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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2016

Tercera fase de la gran recesin del capitalismo
China y los pases emergentes

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


ndice

Nueva recada de la economa mundial a partir de 2015

La lucha por la hegemona mundial y el nuevo modelo de acumulacin

La crisis de los emergentes, tercer episodio de la gran recesin

Los interrogantes sobre el futuro del capitalismo


La interpretacin correcta de la situacin de la economa capitalista y su evolucin, despus de ms de siete aos de desencadenada la gran recesin con la que arranc el siglo XXI, se ha convertido en un tema fundamental para el que no existen consensos entre los especialistas. La mayora de los anlisis que se pueden encontrar giran en torno al corto plazo, con uno o dos aos de previsin, y sobre temas coyunturales, evitando entrar en las tendencias profundas que, evidentemente, son ms difciles de determinar y conllevan un mayor riesgo de error.

En este artculo intentaremos una aproximacin a esta cuestin vital ascendiendo en tres niveles. En el primero nos ocuparemos de los datos y tendencias del corto plazo. En el segundo ampliaremos la perspectiva para encuadrar los datos anteriores dentro de una perspectiva ms abarcadora que tome en consideracin todo el perodo de la crisis actual desde 2008. Finalmente, en el ltimo nivel ensayaremos las posibles hiptesis desde el punto de vista de las tendencias histricas del capitalismo.

Nueva recada de la economa mundial a partir de 2015

En el corto plazo el hecho fundamental y novedoso, que est condicionando el panorama econmico a nivel mundial, es la desaceleracin del crecimiento de la economa china, seguido en menor medida, y en parte originado por esa desaceleracin, de la cada del precio del petrleo. Todo ello en un contexto de atona de la recuperacin mundial de los efectos de la gran recesin desencadenada hace ms de siete aos.

En el panorama actual y el previsto para 2016 solo la economa de Estados Unidos parece tener un comportamiento saneado con un crecimiento en 2015 y 2016 de cerca del 3%, lo que ha llevado a la Reserva Federal a aplicar la primera subida en una dcada de tipos de inters (0,25%) en diciembre pasado. Sin embargo, los problemas econmicos internacionales la hacen dudar sobre la continuacin de estas subidas, previstas inicialmente hasta alcanzar el 1%, dada la repercusin negativa sobre un escenario difcil.

Por el contrario, las economas de los pases de la Unin Europea siguen mostrando una recuperacin frgil e insegura, con un crecimiento de un 1,5% en 2015 y 1,7% previsto para 2016. Con sus altos niveles de desempleo, y bajos niveles de inversin e inflacin no puede decirse que la zona euro haya comenzado la recuperacin. Los niveles mnimos que alcanza de crecimiento se estn consiguiendo gracias sobre todo a dos circunstancias, el bajo precio del petrleo para una regin que depende casi totalmente de las importaciones del crudo, y la masiva inyeccin de liquidez que realiza el BCE (60.000 millones de euros mensuales) para intentar hacer remontar a la economa. En ausencia de ambos factores posiblemente su crecimiento estara en tasas negativas.

La Unin Europea fue tensada al mximo durante los aos anteriores de crisis, las diferencias econmicas entre sus socios, especialmente entre el sur y el norte, la llevaron a situaciones extremas como la de la negociacin del tercer rescate griego, que llego a suponer la amenaza de la salida de Grecia del euro y, con ello, la puesta en cuestin de la propia moneda europea. Corregido, por el momento, ese riesgo con la claudicacin del gobierno de Syriza, sin embargo, las dificultades no han terminado. No solamente las de carcter puramente econmico, como la atona de su crecimiento y las debilidades de algunos sectores bancarios, como el italiano, sino, especialmente, los de carcter poltico, como el referndum britnico previsto para finales de 2016 sobre su permanencia o no dentro de la UE, el problema de la inmigracin masiva desde el norte de frica, las derivas derechistas antidemocrticas de algunos de sus miembros como Polonia o Hungra, o la inestabilidad poltica derivada de los efectos de la crisis (fragmentacin poltica en Espaa, posibilidad de victoria del Frente Nacional en Francia, etc.).

Japnii fue durante muchos aos el ejemplo del crecimiento de una economa, convirtindose en una de las tres patas del sistema capitalista mundial de la posguerra y en la principal economa asitica. Pero desde su crisis en los aos 90 Japn no ha conseguido encontrar un nuevo camino de recuperacin, permaneciendo en una situacin de estancamiento desde entonces. La expansin monetaria en Japn antes de 1990 llev a la especulacin y el crecimiento interno ficticio hasta que estall la burbuja especulativa inmobiliario-burstil ese ao. Al descalabro burstil le sigui un estancamiento econmico y un crculo deflacionista. En 2014 su crecimiento fue de 0,1% negativo, del 1% en 2015, y se prev un 1,2% en 2016. De alguna manera Japn puede representar el modelo a seguir por las economas de la Unin Europea, despus de ser afectado por una grave crisis, su economa entr en una situacin de estancamiento de la que es incapaz de salir.

Los pases emergentes, especialmente los BRIC, se constituyeron en el motor del crecimiento mundial en los aos inmediatamente anteriores a la gran recesin (2001-2007) con un 9% de crecimiento medio y hasta de 11% en China, y fueron los responsables de evitar que la gran recesin iniciada en 2008 alcanzase niveles de mayor gravedad. Mediante lo que algunos expertos denominaron como desacople de sus economas respecto al conjunto mundial consiguieron mantenerse hasta prcticamente el ao pasado en la senda del crecimiento, tirando, as, del crecimiento del precio de las materias primas, de las inversiones y el comercio mundial. Entre esas economas emergentes no cabe duda que el principal motor lo represent China, seguida a distancia por la India, Rusia o Brasil.

Pero en el 2015 esta tendencia se rompi. China que haba venido creciendo un promedio del 10,5% entre 2000 y 2007, y que la han llevado a ser una de las principales economas del mundo (13% del PIB mundial en 2014), ha pasado a cifras de crecimiento ms bajas, el 6,8% en 2015 y el 6,3% previsto para 2016. Se suele sealar que detrs de este descenso se encuentran, entre otras causas, un cambio de modelo de crecimiento decidido por las autoridades chinas, pasando del anterior basado en las exportaciones a otro basado en el consumo interno, la enorme deuda de sus empresas, la depreciacin de su moneda (en agosto de 2015 fue la primera vez que China modific su rgimen cambiario), y la creciente fuga de capitales (medio billn de dlares en 2015). Sin embargo, lo cierto es que hay otras causas ms de fondo, como hace sospechar el hecho de que la reduccin del crecimiento chino haya coincidido con una profundizacin de las relaciones capitalistas en su economa, especialmente a partir de su entrada en la OMC en 2001iii, la apertura de su bolsa de valores, el mayor peso del mercado frente al intervencionismo estatal, los niveles de endeudamiento de sus empresas, etc. Es decir, inicialmente China aprovech sus reformas de carcter capitalista y su apertura a la economa mundial para alcanzar un gran crecimiento, partiendo de un nivel de desarrollo muy bajo, pero conforme alcanzaba un cierto nivel de desarrollo - desapareciendo con ello algunas de sus principales ventajas competitivas - y se ha sumergido ms intensamente en el mercado mundial, ha sido penetrada extensamente por las relaciones capitalistas y se ha vuelto ms vulnerable a las crisis del sistema, que se han terminado por trasmitir a su interior.

Pero, como nos recuerdan diversos autores, el frenazo actual en China no es un problema simplemente de ese pas, sino que est inserto dentro de las causas profundas que subyacen a la crisis de la gran recesin, es decir, la tendencia estructural a la cada de la rentabilidad provocada por un exceso permanente de capacidad productiva a nivel mundial.Desde 2007, la mquina de generar beneficios y crecimiento que era China se ha ido erosionando paulatinamente. En 2007, los beneficios industriales de este pas crecieron un 39%. En los aos de la depresin mundial, 2008 y 2009, bajaron al entorno del 10%. Con un perfil caracterstico de crisis y polticas contracclicas de expansin monetaria, estos ndices se mantuvieron con subidas y bajadas pronunciadas durante los aos que siguieron, hasta que en 2014 registraron, por primera vez, cifras negativas. La formacin de capital fijo, el gran pivote estratgico del crecimiento chino, baj entre 2007 y 2013 ms de diez puntos porcentuales en trminos relativos. En otras palabras, estamos una vez ms ante una crisis de beneficios capitalistas.iv

Las situaciones de Rusia y Brasil son bastantes peores que la de China. En el primer caso la evolucin de su crecimiento fue de -3,8% en 2015 y se prev un -1,1% en el 2016 como consecuencia de las tensiones geopolticas centradas en la guerra de Ucrania y de la cada de los precios del petrleo. No obstante, en el caso de Rusia hay que tener en cuenta sus proyecciones futuras, especialmente a partir de su asociacin estratgica con China desde 2006 y los planes de cooperacin econmica y poltica articulados en la Organizacin de Cooperacin de Shanghi.

La economa de Brasil se encuentra en la peor recesin en 80 aos, su PIB cay un 3% en 2015 y se prev que caiga un 3,6% en 2016. Su tamao la hace ser determinante dentro de Amrica Latina y el Caribe, regin que registr un -0,4% de crecimiento en 2015 y hay una previsin de peores datos para 2016 debido a la cada del precio del petrleo y las materias, as como su volumen de exportacin, debido a la ralentizacin del principal importador de sus productos, China. Amrica Latina ha conocido un proceso de reprimarizacin de sus economas en los ltimos aos como consecuencia de la gran demanda de materias primas, en las que es abundante la regin, y el ascenso de sus precios al calor de su gran demanda por el mercado chino. Esta situacin no ha sido aprovechada, en general, para impulsar un proceso industrializador similar al conocido en el sudeste asitico, y en el momento en que han empezado a desplomarse el precio de las materias primas la regin ha sido una de las ms impactadas.

Solo la India parece resistir mejor entre los pases BRIC, esperndose un crecimiento de ms de un 7% para 2016, sobre todo debido a las cifras de gasto pblico y de inversiones en infraestructuras. No obstante el crecimiento que est experimentando la India, no es comparable el peso de su economa con la de China. As por ejemplo, en 1975 el PIB de la India superaba al de China en un 9%, hoy el de China supera al indio en un 40% lo cual refleja la diferencia existente en cualquier otro tipo de comparacin de datos econmicos.

Los pases emergentes se encuentran en una situacin de reduccin de su crecimiento e incluso de retroceso econmico general, con la excepcin de la India, que se ve agravado en el caso de los pases volcados en la exportacin de materias primas. Al hecho de la cada de su precio y su demanda en el mercado mundial hay que aadir el impacto por evaluar de la subida de los tipos de inters en EE.UU., de la retirada de los flujos de inversin extranjera del perodo anterior, o las presiones sobre sus monedas como consecuencia de la situacin descrita.

Habamos sealado dos factores claves para el panorama econmico de 2016. El primero era la desaceleracin econmica china que ya hemos mencionado, el otro era la cada espectacular del precio del petrleo dentro de la tendencia general de la cada del precio de las materias primas. Sus causas hay que buscarlas tanto en la reduccin de su demanda, especialmente la proveniente de China, como, sobre todo, por las turbulencias en el lado de la oferta. Efectivamente, en este aspecto encontramos una sobreoferta causada de un lado por una poltica deliberada de algunos pases productores, como Arabia, con objeto de evitar nuevos competidores como EE.UU. con su petrleo obtenido del fracking. Mantenido una sobreoferta y reduciendo su precio convierte en ruinosas las costosas inversiones para la obtencin del petrleo por fracking y le suprime como competidorv. A ello se aadir en 2016 el aumento de las exportaciones del petrleo iran en el mercado mundial (un 20% a mayores), despus de levantadas las sanciones internacionales con el acuerdo alcanzado sobre su desarrollo nuclear, esto va a elevar la sobreoferta ya existente. La tendencia ms probable en este sentido es a que se mantenga en el tiempo pues el enfrentamiento de los chiitas con los sunitas est personalizado en el choque de dos potencias regionales como son Arabia e Irn que, en el plano econmico, enfrenta dos bloques petroleros, el de Arabia y los pases del Golfo contra el eje Irn-Irak. La guerra interpuesta entre ambos bloques en Siria o Yemen tambin tiene su correlato econmico en el mercado del petrleo. Esta situacin ha arruinado la capacidad de presin de la principal organizacin de la que se dotaron los pases productores, la OPEP.

Como sealbamos con anterioridad la cada espectacular de los precios del petrleo, y de otras materias primas, beneficia a los pases consumidores, especialmente los desarrollados muy dependientes como la UE o Japn, pero perjudica claramente a los pases productores y exportadores y a las empresas que tienen centrados sus negocios en ellas. El mantenimiento de una situacin como la actual durante un largo tiempo terminar por generar importantes problemas internos entre los productores, algunos ya despuntados como es el caso de las tensiones polticas en Venezuela, y otros por aparecer como pueden ser las turbulencias en Arabia o los pases del Golfo si las generosas subvenciones sociales con las que mantienen tranquilas sus conflictivas sociedades son retiradas. Las convulsiones en esa zona pueden ser como un boomerang que termine impactando tambin en los pases desarrollados consumidores.

Ms de siete aos despus de desencadenada la gran recesin la economa capitalista global no solo no ha conseguido consolidar una recuperacin creble, sino que se enfrenta a graves riesgos en el horizonte despus de haber utilizado intensamente una gran cantidad de instrumentos estatales, especialmente los gigantescos rescates, para intentar poner al capitalismo de nuevo en la senda del crecimiento.

Pero la situacin no es igual para todas las economas y regiones. Como hemos visto, EE.UU. es la que mejor se ha recuperado de los efectos de la crisis, alcanzando un buen crecimiento y reduciendo a mnimos sus niveles de desempleo (5%). Esto se ha traducido en una revalidacin del dominio mundial de sus corporaciones multinacionales que han salido reforzadas frente a las originarias de Europa o Asia. As, entre las 100 principales corporaciones mundiales en 2007 EE.UU. tena situadas 34, hoy son 54, siendo las 10 primeras por valor en bolsa norteamericanas. En este ranking China mantiene sus 11 corporaciones como hace 7 aos, en tanto que Europa y el resto de Asia pierden posicionesvi. Por un lado esta situacin relativiza el discurso de quienes han venido pronosticando el declive de la hegemona norteamericana pero, por otro lado, a pesar de ser la economa que mejor sea recuperado de la crisis persisten sntomas que apuntan a un largo estancamiento, como es el crecimiento de la productividad, por debajo del 1% en los ltimos cinco aos, y cuatro veces inferior a lo que creci en las ltimas dcadasvii. Su causa es la atona de las inversiones que, a su vez, expresa la existencia de una capacidad excedente de medios de produccin infrautilizados y la falta de confianza de los inversores en un nuevo ciclo de crecimiento. Por otro lado, Washington est maniobrando para defender y reforzar su hegemona mundial ante el reto que proviene de China. Para ello est negociando grandes acuerdos para establecer zonas de libre comercio tanto con Europa (TTIP) como con Asia y Amrica Latina (TPP) que analizaremos ms adelante.

A pesar del estancamiento persistente de Japn y de la ralentizacin del crecimiento chino, no cabe duda de que el centro de gravedad de la economa mundial se ha desplazado definitivamente a la regin de Asia-Pacfico. China e India son los principales beneficiarios, pero EE.UU. se encuentra en la posicin geogrfica privilegiada de aprovechar este nuevo centro sin tener que renunciar al comercio trasatlntico en declive. Si la economa china se endereza, los enormes mercados que representan el conjunto de China e India atraern el grueso del crecimiento y el comercio mundial.

La UE puede haber entrado en una dinmica similar a la que arrastra Japn desde los aos 90, la de un estancamiento o crecimiento dbil como consecuencia de diferentes factores como son el desplazamiento del centro de gravedad del capitalismo (comercio, inversin, produccin e innovacin) a la zona Asia-Pacfico, la falta de integracin econmica entre sus Estados componentes que origina fuertes diferencias en sus seno, o las tensiones originadas en su frontera sur rabe con la inestabilidad poltica y social y el flujo de inmigrantes entre otros.

Los pases BRIC han representado durante los aos de la gran recesin la promesa de nuevos centros de crecimiento capitalista que diversificaran los existentes en la trada UE, EE.UU. y Japn, pero en estos dos ltimos aos se ha roto este bloque. En tanto Rusia y Brasil entraban en una situacin de recesin, India mantena su fuerte crecimiento y China ralentizaba sus altas tasas anteriores. En esta situacin ser difcil hablar de intereses compartidos a defender frente a los ncleos maduros del capitalismo.

Las dos regiones que enfocan con ms pesimismo su futuro son Amrica Latina y el mundo rabe. La primera porque durante los aos anteriores utiliz el tirn de las materias primas para reprimarizar su economa y especializarse en la exportacin de las mismas (petrleo, gas, soja, etc.), ahora con la cada de su demanda y precio se encuentra en una situacin difcil que seguramente se traduzca en tensiones polticas y sociales. El mundo rabe aade a la cada del precio y demanda mundial del petrleo su grave situacin interna derivada del ascenso del islamismo radical, el enfrentamiento de potencias regionales y religiosas, y las guerras civiles que estn dando lugar a Estados fallidos como Libia y Siria.

La lucha por la hegemona mundial y el nuevo modelo de acumulacin

Como apuntamos brevemente con anterioridad hay dos batallas importantes en curso para definir el siguiente perodo y cmo ser el mundo. Ambas estn interconectadas. La primera gira en torno a la disputa por la hegemona mundial. Por segunda vez en su historia la hegemona de EE.UU. est siendo puesta en cuestin. En la primera ocasin, recin acabada de establecerse esta hegemona con el fin de la segunda guerra mundial, el nuevo imperio mundial encontr un oponente de su talla en la Unin Sovitica. La lucha por la hegemona se desarroll en el terreno ideolgico y militar, la URSS representaba una alternativa al sistema capitalista y era una potencia militar capaz de medirse en plano de igualdad con EE.UU. Aunque en cierto momento el enfrentamiento se centr en la emulacin econmica con el objeto de establecer cul de los dos sistemas era ms exitoso, sin embargo, el principal terreno en el que tuvo lugar fue el militar, de ah los perodos de guerra fra, las carreras de armamentos y la doctrina de destruccin mutua asegurada. Esta primera disputa por la hegemona finaliz con el hundimiento y desaparicin de la Unin Sovitica.

La segunda disputa apareci pocos aos despus de desparecer la primera. Ahora el pulso se libraba principalmente en el terreno econmico. A pesar de tener un gobierno nominalmente comunista, China es un pas plenamente capitalista y el pulso se libra con EE.UU. en torno a quin ser la potencia econmica dominante en los prximos aos, no plantendose, por el momento, ningn enfrentamiento serio en el terreno militar. Esta disputa tiene unas consecuencias concretas como es la lucha por el control de los mercados, las fuentes de materias primas, o la atraccin de las inversiones. Y en este sentido hay que contemplar los nuevos pactos impulsados por EE.UU. orientados a establecer nuevas zonas de libre comercio que sirvan para aislar a China, o la poltica de sta en Amrica Latina, frica y Asia central para garantizarse mercados de productos y materias primas. Pero tambin las maniobras chinas para garantizar sus necesidades de comercio y consolidar su posicin: Organizacin de Cooperacin de Shanghi con Rusia y pases centroasiticos, acuerdos con pases latinoamericanos y africanos.

La segunda batalla en curso para definir el perodo derivado de la gran recesin iniciada en 2008 gira en torno a la bsqueda de un nuevo modelo de acumulacin capitalista, partiendo de dos hechos fundamentales. El primero es que, al contrario que en ciclos anteriores, el capitalismo no ha encontrado esta vez una base de revoluciones tecnolgicas capaz de impulsar una nueva etapa de crecimiento, los efectos de las revoluciones en comunicaciones, biotecnologas u otras han sido insuficientes para garantizar esa nueva fase de desarrollo. Desde mediados de los aos 70, cuando se inici la cuarta fase descendente de las ondas Kondratiev, el capitalismo ha conocido un perodo de crecimiento basado en la expansin geogrfica del mismo a travs de los antiguos pases comunistas que transitaron a la economa de mercado. Pero este factor ya ha consumado sus efectos con la recesin que padece Rusia y el frenazo de China. De manera que a partir de estos momentos, sin revoluciones tecnolgicas ni posibilidades de expansin geogrficas para impulsar una nueva fase, no se vislumbran posibilidades de que el capitalismo globalmente pueda salir de su fase de estancamiento que podra convertirse en secular, con unas consecuencias que son imprevisibles.

El segundo hecho fundamental es que el modelo econmico terico-prctico dominante en el perodo anterior a la gran recesin, el neoliberalismo, qued seriamente cuestionado al aparecer como el principal responsable de la serie de crisis que se sucedieron hasta la gran recesin de 2008. En estos momentos se asiste a un pulso entre una revitalizacin del neoliberalismo o un regreso del keynesianismo, sin que haya otros modelos econmicos alternativos dentro del capitalismo. Los proyectos en curso por establecer nuevos tratados de zonas de libre comercio, adems de su funcin de aislar a China, son el instrumento principal para la recuperacin del neoliberalismo.

Los principales acuerdos comerciales en curso de negociacin o aplicacin son el TTIP, TPP, y TISA. Se trata de una nueva reactivacin de los tratados de libre comercio (TLC) impulsados hace ms de una dcada y que en Amrica se saldaron con el fracaso del ALCA que promovi EE.UU. Sus objetivos, como hemos apuntado, son afianzar la hegemona norteamericana frente a su principal competidor, China - pero tambin frente al resto de los BRIC (India, Rusia y Brasil), que no participan en los mismos - , y continuar las polticas neoliberales en dos sentidos, de un lado, profundizando en la mercantilizacin de un amplio sector de actividades econmicas y sociales an no comercializadas mediante un aumento de la desregulacin y, de otro lado, reforzando el poder de las grandes corporaciones transnacionales frente a los Estados que veran mermada su autoridad al someter sus decisiones soberanas a tribunales internacionales que suponen una privatizacin de la justicia. El conjunto de polticas neoliberales y contrarias a las soberanas nacionales que contienen este conjunto de tratados ha llevado a que sus negociaciones se llevasen en el ms absoluto secreto para evitar que las opiniones pblicas pudiesen reaccionar y frustrarles.

El TPP es el Acuerdo Transpacfico de Cooperacin Econmicaviii firmado en octubre de 2015 tras seis aos de negociaciones por diversos pases de Amrica (EE.UU., Canad, Chile, Per y Mxico) y de Asia-Pacfico (Brunei, Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Japn, Malasia y Vietnam), est liderado por EE.UU. y se ha excluido de l a China pues su objetivo prioritario es justamente su aislamiento comercial en esa zona. Pero tambin tiene sus objetivos en Amrica Latina al utilizarse para intentar revertir algunos de los procesos de integracin regional al margen de EE.UU. como el ALBA, Unasur, Celac o Mercosur.

El TTIP es el TLC que negocian EE.UU.y la UE desde 2013 con el mximo secreto. Como seala en un clarificador documento John Hilaryix, el objetivo principal del TTIP no es estimular el comercio eliminando aranceles entre la UE y los EE.UU., pues son tan bajos que apenas pueden reducirse ya. Su principal finalidad es, como ellos mismos han reconocido, eliminar las barreras reguladoras que limitan los beneficios potenciales de las corporaciones transnacionales a los dos lados del atlntico. Ahora bien, estas barreras son en realidad algunas de nuestras normativas ms preciadas en materia de derechos sociales y medio ambiente

Adems de su programa desregulador, el TTIP tambin anhela crear nuevos mercados abriendo el sector de los servicios pblicos y la contratacin pblica a las empresas transnacionales, lo que amenaza con provocar nuevas olas de privatizaciones en sectores clave como la sanidad o la educacin. Lo ms preocupante es que el TTIP pretende conceder a los inversores extranjeros el derecho de demandar a gobiernos soberanos frente a tribunales de arbitraje ad hoc para reclamar prdidas de beneficios derivadas de decisiones sobre poltica pblica.

La negociacin del Acuerdo de Comercio de Servicios (TISA) implica a 50 pases (Australia, Canad, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Islandia, Israel, Japn, Liechtenstein, Mxico, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistn, Panam, Paraguay, Per, Suiza, Taiwn, Turqua y la Comisin Europea), la mayora implicados en los dos grandes tratados mencionados, el TPP y el TTIP y con unas negociaciones llevadas igualmente con gran secretismo. Su propsito sera complementar los dos acuerdos anteriores en el sector de servicios y con los mismos objetivos que ellos, especialmente en este caso la privatizacin de los servicios pblicos.

Si en los aos 90 el neoliberalismo fue impulsado decisivamente a travs de las polticas contenidas en el conocido como Consenso de Washingtonx, puede que un papel similar se intente conseguir ahora a travs de esta ofensiva para implantar estos ambiciosos TLC que hemos visto. Sin embargo las consecuencias del dominio neoliberal durante estas dcadas pasadas no son desconocidas por nadie: un crecimiento econmico ms lento y desequilibrado, con unos mercados financieros mucho ms inestables y generando crisis financieras continuas, y una agudizacin de la desigualdad y la pobrezaxi.

China est marginada de los tratados que hemos visto pero eso no significa que no haya llevado a cabo su propia poltica de acuerdos bilaterales comerciales y extendido su influencia a lo largo de todo el mundo, con especial intensidad en frica y Amrica Latina. Su intenso crecimiento en las ltimas dcadas lo ha conseguido mediante una poltica econmica orientada a la exportacin de productos manufacturados muy competitivos debido al bajo coste de su mano de obra. Esto ha supuesto la necesidad de garantizar el acceso a las materias primas de las que carece, entre ellas el petrleo, por lo que ha impulsado una poltica de acuerdos con los pases productores de esas materias primas con buenos resultados.

En los ltimos aos, una vez consolidado su papel econmico y asentadas sus grandes empresas, China ha emprendido tambin una poltica de exportacin de capitales con inversiones en desarrollo en los pases y concesin de crditos preferenciales flexibles, y de expansin internacional de sus empresas y corporaciones multinacionales, hay ms de 500 empresas chinas operando en 49 pases africanos. Como sealan Aloia lvarez Fens, Luis Nieto y Pedro Ramir, China necesita estar presente en el mundo para garantizar su propio desarrollo. Entre las actuaciones que lleva a cabo se encuentra la compra de empresas extranjeras. Ya compr la empresa de televisores de la cadena francesa Thomsom y adquiri la divisin de ordenadores personales de IBM. En el ejercicio 2004, alcanz los 5.500 millones de dlares de inversiones netas en el extranjero, con un aumento interanual de un 93 por ciento, segn las estadsticas publicadas por el ministerio de comercio. La IED de China supone el 0,55 por ciento del total global de este tipo de inversiones las multinacionales chinas invirtieron en 2005 un 26 por ciento ms que en 2004 en el exterior, en total, unos 6.900 millones de dlares. El objeto es doble, adquirir marcas de prestigio que faciliten la internacionalizacin de sus empresas de una forma rpida y segura y asegurarse el acceso a los recursos energticos y las materias primas que reclama su economa. China ha invertido 6.000 millones de dlares en empresas de gas y petrleo en el exterior. Empresas chinas han invertido unos 33.000 millones de dlares en industrias basadas en recursos minerales fuera del pas. El 60,3 por ciento de sus inversiones se han dirigido a Asia; Amrica Latina, acapara el 16,2 por ciento; frica, 6,9 por ciento, EE UU, 6,7 por ciento; Europa, 6,3 por ciento; y Oceana, 3,6 por ciento. Segn fuentes del ministerio de comercio, en 2002, el volumen de negocio de las principales 500 compaas industriales de China, representaba el 68 por ciento del PIB del pas. 12 de esas compaas ya figuran entre las 500 principales del mundo.xii

La crisis de los emergentes, tercer episodio de la gran recesin

Habamos sealado en el inicio del artculo que sera necesario un segundo nivel de anlisis ms amplio que incluyese todo el perodo de la gran recesin iniciado el 15 de septiembre de 2008 cuando tuvo lugar el hundimiento del banco Lheman Brothers, y con ello se inici la fase aguda de la actual crisis econmica.

Tres aos ms tarde, los acontecimientos que tuvieron lugar en Europa (la negociacin del segundo plan de salvamento de Grecia y los intentos por salvar el euro de los ataques de los mercados) y EE.UU. (acuerdo de mnimos para evitar la suspensin de pagos del gobierno norteamericano) estuvieron a punto de repetir el escenario inicial, pero con unas consecuencias an mucho ms graves que las desencadenadas entonces. Solamente el pnico de los dirigentes de la UE y EE.UU. ante esa perspectiva, ejemplarizada en el hundimiento de Lheman Brothers, permiti los acuerdos de mnimos alcanzados, era una demostracin clara de que la situacin de caos sistmico se profundizaba tres aos despus.

En diciembre de 2008 el epicentro de la crisis se encontraba en EEUU y su onda expansiva estaba empezando a afectar a Europa a travs del impacto en sus instituciones financieras, frente a lo cual los Estados europeos no dudaron ni un instante en salir en su ayuda con multimillonarias inyecciones de dinero. Las enormes ayudas de los primeros meses de la crisis, primero al sector financiero y luego tambin al industrial, no consiguieron la reactivacin econmica, tampoco las cumbres del G20 consiguieron imponer medidas de regulacin financiera, aunque en noviembre de 2009 dio va libre a la nueva ola de incentivos pblicos.

En la primavera de 2010 el desencadenamiento de la crisis de la deuda griega abri una segunda etapa en la crisis, el problema se desplazaba del sector financiero privado a la deuda soberana y de EEUU a Europa, comenzaba la denominada crisis de las deudas soberanas. La crisis griega escenificaba que el epicentro de la gran recesin se estaba trasladando definitivamente a Europa. Para ser ms precisos habra que matizar que tras una posible suspensin de pagos del Estado griego la crisis estara planteada a los bancos alemanes y franceses especialmentexiii. El problema de la deuda soberana no era ms que una consecuencia de las inmensas ayudas desembolsadas por los Estados al sector financiero y luego por la cada de la actividad econmica.

Se haban estado lanzando numerosas advertencias desde hace tiempo sobre que podra significar la inmensa ayuda desembolsada por los Estados para impedir el agravamiento de la crisis - lo que se ha traducido en un enorme incremento de la deuda pblica - si no se acompaaba de un cambio de las reglas del juego, es decir, si no se sustraa el control de la regulacin de los mercados y se pasaba a los Estados.

La recada en la crisis un ao y medio despus de iniciarse su fase aguda se diferenciaba por el lugar en que se ha originado - la deuda soberana de algunos Estados europeos en lugar de los problemas de los grandes bancos estadounidenses - pero tuvo un cierto parecido en la reaccin de los actores pblicos. En septiembre de 2008 la administracin Bush dej que el banco Lehman Brothers se hundiese, y solo tras la constatacin de las graves consecuencias de esa decisin, que puso al sistema financiero internacional al borde del abismo, se produjo una rpida rectificacin para implementar una masiva ayuda financiera a la banca en graves dificultades. En 2010, los socios europeos no dejaron hundir a Grecia, pero casi, las dudas interminables sobre si acudir en su rescate fueron equivalentes a la decisin de Bush; solo tras percibir las gravsimas consecuencias para la zona euro se acudi a salvar in extemis a Grecia. Pero aqu acabaron las semejanzas. Las generosas y prcticamente incondicionales ayudas volcadas en la banca privada mundial se transformaron en unas condiciones draconianas a Grecia. La ayuda qued vinculada a la aprobacin de un dursimo plan de austeridad a soportar por las clases populares griegas. El segundo aspecto relacionado con la crisis griega, y la tarda reaccin de los gobiernos de la eurozona, fue el multimillonario plan aprobado por los ministros de economa de la UE para blindar el euro y las medidas excepcionales del BCE de comprar bonos de los pases. Una vez ms en ao y medio el capitalismo fue salvado de la catstrofe por la intervencin de los Estados mediante el aporte masivo de dinero, la primera vez para sostener el sistema financiero, la segunda para frenar el ataque especulativo contra la eurozona a travs de los pases ms debilitados.

En el verano de 2011 se vivi un tercer momento crtico en el desarrollo de la crisis. En Europa se haba asistido a dos rescates ms, el de Irlanda y Portugal, y se enfrentaba a la necesidad de un segundo rescate en Grecia sin que ello evitase algn tipo de suspensin de pagos en ese pas. La gravedad de esa situacin no era ms que un sntoma de algo ms profundo, el peligro que exista de resquebrajamiento de la Unin Europea y la fractura del euro.

Los tres grandes rescates realizados en la eurozona fueron en Irlanda, Portugal y Grecia, en este ltimo caso hasta tres veces (hubo otros menos impactantes como el de la banca espaola o el de Chipre), a travs de unos acuerdos que suponan unas dursimas polticas de austeridad para sus poblaciones. Con ello se aplac la fase aguda de la crisis en Europa y se empez a alejar el peligro de ruptura del euro. Esta situacin se estabiliz an ms cuando en julio de 2012, Mario Draghi, presidente del BCE, lanz su famosa frase de que esta institucin est preparada para hacer lo que haga falta a fin de proteger el euro con la que desactivo la especulacin de los mercados financieros que apostaban por la suspensin de pagos de algunos de los pases ms dbiles de la eurozona. Europa se salvaba de la ruptura pero se mantena en la atona econmica.

El ltimo episodio de la crisis europea tuvo lugar en 2015 con la negociacin del tercer rescate a Grecia y la actitud inicial firme del gobierno de Syriza que se negaba a continuar con la aplicacin de ms sacrificios de austeridad. Nuevamente el euro estuvo por unos meses en la picota con el peligro de que uno de sus miembros se saliese o fuese expulsado. La claudicacin de Tsipras puso fin a este tercer episodio de la crisis europea, pero manteniendo su economa en el estancamiento.

El tercer gran episodio en la historia de la gran recesin, la crisis china, en realidad no es un dato nuevo desde agosto de 2015. Ya en 2012 sonaron las alertas sobre la ralentizacin de su crecimiento (7,5% en 2012) que se asociaron con los problemas europeos, el impacto de China se traslado inmediatamente a los pases emergentes. En realidad, pues, los episodios de la crisis se estaban solapando al formar parte de un todo global.

En 2012 la economa mundial se debilit de forma importante, especialmente por el efecto de la crisis de la deuda en Europa y los principales organismos mundiales pronosticaban un ritmo de crecimiento lento debido sobre todo al dbil desempeo de las economas desarrolladas, pero ya empezaban a sonar las alarmas sobre los problemas en los emergentes. En 2013 los pases desarrollados crecieron un 1,3% y los emergentes un 4,7% ambos grupos a la baja respecto al ao anterior. En realidad en ese ao el crecimiento mundial (2,1%) fue el ms bajo desde 2009, cuando pareca haberse superado la fase ms aguda de la gran recesin. El tirn de la economa mundial que haban mantenido los emergentes empezaba a debilitarse claramente. 2014 fue un ao de espera, todos los factores sealaban la recada que empezara en 2015 con la consolidacin del frenazo chino y su impacto en los emergentes.

Resumiendo, la gran recesin inici su primera fase aguda en EE.UU. y el sistema financiero, posteriormente, en una segunda fase, traslad su epicentro a Europa en forma de crisis de las deudas soberanas, en la tercera fase actual la crisis se ha trasladado a China en forma de frenazo de crecimiento arrastrando a los emergentes. Mientras EE.UU. ha iniciado una recuperacin incierta, Europa sigue en un dbil crecimiento cercano al estancamiento en un modelo que se parece al japons, y los pases emergentes entran en graves dificultades arrastrados sobre todo por China. Con este panorama, la mayora de los especialistas reconocen el temor a una recada en otra recesin mundial.

Los interrogantes sobre el futuro del capitalismo

El tercer nivel de anlisis que es necesario emplear es ms especulativo en cuanto debe ocuparse, desde una visin ms elevada, del significado de la gran recesin en la evolucin global del capitalismo.

Los principales argumentos y datos relativos al anlisis en este nivel fueron expuestos en mi obra Capitalismo. Interpretaciones de su evolucin y crisisxiv, por tanto, ahora solo mencionar algunos de las explicaciones relacionadas con esta ltima etapa de la evolucin del capitalismo, remitiendo a los interesados en una visin ms global a la consulta de dicha obra.

Utilizando como herramienta de anlisis de la evolucin del capitalismo los ciclos de Kondratiev, existe acuerdo en que a mediados de los aos 70 del siglo pasado se inici la fase descendente de la cuarta onda, pero ya es ms polmico establecer si hubo una nueva fase ascendente a partir de mediados de los 90 o la fase descendente se ha prolongado hasta la actualidad con un comportamiento diferente respecto a las fases anteriores. Incluso se ha planteado si dicha teora ha dejado de ser vlida como instrumento de anlisis.

Las causas que provocaron el cambio de fase fueron diferentes segn diversos autores, Mandel apunt al agotamiento de la revolucin tecnolgica de la posguerra y a la disminucin de los factores productivo y comercial; Wallerstein situ en 1967-73 la confluencia de diversos problemas como son la crisis petrolera, las complicaciones monetarias en Estados Unidos, la revolucin mundial de 1968-70 o las derrotas en Vietnam entre otros; Maddison por su parte, seal a diversos problemas econmicos como los precios, la produccin, el sistema monetario internacional o los cambios en el equilibrio internacional del poder econmico. Dentro de las previsiones de los tericos de la economa-mundo, en la segunda parte de esta fase apareci la etapa de financiarizacin desde los aos 80.

Cuando a finales de los aos 60, y durante la dcada de los 70, se produjo la cada de la tasa de ganancias, se vino abajo el rgimen fordista, que haba caracterizado el gran perodo de expansin capitalista posterior a la segunda guerra mundial. Ello se expres en la saturacin de los mercados para la produccin masiva, y la ruptura de las condiciones que aseguraban la paz social, los continuos incrementos salariales y el pleno empleo. La recomposicin de la tasa de ganancia se busc mediante la reduccin de los costes laborales y el poder sindical, la robotizacin del proceso de trabajo, la precarizacin, la deslocalizacin productiva hacia pases de salarios bajos y la diversificacin de los modelos de consumo. La consecuencia poltica y social fue el incremento de la conflictividad social.

Para absorber la produccin en un ambiente de reduccin de los salarios se utiliz de manera creciente el endeudamiento y la financiarizacin que terminaran desembocando en la gran crisis de principios del siglo XXI.

Esta fase descendente vino marcada por la ofensiva neoliberal contra las clases populares en el mundo, a partir de la victorias electorales de Reagan y Tatcher, por el proceso de globalizacin (en realidad un nuevo impulso al proceso de mundializacin caracterstico del capitalismo, con etapas de aceleracin como la del final del siglo XX), y por el elevado nmero de burbujas y crisis financieras que se acumularon y que pronosticaban la gran crisis desatada en 2008. Si entre 1945 y 1979 se haban contabilizado diez crisis bancarias, entre 1980 y 1999 se contabilizaron 150 crisis.

La globalizacin neoliberal es un rgimen con caractersticas opuestas al keynesianismo, su base son los bajos salarios, privatizaciones, desregulacin, desmantelamiento del Estado de Bienestar y extensin del dominio de las multinacionales, especialmente las de Estados Unidos. Pero tambin destaca el hecho opuesto al keynesianismo de que con la globalizacin no hay boom econmico, ni crecimiento sostenido a escala mundial de la produccin o de las inversiones. Por el contrario es el capital financiero el que conoce un crecimiento espectacular que agrava las contradicciones del sistema capitalista. Durante los cortos periodos en que logra que la economa crezca, aparecen graves turbulencias, desajustes y desequilibrios, lo que hacen de la globalizacin neoliberal un desarrollo precario y convulsivo.

El rgimen de la globalizacin se caracteriza por ser una etapa de burbujas especulativas peligrosas con un gran poder destructivo. Aun siendo un fenmeno ya conocido en la historia del capitalismo, lo caracterstico durante la globalizacin es su cantidad e intensidad

Entre los autores que sostienen que estamos en una prolongacin anormal de la fase iniciada en1975 podemos citar a Adrin Sotelo Valencia, para quin la crisis iniciada en 2008 se inscribe en la fase depresiva B del ciclo Kondratiev iniciada en 1975-5 y profundizada con la secuencia de crisis que arrancaron con la mexicana de 1994. La tasa de ganancias entre 1970-82 fue la mitad que en el perodo 1940-70, para volver a recuperar entre mediados de los 80 y mediados de los 90, pero a partir de 1995 las tasas de ganancias fueron insuficientes para dar lugar a un cambio de ciclo expansivo y la fase recesiva se prolong hasta la actualidad.

Los argumentos de quienes sostenan que a mediados de los aos 90 se inici una nueva fase ascendente han resultado mucho ms dbiles. Es cierto que a partir de 1995 se inicia una fase de recuperacin que durara, con sobresaltos, hasta el ao 2000. Pero desde ese momento comienza una pendiente que llevara a la gran crisis iniciada en 2008.

Finalmente, tambin es necesario mencionar a otro autorxv que ni cree que se contine en la fase descendente, ni que se haya iniciado una nueva onda, sino que, por el contrario, supone que, debido a los profundos cambios acaecidos en el capitalismo el ciclo de Kondratiev ha dejado de funcionar. Por ejemplo, la actual revolucin tecnolgica basada en el desarrollo de las comunicaciones o la biotecnologa no ha cumplido con la expectativa de que originase una nueva fase de ascenso del ciclo Kondratiev. El fundamento de esta posicin es la consideracin de que la economa mundial ha sido completamente hegemonizada por el parasitismo financiero (y) obedece a una dinmica radicalmente diferente de la vigente durante la era del capitalismo industrial. Es decir, el capitalismo entro en la fase de senilidad, a partir de los aos 70, cuando el parasitismo devino hegemnico.

Como conclusiones provisionales en mi obra mencionada se apuntaba a que an si no estuvisemos asistiendo a la fase ms o menos larga del final del capitalismo, al menos se debera admitir que se ha entrado en una fase de inflexin importante del sistema por cuanto se admite, primero, que nos encontramos en el declive de la hegemona norteamericana sin poder asegurar que nueva hegemona sera la heredera; segundo, que no se ha encontrado un rgimen de regulacin claro que sustituya al superado taylorista-fordista despus de un largo perodo y; tercero que no parece claro que se haya iniciado una nueva onda larga de crecimiento con lo cual la fase B anterior se estara alargando mucho ms que los ciclos anteriores, sin poder concluir si se ha distorsionado la teora de las ondas largas o ha dejado de servir como teora explicativa.

Esta situacin nos sita, en teora, ante tres posibles escenarios que pueden contemplarse tras la inflexin mencionada: 1) El sistema-mundo sigue funcionando con los ajustes necesarios, en este caso se tratara del mantenimiento del capitalismo adaptado a las nuevas condiciones y con nuevas caractersticas: el ciclo Kondratiev ascendera de nuevo, se establecera un nuevo modo de desarrollo, y el ciclo hegemnico iniciara su reconstruccin; el sistema-mundo podra ser diferente, as como la potencia o potencias hegemnicas, pero en esencia seguira existiendo una economa mundo-capitalista. 2) La prolongacin de la crisis actual en fluctuaciones cada vez ms profundas y con efectos cada vez ms dislocadores durante una amplia etapa, que terminara por hundir al sistema en un caos creciente y violento durante un largo perodo con un resultado imposible de predecir. 3) Un posible tercer escenario sera aquel en el cual de manera local o regional se consolidasen procesos de transicin hacia modelos de socialismo localizados en regiones o pases perifricos, configurndose desconexiones del sistema mundial capitalista que ofreceran modelos de superacin del capitalismo; ests experiencias podran convivir con un superviviente capitalismo transitando en el resto del mundo por el primer o segundo escenarios descritos.

Los dos primeros escenarios son plausibles con gran cantidad de matices posibles; por el contrario, el tercer escenario representa el objetivo de un importante nmero de organizaciones y movimientos que buscan activamente la superacin del capitalismo y cuyas posibilidades reales dependen sobretodo de la evolucin en el sentido de alguno de los dos primeros.

Desde la publicacin de mi obra hasta la actualidad han ocurrido acontecimientos, especialmente en Amrica Latina, que hacen alejarse la posibilidad del tercer escenario. Por el contrario, la nueva etapa que hemos analizado dentro de la gran recesin iniciada con el frenazo del crecimiento chino parece dar ms posibilidades al segundo de los escenarios descritos. Pero an es pronto para establecer un pronstico slido y fiable.

Finalmente, insistimos en la reflexin final. Por nuestra parte solo podemos aadir que, a pesar de la gravedad de la crisis en curso y de la inflexin que hemos apuntado en la hegemona, el rgimen de regulacin y las ondas largas, el capitalismo ha pasado por una situacin histrica ms crtica durante el perodo desarrollado entre 1914 y 1945, durante el cual conoci una crisis econmica tan grave o ms que la actual; se ventil en dos guerras mundiales arrasadoras cual sera la potencia hegemnica que sustituira a Gran Bretaa; el rgimen poltico ms caracterstico del capitalismo, la democracia liberal, conoci el mnimo de su influencia; y un movimiento obrero pujante y con plena confianza en el proyecto socialista fue capaz de llevar a cabo su primera revolucin victoriosa y expandir, al final de ese perodo, su rea de influencia con diferentes Estados obreros en Europa y Asia, adems de la Unin Sovitica. A pesar de dicha situacin el capitalismo, y la democracia liberal, no solamente sobrevivi, sino que a partir de 1945 conocera sus treinta aos de oro que lo llevaran a sus cumbres ms altas.

Es cierto que hoy los desafos que enfrenta la supervivencia del capitalismo parecen menos dramticos que en aquellas tres dcadas del siglo XX, pero tambin sus problemas son ms profundos tanto por la extensin mundial del sistema como por la dificultad para dar respuesta dentro del mismo a los graves retos medioambientales, energticos, demogrficos o de crecimiento continuado y valoracin de los capitales circulantes.

En consecuencia, basndonos en los precedentes histricos, y sin descartar absolutamente el segundo de los escenarios evocados, hay que ser prudentes para pensar en una etapa final ms o menos prxima del capitalismo, aunque s haya motivos para esperar una poca de fuerte inestabilidad, mutaciones importantes en su funcionamiento y agravamiento de los problemas mencionados sin resolver.


Notas

i Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog : http://miradacrtica.blogspot.com/

ii Se puede profundizar en el problema econmico japons en las obras de James Fulcher, El capitalismo. Una breve introduccin; Didimo Castillo Fernndez y Marco A. Gandses, Estados Unidos, ms all de la crisis.; y Santiago Nio-Becerra, Ms all del crash. Apuntes para una crisis

iii Aunque la adhesin se formaliz en 2001se pueden tardar varios aos en completar los compromisos adquiridos, de hecho la OMC ha ido verificando que China cumpla los compromisos como la rebaja de sus aranceles aduaneros, la ampliacin del permiso de acceso de los servicios al mercado, la progresiva eliminacin de las restricciones existente para las inversiones extranjeras en el pas, , etc.,

iv Isidro Lpez y Emmanuel Rodrguez, Y ahora qu? La crisis vuelve va China, http://blogs.publico.es/contraparte/2015/08/26/y-ahora-que-la-crisis-vuelve-via-china/

v En 2013 todo apuntaba a que con la explotacin de los carburantes provenientes del esquisto EE.UU. se convertira en uno de los principales productores mundiales, alcanzando la independencia energtica. Ver el artculo El gran salto de Estados Unidos hacia la independencia energtica, http://economia.elpais.com/economia/2013/12/20/actualidad/1387508260_777591.html

vi David Fernndez, Amrica gana la partida, http://economia.elpais.com/economia/2015/11/13/actualidad/1447408459_045474.html

vii El paro en EE UU baja del 5% por primera vez tras la Gran Recesin , http://economia.elpais.com/economia/2016/02/05/actualidad/1454677239_789920.html

viii Sobre sus puntos clave puede consultarse el artculo de Beatriz Plaza y Gorka Martija , Qu implicaciones tiene la firma del TPP?, http://www.lamarea.com/2015/10/09/que-implicaciones-tiene-la-firma-del-tpp/

ix John Hilary, El acuerdo transatlntico sobre comercio e inversin, http://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2014/06/Informe-de-John-Hilary-sobre-el-TTIP.pdf

x Tal y como nos recuerdan en una obra coordinada por Jos Luis Coraggio Y Jean-Louis Laville, el llamado Consenso de Washington en 1990, el consenso implicaba grandes reformas fiscales, laborales, comerciales, financieras y estatales que Williamson resumi en 10 puntos: 1) equilibrio del presupuesto pblico, reduciendo el dficit fiscal; 2) reconduccin del gasto pblico, primando la seleccin del mercado; 3) reformas fiscales que redujeran los impuestos directos y aumentaran los indirectos; 4) establecimiento de tipos de inters positivos que atrajeran capitales y fomentasen el ahorro interno; 5) tipos de cambio que permitiera orientar la economa hacia el exterior de manera competitiva; 6) liberalizacin comercial con plena apertura de fronteras; 7) recepcin de inversin extranjera directa; 8) privatizaciones del sector pblico; 9) desregulacin en lo referente al mercado laboral, a los controles a las empresas y a los capitales y desaparicin de barreras legales a los movimientos econmicos (salvo de mano de obra); 10) garantas a los derechos de propiedad. Jos Luis Coraggio Y Jean-Louis Laville, Reinventar la izquierda en el siglo XXI, pg. 250

xi Ver el informe de 2016 de Oxfam, Una economa al servicio del 1%, https://oxfamintermon.s3.amazonaws.com/sites/default/files/documentos/files/economia-para-minoria-informe.pdf

xii Aloia lvarez Fens, Luis Nieto y Pedro Ramir, Las empresas transnacionales en la globalizacin, pg. 30

xiii La banca europea dispone del 81% de la deuda pblica griega, en especial son las entidades francesas y alemanas las que tienen una mayor exposicin. Concretamente, la de la banca francesa es la mayor, con 46.000 millones de euros. Del total, 10.610 millones de euros corresponden a deuda pblica. El resto se reparte entre deuda bancaria y privada. Le sigue la alemana con 28.314 millones de euros, de los que 24.095 corresponden a deuda pblica. Tambin el Banco Central Europeo, que ha venido aceptando en el ltimo ao deuda griega como garanta o aval para prestar dinero, est expuesto a un eventual impago por parte de Atenas. En Las claves de la crisis griega, http://internacional.elpais.com/internacional/2011/06/16/actualidad/1308175211_850215.html

xiv Jess Snchez Rodrguez, Capitalismo. Interpretaciones de su evolucin y crisis. Se puede descargar libremente en: http://miradacrtica.blogspot.com.es/search/label/Libros

xv Beinstein, Jorge, La crisis en la era senil del capitalismo. Esperando intilmente el quinto Kondratiev


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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