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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2016

Vuelven los 'perros de la guerra'

Emine Saner
The Guardian


Gobiernos como el de Estados Unidos encargan algunas de sus operaciones militares en el extranjero a empresas privadas, que a menudo operan en un vaco legal sin control de sus actividades. El sector se dispar a raz de la invasin de Irak, gan mucho dinero con las operaciones subcontratadas y fue legitimado por los grandes contratos concedidos por el Gobierno estadounidense.

Cuando eres soldado en el Ejrcito, y ests atacando a un enemigo junto a otros soldados, no sabes si ha sido tu arma, tu bala, la que ha matado a alguien. "Preferira no saberlo", dice Stephen Friday, que pas doce aos en el Ejrcito britnico antes de convertirse en 2008 en PMC (siglas en ingls de personal militar privado). Trabaj en Irak y en Afganistn. La primera vez en la vida que dispar a alguien y lo supo "fue como PMC". "Los tiroteos eran mucho ms cercanos, ms personales", explica. Tambin ms peligrosos. Como soldado, estuvo una vez bajo el fuego durante siete horas en Bagdad, pero como PMC "dira que fue peor".

"Cuando ests en el Ejrcito, tienes un ejrcito detrs de ti. Como PMC, no puedes pedir respaldo, no puedes pedir misiones de apoyo. Sin duda, los peores incidentes que he sufrido han sido como PMC y no en el Ejrcito", afirma. Friday ha sido disparado por francotiradores, ha sobrevivido a varias bombas escondidas en la carretera y a un ataque con granada. Una vez, una bala impact contra el cristal blindado de su vehculo a unos centmetros de su cabeza. "Hubo una poca en 2009 en la que, durante unos tres meses, probablemente perdamos compaeros cada dos o tres das. Era violento, y duro emocionalmente".

Por qu lo hizo? Por dinero, por supuesto. Haba pocas en las que poda ganar hasta 10.000 libras al mes (unos 13.000 euros) libres de impuestos. Sus contratos, como muchos de los de los PMC, se hacan deliberadamente para favorecer la evasin fiscal, al limitar la cantidad de tiempo que pasaba en Reino Unido. Cmo se sentira si le llamaran mercenario? "Me parecera ofensivo", dice Friday.

"Sin duda haba mercenarios ah fuera. Yo estoy aqu sentado diciendo que lo haca por dinero y eso es algo que podra sonar parecido a ser un mercenario, pero hay ciertos estereotipos que no se cumplen en mi caso", explica. Nos reunimos en el pequeo negocio que mont con el dinero que haba ahorrado antes de dejar el trabajo en 2014, y a pesar de las primeras impresiones est lleno de tatuajes, tiene una voz ronca y est cuadrado como una roca, parece sorprendentemente amable y considerado.

Asegura que haba diferencias importantes entre l y la idea estereotipada del mercenario. Se esforz en integrarse en las comunidades locales y se hizo amigo de compaeros iraques y afganos con los que sigue teniendo contacto. Vea el sorprendente comportamiento de otros PMC, en especial de los estadounidenses, y pensaba que al menos no era como ellos. Pero no deja de ser una cuestin de dinero.

"No puedo dar lecciones de moral", admite mientras se recuesta en la silla. Trabajar de soldado en el Ejrcito debe de ser bastante fcil para tu conciencia: pienses lo que pienses de la poltica exterior, la decisin de ir a la guerra la tomaron parlamentarios electos en una votacin, se supone que ests protegiendo los intereses britnicos y puede haber algn tipo de factor humanitario, aunque sea errneo. Pero cuando eres PMC hacindolo por dinero y trabajando en representacin de una empresa, eso hace diferente apretar el gatillo? "Sin duda. Como digo, no puedo dar lecciones de moral".

Esta semana, la organizacin War On Want public un informe que destaca que las empresas britnicas dominan la amplia industria militar y de seguridad, que, segn se estima, est valorada entre los 100.000 y los 400.000 millones de dlares al ao. El sector se dispar a raz de la invasin de Irak, gan mucho dinero con las operaciones subcontratadas y fue legitimado por los grandes contratos concedidos por el Gobierno estadounidense. Muchas de las grandes empresas actuales estn gestionadas por antiguos altos mandos militares.

El lenguaje se suaviza y se hace ms corporativo: se "gestionan" riesgos y "oportunidades" y hay "servicios sobre el terreno", "contratistas" y "asesores". Tambin se hacen lavados de imagen: Blackwater, la infame empresa militar estadounidense cuyos empleados abrieron fuego contra civiles iraques en septiembre de 2007, mataron a 17 e hirieron a 20, ha pasado por dos cambios de nombre.

"Hicimos nuestra primera investigacin sobre esto hace diez aos, cuando se desat la locura en torno a Irak y Afganistn", explica el director ejecutivo de War on Want, John Hilary. "Nos dimos cuenta de dos cosas. La primera: las empresas militares privadas operaban en un vaco legal, no hay ninguna regulacin de sus actividades. La segunda: a consecuencia de eso, algunas estaban implicadas en situaciones cada vez ms cuestionables".

"Su funcin de seguridad se ampli al rea de lo que consideraramos operaciones militares privadas, y se emplearon casi como fuerzas mercenarias en zonas de conflicto. Diez aos despus, el Gobierno britnico ha dicho explcitamente que no est interesado en ningn tipo de regulacin (de las empresas de seguridad privada), solo en la autorregulacin", lamenta Hilary. El Gobierno suizo ha prohibido a las empresas de estas caractersticas radicadas en Suiza que participen en conflictos.

El activista hace referencia a los cientos de combatientes colombianos desplegados en Yemen para luchar junto al Ejrcito saud, y a los "soldados de fortuna" sudafricanos de la poca del apartheid que se enfrentan a Boko Haram en Nigeria. Considera que es "el regreso a la idea de los 'perros de la guerra', de que puedes llamar a mercenarios para que luchen en cualquiera de los bandos". "Lo que ocurre con los mercenarios, que conocemos por los testimonios de quienes lucharon en Irak, es que no tienen cadena de mando, no hay control de lo que hacen", explica. La accin de esos "ejrcitos", afirma Hilary, "est generando disturbios y desestabilizacin en pases que ya tratan de combatir la amenaza de una potencial guerra civil".

La industria militar privada es muy sensible a ese tipo de crticas. El Grupo de Seguridad en Entornos Complejos fue creado para desarrollar estndares para empresas britnicas de seguridad que trabajen en el extranjero. Su comit ejecutivo incluye a representantes de los gigantes del sector, como G4S y el grupo Olive, y del Ministerio britnico de Exteriores. Su director, Paul Gibson exdirector de operaciones antiterroristas en Reino Unido explica que el mundo de la seguridad privada ha cambiado desde la poca de Irak en 2004 y 2005, cuando algunas empresas "operaban de un modo bastante rpido y libre".

"Ha habido una serie de procesos para llegar a un punto en el que las empresas de seguridad privada responsables estn gestionadas y reguladas adecuadamente y tienen los derechos humanos muy en el centro de su modelo de negocio", afirma. Dice que "hay en marcha una gran cantidad (de procesos) para garantizar que la gente opere de forma apropiada y transparente y se responsabilice de sus acciones". Seala que eso incluye el Cdigo de Conducta Internacional para los Proveedores Privados de Servicios de Seguridad.

No obstante, ese cdigo es voluntario. Hay algunas que han decidido no firmarlo. Cmo regular lo que hacen? "No puedo. Siempre va a haber empresas deshonestas en cualquier sector econmico. Si un cliente est preparado para asumir un riesgo utilizando una empresa privada de seguridad que no est regulada, es problema del cliente. Esa no es para nada la manera en que las empresas britnicas privadas de seguridad estn operando actualmente", responde Gibson.

No sera mejor una legislacin internacional? "Podra ser algo que se alcance en algn momento. No creo que sea sensato hacerlo salvo que lo haga todo el mundo, a nivel global. Hay un par de grupos de trabajo de la ONU explorando este asunto, pero les est costando alcanzar un consenso".

Le pregunto si entiende por qu algunas personas consideran que las empresas privadas de seguridad son algo desagradable, o incluso abominable, y hace una pausa. "Las personas tienen sus propios puntos de vista. Las empresas privadas de seguridad que operan en este momento estn proporcionando un servicio a sus clientes. Sin ese servicio, hay una gran cantidad de comercio y de asuntos gubernamentales que no tendran lugar", contesta Gibson.

"Estas empresas estn protegiendo a los embajadores britnicos que trabajan en lugares del mundo muy complicados, estn ayudando a la industria extractiva a llevar a cabo sus negocios lcitos, estn garantizando que los barcos puedan atravesar el ocano ndico sin ser interceptados por los piratas somales. Creo que todo eso es muy meritorio", aade.

John Geddes dirige Ronin Concepts, radicada, como muchas empresas privadas de seguridad, en Hereford (Reino Unido). Ah tiene su sede principal el SAS (las fuerzas especiales del Ejrcito) al menos 46 empresas tienen entre sus empleados a antiguos miembros de esas fuerzas especiales, segn el informe de War on Want. Estuvo en las Fuerzas Armadas durante 22 aos, donde fue oficial tcnico del SAS, antes de ser PMC en Irak en 2003. En la dramtica introduccin del libro que escribi sobre esa poca, Highway to Hell, Geddes describe vvidamente el momento en el que un vehculo en el que estaba con un equipo de reporteros britnicos estuvo a punto de ser atacado por insurgentes que iban en un BMW con los cristales tintados. l abri fuego desde el coche con su AK-47 y mat al conductor al instante.

Su empresa se ocupa de algunas operaciones de seguridad, pero principalmente se encarga de formar a combatientes. Ms de 1.000 exmilitares han pasado por sus cursos. Qu tienen en comn? "En muchos casos son inadaptados sociales que no pueden o no van a encajar en la vida civil", responde. Suelen ser mayores. "En las guerras luchan jvenes de 18 y 19 aos. El promedio de edad de los PMC est entre los 35 y los 40. En algunas empresas hay un lmite mximo de edad: 49 aos", explica.

Geddes insiste en que en realidad no es una cuestin de dinero: "Es la camaradera, estar con gente que piensa como t, las armas, la aventura, la diversidad de las actividades. Es por eso por lo que lo hacen". Para muchos soldados, estar en el Ejrcito se convierte en una parte esencial de su identidad y, cuando se van, estn vacos. "Yo mismo pas por eso. Este tipo de trabajo es teraputico. Cuando estn de permiso, solo quieren volver".

El empresario explica que no le gusta el trmino 'mercenario'. "Como PMC, trabajas en el bando correcto la mayor parte del tiempo. Los mercenarios trabajan para todo el mundo, se van con el mejor postor a un lado o al otro. Esa es mi percepcin de un mercenario. La principal diferencia es que el papel del PMC es proteger y salvarse, ms que enfrentarse y atacar", razona.

Friday est de acuerdo, pero dice que no todos los PMC o las empresas para las que trabajan lo ven as. Cuenta que las empresas adoptan el estilo y las prcticas de las Fuerzas Armadas, pero eso tambin promueve una actitud militar. "Sacan hombres de los ejrcitos y ellos estn acostumbrados a salir en misiones activas, a buscar problemas. (Al ser PMC) seguirn con esa mentalidad ofensiva, aunque deberan pensar en modo defensivo. Nuestro trabajo era defender. Pongamos que eres un cliente: si somos atacados, te metemos en el vehculo y huimos lo ms rpido posible. Esa es una misin exitosa", ejemplifica.

Sin embargo, el trabajo atraa a muchos exsoldados que queran ver ms accin. "Era muy de machotes, muy egosta, y ese no era mi estilo. Todo el mundo tena que tener la ltima mira telescpica, la ltima tecnologa. Haba quienes solo queran estar guapos con sus equipaciones", asegura Friday. Haba combatientes a los que describe como de gatillo fcil, que buscaban pelea. "Y en esencia nuestro trabajo era salir corriendo, no quedarse y meterse en problemas. Por supuesto, algunas empresas eran responsables de infracciones de disciplina o de las normas de combate (y de promover) una mentalidad ofensiva, al hacer las cosas de una forma tan parecida a la militar".

Friday dej su trabajo hace 18 meses. Va a cumplir 40 aos en los prximos meses y ha pasado casi la mitad de su vida en algn tipo de empleo militar. En ese tiempo ha experimentado y provocado actos de violencia extrema. Admite que, como personal privado, "se viva bien; por muy arriesgado que fuera, mereca la pena en trminos econmicos".

Pero hay otros costes. Saba que, cuanto ms tiempo estuviera hacindolo, llegara un da en el que se le acabara la suerte, as que se cans y se desilusion. Pens que la guerra nunca debera haber empezado. "Se ganan grandes cantidades de dinero en las empresas militares privadas y esa gente tiene sus intereses polticos, como cualquier empresa", afirma. "La guerra es dinero, la guerra es beneficio".

NOTA: Algunos nombres han sido modificados.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/Apretar-gatillo-empresa-pais_0_481552025.html

Traducido por: Jaime Sevilla



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