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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2016

El Pentgono ha sentado las bases para una nueva carrera armamentista

Mary Dejevsky
The Guardian / El Diario

Estados Unidos va a multiplicar su gasto militar en Europa para contrarrestar la "amenaza rusa", justo en el peor momento en el que poda hacerlo


Mientras los votantes de New Hampshire capeaban el temporal este martes para hacer su aportacin a la gran fiesta de la democracia estadounidense, el ministro de Defensa presentaba sus necesidades de gasto para 2017. Y mientras las cmaras de televisin quiz prefirieron pequeos dramas como el de Dixville Notch (un pequeo pueblo de New Hampshire en el que se termin de votar unos segundos despus de las 12 de la noche), la reorientacin de las prioridades de defensa de Estados Unidos bajo el mandato del presidente saliente puede llegar a tener un gran impacto, y no para bien, al menos para el futuro de Europa.

En un discurso que dio en Washington la semana pasada anticipando su anuncio, el ministro de Defensa indic que pedira que se cuadruplique el gasto en las fuerzas armadas estadounidenses desplegadas en Europa, a causa de la "agresin rusa". Esto contrasta con la asignacin para combatir al Estado Islmico, que aumentar un 50%. El mensaje es inequvoco: segn la visin del Pentgono, la amenaza de Rusia se ha vuelto de repente incluso ms alarmante que la del ISIS.

Si esto es lo que piensa el Pentgono, se invierte una tendencia que se ha mantenido notablemente constante a lo largo de la presidencia de Barack Obama. Incluso antes de que fuera elegido, haba inquietud en algunos rincones de Europa sobre el hecho de que Obama sera el primer presidente en dejar atrs de verdad la Guerra Fra, al ser demasiado joven para recordar la Segunda Guerra Mundial y tener una visin ms global que atlantista. Y as lo demostr.

Desde su primer da en la Casa Blanca, Obama pareca ms interesado en cualquier otro lugar del mundo que en Europa. Estren su mandato con un discurso en El Cairo dirigido al mundo musulmn, en lo que fue una iniciativa frustrada por la Primavera rabe y sus secuelas pero parcialmente recuperada por el acuerdo nuclear con Irn del ao pasado. No le qued otra que lidiar con la cada vez mayor competencia de China, y acab con medio siglo de distanciamiento con Cuba. Pero en cuanto a Europa, la abandon totalmente a su propia suerte. Cuando Francia y Reino Unido intervinieron en Libia, Estados Unidos "lider desde atrs". El ao pasado se desvel que la mayora de las tropas estadounidenses que quedaban en Europa iban a ser retiradas.

Tampoco era un enfoque ilgico. Europa estaba en paz, al menos comparativamente. La Unin Europea iba a su ritmo, solo distrada durante poco tiempo (esa pudo ser la percepcin desde Estados Unidos) por las crisis internas de Grecia y del euro. Incluso la agitacin en Ucrania, al menos en sus primeras fases, fue tratada por Washington ms como un problema local que como un enfrentamiento del estilo de los de la Guerra Fra.

La poltica del da a da la gestion (con dureza, pero sin mucho impacto) Victoria Nuland en el Departamento de Estado. Las sanciones a Rusia fueron acordadas y coordinadas con la UE. Al mismo tiempo, y a pesar de la insistencia del gobierno de Kiev, Obama puso distancia sobre el conflicto. El Parlamento estadounidense intent que se enviaran armas, pero Obama se resisti con sensatez. Su mensaje fue que no era la lucha de Estados Unidos.

En los ltimos meses de su mandato, ese desinters est acabando. La financiacin adicional para la defensa en Europa se destinar a nuevas bases y suministro de armas en Polonia y en los pases blticos. Habr ms formacin a las tropas locales de la OTAN, ms equipamiento de vanguardia y ms maniobras.

Es posible que el gasto adicional y la infraestructura que se compre con l no sean ms que concesiones a los pases de la UE "en el frente", en vsperas de la cumbre de la OTAN que se celebrar en Varsovia en julio, y que despus se olviden discretamente. Pero es ms probable que sean de verdad, y en ese caso el momento no podra ser peor. Lo mismo ocurre con las implicaciones que eso tiene para el futuro de Europa.

Al planear ese incremento del gasto, Estados Unidos enva un mensaje hostil a Rusia justo en el momento en el que hay menos motivos para hacerlo de los que ha habido en mucho tiempo. Han pasado casi dos aos desde que Rusia se anexion Crimea y 18 meses desde el siniestro del MH17. El conflicto en el este de Ucrania se ha relajado: no hay pruebas de apoyo material reciente por parte de Rusia a los rebeldes contra Kiev, y al menos hay perspectivas de que se pueda respetar el acuerdo de Minsk-2, con el mantenimiento de Ucrania (salvo Crimea) unida, no sin dificultades.

En Siria, Rusia se ha apuntado a la guerra contra el ISIS, ha ayudado a orquestar el nico proceso diplomtico que hay y en principio ha accedido a una futura salida del presidente Bashar Al Asad. El apoyo constante de Mosc tambin es crucial para el cumplimiento del acuerdo nuclear con Irn. Parece que a la primera expectativa real de una mejora de las relaciones entre Rusia y Occidente desde el "reinicio" de 2009, que naci condenado al fracaso, se le ha puesto un parche casi antes de que empiece.

Y lo que es peor: al asignar el nuevo gasto especficamente a Polonia y los "nuevos" pases de la OTAN, Estados Unidos enva dos mensajes ms, vinculados entre s. El primero es que Washington est preparada para asumir la responsabilidad directa de la seguridad de esos pases. Esto no solo les deja sin ningn incentivo para normalizar las relaciones con su potencia vecina. Tambin elevar la sensacin de inseguridad de la propia Rusia y provocar una nueva espiral de lo que una vez denominamos carrera armamentista. No se pueden descartar nuevos despliegues nucleares.

El segundo mensaje es que, una vez ms, la UE y los pases europeos de la OTAN podrn posponer la autosuficiencia que realmente tiene que llegar. Pareca que el desinters de Obama estaba empezando a tener una consecuencia: la idea de que Europa tiene que gestionar su defensa por s misma, aumentar el gasto, hablar seriamente con Rusia de su seguridad mutua y comportarse en general como adultos pareca estar al fin propagndose en Bruselas y en otras capitales europeas. Ahora podrn volver a su divisin irresponsable, seguros de que quien quiera que sea el prximo presidente de Estados Unidos ser difcilmente menos atlantista que Obama y, si es necesario, los rescatar una ltima vez.

Traducido por: Jaime Sevilla

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/Pentagono-sentado-bases-Guerra-Fria_0_482952012.html


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