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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2016

Emergencia social

Carlos Gmez Gil
Rebelin


En pocas cosas hay tanta unanimidad, entre los partidos polticos que aspiran a formar nuevo gobierno, como en la necesidad de poner en marcha un ambicioso plan de emergencia social. Indicadores estadsticos europeos y nacionales coinciden en destacar una y otra vez los elevados niveles de pobreza, desigualdad y exclusin social que se han alcanzado en Espaa, colocndonos en los primeros puestos entre los pases de la UE, abriendo as una brecha social que no para de avanzar y cuyos efectos tardarn aos en desaparecer.

El problema es que el tiempo que se necesita para generar cambios econmicos y sociales de envergadura que transformen esta situacin no coincide con las necesidades vitales y personales ms urgentes de miles de familias, que no pueden esperar ms para que se solucionen autnticos dramas humanos contemporneos de proporciones devastadores para quienes lo sufren. De ah la importancia de comprender correctamente la situacin de emergencia social en la que nos encontramos y realizar as un adecuado diagnstico.

Muchos de los sntomas de ese devastador proceso vivido son bien conocidos, en forma de destruccin de puestos de trabajo y desempleo masivo, con la expulsin de amplios sectores de jvenes y profesionales al extranjero, mientras numerosas familias sin recursos han perdido su casa con los cerca de medio milln de desahucios ejecutados desde el inicio de la crisis, al tiempo que cada vez ms personas no pueden pagar incluso sus tratamientos mdicos y satisfacer sus necesidades ms bsicas, hasta el punto de tener que recurrir a comedores sociales y bancos de alimentos en proporciones nunca antes vistas desde la posguerra, con miles de nios en situacin de pobreza y vulnerabilidad ante la imposibilidad de sus padres hasta de poder pagar los comedores escolares, con hogares incapaces de hacer frente a los recibos de consumos bsicos de agua, electricidad o gas.

Sin embargo, es necesario identificar correctamente otros procesos que han profundizado la desigualdad y el empobrecimiento en nuestra sociedad en los aos recientes, de la mano de una tendencia estructural de distribucin regresiva de la renta y un retroceso de los salarios a costa de mejorar los beneficios del capital. As, la masa salarial desde 2008 a 2013 retrocedi un 20%, acompaada de una cada del 8% del salario medio real. Al mismo tiempo, las pensiones perdieron poder adquisitivo, junto a drsticos recortes en sanidad, educacin y servicios sociales, con un importante retroceso en la aplicacin de la Ley de Dependencia, acompaado de una privatizacin de servicios pblicos y la imposicin de copagos. Al mismo tiempo, se aumentan los impuestos indirectos y se aprueban sucesivas reformas laborales que favorecen los despidos con baja indemnizacin y precarizan todava ms los empleos, mientras se destinan cantidades formidables de dinero pblico y avales del Estado para salvar a la banca.

Entenderemos por ello la profundidad, amplitud y extensin de los procesos de pobreza, exclusin y desigualdad que vive la sociedad espaola, acompaados de decisiones polticas que han agrandado an ms la brecha de desigualdad, sin mecanismos redistributivos y con un progresivo desmantelamiento de las polticas sociales. Revertir estas dinmicas de empobrecimiento tan profundas exige de un cambio de polticas econmicas, fiscales, laborales y redistributivas, algo que no parece que todos los partidos polticos hayan comprendido si de verdad se quiere avanzar hacia una sociedad menos desigual.

Ahora bien, si se pretende poner en marcha un verdadero plan de emergencia social, no basta con simples medidas publicitarias, como alguna formacin poltica ha anunciado, sino que debe impulsarse un cambio profundo en el sistema de polticas sociales pblicas, entendido como derechos subjetivos y elementos redistributivos de primer orden, basados en la extensa red de servicios sociales municipales repartidos por todo el territorio a travs de los ayuntamientos, que son un pilar fundamental de nuestro maltrecho Estado del Bienestar. A pesar de las carencias y recortes, disponemos de equipos tcnicos y profesionales altamente cualificados, capaces de articular intervenciones y dispositivos precisos, siempre que se dote de recursos, medios y capacidades a unos servicios sociales que no han parado de sufrir recortes, justamente cuando ms falta hacan por la gravedad de la emergencia social vivida estos aos.

El Gobierno del PP ha disminuido un 70% los recursos al Plan Concertado de Prestaciones bsicas que financia una parte de los servicios sociales en toda Espaa, mientras que por el contrario da tres veces ms a ONG asistenciales para que hagan caridad, algo que supone un nuevo modelo asistencialista que vaca la capacidad de respuesta comunitaria en beneficio de las organizaciones de pobres.

Estas son las prioridades que un verdadero plan de emergencia social tiene que abordar si de verdad quiere merecer ese nombre.

Carlos Gmez Gil es Doctor en Sociologa y profesor de la Universidad de Alicante, publica su blog www.carlosgomezgil.com donde recoge otros muchos trabajos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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