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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2016

La guerra de Arabia Saud por el oleoducto yemen est fortaleciendo a al-Qaeda y al Estado Islmico

Nafeez Ahmed
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Un cable secreto y una funcionaria del gobierno holands confirman que la guerra de Arabia Saud en Yemen est en parte motivada por la ambiciosa fantasa de un oleoducto respaldado por Estados Unidos

Aproximadamente 3.000 civiles han sido masacrados y un milln desplazados debido al noble bombardeo areo de Yemen respaldado por Estados Unidos y Gran Bretaa.

Ms de 14 millones de yemenes padecen inseguridad alimentaria, lo que supone un aumento del 12 % desde junio de 2015. De estos, tres millones de nios estn desnutridos. Y en todo el pas se calcula que 20 millones de personas carecen de agua segura.

Las fuerzas areas saudes han bombardeado sistematicamente la infraestructura civil de Yemen en flagrante violacin del derecho humanitario internacional. Un informe oficial de las Naciones Unidas al Consejo de Seguridad filtrado el mes pasado conclua que los saudes han llevado a cabo ataques areos contra civiles y contra objetivos civiles [] incluidos campos de personas desplazadas internas y refugiadas, reuniones de civiles, incluidas bodas, vehculos civiles (incluidos autobuses), zonas residenciales civiles, instalaciones mdicas, escuelas, mezquitas, mercados, fbricas y almacenes de comida, adems de otras infraestructuras civiles esenciales como el aeropuerto de Sanaa, el puerto de Hudaida y carreteras de trnsito nacional.

Se han arrojado bombas racimo fabricadas en Estados Unidos en zonas residenciales, un acto que hasta el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon reconce tibiamente que puede equivaler a un crimen de guerra.

En otras palabras, Arabia Saud es un Estado canalla. Pero no nos confundamos, este reino es nuestro Estado canalla.

Los gobiernos estadounidense y britnico que suministran armas a Arabia Saud para que las utilice contra los civiles yemenes pretenden no estar involucrados en la guerra ni ser responsables de los crmenes de guerra de este Estado canalla que es nuestro aliado.

Un portavoz del ministerio de Defensa britnico insisti en que las fuerzas britnicas simplemente estaban asesorando sobre la mejor prctica de las tcnicas de seleccin de objetivos []. El personal militar de Reino Unido no est directamente involucrado en las operaciones de la coalicin dirigida por Arabia Saud.

Pero estas afirmaciones son engaosas teniendo en cuenta la reciente revelacin del ministro de Exteriores saud, Adel al-Jubeir, de que oficiales militares britnicos y estadounidenses estn trabajando en el centro de comando y control para los ataques areos saudes contra Yemen.

Se supone que los contribuyentes no les pagan por estar ah bebiendo t todo el da.

No, les estamos pagando para que supervisen la guerra area. Segn el ministro de Exteriores saud, tenemos funcionarios britnicos, funcionarios estadounidense y funcionarios de otros pases en nuestro centro de comando y control. Conocen la lista de objetivos y saben lo que hacemos y lo que no hacemos.

Los funcionarios estadounidenses y britnicos han podido inspeccionar su campaa area y quedaron satisfechos con sus salvaguardas.

En abril de 2015 los funcionarios estadounidenses fueron mucho ms francos acerca de esta situacin. El vicesecretario de Estado estadounidense Antony J. Blinken afirm en una conferencia de prensa en Riyadh que Estados Unidos haba aumentado sus intercambios de inteligencia con los saudes a travs de una clula de planificacin conjunta de coordinacin que inclua la seleccin de objetivos.

En todo caso, los civilizados dirigentes del mundo libre tienen una panormica global privilegiada de los crmenes de guerra sistemticos del ejrcito saud en Yemen y parece que los aprueban.

Una guerra sectaria?

Los objetivos de la coalicin encabezada por los saudes son poco claros.

En general se acepta que la guerra tiene varias motivaciones geopolticas y sectarias. Los saudes temen que el ascenso de los hutis sea un signo de la cada vez mayor influencia de de Irn en Yemen.

Con Irn activo en Siria, Iraq y Lbano, Arabia Saud considera que la rebelin huti es otro componente ms del cerco estratgico al que le est sometiendo Irn por medio de fuerzas subsidiarias. A esto se une el acuerdo nuclear con Irn respaldado por Estados Unidos, que prepara el camino para la integracin de Irn en los mercados globales, la apertura de sus no desarrollados sectores petroleros y de gas, y su consolidacin como potencia regional.

Pero este relato no es completo. Aunque es indiscutible que Irn tiene contactos con los hutis, antes de la campaa area saud los hutis haban obtenido la mayora de sus armas de dos fuentes: el mercado negro y el ex presidente [yemen] Ali Abdullah Saleh.

Agentes de la inteligencia estadounidense confirman que Irn haba advertido explcitamente a los hutis de que no atacaran la capital de Yemen el ao pasado. Nuestra valoracin sigue siendo que Irn no ejerce mando y control sobre los hutis en Yemen, afirm Bernadette Meehan, una portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca.

Segn el ex enviado especial de las Naciones Unidas a Yemen, Jamal Benomar, los ataques areos saudes echaron por tierra un inminente acuerdo de paz que habra llevado a un acuerdo de reparto de poder entre 12 grupos tribales y polticos rivales.

Cuando empez esta campaa, algo significativo aunque pas desapercibido es que los yemenes estaban cerca de un acuerdo que hubiera instituido un reparto de poder entre todas las partes, incluidos los hutis, declar Jama Benomar a The Wall Street Journal.

Por consiguiente, Irn no tuvo nada que ver. Los saudes y, al parecer, Estados Unidos y Gran Bretaa no queran ver una verdadera transicin a algo que se asemejara un Yemen democrtico.

De hecho, Estados Unidos se opone explcitamente a la democratizacin de toda la regin del Golfo, empeado en estabilizar el flujo de petrleo del Golfo a los mercados globales.

En marzo de 2015 el militar estadounidense y asesor de la OTAN Anthony Cordesman del Centro para Estudios Estratgicos e Internacionales de Washington, DC explic: Yemen tiene una importancia estratgica fundamental para Estados Unidos, como lo tiene la ms amplia estabilidad de Arabia Saud [para] todos los Estados rabes del Golfo. La realidad sigue siendo muy diferente en lo que se refiere a todo lo que se dice de la independencia energtica de Estados Unidos. El aumento de derivados del petrleo y combustibles alternativos fuera del Golfo no ha cambiado su importancia estratgica vital para la economa global y estadounidense [] Yemen no se corresponde con la importancia estratgica del Golfo, pero sigue teniendo una enorme importancia estratgica para la estabilidad de Arabia Saud y de la Pennsula Arbiga.

En otras palabras, la guerra en Yemen consiste en proteger al principal Estado canalla del Golfo para permitir que el petrleo siga fluyendo. Cordesman seala ms adelante: El territorio y las islas de Yemen desempean un papel clave en la seguridad de otro lugar de paso obligado global en el extremo sudeste del Mar Rojo llamado Bab el-Mandab o Puerta de las Lgrimas.

El Estrecho de Bab el-Mandeb es un lugar de paso obligado entre el Cuerno de frica y Oriente Prximo, y es un enlace estratgico entre el Mar Mediterrneo y el Ocano ndico por el que circulan la mayora de las exportaciones desde el Golfo Prsico que pasan por el Canal de Suez y el oleoducto Suez-Mediterrneo (SUMED).

Cualquier presencia martima o area hostil en Yemen podra amenazar todo el trfico por el Canal de Suez, aade Cordesman, as como un flujo diario de petrleo y productos derivados del petrleo que la EIA [siglas en ingls de Administracin de Informacin Energtica estadounidense] calcula aumentar de 2.9 mmb/d [millones de barriles al da] en 2009 a 3.8 mmb/d en 2013.

El sueo del oleoducto de Yemen

Pero aqu hay un subobjetivo paralelo, que los funcionarios occidentales reconocen en privado, pero del que no se habla en pblico: Yemen tiene el potencial an no explotado de proporcionar un conjunto alternativo de rutas de transporte martimo de petrleo y gas para la exportacin del petrleo saud evitando Irn y el Estrecho de Ormuz.

Un cable secreto de 2008 del Departamento de Estado obtenido por Wikileaks y enviado por la embajada de Estados Unidos en Yemen a la Secretara de Estado pone al descubierto la realidad de las ambiciones del reino a este respecto : Un diplomtico britnico destinado en Yemen dijo al PolOff [funcionario poltico de la Embajada estadounidense] que Arabia Saud tena inters en construir un oleoducto, cuya propietario fuera exclusivamente Arabia Saud y que adems lo hiciera funcionar y controlara en exclusiva, a travs de Hadramawt hasta un puerto en el Golfo de Aden, con lo que se evitara el Golfo Prsico y el Estrecho de Ormuz. Saleh siempre se ha opuesto a esto. El diplomtico mantuvo que gracias al apoyo a los dirigentes militares yemenes y pagando la lealtad de los jeques y por otros medios, Arabia Saud se estaba posicionando para garantizar que iba a obtener del sucesor de Saleh y al precio adecuado los derechos de este oleoducto.

De hecho, el gobernorado de Hadramaut al este de Yemen se ha librado curiosamente de los bombardeos saudes. Esta provincia, que es la mayor de Yemen, contiene la mayor parte de los recursos de petrleo y gas que quedan en Yemen.

El inters primordial del reino [saud] por este gobernorado es la posible construccin de un oleoducto. El gobierno de Arabia Saud ha soado durante mucho tiempo con este oleoducto, observa Michael Horton, un veterano analista de Yemen en la Fundacin Jamestown. Un oleoducto a travs de [el gobernorado de] Hadramawt proporcionara a Arabia Saud y a los Estados del Golfo que son sus aliados acceso directo al Golfo de Aden y al Ocano ndico, le permitira evitar el Estrecho de Ormuz, un lugar de paso obligado estratgico que Irn podra bloquear, al menos temporalmente, en un futuro conflicto. Lo ms probable es que la posibilidad de asegurar una ruta de un futuro oleoducto a travs de [el gobernorado de] Hadramawt sea parte de una ms amplia estrategia a largo plazo de Arabia Saud en Yemen.

Ocultar la conexin del oleoducto

Los funcionarios occidentales tienen mucho inters en impedir que la opinin pblica conozca la geopoltica energtica que hay detrs de este conflicto que se intensifica.

El 2 de junio de 2015 Joke Buringa, una veterana asesora sobre seguridad y el imperio de la ley en Yemen en el ministerio de Asuntos Exteriores de los Pases Bajos, public en su blog personal un contundente anlisis de estas cuestiones: Durante aos ha existido el temor de que Irn bloquee el Estrecho de Ormuz y de los resultados posiblemente desastrosos para la economa global que esto podra tener, escribi en el artculo titulado Divide and Rule: Saudi Arabia, Oil and Yemen [Divide y vencers: Arabia Saud, el petrleo y Yemen]. Por consiguiente, Estados Unidos presion a los Estados del Golfo para que crearan alternativas. En 2007 Arabia Saud, Bahrain, los Emiratos rabes Unidos, Oman y Yemen emprendieron conjuntamente el proyecto de Oleoducto Transarabia. Se iban a construir nuevos oleoductos desde la ciudad saud de Ras Tannurah en el Golfo Prsico y los Emiratos rabes Unidos al Golfo de Omn (uno al Emirato de Fujairah y dos lneas a Omn) y al Golfo de Aden (dos lneas a Yemen).

En 2012 se puso en funcionamiento la conexin entre Abu Dhabi y Fujairah, dentro de los Emiratos rabes Unidos. Mientras tanto, Irn y Omn se dispusieron a firmar su propio acuerdo sobre un oleoducto. La falta de confianza en las intenciones de Omn aument el atractivo de la opcin Hadramawt en Yemen, que Arabia Saud deseaba desde haca tiempo, escribi Joke Buringa.

Sin embargo, el presidente Saleh era un obstculo fundamental para las ambiciones saudes. Segn Buringa, se opuso a la construccin de un oleoducto bajo control saud en territorio de Yemen. Durante muchos aos los saudes pusieron todas sus esperanzas en los lderes tribales para poder ejecutar este proyecto con el sucesor de Saleh. En 2011 los levantamientos populares de manifestantes que pedan democracia frustraron estos planes.

Joke Buringa es la nica alta funcionaria de un gobierno occidental que lo ha reconocido pblicamente. Pero cuando el 1 de febrero contact con ella para solicitarle una entrevista, cuatro das ms tarde recib una respuesta de Roel van der Meij, un portavoz de asuntos corporativos del ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno holands : La Sra. Joke Buringa me pide que le informe de que no esta disponible para la entrevista.

Mientras tanto, todo el blog de Buringa (que antes estaba disponible en www.jokeburinga.com) haba desaparecido completamente. En Wayback Machine se puede leer una versin archivada de su artculo sobre la geopoltica energtica de la guerra saud en Yemen

Pregunt tanto a Buringa como van der Meij por qu se haba borrado completamente el blog de Buringa inmediatamente despus de que yo mandara mi solicitud de una entrevista y si se haba visto obligada a hacerlo bajo presin del gobierno para proteger las relaciones holandesas con Arabia Saud.

En un correo electrnico Buringa neg que el ministro de Exteriores holands le hubiera presionado para que borrara su blog: Siento decepcionarle, pero el ministro no me presion. Desde el principio me haba molestado el diseo del blog y tena intencin de cambiarlo desde haca meses Su peticin me record que quera cambiar mi web y plantearme qu quera hacer con ella. No lo interprete de otra manera.

Sin embargo, el portavoz de asuntos corporativos del gobierno holands , van der Meij, no respondi a los mltiples correos y llamadas de telfono para que comentara por qu se haba borrado el blog.

Hay muchas empresas holandesas activas en el reino [saud] gestionando inversiones conjuntas, incluida la importante petrolera anglo-holandesa Shell. Debido a la situacin de los Pases Bajos como puerta de entrada a Europa, dos multinacionales saudes (la empresa nacional petrolera Aramco y el gigante petroqumico SABIC) tienen sus oficinas centrales generales en La Haya y Sittard, ambas ciudades de los Pases Bajos. En los ltimos aos tambin han aumentado enormemente las exportaciones holandesas a Arabia Saud, entre 2006 y 2010 aumentaron un 25 %.

En 2013 Arabia Saud export a los Pases Bajos carburantes minerales por valor de algo menos de 34.000 millones de euros (38.500 millones de dlares) e import de Holanda algo ms de 8.000 millones de euros (9.000 millones de dlares) en mquinas y material de transporte, 4.800 millones de euros (5.400 millones de dlares) en productos qumicos y 3.700 millones de euros (4.200 millones de dlares) en productos alimenticios y animales.

La alianza saud con al-Qaeda

Uno de los principales beneficiaros de la estrategia saud en Yemen es al-Qaeda en la Pennsula Arbiga (AQAP, por sus siglas en ingls), el mismo grupo que reivindic el atentado de Charlie Hebdo en Pars.

El gobernorado de Hadramawt es una de las pocas zonas en las que la coalicin encabezada por Arabia Saud no hizo ningn ataque areo, sealaba Buringa. El puerto y el aeropuerto internacional de al-Mukalla estn en ptimas condiciones y bajo control de al-Qaeda. Adems, Arabia Saud ha entregado armas a al-Qaeda, [que] est expandiendo su esfera de influencia.

La alianza saud con los terroristas afiliados a al-Qaeda en Yemen sali a la luz el pasado mes de junio cuando el gobierno de transicin de Abd Rubbuh Mansour Hadi respaldado por Arabia Saud envi un representante a Ginebra como delegado oficial para las negociaciones de las Naciones Unidas.

Result que el representante no era otro que Abdulwahab Humayqani, identificado en 2013 por el Tesoro estadounidense como un terrorista global especficamente designado para reclutar para AQAP y financiarla. Supuestamente Humayqani tambin estaba detrs de un coche bomba puesto por al-Qaeda que asesin a siete personas en una base de Guardia Republicana Yemen en 2012.

Otros analistas son de la misma opinin. Como comenta Michael Horton en el Observatorio del Terrorismo de la Fundacin Jamestown: Puede que AQAP tambin se beneficie del hecho de que Arabia Saud podra considerarlo un delegado til en su guerra contra los hutis. Arabia Saud y sus aliados estn armando a gran cantidad de diferentes milicias por todo el sur de Yemen. Es casi seguro que una parte, si no gran cantidad, de la financiacin y del material est llegando a AQAP y muy posiblemente al Estado Islmico.

Al tiempo que Occidente anuncia con bombo y platillo la guerra contra el Estado Islmico en Iraq y Siria, est preparando el camino para el resurgimiento tanto de al-Qaeda como del Estado Islmico en Yemen.

Arabia Saud no quiere un pas fuerte y democrtico al otro lado de la frontera de ms de 1.500 kilmetros que separa ambos pases [Arabia Saud y Yemen], haba afirmado la funcionaria del ministerio de Exteriores holands Joke Buringa en su ahora censurado artculo. Y parece que tampoco lo desean Estados Unidos ni Gran Bretaa. Y aada: Es probable que aquellos oleoductos a Mukalla lleguen all finalmente

Probablemente no lleguen, pero todava tendr consecuencias no deseadas.


Nafeez Ahmed   es un periodista de investigacin y experto en seguridad internacional que trata de rastrear y profundizar en lo que denomina crisis de la civilizacin. Ha ganado el Premio al Proyecto Censurado a la Mejor Investigacin Periodstica por su informe en The Guardian sobre la interseccin de la crisis global ecolgica, energtica y econmica con la geopoltica regional y los conflictos. Ha escrito tambin para The Independent, Sydney Morning Herald, The Age, The Scotsman, Foreign Policy, The Atlantic, Quartz, Prospect, New Statesman, le Monde Diplomatique, New Internacionalist, etc. Sus trabajos sobre las causas fundamentales y las operaciones encubiertas vinculadas con el terrorismo internacional se tuvieron en cuenta en la Comisin del 11-S y en la Investigacin Forense del 7 de julio [atentados de Londres].

Fuente: http://www.middleeasteye.net/essays/saudi-war-yemen-oil-pipeline-empowering-al-qaeda-1386143996

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin como fuente de la traduccin.




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