Portada :: Europa :: Fortaleza Europa. La UE contra los inmigrantes
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2016

La debilidad de las lecciones de la historia
De nuevo los refugiados

Rosa Toran
Rebelin


El 31 de agosto del ao pasado difundimos un comunicado titulado La desmemoria europea en el cual denuncibamos la postura de la vieja Europa que negaba acogida y humillaba a millares de personas refugiadas. Lo hicimos con la responsabilidad que nos otorgaba nuestro deber de mantener viva la memoria de nuestros refugiados, aquellos que, en el invierno de 1939, se vieron obligados a permanecer, a enfermar y a morir en los mal llamados campos de refugiados del sur de Francia, y tambin la de los supervivientes de los campos nazis que, tras su liberacin, formularon el juramento del Nunca Ms, en pro de la fraternidad universal.

An no ha transcurrido medio ao para que nuestras mentes y nuestros corazones se vean todava ms convulsionadas ante la trgica realidad que envuelve la mal llamada civilizada Europa. No cabe repetir lo que los medios de comunicacin y las ONG por cierto, criminalizadas por algunos- nos ofrecen a diario: nios desaparecidos en la nada, naufragios mortales en el Egeo, incautaciones de bienes, alzamiento de alambradas, creacin de guetos invisibles, sobornos a terceros pases, como Turqua, para frenar la llegada a Europa, amenazas a Grecia para convertirla en un muro de contencin hacia el centro y norte del continente, identificacin con pintura en las viviendas de emigrantes, todo ello acompaado de infames agresiones y manifestaciones xenfobas que llegan a marcar la poltica de los gobiernos.

El pasado mes de noviembre recordamos La Noche de los Cristales Rotos y tan slo hace una semana instituciones pblicas han conmemorado el Da Internacional de las Vctimas del Holocausto y de Prevencin de Crmenes contra la Humanidad. Homenaje y recuerdo merecido a todos los colectivos que sufrieron en su propia carne el acoso, la persecucin y la muerte en manos del nacionalsocialismo, rgimen criminal que bas su poltica en la consideracin de la desigualdad de los seres humanos y en su derecho a decidir quienes tenan derecho a la vida y quien estaban condenados a la esclavitud y la muerte. Nos inquieta que la segunda parte de la declaracin de la ONU, la Prevencin de Crmenes contra la Humanidad, quede no tan slo relegada a las palabras, sino que planee sobre ella la indiferencia ante hechos consumados, que pueden calificarse, sin duda, como un atentado a la dignidad de las personas, ante el cual los gobiernos e instituciones internacionales no muestran ni tan slo compasin ni decencia, al contrario, parecen ms interesados en la conservacin del poder y de un orden internacional injusto.

Qu nos ensea la Historia? Por qu tantas referencias inanes a aprender del pasado? En vian-les-Bains, durante 9 das, en el mes de julio de 1938, se reunieron delegados de 32 pases, por iniciativa de Franklin D. Roosevelt, con el objetivo de tratar propuestas de ayuda hacia los judos perseguidos por el rgimen hitleriano, pero el miedo a trastocar la poltica de apaciguamiento hacia el Reich y a amenazar la dbil inestabilidad internacional, dio como resultado la negativa a acoger a refugiados judos, con la nica excepcin de la Repblica Dominicana, cuyo dictador Rafael Lenidas Trujillo vio en la acogida una posible fuente de riqueza. Un panorama desolador con argumentos al uso: las intocables cuotas de inmigracin, la psima situacin econmica, el temor a crear problemas internos... A partir de entonces, los nazis pudieron comprobar que a nadie les importaba el destino de los judos y realizar con total impunidad el criminal ataque contra las comunidades judas, en la Noche de los Cristales rotos antes aludida, dando por cierta la declaracin del lder sionista Chaim Weizmann, el futuro primer presidente de Israel, despus del resultado de Evian: /El mundo parece estar dividido en dos partes: Una donde los judos no pueden vivir y la otra donde no pueden entrar/

Hoy, en el mundo, la ACNUR contabiliza hasta 60 millones de refugiados, hombres, mujeres y nios que no pueden vivir ni crecer en sus casas, situacin que ha devenido crnica en la mayora de ellos, sin que el bienaventurado mundo occidental reaccione y se reconozca origen de los conflictos, en buena parte de los casos. Cuando estos refugiados tocan a nuestras puertas, se hace realidad la frase de Weizmann: guerras y hambrunas hacen imposible la vida en muchos lugares del planeta y se alzan barreras a la proteccin y dignidad de los seres humanos en nuestras casas. Recordemos que Lbano, un pas de poco ms de 4 millones de habitantes acoge unos dos millones de refugiados, mientras que Europa, con casi 739 millones, no puede o no quiere acoger al medio milln que ha alcanzado sus fronteras. Los signos de alerta ante situacin tan catastrfica vienen de lejos sin que se hayan arbitrado medidas polticas y sin que la decencia y la compasin hayan marcado las iniciativas gubernamentales, una vez consumados los hechos de una dispora sin precedentes Si nadie duda en calificar el Holocausto y la persecucin y exterminio de millones de personas como el fracaso de la Humanidad, cmo se juzgar en el futuro la consuncin de tamao crimen contra los refugiados en la Europa que se crey depositaria de los derechos humanos? Nos duele la pasividad e inoperancia de los foros internacionales y de los gobiernos, ms atentos a sus rendimientos electorales que a la defensa de las personas. Por responsabilidad, por el deber contrado con nuestros antepasados, los republicanos antifascistas, por nuestra dignidad, no cejaremos en denunciar las palabras vanas frente a la asuncin de las lecciones de la Historia.


Rosa Toran. Historiadora. Amical de Mauthausen y otros campos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter