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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2016

Costas Lapavitsas, Carlos Snchez Mato, Jess Rodrguez, Amaia Prez Orozco y Yolanda Fresnillo debaten sobre un Plan B para Europa
Otra economa contra el austericidio

Enric Llopis
Rebelin


La economa se halla en 2016 al borde de una crisis global. El crecimiento de los BRICS -sobre todo China- se ralentiza, la capacidad de las polticas monetarias muestra seales de agotamiento en Estados Unidos y Europa, y los bancos de pases como Espaa o Italia (tambin algunas entidades financieras germanas) exhiben serias grietas. Sin crecimiento econmico y con elevadas tasas de desempleo, hacia dnde transita la Unin Europea? Qu medidas puede plantear la izquierda? El Plan B contra la austeridad y por una Europa democrtica, presentado entre el 19 y el 21 de febrero en Madrid, ha ofrecido respuestas y sentado las bases para un movimiento amplio contra el neoliberalismo en la UE.

El punto de partida en el anlisis ha de situarse en la deriva del gobierno de Syriza, que, segn el profesor de Economa en la School of Oriental and African Studies (SOAS) de la Universidad de Londres y exdiputado de la citada formacin griega, Costas Lapavitsas, capitul, fue derrotado y al final adopt el programa de la oposicin. A qu causas responde este giro del ejecutivo de izquierdas? Lapavitsas considera que la estrategia era incorrecta desde un principio. No se entendi que la nica fuente de liquidez en la UE es Draghi y el BCE, por tanto, si un gobierno progresista intenta aplicar iniciativas radicales, el presidente del BCE cortar la lnea de financiacin. Adems Syriza se olvid de en qu consiste la democracia cuando accedi al poder, opina Lapavitsas: Tsipras y sus amigos se olvidaron del partido, slo existan el gobierno y el grupo parlamentario. Cuando se produce esta merma de la sustancia democrtica, el lder del partido hace lo que quiere. Algunas consecuencias de la involucin rozan la tragedia: Grecia no es un estado soberano, ni posee soberana internacional; hay delegados de la Troika en todos los ministerios, que deciden aquello que se puede hacer.

En el foro Una economa para construir otra Europa? celebrado dentro de las jornadas por un Plan B, Costas Lapavitsas ha planteado que Syriza ha sido un partido oportunista que actu de acuerdo con la siguiente estrategia: Vamos a llegar al gobierno y a ver qu ocurre despus, es decir, la formacin izquierdista no tena un programa claro. Por eso, el Plan B que proponen las organizaciones sociales y los partidos de izquierda debera apostar por la claridad en el mensaje, y considerar que Europa es hoy una jerarqua, donde los pases grandes dominan a los pequeos y Alemania (los bancos de este pas y sus intereses nacionales) se sitan en la cspide. Es ms, la configuracin actual del poder en la UE es irreformable, tambin para la izquierda. En ese marco tan estrecho, el punto esencial de un plan alternativo debera consistir en reforzar la soberana. No hay democracia sin soberana popular, en el contexto actual no queremos ms Europa, subraya el economista heleno.

Asimismo ha sealado en el foro del Plan B algunas propuestas para la construccin de otra Europa. Por ejemplo, no abonar la deuda o considerar, tomando como punto de partida la soberana de cada estado, la manera de pagarla; adems recuperar la soberana monetaria (en manos de Draghi), es decir, un rotundo no al euro, subraya el profesor de Economa; un plan B tendra que retornar a la soberana fiscal, comercial (lo que no implica un cierre de fronteras), en el empleo y la produccin (sobre todo agrcola e industrial). El autor de Crisis en la Eurozona y Contra la Troika ha aclarado, por ltimo, que la soberana (popular) no es encaminarse por una senda nacionalista.

La deuda se cierne, todava hoy, como un dogal sobre las economas de la periferia europea. Los movimientos sociales reivindican auditoras ciudadanas para considerar qu parte de la deuda es ilegtima y, en consecuencia, no pagarla. Pero otras voces (oficiales) prefieren una reestructuracin, con el fin de hacer la deuda sostenible y que se garantice el cobro a los acreedores. La reestructuracin simplemente significa que tenemos un problema de liquidez, pero que aceptamos el modelo; sin embargo nosotros no queremos pagar la deuda, aclara Yolanda Fresnillo, miembro de la Plataforma Auditora Ciudadana de la Deuda (PACD). Tampoco la reestructuracin tiene en cuenta que el sistema reproduce las crisis de deuda, que actualmente amenazan a pases como Brasil o Mozambique. La izquierda ha de quitarse los miedos de encima y plantear el impago, enfatiza la activista y coautora del libro Qu hacemos con la deuda. La medida tendra que ir acompaada, a juicio de Fresnillo, por otras como la soberana energtica y alimentaria, la defensa de los cuidados (desde una perspectiva anticapitalista) y un nuevo sistema fiscal (no una reforma).

El economista y diputado de Podemos en el Parlamento andaluz, Jess Rodrguez, parte de la crisis actual del sistema capitalista, que considera no resuelta y de difcil solucin. Porque a su juicio sera un error enfrentar una economa financiera perversa con otra economa productiva buena, de hecho, los desmanes de la hiperfinanciarizacin tienen como fundamento la crisis del capitalismo productivo, que muestra grandes dificultades para reproducir su tasa de beneficio. Rodrguez ha defendido en el foro del plan B una transicin postcapitalista, aunque reconoce el actual eclipse de experiencias. Fracasaron proyectos que se denominaban emancipatorios, y sin un horizonte socialista en la gente comn hay que ver cmo estas ideas se reformulan. En los pases del Sur, las alternativas han de dar respuesta al paro y la calidad del empleo, tal como demandan los sectores ms golpeados por la crisis. Incluso Ciudadanos habla de un Nuevo Modelo Productivo, en otros casos se pide un Plan de Emergencia Social.

Rodrguez ha sealado algunas medidas que apunten a una transicin postcapitalista, y que permitan ir configurando un nuevo bloque histrico. Por ejemplo, la obtencin de recursos por el impago de, al menos, una parte de la deuda o mediante una reforma fiscal. Tambin habra que concretar medidas para poner trabas a la fuga de capitales que se producira de inmediato; analizar si se dejan o no quebrar los bancos y qu proporcin del ahorro se rescata; determinar adems que el modelo financiero ha de ser pblico, lo que implica un control social sobre el ahorro. Pero, matiza el economista, una banca pblica no debera limitarse a concentrar los pequeos ahorros, frente a unas grandes entidades privadas que acumularan el grueso de los depsitos. A la nacionalizacin de los sectores energticos se aadira la transicin hacia un modelo sostenible, que requerira de una fuerte inversin pblica pues ningn oligopolio estara dispuesto a hacerlo. Otra idea lanzada por el economista de Podemos es la emisin de dinero pblico con el fin de pagar la deuda, pero la iniciativa se topara con el cors de la moneda nica europea.

Su aparato conceptual no incluye el PIB, el crecimiento econmico o las tasas de productividad. La economista e investigadora ecofeminista, Amaia Prez Orozco, subraya la necesidad de otros modelos para construir otra vida en comn. La economa no son flujos monetarios, ni lo que sucede en los mercados, sino procesos para sostener la vida. El paradigma dominante se fundamenta en un sumatorio de individualidades, es decir, personas empresarias de s mismas que incluso niegan la ecodependencia. Amaia Prez-Orozco se muestra partidaria de romper con los ttems del sistema socioeconmico actual, como la generacin de empleo o el estado de bienestar. Defiende un decrecimiento ecofeminista y por la vida en comn. Si se proponen medidas de transicin, la economista defiende aquellas que emanan del vientre de la bestia, como desprecarizar la vida (no el mercado de trabajo) y no debatir en trminos de empleo, consumo y calidad de vida, sino de cmo desmercantilizar las necesidades vitales. Pone el ejemplo de los hogares, que son el colchn del sistema actual, y en el que se produce el 50% del tiempo de trabajo para garantizar las sociedades occidentales. Habra que democratizar los hogares.

Por qu es tan importante desmercantilizar los bienes esenciales, como el agua o la energa? Porque es un torpedo en la lnea de flotacin de un trasatlntico a la deriva, sostiene el concejal de Economa y Hacienda en el Ayuntamiento de Madrid, Carlos Snchez Mato. En este consistorio, explica el economista, se establecieron criterios en la normativa de contratacin pblica para evitar que el precio fuera el criterio absoluto. La oposicin ni siquiera se ha dado cuenta de lo que este tipo de medidas significan, del potencial que adquieren. Snchez Mato subraya que no se trata, hoy, de retornar a situaciones previas, ni siquiera de observar la financiarizacin slo como un proceso alocado. Considera un diagnstico errneo referirse a determinados excesos del sistema y un inmenso fracaso la vuelta al productivismo. Ojal tuviramos slo un problema monetario y financiero!, exclama el coautor del libro Banca pblica, rescatemos nuestro futuro!. Lo fundamental, considera, es llegar a que el sistema de ahorro lo gestione y controle la ciudadana. Por ltimo, los procesos de transicin y cambio no estarn exentos de conflicto, advierte. Habr grandes resistencias a dejarse quitar aquello que previamente han expoliado, remata el regidor.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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