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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2016

Referndum reeleccionario en Bolivia
S porque S y No porque No

Adalid Contreras Baspineiro
Alai


Las palabras de cierre de un reciente evento intercontinental hicieron eco de un sentimiento compartido que el coordinador tradujo en esta pregunta: Si Bolivia est tan mal como se la pinta por qu es el pas latinoamericano con mayor crecimiento econmico y por qu tiene el ritmo ms dinmico de desaceleracin de los ndices de pobreza y pobreza extrema?. La pregunta, que sigue rondando en el ambiente, fue provocada por las intervenciones de afines a los grupos de la oposicin al gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), que se desgastaron en descalificativos sobre el gobierno y sobre el referndum que podra viabilizar una nueva reeleccin del binomio Evo Morales Ayma lvaro Garca Linera.

Lo cierto es que ste es el ambiente de bsqueda de generacin de opinin en el que se desenvuelve el referndum que se realizar el prximo 21 de febrero en Bolivia, para decidir si el pueblo est o no de acuerdo en modificar el artculo constitucional que podra permitir una nueva repostulacin de los actuales gobernantes por un perodo ms entre el 2020 y el 2025.

Re-re-re-elecciones en regla

El tartamudeo que acompasa este subttulo ha sido generalizado como apelativo peyorativo por la oposicin y creativamente asumido por el oficialismo para nominar la consulta popular que el prximo 21 de febrero decidir si S o NO, don Evo Morales Ayma y don lvaro Garca Linera pueden re-candidatearse s o no- como Presidente y Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia.

Una perspectiva de explicacin de este proceso de consulta ciudadana es de naturaleza jurdica. El prximo 21 de febrero el pueblo boliviano deber pronunciarse sobre su acuerdo o desacuerdo en relacin a la modificacin del artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado Plurinacional, que establece mandatos de cinco aos con reeleccin por una sola vez de manera continua. Con el resultado de este pronunciamiento se viabilizar o inviabilizar, participativamente, la posibilidad de dos reelecciones sucesivas.

La base jurdica de este proceso es el referndum para responder con un S o un NO a una pregunta cuya definicin sigui este derrotero: el Congreso Nacional propuso una pregunta tras previa consideracin de propuestas de distintos sectores; luego esta pregunta sugerida por el Poder Legislativo es trasladada para su revisin en el Tribunal Nacional Electoral; y de all retorna al Congreso bicamaral para su anlisis y aprobacin final.

La primera propuesta de pregunta planteada por el Congreso Nacional deca textualmente: "Est usted de acuerdo con la reforma del artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado para permitir que la presidenta o presidente y la vicepresidenta o vicepresidente del Estado puedan ser reelectas o reelectos por dos veces de manera continua, lo que habilitara la candidatura de los actuales mandatarios para el periodo 2020-2025?". La pregunta aprobada y que se basa en la redaccin trabajada por el Tribunal Electoral quita la ltima frase, despersonalizando la alusin a la actual gestin gubernamental. De todas maneras, el Poder Legislativo consider necesario incluir en las papeletas del referendo, acompaando la pregunta, esta precisin complementaria: "por Disposicin Transitoria de la Ley de Reforma Parcial a la Constitucin Poltica del Estado, se considera como primera reeleccin al periodo 2015-2020 y la segunda reeleccin el 2020-2025".

Este proceso previo al referndum, tiene ya con la definicin de la pregunta su propia dinmica de aprobacin o desaprobacin de su viabilizacin. Como es obvio suponer, la oposicin intent desactivarlo con apelaciones jurdicas que es necesario mencionarlas. Argument que el artculo 411 de la Constitucin Poltica del Estado impone que para su reforma total o de sus bases fundamentales es necesario el mismo procedimiento de su aprobacin, es decir una Asamblea Constituyente. Este intento no prosper porque el mismo artculo 411 seala que las reformas parciales, como acontece en este caso, se viabilizan va referendo.

En otro intento jurdico por impedir la posibilidad de la habilitacin de don Evo Morales Ayma y don lvaro Garca Linera a una nueva reeleccin, los voceros de la oposicin argumentaron que la precisin que acompaa a la pregunta del referendo no es una complementacin sino una alusin directa a los actuales mandatarios. Y acudiendo al artculo 123 de la Constitucin adujeron que la ley no tiene carcter retroactivo por lo que entendan que, en el caso de ganar el S, la posibilidad de una segunda reeleccin consecutiva era viable de ahora en adelante. Intento que tampoco prosper, por lo que se considera que el marco jurdico viabiliza sin impedimentos la posibilidad de la re-re-re-eleccin con el voto ciudadano en referndum.

La va es poltica

El proceso de reeleccin se origina en la iniciativa de los lderes y bases de la Coordinadora Nacional de Movimientos Sociales para el Cambio (CONALCAM), una poderosa coalicin popular conformada por las ms representativas organizaciones populares bolivianas, en alianza con una nueva intelectualidad y, en torno a ellos, un nuevo ejrcito, polica y empresariado, que invitan al Presidente Evo Morales y al Vicepresidente Garca Linera considerar la posibilidad de su reeleccin, con la finalidad de asegurar las conquistas alcanzadas, profundizar el proceso de cambio y garantizar el cumplimiento de la Agenda Patritica 2025 que contiene programas y acciones dirigidos a garantizar la sustitucin de la matriz productiva.

CONALCAM constituye un sui gneris sistema de cogobierno y control poltico-social, representativo del Nuevo Bloque Histrico de Poder que ha trastocado la tradicional estructura semicapitalista de lites de la agroindustria, minera, ganadera, empresariado rentista de Estados prebendales y una burocracia y ejrcito funcionales a sus intereses. Es un sistema de poder popular que funciona al estilo de lo que Castoriadis denomina poder antinmico, porque las organizaciones sociales al mismo tiempo que trabajan en la construccin de hegemona con el instrumento poltico, el Movimiento al Socialismo (MAS), buscan en paralelo la autodeterminacin propia de las organizaciones que la componen. En este esquema, donde CONALCAM no es una construccin gubernamental sino una estructura de legitimacin de las organizaciones y movimientos sociales con cuyas luchas y reivindicaciones se conquista el poder, cobra sentido el modelo de gestin del presidente Evo Morales, de mandar obedeciendo.

Luego de diversas consultas, anlisis de alternativas y adhesiones mltiples a la invitacin planteada por la CONALCAM, Evo Morales Ayma y lvaro Garca Linera deciden aceptar la invitacin condicionando la realizacin de una consulta nacional para que sea el pueblo boliviano quin decida y legitime la posibilidad de su segunda reeleccin contnua desde la creacin del Estado Plurinacional. Adicionalmente solicitan, en retribucin complementaria y siguiendo la tradicin de polticas pblicas que generan acumulados histricos en el desafo de la sociedad del Vivir Bien, el acompaamiento ciudadano al cumplimiento de la Agenda Patritica 2025, hito que celebra el bicentenario de la primera independencia nacional y, lo afirman as, el inicio de la definitiva liberacin econmica.

El proceso descrito encamina el referndum en su arista poltica, que como es natural en estos casos polariza dos posiciones: la del S y la del NO, sin posibilidades intermedias porque aun existiendo se diluyen sin matices ni analgsicos. En el voto por el S se reflejarn dos aspiraciones: por una parte el reconocimiento a la gestin de gobierno y al liderazgo del presidente y vicepresidente; y de otra parte o en forma combinada, sentimientos de temor por un posible retorno de los modelos que sumieron al pas en la miseria. En tanto en el NO conviven una variedad de posiciones como el cuestionamiento de algunos sectores al rgimen gobernante esperando abrir las compuertas para retornar a sus situaciones de privilegios elitistas; otras posturas expresarn desencantos ya sea con la gobernabilidad o la gobernanza masistas; y no faltarn aspiraciones por generar vasos comunicantes para profundizar el proceso de cambio, reconducindolo.

La mememizacin del referndum

Situaciones como stas, colocadas en el campo poltico, constituyen oportunidades histricas para direccionar anlisis, campaas y enfoques de fundamentacin del S o del NO en el tratamiento de temas estructurales como la realidad-real y futuro-real del pas, o en mecanismos propios del juego democrtico como la alternancia en el ejercicio del poder.

Pero en el balance del proceso pre-referndum podemos afirmar que ni los anlisis sobre el poder, ni sobre el pas ni sobre la alternancia, han logrado sobreponerse a la banalizacin del proceso en un escenario que se ha convertido en el remolino de los descalificativos con despliegues mediticos, especialmente por redes sociales y en lenguaje de Facebook, Instagram o Twitter, que exaltan las formas y minimizan los contenidos con grandes dosis de irona y de creatividad, obviamente sin lmites en la tica. Los memes imponen su estilo no solo en las redes sociales y las plataformas virtuales sino que tambin lo contagian en los artculos de prensa, en las declaraciones, en las exposiciones visuales y en las entrevistas, secundarizando los esfuerzos de algunos analistas de uno y otro bando, por fundamentar sus puntos de vista. Los factores de opinin tienen que competir no slo con sus opuestos, sino tambin comunicacionalmente con las empatas o antipatas que provocan los memes que parecen no tener fin en las cadenas de aligeramiento de la poltica de descalificacin sin argumentacin.

De este modo, un proceso que podra haberse diseado para repensar Bolivia, se reduce a un juego de posiciones que si bien desperezan de su angurria el criterio de la alternancia, su consideracin se reduce a justificar desde el lado oficial que es una prctica de largo cuo en pases del denominado primer mundo y en la propia historia latinoamericana-caribea, y que se sataniza en las concepciones contemporneas de la democracia representativa. Por su parte, la oposicin convierte el mecanismo de la alternancia en su caballito de Troya del que descuelgan una sarta inacabable de imgenes y eptetos como el autoritarismo, la angurria de poder y la autocracia para pretender descalificar la gestin de los actuales mandatarios bolivianos, en no pocos casos aludiendo situaciones personales.

Por qu SI y por qu NO

En los ltimos 10 aos de la historia de Bolivia se han celebrado tres elecciones nacionales que se caracterizan, entre otros factores, por una altsima participacin ciudadana que en su ltima versin logra ms del 90% del ejercicio cvico por su derecho al voto. Estos procesos electorales se caracterizan tambin por la evidente preferencia nacional por el gobierno de Evo Morales Ayma. En efecto, el ao 2006 el Movimiento al Socialismo (MAS) con un contundente 54% de preferencia en primera ronda rompe una tradicin de triunfos electorales en procesos anteriores que no pasaban del 30% y que se definan en votos pactados por una megacoalicin de partidos conservadores en el Congreso. El ao 2011 el MAS inicia su segundo mandato despus de un triunfo con el 64%, que tiene que interrumpir por la creacin del Estado Plurinacional con una nueva Constitucin que condiciona nuevas elecciones que las vuelve a ganar con el 62% de preferencia, para iniciar oficialmente un segundo perodo el ao 2015. De aceptarse su presentacin a una nueva reeleccin despus de la creacin del Estado Plurinacional, sta ocurrira en el 2019, para un mandato posible entre los aos 2020 y 2025.

A diferencia de estos procesos electorales nacionales, las experiencias contemporneas de las elecciones municipales y prefecturales, as como la autoconsulta sobre la constitucin de territorios indgenas, muestran resultados menos favorables para el Movimiento al Socialismo (MAS). Los resultados de estas experiencias han llevado a considerar, desde una perspectiva, que existe un desgaste en el gobierno; desde otra mirada que la preferencia no es por el gobierno ni los lderes locales sino por Evo Morales; u otras visiones que creen que partidos y movimientos de la oposicin se estn afianzando. Como fuera, estos son procesos que inyectan optimismo en los propulsores del NO es N.O. y medidas de cuidado en los gestores del S es S.I.

La preferencia por Evo Morales se basa en el reconocimiento de los cambios producidos en su gobierno, de los cuales podemos destacar un indito y sostenido crecimiento econmico an en contexto de crisis mundial con un promedio que bordea el 5.1% y que se coloca entre los ms altos del continente. Son destacables tambin la reduccin de la extrema pobreza de un 38,2% el ao 2005 a un 17,3% en el 2014; la reduccin de la desigualdad entre el ao 2005 en que el 10% ms rico ganaba 128 veces ms que el 10% ms pobre a 39 veces el ao 2014; tambin el salario mnimo sube de 440 pesos bolivianos el 2005 a 1656 el 2015, con lo que se mejora el poder adquisitivo de la poblacin.

Si bien estos datos comparan el presente con un pasado crtico reciente, en los imaginarios de la poblacin estas comparaciones empiezan a formularse con otros parmetros donde los indicadores se comparan ya no en tiempo pretrito sino con las crecientes expectativas en la calidad de vida e inclusin de la ciudadana. Por ello una posible reeleccin no puede basarse slo en lo hecho sino en las proyecciones del proceso. Y aqu cobra sentido el Plan Patritico 2025, propuesto por el gobierno del MAS y que se basa en la realizacin de 13 pilares fundamentales para levantar una nueva sociedad y estado ms incluyente ms participativo, ms democrtico sin discriminacin sin racismo sin odios sin divisin como manda la Constitucin Poltica del Estado: 1) erradicar totalmente la pobreza extrema; 2) socializacin y universalizacin de los servicios bsicos; 3) acceso a la salud, educacin y deporte para formar seres humanos integrales; 4) soberana cientfica y tecnolgica con identidad propia; 5) soberana comunitaria financiera; 6) soberana productiva con diversificacin y desarrollo integral; 7) soberana sobre nuestros recursos naturales con nacionalizacin, industrializacin y comercializacin en armona y equilibrio con la Madre Tierra; 8) soberana alimentaria a travs del saber alimentarse para vivir bien; 9) soberana ambiental con desarrollo integral respetando los derechos de la Madre Tierra; 10) integracin complementaria de los pueblos con soberana; 11) soberana y transparencia en la gestin pblica bajo los principios de no robar, no mentir y no ser flojo (ama sua, ama llulla y ama qilla); 12) disfrute y felicidad plena de nuestras fiestas, de nuestra msica, nuestros ros, nuestra selva, nuestras montaas, nuestros nevados, nuestro aire limpio y nuestros sueos; y 13) reencuentro soberano con nuestra alegra, felicidad, prosperidad y nuestro Mar.

La razn ms recurrente que maneja la oposicin para justificar el voto por el NO radica en la descalificacin del gobierno por los malos manejos y presunta corrupcin en el Fondo Indgena ligado a organizaciones que forman la base del poder popular que cogobierna con el MAS, y que los mismos gobernantes consideraban como el ltimo bastin de dignidad. Este tema es recientemente agravado por la denuncia de un posible trfico de influencias para la adjudicacin de contratos a la empresa de una ex pareja del presidente. Tambin se arguye que el discurso ambientalista del Vivir Bien est en contradiccin con acciones del gobierno, como la construccin de una carretera en el territorio protegido TIPNIS. Se sostiene asimismo que la construccin del poder hegemnico sera una forma de autoritarismo centralista que fragiliza la institucionalidad estatal y la inclusin. Y se ha afirmado que en un contexto de bonanza econmica se podran haber acelerado los cambios sin necesidad de arrastres desarrollistas.

Un camino sinuoso

La reeleccin es sin duda un ejercicio arriesgado que don Evo Morales Ayma y don lvaro Garca Linera deciden encarar, a sabiendas que el referndum profundiza el ejercicio democrtico en la medida que la decisin recae sobre la responsabilidad del pueblo boliviano. No es exagerado afirmar que ste resulta el proceso electoral ms complejo para el Movimiento al Socialismo (MAS)

Esto, entre otras razones, porque es un proceso que le concede a la oposicin una privilegiada posibilidad de articulacin que no le fue posible en anteriores elecciones nacionales o locales (ni le sera posible a futuro) porque las coincidencias entre los sectores de la derecha el centro y la izquierda, no se visibilizaban usualmente sino con rubor ideolgico y timidez programtica. Sin embargo ahora, al no existir trabas de tabes para encontrarse en una decisin en la que no estn obligados a exponer propuestas, gozan de la posibilidad de aunar esfuerzos para justificar el NO slo en la desacreditacin acudiendo a neologismos como el autoritarismo, prorroguismo, exaltacin del liderazgo personalizado u otras atribuciones que se suelen hacer a los mandatos de largo aliento en nuestro continente. Y en efecto es lo que se est haciendo.

Por eso pierden peso argumentos objetivamente ciertos como que en el referndum no se vota por ningn candidato sino por la decisin de S o NO cambiar el artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado. Argumento que en un ambiente de descalificacin poltica convierte en paradoja el refugio del voto en una argumentacin jurdica, mostrndose como argumento para impedir que el oficialismo desarrolle su campaa resaltando su gestin y propuestas de futuro.

La oposicin sabe que la posibilidad de una segunda oportunidad para impedir la reeleccin es menos clara que sta, puesto que en el caso de una victoria oficialista en el referndum, tendra que proyectar sus candidatos en las elecciones presidenciales de finales de 2019 afrontando un doble problema: el de construir programas ms viables y convincentes que el del MAS; y pretender la unidad con discrepancias internas tanto de concepciones de sociedad como de liderazgos.

De todas maneras median cuatro aos en los que Morales Ayma y Garca Linera desplegarn esfuerzos para consolidar las conquistas de la revolucin cultural en democracia, bajando por ejemplo el ndice de pobreza a un dgito, o generalizando el acceso al hbitat, como es su propsito. Y aunque no se lo dice, para el 2019, en un nuevo ejercicio de decisin interna, el MAS tendr que haber decidido si Morales Ayma y Garca Linera sern sus candidatos, o no.

La complejidad del referndum en la apuesta del binomio gubernamental se enfrenta a otro tema que puede decidir el curso de los resultados. Evo Morales Ayma y lvaro Garca Linera tienen ya 9 aos de vida en el poder. En este tiempo ha surgido una nueva generacin de votantes: los jvenes de 18 y de 20 aos que antes de la asuncin de Evo al poder tenan entre 8 y 12 aos y por ello no tienen la vivencia ni de las dictaduras militares que conculcaron todos los derechos ni la de los gobiernos neoliberales que en el pasado cercano desmantelaron el Estado. Para los jvenes votantes de ahora su nica referencia de gobierno es el binomio Evo lvaro por lo que sus expectativas se mueven nicamente en un balance de su gestin y de las empatas que guardan con sus aspiraciones, sus seguridades, sus racionalidades y sus ilusiones, cada vez ms propias de un mundo interconectado, tecnificado, interculturalizado y profesionalizado y de una Bolivia con proyecciones desde los bordes hasta el eje de decisiones en el mundo.

El contexto del referndum boliviano no se desmarca del continental que recientemente ha alimentado las ilusiones de cambio en las oscilaciones del pndulo con inclinacin hacia la derecha. La victoria parlamentaria en Venezuela y el triunfo electoral de Macri en la Argentina han puesto en el tapete el eslogan de la unidad de todos sin colores ni banderas, como la varita mgica capaz de cambiar el rumbo de la historia. Analistas polticos, lderes de partidos y periodistas se ocupan de ensalzar la idea de la unidad por encima de las ideologas con un pragmatismo que no tiene proyecciones porque sus aspiraciones se acaban en los lmites de los procesos electorales.

Este proceso no le es ajeno al referndum boliviano, donde la opcin por el NO, a diferencia de lo que pregonan los que la sustentan no es slo un acuerdo por impedir la reeleccin de Evo y lvaro, sino una puerta de apertura a la historia regresiva de la privatizacin. Lo que est sucediendo en la Argentina con la conculcacin de las conquistas ciudadanas institucionalizadas en polticas de Estado, que ahora se devuelven a la historia de la larga noche neoliberal, deben poner nerviosos a los gestores del NO, porque procesos ejemplificadores como stos, lejos de perjudicar favorecen las pretensiones de reeleccin del binomio Morales Ayma Garca Linera, en un pas donde muy pocos sienten nostalgia por los aos de la privatizacin y el ajuste estructural, y menos an deben ser quienes apuestan por un retroceso a la historia que sumi Bolivia en su crisis econmica y de participacin social ms extrema.

Como se ver, el proceso de reeleccin es un ejercicio complejo en el que la carta de presentacin del gobierno del MAS es su gestin de gobierno calificada como una de las ms emblemticas de la historia boliviana; y en la vereda del frente, los grupos promotores del NO han arrastrado las campaas en un contradictorio escenario de bsqueda de argumentaciones y predominantes enjambres cibernticos de desacreditacin y banalizacin de los actuales gobernantes.



Adalid Contreras Baspineiro, acadmico boliviano, fue Secretario General de la Comunidad Andina CAN.

URL de este artculo: http://www.alainet.org/es/articulo/175328


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