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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2016

Una nueva intervencin en Libia fortalecera al Estado Islmico

Patrick Haimzadeh
Orient XXI

Traducido del francs para Rebelin por Caty R.


Sugerida desde hace dos aos por los dirigentes franceses, britnicos e italianos, por sus Estados Mayores y por los discpulos de la ideologa neoconservadora estadounidense de la poca de George W. Bush, la perspectiva de una segunda intervencin militar en Libia vuelve al orden del da. El objetivo declarado sera la erradicacin del Estado Islmico en Libia, cuya capacidad de implantacin sin embargo es limitada. Al ignorar el asunto crucial de la reconstruccin de un Estado legtimo e inclusivo, esa operacin tendra todas las posibilidades de crear problemas que no sera capaz de resolver.

Desfile del Estado Islmico en Sirte

 

Esta vez el objetivo declarado ya no sera la proteccin de la poblacin civil, sino la erradicacin del Estado Islmico en Libia en el marco de la guerra contra el terrorismo relanzada tras los atentados de Pars del 13 de noviembre de 2015. El escenario ideal de la intervencin en el que trabajan los Estados Mayores britnico, francs, italiano y estadounidense sera el de una peticin de ayuda del Gobierno de concertacin nacional, prevista en el acuerdo firmado el 17 de diciembre en Skhirat bajo presin de las potencias occidentales y las Naciones Unidas. En el caso de que la vuelta a Libia del Gobierno de concertacin nacional de momento complicada debido a las fuerzas hostiles- no pudiera hacerse rpidamente, el plan B consistira en intervenir sin el apoyo de un gobierno local legtimo.

Pero ms all de los discursos oficiales, qu sabemos de las especificidades, las ventajas y las debilidades del Estado Islmico (EI) en Libia? Aunque est demostrado que su presencia en Libia es una piedra angular de su estrategia de comunicacin y no oculta su objetivo de bloquear la reconstruccin del Estado, la capacidad de implantacin y extensin del EI en ese pas merece un anlisis con respecto a las especificidades libias, que difieren claramente de las de Irak y Siria.

Segn las evaluaciones de las Naciones Unidas, basadas a su vez en las de ciertos Estados miembros, los efectivos del EI en Libia se elevaran a unos 3.500 hombres (1). Las autoridades de Trpoli calculan en torno a 1.500 localizados principalmente en la ciudad de Sirte y sus alrededores, la periferia de la ciudad de Derna y algunos barrios de Bengasi.

Geografa de los alineamientos locales 

Apenas cuatro meses despus de que los combatientes del EI capturasen Mosul en junio de 2014, un grupo yihadista libio local, el Consejo Consultivo de la Juventud Islmica (majliss choura chabab al-islam) de Derna, declar oficialmente su lealtad al Estado Islmico (3 de octubre). Un mes y medio despus el EI tom posesin de dicha lealtad y declar la Cirenaica una de sus provincias (wilayat barca) con el mismo rango que sus otras provincial de Irak y Siria. En febrero de 2015 la ciudad de Sirte cay en manos del Estado Islmico y este la proclam capital de la provincia de Tripolitania (wilayat tarabulus).

La implantacin del Estado Islmico en una ciudad o en una regin de Libia responde sobre todo a las consideraciones locales especficas que reflejan la diversidad de las problemticas y de los asuntos locales en funcin cada ciudad o regin. Efectivamente, desde el principio de la insurreccin y de la guerra civil de 2011 en Libia la situacin se ha caracterizado por una gran fragmentacin geogrfica con predominio de los asuntos locales sobre las lgicas nacionales y los posicionamientos ideolgicos. Los alineamientos a favor de uno u otro bando responde, por lo tanto, a una o varias lgicas especficas de cada situacin local, en favor de un bando u otro responden pues a una o varias lgicas especficasde cada situacin local: alianza con el partido ms fuerte capaz de dar proteccin a un grupo minoritario o arbitraje entre los grupos rivales en ausencia de una autoridad local suficientemente poderosa o en un contexto de tejido social degradado, solidaridad con un miembro de una familia o de un clan, carisma de un jefe miliciano o de un predicador, lgica de depredacin.

Derna, el primer enclave histrico del Estado Islmico en Libia, presentado hasta hace un ao como un feudo inexpugnable, fue conquistada por las milicias locales sin ni siquiera el apoyo del embrin de ejrcito nacional libio del general Khalifa Haftar , constituido mayoritariamente de tribus tradicionalmente rivales a las de Derna.

En Bengasi los combatientes del Estado Islmico combaten en dos frentes -de siete- contra las unidades del general Haftar y las milicias locales que le apoyan. Aunque existen alianzas circunstanciales con las grandes milicias revolucionarias de obediencia islamista ligadas al consejo consultivo de los revolucionarios de Bengasi para hacer frente a las tropas de Haftar, sin embargo con regularidad surgen tensiones entre ambas facciones.

Sirte, a menudo denominada por los medios occidentales la Rakka libia (en referencia a la capital siria del Estado Islmico) es la nica ciudad donde han conseguido implantarse las milicias del EI. La historia y la sociologa de la ciudad proporcionan algunos elementos de explicacin. Antiguo feudo de la tribu de Gadafi, Sirte alberg los ltimos bastiones de resistencia del rgimen del Coronel en 2011 y fue all donde el antiguo Gua de la revolucin vivi sus ltimos das. A menudo presentada por sus habitantes como la Dresde libia, en referencia a las consecutivas destrucciones por los bombardeos que sufri en 2011, hasta ahora Sirte est excluida de la nueva Libia. Sus tribus estn condenadas al ostracismo y su tejido social destrozado por los desplazamientos de la poblacin y las destrucciones. Por otra parte tampoco ha surgido ninguna milicia local con cualquier legitimidad revolucionaria tras la cada del rgimen. El orden y la seguridad dependen de milicias originarias de Misrata , percibidas como fuerzas de ocupacin y que se comportan como tales con las poblaciones locales. Por otra parte es una milicia de Misrata, la katiba Al-Farouq desplegada en Sirte, la que constituira la osamenta de la presencia militar de esta ltima. Est compuesta de jvenes yihadistas afiliados anteriormente al grupo Ansar Al-charia antes de declarar su lealtad, a finales de 2014, al Estado Islmico.

Reinando por medio del terror, la intimidacin y la retribucin sobre una poblacin local debilitada que busca orden y seguridad, esos grupos a los que se adhieren reclutados extranjeros (en particular la presencia de somales, tunecinos, argelinos, mauritanos, malienses y egipcios est comprobada) se benefician tambin de alineamientos individuales locales y de las divisiones entre facciones locales para imponerse. Por otra parte, gracias a la situacin geogrfica de la ciudad en el corazn de una regin desrtica situada en la interseccin de las respectivas zonas de influencia de los dos Parlamentos, Tobrouk y Tripoli el Estado islmico se ha beneficiado ampliamente del conflicto entre las dos entidades rivales, todas ellas en lucha por la hegemona nacional que hasta ahora dan prioridad a su antagonismo en detrimento de una actuacin conjunta contra el Estado Islmico. La propia ciudad de Misrata est dividida entre partidarios de la lucha contra el EI y partidarios de la defensa de la capital, Trpoli.

Atizar las divisiones 

El ejemplo de la ciudad de Derna, donde los grupos armados locales rivales han conseguido frenar al EI, muestra sin embargo que los xitos de este no son irreversibles cuando existe una alternativa local o regional. Por el contrario el ejemplo de Sirte ilustra el hecho de que el EI logra implantarse cuando ninguna fuerza local es capaz de resistir.

Consciente de su incapacidad actual de conquistar militarmente una amplia base territorial como lo ha hecho en Irak y en Siria, el Estado Islmico en Libia parece haber adoptado una estrategia dirigida a atizar las divisiones entre sus enemigos para impedir a cualquier precio el establecimiento de un gobierno de unidad nacional. Esta estrategia se traduce especialmente en acciones terroristas contra objetivos simblicos de los dos bandos. El EI quiere tambin atacar los lugares petroleros controlados por los guardias de los federalistas de Ibrahim Jadhran, ms bien con el objetivo de inutilizarlos para agotar los recursos nacionales que para apoderarse de ellos. Al no haber podido expansionarse significativamente hacia el este y hacia el oeste desde el verano de 2015, el EI parece que pretende desarrollar su actuacin a partir de Sirte hacia el Sahel ampliando su poltica de reclutamiento de elementos tuaregs , como lo testimonian sus mensajes de reclutamiento difundidos en la lengua tamashek (2).

Condena unnime de los atentados suicidas 

El atentado con camin bomba del 8 de enero de 2016 contra una escuela de polica en la ciudad de Zliten, que caus al menos 65 muertos entre los jvenes reclutas, y los ataques suicidas contra los lugares petroleros de Ras Lanouf podran sin embargo anunciar una inflexin de la situacin desfavorable para el EI. Los ataques de Ras Lanouf han tenido como consecuencia inmediata el comienzo de una cooperacin tctica entre las milicias de afiliadas a la coalicin Aube de la Libye y los guardias de las instalaciones petroleras de Ibrahim Jadhran que se enfrentan desde finales de 2014 alrededor del terminal petrolero de Al-Sidra. Esta cooperacin se traduce especialmente por el establecimiento de una sala de operaciones comn, por la evacuacin sanitaria de los guardias de instalaciones petroleras heridos en los ataques hacia los hospitales de Misrata y por el compromiso de los aviones de Misrata de ayudar a las tropas de Jadhran contra el Estado Islmico.

El horror del atentado suicida de Zliten ha suscitado una reaccin de rechazo unnime en el conjunto de Libia. Las imgenes de los atacantes suicidas (3) publicadas por el Estado Islmico que muestran los rostros de jvenes aparentemente originarios del Sahel o del Cuerno de frica, ampliamente difundidas en las redes sociales libias, tambin han impactado fuertemente a mucho pblico. La foto de uno de los mrtires, un adolescente de 15 aos llamado Abd El-Mounaam Dwela que haba huido unas semanas antes de la casa de sus padres de Trpoli para unirse al EI en Sirte, tambin provoc una gran conmocin en muchas familias. La historia de su radicalizacin, ampliamente mediatizada (4), confirma el surgimiento de un fenmeno de ruptura intergeneracional nuevo en Libia. Hijo de una familia piadosa que le inscribi en una escuela cornica afiliada a una cofrada suf, el joven se radicaliz progresivamente al contacto con un predicador de barrio que le desvi de la va suf hacia el yihadismo.

La tragedia de Zilten unos das despus del ataque suicida del yihadista habra logrado, por primera vez desde la cada del rgimen de Gadafi, unir a todas las facciones rivales de Libia en una condena del atentado unnime y sin ambigedad. Por otra parte, la trayectoria del joven yihadista Dweli alert a muchos padres sobre los riesgos de radicalizacin de sus hijos.

Una marioneta de los occidentales? 

Que conduzca o no a la exigencia de un futuro gobierno de concertacin nacional, una nueva intervencin militar en Libia, que relegara al olvido la cuestin de la soberana, tiene todas las posibilidades de crear problemas que nosera capaz de resolver. Aunque algunas voces en Libia llaman a una nueva intervencin extranjera la inmensa mayora de los libios es hostil a una operacin fornea en su tierra tanto de los pases occidentales como de los rabes-. Al alejar la perspectiva de la victoria de una alianza nacional exclusivamente libia contra el Estado Islmico, una intervencin extranjera contribuira adems a deslegitimar al gobierno de concertacin nacional que entonces aparecera claramente como una marioneta de los occidentales. Por otra parte dicha intervencin alimentara el resentimiento de muchos libios que aunque no tienen mala disposicin con respecto a los occidentales tampoco son insensibles a los argumentos de los actores polticos ms radicales quienes, tanto en el este como en el oeste del pas, mantienen teoras de la conspiracin, la ms extendida la de que el EI sera una nueva criatura de Occidente para intervenir en los pases rabes.

En consecuencia una nueva intervencin militar internacional en Libia no contribuira sino todo lo contrario- al tratamiento de las races polticas y sociales de la presencia del Estado Islmico en ese pas donde lo principal e imprescindible es la reconstruccin de un Estado libio legtimo e inclusivo del mximo de actores polticos y militares locales libios.

Notas:

(1) Informe del grupo de anlisis y control de las sanciones de las Naciones Unidas transmitido el 18 de noviembre de 2015 al presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

(2) Vdeo de combatientes tuaregs llamando en lengua tamacheq a unirse a las filas del Estado Islmico.

(3) Libye: l OEI diffuse les noms et les photos des auteurs de lattaque du terminal ptrolier dAl-Sidra , al-alam al-youm, 4 de enero de 2016.

(4) A. al-Rawwaf, Un des auteurs de lattaque suicide en Libye est un garon de 15 ans , Iram, 6 de enero de 2016.

Fuente: http://orientxxi.info/magazine/libye-une-intervention-militaire-renforcerait-l-organisation-de-l-etat,1169

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin como fuente de la traduccin.


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