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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2016

El Botn de Ncar: elogio de un magnfico documental y una reflexin necesaria sobre el regreso de los quintos centenarios

Miguel A. Jimnez
Rebelin


Patricio Guzmn nos ha vuelto a sorprender con el segundo documental de lo que va a ser una triloga sobre su pas, Chile. El director chileno contina la senda iniciada en Nostalgia de la Luz combinando el rigor histrico con la potica narrativa y visual. Si en el primer documental de la trilogia parta del desierto de Atacama, lugar privilegiado para observar las estrellas y los sueos truncados de una nacin, El Botn de Ncar parte de los ocanos y del agua como elementos fundamentales para la vida, en una nacin que curiosamente da la espalda al mar a pesar de los miles de kilmetros de costa que posee. Queda ya construida as la primera metfora. El relato sutil de Guzmn va mostrndonos el hilo de la memoria que une los diferentes agravios, las diferentes injusticias, las diferentes masacres. Un hilo que une el siglo XVI -cuando Magallanes y esa figura tan querida y reivindicada por el nacionalismo espaol como Elcano aparecieron por Tierra del Fuego engaando y secuestrando indios patagones- ,las sucesivas incursiones europeas en siglos posteriores, el genocidio definitivo de principios del siglo XX y el final de la experiencia de la Unidad Popular en un ejercicio de calculada crueldad.

El principal valor de este documental est en que demuestra que las sucesivas violencias a travs del tiempo son hijas de la misma soberbia colonial y de su herencia imperial vigente actualmente.

Patricio Guzmn sita el debate exactamente en donde debe ser ubicado: en la lucha por la narracin histrica de los hechos sin ataduras eurocntricas.

Conviene recordar esto, ahora que estamos prximos en Gipuzkoa a practicar otro ejercicio de paletismo intelectual con la celebracin del V centenario de la circunnavegacin de Juan Sebastin Elcano como modo de fomentar un modelo de turismo especulativo. Estos fastos, como bien lo sabemos por el ao 1992, suelen detraer ingentes cantidades de dinero pblico para situarlos en la esfera de lo privado de mltiples maneras, dejando as un rastro de economas terciarizadas, empleos de baja calidad y parques temticos de psimo gusto. Los diseadores de este evento nos harn pasar a Juan Sebastin Elcano como un audaz marinero y portador consciente ya, de la modernidad que de manera indirecta acarrearan los nuevos descubrimientos. Sin embargo, nada haba en la mentalidad de Elcano de modernidad como bien lo demuestra el riguroso biografo Stefan Zweig al abordar la biografia de Magallanes, basndose en los escritos de Antonio Pigafetta, gegrafo y cronista de la expedicin del portugus. Conspirador contra el propio Magallanes y ocultador de documentos para conseguir la gloria en exclusiva y el mximo lucro como recompensa imperial, no figurara Elcano seguramente en ningn libro sobre vidas ejemplares.

Llegados a este punto cabra preguntarnos qu entendemos por modernidad en trminos histricos y antropolgicos. Sobre este tema tambin el documental El Botn de Ncar nos sita en las coordenadas correctas cuando Patricio Guzmn habla con el arquelogo chileno Alfredo Prieto. Para este investigador los pobladores de la Patagonia fueron excelentes navegantes, de rpida movilidad y capaces de predecir el tiempo climatolgico en un entorno muy cambiante. Curiosamente en los relatos conmemorativos, slo los diferentes conquistadores son realzados como navegantes audaces y planificadores. Alfredo Prieto explica que los indios patagones eran gente inteligentsima para resolver problemas cotidianos y para darle seguridad a los suyos, a sus seres queridos. La verdad es que no se me ocurre una manera ms sinttica de definir la modernidad en trminos culturales y prcticos, en un mundo en el que se reivindica sin descanso el pragmatismo como pauta de actuacin en todos los mbitos.

Cualquier intento de conmemorar acontecimientos como el viaje de circunnavegacin de Elcano, debe de considerar y recoger, por un elemental sentido del rigor histrico, los efectos demoledores que tuvo la presencia europea para los pueblos originarios. Slo entonces el relato histrico comenzar a estar centrado y completo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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