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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2016

Evo Morales y la nueva reeleccin: El patriarca en problemas

Ral Zibechi
Brecha, Montevideo


En un clima crispado y violento, en ciudades paralizadas por las protestas, se realiza el prximo domingo un referendo que definir si Evo Morales puede presentarse a una nueva reeleccin. Aunque los medios denuncian corrupcin en el gobierno y ste los acusa de imperialistas, queda pendiente un debate de fondo sobre los problemas del modelo extractivo.

Aqu la gente no tiene miedo, sonre el taxista mientras se abre paso, con lentitud exasperante, por las imposibles calles de El Alto, rumbo al centro de La Paz. No tienen miedo, repite encogiendo los hombros. Casi un mantra con el que parece explicarlo todo, desde el caos del trnsito hasta la increble fuerza interior de las mujeres omnipresentes en la ciudad aymara trabajando como hormigas, cargando bultos, hacindose cargo de la vida.

La ciudad luce cambiada, sobre todo por el asfalto impecable de sus calles y los edificios de cuatro y cinco pisos, los cholets, estilo arquitectnico mestizo nacido en El Alto de la mano de una pujante burguesa comercial aymara. Nadie parece alarmarse por el confuso episodio de la ocupacin y quema del municipio alteo por padres de familia que se sald con seis muertos, en el mismo momento en que el taxista repeta su mantra.

La alcaldesa Soledad Chapetn, que venci en las elecciones municipales con el 55 por ciento de los votos en un bastin oficialista, acusa a ex ediles del Movimiento al Socialismo (Mas), liderado por Morales, por el asalto e incendio de la alcalda. El gobierno, por su parte, asegura que se trat de un autoatentado de la alcalda alineada con la oposicin. Los hechos de El Alto cobran especial relevancia en la recta final de la campaa electoral para el referendo del domingo, en el que los bolivianos deben decidir si se reforma la Constitucin para permitir una segunda reeleccin de Evo Morales.

La avenida principal de La Paz, en el centro de la hoyada, medio quilmetro debajo de El Alto, lleva varios das cortada por manifestantes. Hileras de cholas con sus polleras y sombreros, sentadas serenamente, cortan las calles, mientras los varones disparan cohetes. La mayora pertenecen a asociaciones de jubilados, pero detrs de ellos llegan los mineros, los petroleros y diversos sectores que aprovechan la coyuntura electoral para arrancar una demanda adicional al gobierno.

Reclamamos por el segundo aguinaldo, explica una mujer cuando se le pregunta el motivo de la protesta. La semana previa al referendo es testigo de la multiplicacin de manifestaciones populares, una confluencia espontnea de los ms diversos sectores que creen que es el momento oportuno para exigir.

Resultados inciertos

Usted est de acuerdo con la reforma del artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado para que la presidenta o presidente y la vicepresidenta o vicepresidente del Estado puedan ser reelectas o reelectos por dos veces de manera continua? Esta es la pregunta que debern responder 6 millones de bolivianos este domingo.

La iniciativa parti de la presidencia y muchos creen ver la mano del vicepresidente lvaro Garca Linera, el cerebro del gobierno. Morales lleg a la presidencia en 2006 con el 54 por ciento de los votos. Fue reelegido en 2010 con un abrumador 64 por ciento y en 2015 con 61 por ciento obtuvo un tercer mandato que concluir en 2020. Ahora pugna por presentarse nuevamente, lo que podra llevarlo a ejercer el poder hasta 2025, o sea 20 aos consecutivos.

La pregunta que se hacen muchos bolivianos es por qu se promueve un referendo con tanta anticipacin, ya que las elecciones nacionales se realizarn dentro de cuatro aos. Lo cierto es que el referendo parti al pas en dos mitades. Con el S estn alineados el Mas y los movimientos sociales que apoyan al gobierno, entre ellos la Confederacin Sindical nica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), la ms importante organizacin social del pas. Pero tambin algunas figuras locales de relieve, como los ex futbolistas Marco Etcheverry y Erwin Snchez.

El No a la reeleccin es mucho ms heterogneo. Entre sus filas destacan el ex presidente Carlos Mesa, el gobernador de Santa Cruz, Rubn Costas, ambos de la derecha, pero tambin el gobernador de La Paz, Flix Patzi, y la ex ministra de Defensa Cecilia Chacn, que pueden ser considerados de izquierda.

Las encuestas son una lotera. Las difundidas en febrero apuntan a un empate en torno al 40 por ciento para cada opcin, correspondiendo la definicin a los indecisos. En el cierre de la campaa oficialista, el mircoles 17, miles de personas aclamaron a Morales en la avenida Costanera de la zona sur de la capital.

Nos hemos liberado e impulsamos desde los movimientos sociales un instrumento poltico de liberacin y en diez aos hemos cambiado la imagen de Bolivia, asegur Morales, quien destac que su proclamacin fue producto del pedido de los movimientos sociales y del pueblo organizado.

A la misma hora estudiantes de la Universidad Pblica de El Alto protestaron cerca de la plaza Murillo, aludiendo al ltimo escndalo que vincula a Morales con la empresaria Gabriela Zapata Montao, quien se habra beneficiado de su relacin privilegiada con el presidente. Evo, Zapata, devuelvan la plata, coreaban los estudiantes que junto a organizaciones de jubilados colapsaron el centro de la ciudad.

Segn la prensa opositora, las personas que participan en los actos oficialistas son funcionarios que asisten de modo obligatorio. Apenas finaliz el discurso del presidente, funcionarios pblicos y miembros de organizaciones sociales se afanaban en estampar su nombre y firma en las listas de asistencia del cierre de campaa del S que organiz el Mas en la ciudad de La Paz (Pgina Siete de ayer jueves).

Una de las movilizaciones ms concurridas fue la realizada tambin en la noche del mircoles 17 en la cntrica plaza San Francisco por los partidarios del No, en la que participaron organizaciones sociales importantes (como Conamaq) que antes estaban a favor del gobierno y que le dieron la espalda en 2011 cuando la marcha en defensa de un territorio indgena y parque natural que iba a ser atravesada por una carretera fue reprimida por las autoridades. Fue la manifestacin ms numerosa y ruidosa realizada por la oposicin boliviana en una dcada en La Paz (Agencia de Noticias Fides, jueves 18).

Un golpe demoledor

Una semana antes del referendo estallaron dos bombas que afectan la credibilidad del gobierno. La de menor potencia se relaciona con el vicepresidente, en cuya libreta militar figura como licenciado en matemticas si bien nunca finaliz sus estudios. En sus numerosos libros tambin aparece como titulado. En la solapa de Sociologa de los movimientos sociales en Bolivia, Garca Linera dice que es matemtico y socilogo, lo mismo que en otras de sus publicaciones. El sbado 13 se present ante los medios y declar, con una soberbia que le ha granjeado numerosas antipatas: lvaro Garca Linera estudi matemticas en Mxico, no concluy su licenciatura porque se vino a Bolivia a organizar una guerrilla para luchar contra los neoliberales, lo dije hace dos aos, hace tiempo atrs.

La agencia Fides inform que una biografa que estaba publicada en la pgina web de la Vicepresidencia haba sido retirada. En ella se sealaba que Garca Linera obtuvo su pregrado y posgrado en la Unam. Ahora figura otro texto, que seala solamente que estudi matemticas (Pgina Siete, lunes 15).

Pero el petardo mayor estall en las narices de Morales. El periodista Carlos Valverde denunci que el presidente realiz trfico de influencias para beneficiar a Gabriela Zapata Montao, representante de una empresa china en Bolivia. El presidente reconoci que mantuvo una relacin con la joven empresaria y que en 2007 tuvieron un hijo que falleci, aunque no dio detalles, pero neg que su empresa se hubiera visto beneficiada por la relacin sentimental.

Segn la denuncia, Morales conoci a Zapata en 2005 cuando sta tena 19 aos y el presidente 45. Ella es una asidua en las pginas sociales de la ciudad de Santa Cruz, trabaja para la empresa China Camc Engineering, que mantiene millonarios contratos con el Estado boliviano. La acusacin sostiene que el gobierno la favoreci en contratos que superan 500 millones de dlares. Fue el primer golpe directo al mentn de Evo.

El gobierno contraatac con fuerza, sealando que el periodista fue jefe de la inteligencia boliviana entre 1989 y 1993, en pleno perodo neoliberal, y que actualmente tiene relaciones estrechas con la embajada de Estados Unidos. Segn el argumento oficialista, Washington est intentando frenar el avance chino en la regin sudamericana, lo que explicara el hecho de que los contratos con la empresa que representa Zapata estn en el ojo del escndalo.

Ambas cosas pueden ser ciertas: que el periodista trabaje en funcin de los intereses estadounidenses y que la empresa china se haya visto favorecida por la especial relacin entre el presidente y la empresaria.

Modelo

Lejos del ruido meditico, el debate ms de fondo coloca en el centro la cuestin del modelo productivo impulsado por el Mas, centrado en la explotacin y exportacin de hidrocarburos, minera y monocultivos de soja. En suma, el mismo modelo que caracteriz al pas a lo largo de toda su historia, desde la colonizacin espaola.

El Movimiento al Socialismo haba prometido un salto industrial, que no slo no se produjo sino que se asiste a la profundizacin del extractivismo. Ahora el vicepresidente habla de un extractivismo temporal, que permitira la acumulacin de recursos para invertir en la industrializacin. Sin embargo, fuera de una reactivacin de la industria textil en manos de pequeos y medianos productores, los cambios no llegan.

El investigador Pablo Villegas, del Centro de Documentacin e Informacin Bolivia (Cedib), sostiene que la cada de los precios de los commodities en el mundo est provocando una aguda crisis en el pas. Esta crisis tiene dos aspectos dijo a Brecha. Por un lado tenemos un endeudamiento externo creciente y un importante aumento de impuestos, y por otro una incapacidad institucional para afrontar la crisis. De ese modo vamos a tener un gobierno con recursos en un pas sin recursos y con una poblacin estrangulada por altos impuestos.

Meses atrs el Cedib, cuya sede est en Cochabamba, fue una de las Ong amenazadas de expulsin por sus permanentes crticas al oficialismo. Los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia se han caracterizado por no aceptar crticas cuando provienen de las izquierdas. Villegas no es optimista respecto al futuro inmediato, y sospecha que de agravarse la crisis el gobierno puede optar por una salida represiva contra los movimientos sociales y las inevitables movilizaciones callejeras que forman parte de la cultura poltica del pueblo boliviano.

Todo su plan es mantenerse en el poder, sostiene Villegas con respecto al Mas y a Evo Morales. La alternativa es recuperar la democracia, dice, y considera que una caracterstica comn de los progresismos es la corrupcin, como lo muestran los gobiernos de Brasil, Chile y Bolivia.

El socilogo Luis Tapia, por su parte, asegura que el excedente de las exportaciones de commodities no se ha utilizado en la transformacin productiva, sino en lubricar redes clientelares para aumentar el control poltico de las sociedades y facilitar el ascenso de una nueva burguesa.

Tapia fue miembro del grupo de intelectuales Comuna, y trabaj aos junto a Garca Linera, del que est distanciado tanto personal como intelectualmente. Reflexiona sobre lo que denomina presidencialismo colonial, que consiste en procesos electorales permanentes para legitimar decisiones tomadas fuera de los mbitos institucionales e incluso fuera del pas, usando los procesos plebiscitarios como fachada para evitar cambios de gobierno.

Pero la crtica ms demoledora la realiza la sociloga aymara Silvia Rivera Cusicanqui, un mito tanto para los intelectuales como para los movimientos. Rivera es autora del ms importante libro sobre la historia social boliviana, Oprimidos pero no vencidos, que relata y analiza la historia del campesinado aymara y quechua desde 1900. Es tanto intelectual como activista, y es la pensadora boliviana ms reconocida dentro y fuera del pas.

En una carta difundida el martes 16, en que defiende el voto contra la reeleccin, acusa a Garca Linera de haber pergeado una alianza con los terratenientes de Santa Cruz a quienes habra ofrecido cambiar cualquier ley o decreto para favorecerlos. Va ms lejos al destacar que reconozco en l a uno ms de los arribistas que han llenado nuestro trayecto de oprobios, indignidades y derrotas. Convoca a las energas de nuestra conciencia rebelde y la luz de las enseanzas indias y plebeyas de nuestra historia para evitar que gane la reeleccin.

Llama la atencin la mutua desconfianza, y hasta el odio, que se prodigan mutuamente los miembros del gobierno y quienes fueron parte del mismo proyecto hasta que comenzaron a transitar caminos opuestos. Hasta 2005 unos y otros pelearon juntos en las guerras del agua (2000) y del gas (2003 y 2005), participaron en decenas de marchas y acciones colectivas a lo largo y ancho del pas. Para los oficialistas, los crticos hacen el juego al imperialismo. Para los opositores de izquierda, los nuevos gobernantes han traicionado la agenda de octubre, una lista de demandas que se rubric con sangre en las jornadas de octubre de 2003, donde murieron 67 manifestantes y 500 fueron gravemente heridos.

Un dilogo imposible que muestra los lmites de los procesos de cambio y de las propias alternativas por izquierda.

http://brecha.com.uy/


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