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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2016

El realizador Alfonso Amador presenta 50 das de mayo en la librera Ramn Llull de Valencia
Las voces del 15-M

Enric Llopis
Rebelin


El sistema que tenemos no funciona, dice un joven sin camiseta con un altavoz. Aqu no hay partidos polticos, estamos nosotros. Que desaparezcan los que mandan, afirma otro activista, a quien le contesta una mujer de edad avanzada que participa en la asamblea: No han de desaparecer, pero s hacer lo que nosotros digamos. Un helicptero de la polica sobrevuela la zona Son imgenes en blanco y negro de la plaza del Ayuntamiento de Valencia con las que comienza el documental 50 das de mayo. Ensayo para una revolucin, presentado por el autor, Alfonso Amador (Madrid, 1968), en la librera Ramn Llull de Valencia.

Una multitud ciudadana se congreg en la principal plaza de Valencia el 19 de mayo de 2011, como recoge el audiovisual de 93 minutos producido en 2012 por Lover Films. Son los primeros das de euforia, reflejados en las palabras de los activistas. Me tengo que remontar a 1976 para ver una asamblea verdaderamente democrtica, asegura un veterano luchador. La gente agita las manos en seal de aprobacin. Se trata de un nuevo cdigo inventado por el 15-M. Los ciudadanos reivindican ante la asamblea el derecho a la vivienda, de los animales, la constitucin de cooperativas integrales, al tiempo que se apela al movimiento vecinal y de los barrios. No votis!, exclama otro activista, pensando en los comicios municipales y autonmicos previstos para una semana despus. Hay quien pide vivir en comunas y pueblos de una manera ecolgica.

Qu punto de vista propone el documental? Segn Alfonso Amador, cuando empezamos a grabar el trabajo avanzaba al mismo ritmo que la asamblea. Inicialmente tena la idea de filmar la revolucin, pero pasaban los das y se modific el primer planteamiento. Se trata entonces de contar lo que est ocurriendo en la plaza, cmo se est organizando el caos entre gente tan heterognea. Precisamente se es el hilo conductor del filme, asegura el director y guionista, realizador de cortos como El presente, 9,8 m/s2 y Todo lo que necesitas para hacer una pelcula, adems de un largometraje titulado Enxaneta.

La pelcula 50 das de mayo no muestra una visin idlica ni hagiogrfica del 15-M, sino que tambin expone las contradicciones y las dificultades con las que se topa cualquier movimiento incipiente. En el montaje, que dur un ao, el autor pens que sealar las contradicciones poda entenderse como poner palos en la rueda, pero lo hizo por mucho dolor que eso supusiera. Por ejemplo, el documental incluye las imgenes de un empujn en una disputa por el turno de palabra. Mientras el director realizaba su trabajo de grabacin, un joven le espet: No grabes esto. Pero est ocurriendo, respondi Alfonso Amador.

50 das de mayo recibi el Premio Caracola al mejor documental en la 44 Muestra Cinematogrfica del Atlntico Alcances y ha sido proyectado en ciudades como Madrid, Valencia, Cdiz o Rentera. Recoge imgenes, sin texto ni voz en off, de las actividades culturales programadas en los primeros das, a poder ser sin propaganda poltica. La proximidad de las elecciones municipales suscit un debate sobre si convocar o no las primeras asambleas, por si aparecen los de siempre. En la efervescencia inicial se podan escuchar en la plaza consignas como En Egipto no tuvieron miedo a las balas del ejrcito o Hemos creado una zona autnoma, pero ha de ser as de manera permanente. Una cadena humana en movimiento rodeaba la Playa del Ayuntamiento de Valencia (rebautizada, an hoy, como del 15-M), adems se estampaban camisetas con el logotipo 15-M Revoluci y en las paradas haba carteles con la leyenda Otro mayo es posible.

Las imgenes de las asambleas son pura espontaneidad y emocin, el magma de la calle. Una mujer anuncia que ha creado en Facebook la pgina de las Madres Coraje (su hijo, con sndrome de Down, no recibe de la Administracin el apoyo requerido). Una joven rompe a llorar: En mi vida no he hecho sino consumir, vosotros me habis enseado a sentir. Una indignada de la UGT se pregunta por qu los sindicatos obreros han firmado el pensionazo. Dnde estn los mos?, se pregunta. Estn aqu. Hay quien reconociendo el valor de la asamblea insta a crear una gestora que d lugar a un movimiento poltico. Pero no un partido, sino un entero, matiza. La concurrencia responde con algunos abucheos, y el activista se defiende: Yo he dicho mi opinin. Aplausos.

Alfonso Amador explica en la librera Ramn Llull que tras los pases del filme, algunas personas han valorado sobre todo el rigor, mientras que en otros casos activistas del 15-M quedaron algo chafados. Sin embargo, lo que ms le sorprendi fue las crticas de una parte de la izquierda tradicional -sobre todo antiguos rojos y luchadores antifranquistas- que juzgaban el documental como demasiado complaciente respecto a los indignados. Afirmaban que no se pona de manifiesto en el audiovisual el caos y el vaco ideolgico de los jvenes. Pero en comisiones de barrio del 15-M en Valencia, que hoy continan reunindose, y en las proyecciones del Pas Vasco les ha encantado, recuerda Margarita Quints, productora del audiovisual. Es tal cual lo vivimos, valoraban.

Las diferencias de criterio vienen motivadas por el realismo de la pelcula, que graba sin embozos las discusiones de las asambleas. Esto parece a veces una feria alternativa, hace falta crear grupos de trabajo y ello no implica burocratizacin, propone uno de los oradores. Hemos de buscar consensos de mnimos, agrega otro, es lo que est ocurriendo en todas las plazas. Es el duro periodo de aprendizaje, de construccin del movimiento. Una reunin informativa con la Subdelegacin del Gobierno genera discusiones que se dilatan, sobre si es el representante institucional quien ha de acudir a la plaza, o si son los activistas quienes deben dirigirse a la institucin. Se debate sobre la relacin de la asamblea general con los grupos de trabajo, el horario de las reuniones de coordinacin y las cuestiones de operatividad. La pregunta de un joven activista resume lo que est ocurriendo: Cmo construimos un consenso de mnimos para un movimiento tan grande?. Otra de las voces se lamenta. Cada da somos menos, a veces la mitad, y no pasa nada, pero la cosa puede continuar de ese modo si no nos organizamos.

Aparece la crispacin. Yo estoy asustado porque veo aqu muy mala leche, y esto es como un beb, que necesita muy buena leche. Adems, cuando se juzga a alguien sin escuchar, hacemos como en el Parlamento; hemos de ir sin prisas. Tambin surgen las discrepancias polticas, sobre las identidades y la representacin. Aqu hay comunistas, anarquistas, hippies, de verdad queris que nos vayamos?. En tono resignado, se queja ante la asamblea un activista de avanzada edad: Se ha aprobado un declogo en el que no se toca ni un euro a la burguesa, queris cambiar el mundo pero sin tocar la propiedad privada Hablemos en serio. Otro veterano luchador intenta compensar la intervencin anterior loando al 15-M y a la juventud porque me estn haciendo sentir joven.

A mediados de junio se abre uno de los principales debates, cuando miembros del 15-M de Valencia plantean, al igual que en ciudades como Madrid o Granada, desmantelar las acampadas y llevar la lucha a los barrios. Algunos defienden esta opcin porque entienden la plaza como un punto de partida, y un espacio que en un futuro puede ocuparse de nuevo. El objetivo es transformar el mundo. Otros se inclinan por hacer lo que ms moleste, es decir, mantener los campamentos. Quedarse en la plaza porque el movimiento est siendo un punto de referencia para el mundo. La discusin llega a uno de los puntos ms speros cuando uno de los activistas defiende el curro en la calle, arrimando el hombro, limpiando y cocinando, y lo antepone a las tesis universitarias de Master en Sociologa. Una joven estudiante responde que su dedicacin no es menor, y alega las horas de esfuerzo en las comisiones de trabajo.

50 das de mayo recoge el punto de ebullicin inicial del 15-M, la alegra de primera hora, pero tambin una segunda fase de organizacin y conflicto. Se incluye, por ejemplo, un bloque titulado La cizaa, en la que se muestra la fractura en la asamblea por cuestiones como una reunin con la Subdelegacin del Gobierno. Alfonso Amador hace hincapi en su intencin de captar la esencia de lo que aconteci en la plaza durante un mes y medio, a partir de unas cien horas de grabacin. La historia se cuenta ella sola, afirma, el hilo narrativo del documental son las personas hablando.

Tal vez con este enfoque la gente tomando la palabra- se diferencie de otros audiovisuales producidos sobre el 15-M, que ponen el foco en los planos de las asambleas, los talleres, las manifestaciones y la parte ms ldica. El realizador ha elegido el formato del blanco y negro, por lo que evoca a los documentales clsicos y porque ayuda a sugerir una idea de atemporalidad la dimensin pica del gora y la asamblea-, que trascienda al mismo 15-M. Se trata, en suma, de gente que se intenta organizar y esto puede pasar en cualquier lugar del mundo, apunta el director y guionista. Contaba con material flmico de las asambleas de Madrid y Alicante, pero prefiri condensar: Gran parte del trabajo ha consistido en ir reduciendo. Pero s se incluyen en el documental los golpes de porra y los disparos de los mossos desquadra durante el desalojo de la plaza de Catalua, en Barcelona, el 27 de mayo de 2011.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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