Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2005

El subvalor de la fama

Javier Ortiz
Apuntes del Natural


No prest atencin al eclipse anular de ayer. No tena las gafas de las narices tampoco haba hecho nada por procurrmelas, tema lastimarme todava ms la vista y el asunto, adems, me apasionaba ms bien poco. Ya s que se trat de un fenmeno muy peculiar, que haca ms de dos siglos que no se produca, pero hay montones de sucesos que no slo tardan ms de 200 aos en repetirse, sino que incluso no se repiten jams, y eso no los vuelve ms apasionantes. Me dije que ya lo vera en fotografa o en alguna filmacin televisada, llegado el caso, y me dediqu a hacer lo que habra hecho cualquier otro lunes.

Sal ms tarde a hacer algunos recados y o en la radio del coche a un fotgrafo de El Mundo que se mostraba mucho ms drstico que yo. Declar que no le vea ningn inters a lo del eclipse y, elevando la ancdota a categora, mostr su disgusto por el entusiasmo con el que la gente acude por miles y miles a convocatorias que parten de los medios de comunicacin y que se centran en asuntos bobos, triviales y anodinos.

No compart su desprecio total por el eclipse, pero me interes su reflexin posterior. Es verdad que las poblaciones actuales no slo las actuales, pero muy en especial las actuales actan como si se vieran impelidas por una pulsin gregaria, que las empuja a valorar en mucho aquello de lo que ms se habla en los medios de comunicacin y a hacer lo mismo que los medios dicen que va a hacer o que est haciendo muchsima gente ms. Existe una enorme tendencia a la fetichizacin de lo famoso. Se valoran los sucesos o los objetos no por lo que aportan o representan en s mismos, sino por su importancia meditica.

Hay una escena de la pelcula Blow Up, rodada por Michelangelo Antonioni en 1966, que me vino ayer de inmediato al recuerdo despus de or el comentario del fotgrafo de El Mundo. En el curso de un concierto de rock, un famoso guitarrista destroza a golpes el instrumento solan hacerlo por aquel tiempo y tira los restos al pblico. Se produce una autntica batalla campal para hacerse con algn pedazo de la guitarra del mito. Pero, por una serie de circunstancias que no vale la pena relatar aqu y ahora, el trozo ms preciado (el final del mstil, incluido el clavijero) acaba en una basura. Algn tiempo despus, un individuo que pasa por la calle repara en el objeto y lo mira. No ve en l ms que un trozo de madera inservible, y lo desdea.

Desprovista de mitologa, la reliquia pierde su condicin de tal.

Creo que el esfuerzo por valorar a las personas, a los acontecimientos y los objetos por lo que realmente pueden aportarnos, dejando de lado las hipotticas razones de su fama, representa un ejercicio de salud ideolgica digno de estima.

Quiz seguidores demasiado literales de esa mxima, a algunos nos basta con que todo el mundo hable de una pelcula, de una exposicin, de una obra de teatro, de un disco, de un fenmeno natural o de lo que sea para que nos entren unas enormes ganas de no ir, de no orlo, de no verlo, de darle la espalda.

No siempre acertamos. A veces somos injustos. Pero por lo general damos en el clavo y nos libramos de un montn de patochadas.

www.javierortiz.net



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter