trabajan con una total normalidad. Es un trabajo, una profesin No es una cosa de paranoicos: les toca hacerlo y lo hacen. Y trabajan con impunidad porque quienes dirigen el estado les dicen: hagan lo que tengan que hacer, que nosotros ya les cubriremos. No te llevan de noche, a escondidas de sus jefes, ni te sacan del cuartelillo mientras los jefes duermen. Actan con la misma tranquilidad con la que uno en su casa pela una patata. No descubrimos nada, esto ya lo sabamos, la diferencia es que en Egunkaria y Berria publicbamos las denuncias de otros. Entonces nos toc a nosotros vivirlo.

-Pasaste del mundo de la educacin en la Euskaltegi (centros de educacin en euskera para adultos) de Tolosa- a dirigir un diario, Egunkaria, durante diez aos. Actualmente eres director de otro peridico, Berria. Qu cambios has observado en los ltimos aos en el mundo de la comunicacin?

-Tradicionalmente ha sido un club privado y reservado a las elites econmicas, en el que slo unos cuantos con mucho dinero podan organizar un peridico. Comprar una rotativa, unos locales y contratar a 200 personas es muy caro, por tanto, el ejercicio de la libertad de expresin ha sido tradicionalmente muy exclusivo. Esto ha cambiado gracias a Internet y la digitalizacin. Ya no se depende tanto del dinero, aunque los recursos econmicos tambin sean importantes para un peridico digital. Pero ya no hace falta una rotativa o pagar la distribucin a los quioscos y que estos vendan el diario. Los costes se reducen mucho. Hoy, la capacidad de llegar a la gente depende un poco ms de ti que del dinero que tenga tu empresa. Por ejemplo, si eres un buen analista, puedes tener muchos seguidores en Internet sin necesidad de formar parte de una estructura empresarial.

-Cul ha sido tradicionalmente la relacin entre los peridicos vascos que podan aspirar a mercados similares, por ejemplo, entre Egunkaria y Egin, y despus entre Berria y Gara?

-Siempre hemos tenido una relacin exquisita con todos los medios. Cada uno trabaja en su campo, y nos tenemos respeto. La relacin con Egin siempre fue muy buena. Yo antes haba colaborado en este peridico, nos conocamos y coincidamos mucho. Incluso algunos asuntos los trabajbamos conjuntamente. La relacin entre los medios ha sido, en general, buena en el Pas Vasco. Despus, cuando ETA empez a amenazar y matar periodistas, hubo una mayor tensin. Y los golpes que dio en el estado, en el caso del cierre de Egin (1998) o Egunkaria (2003), tuvieron una diferente respuesta.

-Cul fue la diferencia?

-En el caso de Egin hubo una criminalizacin previa por parte de alguna prensa espaola y de columnistas. Tambin por parte del entonces consejero de Interior del Gobierno Vasco, Juan Mara Atutxa, que tuvo una actitud dursima con Egin. Deca barbaridades en pblico contra el peridico. La respuesta de solidaridad con Egunkaria fue mucho mayor, a lo mejor porque se trataba del nico peridico en euskera; o porque las acusaciones gravsimas de ser miembros de ETA, que tambin se plantearon contra Egin. Todos sabemos que Xabier Salutregui, director de Egin, Teresa Toda, subdirectora, o Jess Mari Zalacan, miembro del consejo de administracin del peridico, no pertenecan a ETA. Lo sabamos todos. Por cierto, quiero recordar que todava hoy est en la crcel Carlos Trenor.

-Hallas puntos en comn entre el tratamiento meditico del conflicto vasco y la manera en que hoy se aborda la cuestin catalana?

-Hay de todo, pero en relacin con Catalunya abunda sobre todo la prensa frentista. Hay muchos insultos y faltas de respeto. Creo que algunos directores deberan mirarse un poco ms los libros de estilo, y no permitir insultos que se estn publicando en contra de los derechos de los catalanes a decidir, la inmersin lingstica o contra algunos polticos. Creo que sera mucho ms interesante, desde su punto de vista, la seduccin e intentar convencer a los catalanes de que transitan por un camino sin futuro. Lo nico que hacen los insultos es crear ms independentistas.

-A partir de tu experiencia de muchos aos como director de peridico, qu queda actualmente del viejo oficio de periodista?

-Bsicamente hacemos lo mismo que siempre. Planteamos una pregunta a alguien, vamos a algn sitio, contamos lo que pasa, elaboramos un anlisis de aquello que hemos visto, interpretamos unos hechos o damos una opinin. En lo fundamental el oficio no ha cambiado. La diferencia radica en que antes la grabadora funcionaba con una cinta, mientras que hoy es digital, de manera que los audios pueden archivarse o difundir on-line. Lo que s ha cambiado mucho, por la crisis, es la precariedad con la que estn trabajando muchos periodistas. En todos los medios hemos tenido que reducir paginacin y plantilla. Hay mucha gente en la calle. Adems, hay sueldos en algunos medios de comunicacin que me parecen muy muy bajos.

-Y en el diario Berria?

-Tenemos sueldos bajos, pero no muy muy bajos, porque la prensa en euskera nunca ha sido fuente de dinero, igual que ocurre con la prensa en cataln si uno conoce el mercado de medios como El Punt Avui o Ara. Existe mucha precariedad en la profesin, pero creo asimismo que se incorpora a las redacciones gente con ilusin y ganas de trabajar. De coger el telfono y llamar a alguien para preguntar, oye, por qu esto es as?, o salir a la calle y contar uno lo que est viendo. Por otro lado, trabajamos ms rpido. La radio siempre ha operado con esta inmediatez, pero antiguamente en un peridico informabas a lo largo del da, con tranquilidad. No digamos en los semanarios o los mensuales. La prensa tiene hoy sus pginas informativas en Internet, procuramos hacer cosas interesantes, contarlas al minuto desde el mismo lugar en que ocurren, adems con un vdeo y una foto.

-Pueden dar lugar estas tendencias a la precipitacin y los errores?

-A veces s. El pasado 20 de enero, da de la Tamborrada, una persona apareci muerta en el jardn central del Bulevar de Donostia. Todos los medios contamos que se trataba de un transente sin hogar, cuando realmente era un seor que se atragant y falleci mientras se coma un bocadillo. Quienes se acercaron a atenderle eran personas que habitualmente se ubican en esa zona del jardn, gente sin hogar y a veces con problemas de salud o alcoholismo. Como cay junto a ellos, y fueron ellos quienes le atendieron, todos titulamos: Una persona sin hogar muere en Donostia. Son noticias que se dan con precipitacin Las hemos hecho gordas

-Por otro lado, existe hoy en las redacciones una especializacin excesiva?

-Creo que no. Es inevitable, si trabajas en la seccin de Economa y Finanzas, y tienes que explicarte a los lectores qu es el Euribor, cubrir una huelga en una empresa o analizar un informe sobre la situacin de la economa Sobre todo, nuestro oficio es muy pasional. Hay oficios que lo son, y otros en los que me cuesta encontrar esa pasin. Si uno se lo toma en serio, siempre puede hacer una labor interesante.

-Diriges un medio, Berria, cuyos contenidos se publican ntegramente en euskera. Implica ello un determinado enfoque a la hora de dar las noticias?

-S, decimos Clinton ha ido a Madrid, y no Clinton ha venido a Madrid. Para nosotros el verbo venir implica un marco de referencia, en este caso, Espaa. El entrenador de la seleccin espaola de ftbol no es nuestro seleccionador. Es ms, las informaciones del estado espaol figuran en la seccin de Mundo, donde pelean con las de Polonia o Italia. Ahora bien, sabemos dnde vivimos, y que las decisiones del gobierno espaol tienen una influencia muy grande sobre nosotros. En la seccin Internacional, tenemos una atencin especial por las naciones sin estado. Seguimos con particular inters las noticias de Catalunya, Escocia o Quebec, donde un redactor del peridico cubri el referndum de 1995. Adems, una periodista de Berria estuvo hace poco en el Kurdistn, donde escribi una serie de cinco entregas. Prestamos atencin, por otro lado, a los cambios de gobierno que se han producido en Suramrica y hemos entrevistado recientemente al expresidente de Uruguay, Jos Mujica.

-Cmo se posiciona Berria ante el conflicto poltico que se dirime en Venezuela?

-No apoyamos ciegamente al gobierno, ni tampoco estamos en la trinchera contra el ejecutivo venezolano. Si la polica de este pas mata a manifestantes, lo decimos; y si tenemos una pieza interesante sobre un boicot por parte de los grandes distribuidores de alimentos para derrocar al gobierno de Venezuela, como intentaron en su da con el gobierno chileno mediante la huelga de transportistas, tambin lo contamos. Tenemos una especial sensibilidad hacia los gobiernos populares surgidos los ltimos aos en Suramrica. Personalmente cubr durante 10 das las elecciones que en octubre de 2012 enfrentaron a Chvez y Capriles. Seguamos los mtines y publicbamos reportajes de los dos candidatos, ahora bien, tambin seguimos con inters las elecciones estadounidenses.

-Es el peridico militante en la defensa de la lengua y la cultura vascas?

-No somos militantes, porque esto puede entenderse de muchas maneras y a alguno incluso le podra obcecar e impedir la observacin de la realidad. Pero s mantenemos una lnea editorial muy clara: somos un diario en euskera, que defiende todo lo que tenga que ver con la normalizacin lingstica, el derecho a decidir o de todos los partidos a presentarse a las elecciones. Tenemos un amplio consenso en la redaccin sobre cmo informar, aunque no estemos todos de acuerdo al 100% en todas las informaciones que salen en el diario. Tampoco el director, pero no pasa nada, si eres un director que consensa las cosas con tu gente. A veces las cosas salen como a ti te gusta, y otras no.

-Estos mecanismos de consenso obedecen a la voluntad del director o se establecen en los Estatutos de Redaccin?

-No figuran en estatutos, es una manera de hacer las cosas. Yo tengo un grupo de colaboradores que no tiene precio en el mercado internacional, por lo que no voy a ser tan pedante como para no hacerles caso. A veces se equivocan ellos, otras veces yo. Siempre les digo, en broma, que el 10% de las decisiones son mas, aunque yo pecho, como director, con la responsabilidad por todas las decisiones. Tenemos una redaccin muy de consenso.

-Es el diario Berria un medio de izquierdas? Y un medio popular?

-Somos un peridico progresista, solidario, que se lleva mejor con los sindicatos que con las asociaciones de empresarios. Aunque tambin nos relacionamos con stos. Adems, nos llevamos mejor con los partidos de izquierda que con los de derecha. En los ltimos aos hemos hecho mucho hincapi en la violencia de gnero. Por ejemplo, los hombres del peridico hemos hecho un curso sobre nuevas masculinidades. Las mujeres del diario nos han enseado mucho Berria es un medio popular, que nace de la iniciativa social. Posiblemente seamos uno de los diarios del mundo con ms accionistas, 24.000 personas, que en su da realizaron aportaciones. Nos constituimos con un capital social de 4,8 millones de euros, una suma muy importante para un pas, Euskal Herria, de tres millones de habitantes, aunque tambin hubo gente de Catalunya y Amrica que aport dinero. Somos, adems, en cierto modo, la nia mimada del mundo que trabaja en la promocin del euskera. Berria vende hoy 13.000 ejemplares diarios, dirigidos a un mercado en euskera.

-Por ltimo, este origen popular se aprecia tambin en los contenidos?

-Procuramos no editorializar mucho en los titulares, sino sobre todo ser honrados. La objetividad no existe. En periodismo hay un concepto que me gusta mucho, que es el de la subjetividad honrada, es decir, no engaarnos a nosotros mismos ni a la gente. Somos un diario sin editoriales. En las informaciones, los periodistas tampoco tienen libertad para introducir muchas opiniones, aunque despus puedan elaborarse anlisis. Procuramos adems que en la informacin no se muestre slo un punto de vista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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