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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2016

La historiadora Yanira Hermida presenta el libro Luchaban por un mundo nuevo en la sede de CGT-Valncia
Mujeres libres, anarquistas y feministas

Enric Llopis
Rebelin


A partir de la experiencia de lucha de las mujeres libertarias, tambin de la necesidad de un espacio propio- autnomo de la CNT, la FAI o las juventudes y ateneos libertarios-, y de la consideracin de que ser mujer era una especificidad que mereca una prctica diferenciada, naci en abril de 1936 y despleg su actividad hasta febrero de 1939 el colectivo Mujeres Libres. Segn la revista que editaban, titulada asimismo Mujeres Libres, la organizacin lleg a tener entre 20.000 y 28.000 afiliadas. Los ncleos iniciales se situaron en Madrid y Barcelona, donde militaban mujeres de ideologa libertaria y feminista como Luca Snchez Saornil, Mercedes Comaposada, Amparo Poch, Concha Liao o Soledad Estorach.

Tomando como fuente la citada revista, los fondos de la Fundacin Salvador Segu de Madrid y el fondo de Mujeres Libres del archivo de Pilar Molina, la historiadora Yanira Hermida Martn (Madrid, 1982) ha publicado Luchando por un mundo nuevo. Luca Snchez Saornil y Sara Berenguer Laosa, militancia anarquista durante la Guerra Civil Espaola (Descontrol). La autora y doctora en Historia Contempornea por la Universidad de Barcelona ha presentado el ensayo de 144 pginas, editado en 2015, en la Biblioteca Ferrer i Gurdia de CGT-Valencia.

La historiadora llama la atencin sobre cmo el colectivo libertario y feminista intent aumentar la formacin laboral y la capacitacin de las mujeres, lo que hoy se llamara empoderamiento, apunta. Tambin subraya las propuestas de Mujeres Libres sobre la maternidad: Qu representaba el hecho de ser madres para las mujeres, un destino natural o una opcin de vida?, se cuestionaban. Por otro lado, la actividad propagandstica se desarrollaba de un modo especial: en lugar de vender directamente sus ideas, el colectivo trataba de ofrecer respuestas a las necesidades de la poblacin femenina. As, renunciaron a definirse como libertarias y prefirieron el adjetivo de libres, para evitar el rechazo y los prejuicios de otras mujeres, apunta Yanira Hermida. Queran que ellas fuesen las verdaderas protagonistas del proceso. Adems, en las actas de la organizacin, la historiadora ha constatado el inters de Mujeres Libres por la experiencia infantil de la guerra. Para acercarse a los menores, se plante en diferentes debates la posibilidad de incluir un facsmil dentro de la revista, aunque la investigadora no ha podido averiguar si finalmente se llev a trmino.

El libro forma parte de un trabajo acadmico sobre Estudios Feministas, de Gnero y Ciudadana realizado en la Universitat Jaume I de Castell. Una de las figuras que aborda Yanira Hermida es la de Luca Snchez Saornil (1895-1970), quien lleg a la militancia anarquista a travs de un conocimiento terico profundo. A la historiadora le impact durante la investigacin cmo vivi el exilio interior una persona tan lcida y brillante. Subraya asimismo que Luca Snchez fue la nica mujer poeta del movimiento ultrasta en Espaa, de hecho, su poesa fue valorada por las vanguardias del momento.

Pero hubo un momento de inflexin, en que la militante realiz autocrtica de su inmersin en el mundo de la bohemia y se pas a una poesa de mayor compromiso poltico, explica la autora de Luchaban por un mundo nuevo. Luca Snchez compuso el himno de Mujeres Libres, pintaba (sobrevivi durante la clandestinidad en Espaa con la pintura de cuadros y abanicos), trabaj en la Telefnica, donde particip en diferentes conflictos, y se form en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Fue una mujer trabajadora y autodidacta, que no pas por la universidad, destaca Hermida Martn. La historiadora contina con el retrato: Luca Snchez Saornil no fue miliciana, pero lleg a ir al frente como representante de Solidaridad Internacional Antifascista. Y subraya su estatura terica: Prolong el pensamiento anarcofeminista de una obrera catalana del textil, Teresa Claramunt.

Sara Berenguer Laosa (1919-2010) encarna una personalidad militante, libertaria y feminista, distinta a la de Luca Snchez. Es el ejemplo de una mujer joven, hija de obreros, que adquiri conciencia de la explotacin del proletariado a los 13 aos, cuando trabajaba en una carnicera. Podemos ver en ella ciertos rasgos de inocencia, pero pronto asume compromisos, explica Yanira Hermida Martn. La doctora en Historia Contempornea, autora de la tesis Mujeres y cambios sociales en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, 1931-1975, recuerda que Sara Berenguer fue una de las primeras mujeres en recibir formacin como piloto de guerra, hecho que contrariaba a su pareja, quien la cuestionaba en muchas de sus decisiones. La militante anarcofeminista rompi con su novio y se replante las relaciones afectivas, explica la autora de Luchaban por un mundo nuevo.

En un principio, Sara Berenguer no consideraba que fueran necesarios dentro del movimiento libertario los espacios diferenciados entre mujeres y hombres. Haba que combatir juntos en la guerra. Pero a partir de su experiencia diaria, y las burlas de determinados compaeros a Mujeres Libres, fue cuestionndose estas resistencias. En Mujeres Libres lleg a ser secretaria de Propaganda. Colabor como maestra en el Ateneu Cultural de Les Corts (Barcelona) y en las Juventudes Libertarias. Mediada la guerra civil, se integr en Solidaridad Internacional Antifascista y visit a los milicianos del Frente de Aragn. Corra el ao 1976 y, desde el exilio, defendi que el proyecto de Mujeres Libres retornara al estado espaol, de manera que pudieran entrar mujeres ms jvenes a encabezar el colectivo. Las veteranas se quedaran como apoyo, apunta Yanira Hermida.

Al igual que Luca Snchez, Sara Berenguer fue una trabajadora, una costurera que tambin labor como ayudante de carnicera y en una oficina como administrativa (tena conocimientos de mecanografa). En Francia form a compaeros en los oficios que ella haba aprendido. Sara comparta el principio de Mujeres Libres de que lo ms importante era incrementar la cultura de las mujeres, explica la militante anarquista ya fallecida, Pilar Molina, en el prlogo del libro Entre el sol y la tormenta. La cultura les llevara a la emancipacin.

Mientras elaboraba el texto, Yanira Hermida advirti algunas coincidencias. Por ejemplo, el modo en que Federica Montseny relataba en su biografa (Mis primeros 40 aos) los comportamientos machistas de algunos de sus compaeros, difera poco de la manera en que lo haca Sara Berenguer en su libro de memorias, Entre el sol y la tormenta. Federica Montseny cuenta que Mariano Rodrguez Vzquez (Marianet), secretario general de la CGT de Catalunya entre 1936 y 1939, sentaba en sus rodillas a una mujer, traductora rusa, en reuniones celebradas durante la guerra. Asimismo recuerda las insinuaciones improcedentes de otro compaero. Sara Berenguer comenta algunas malas interpretaciones de la camaradera militante por parte de algunos hombres. Eran riesgos a los que hacan frente estas mujeres en espacios masculinizados, al considerar ciertos compaeros que el hecho de estar fuera de casa o sin la pareja delante era momento propicio para el acercamiento. Luca Snchez tambin hizo referencia a estas actitudes.

La portada del libro Luchaban por un mundo nuevo se ilustra con un dibujo de mujeres batallando en el frente, extrado de la revista Mujeres Libres. De la lectura de esta publicacin, Yanira Hermida Martn concluye que es una obra de arte en la que se cuidan todos los detalles. Luca Snchez colabor significativamente con textos y poesas. En cuanto a los contenidos, no se trataba de bloques cerrados, al contrario, eran artculos que motivaban al debate. Sobre sexualidad libre o sobre la idea de maternidad, resalta la historiadora, pero tambin se incluan informaciones de colaboradoras acerca de lo que ocurra en Italia o China. Se constata adems un inters por dar respuestas a las demandas de las mujeres en un contexto de guerra, por ejemplo, con la crtica a cmo se distribuyen los alimentos, a la situacin de los nios o a las posiciones del gobierno de la Repblica. La investigadora destaca una seccin de Amparo Poch con crticas a decisiones polticas, que combinaba vietas y texto.

El contrapunto al ltimo trabajo de la historiadora y afiliada a la CGT lo constituyen sus dos libros anteriores: Mujeres y Nacionalsindicalismo. La seccin femenina en Tenerife y Mujeres en azul. Los textos ponen de manifiesto el inters de Falange Espaola por controlar y definir el rol social de las mujeres. Lo hicieron muy bien para lograr sus objetivos, apunta Hermida Martn. La Seccin Femenina funcion a la perfeccin hasta los aos 70, de hecho, se convirti en la rama ms fiel al proyecto de Jos Antonio Primo de Rivera. En Canarias se utiliz la Seccin Femenina para controlar, durante la guerra civil, la produccin de las mujeres en la retaguardia: vendas, abrigos, cartas a los soldados para infundirles apoyo y afecto, recaudacin de fondos para el bando nacional y adems represin de las mujeres no afectas. En una posicin radicalmente antagnica a la de Mujeres Libres, ya en la dictadura, la Seccin Femenina mostr a generaciones de espaolas el modelo de mujer para el franquismo: Catlica, obediente y completamente sumisa, remata la historiadora. Lo hizo bsicamente a travs de la enseanza de las nias, la formacin profesional de las mujeres y el servicio social obligatorio.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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