Portada :: Argentina :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2016

Sobre el paro de ATE y una breve historia de la Pato Bullrich Luro Pueyrredn

Mariano Pacheco
Rebelin


Se estipula que el segundo semestre del ao comenzar con un 18% de aumento en los ndices inflacionarios. Lo reconoce el propio diario Clarn. Por otra parte, segn un estudio realizado de manera conjunta entre el Centro de Investigacin y Formacin de la Repblica Argentina (Cifra), perteneciente a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), y el rea de Economa y Tecnologa de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso, sede Argentina), los aumentos de precios implican un retroceso del salario real a partir de septiembre de 2015 de entre el 9,7 y el 12,2 por ciento, con el consiguiente incremento de pobreza e indigencia. De all que en una columna dominical, publicada en el diario Pgina/12 (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-292460-2016-02-14.html), el periodista Horacio Verbitsky citando dicho informe- haya sostenido que el piso del incremento salarial para recuperar ese poder adquisitivo perdido tendra que estar en torno del 35 por ciento y no del 20-25 por ciento que pretende Macri.

Lo cierto es que las cpulas sindicales (las de la CGT, al menos) se reunieron con el presidente y no solo no plantearon la principal demanda del movimiento obrero argentino hoy (frenar los despidos que se vienen sucediendo) sino que hasta concedieron que poda ser una buena idea cerrar las paritarias ahora, con un porcentaje no mayor del 23% y volver a discutir en el segundo semestre, donde se supone, segn la versin oficial del PRO- la situacin inflacionaria sera controlada. Lo cierto es que con las ltimas paritarias (2015), llegar a fin de ao sin perder poder adquisitivo fue prcticamente imposible. Queda para ejercicio imaginativo del lector elucubrar cmo sera este ao, si las cosas siguen el curso tal como lo delinearon Don Mauricio junto a los muchachos de la CGT.

La Digna Resistencia

Desde el momento mismo en que Mauricio Macri asumi la presidencia, un dilema se abri al interior del campo popular argentino: resistencia u oposicin? Tema que abordaremos en una prxima columna, pero que de todos modos no quisiramos dejar mencionar, al menos en una lnea: ante la ofensiva conservadora en marcha (la Revolucin Libertadora con votos, segn la denomin Jorge Falcone), las organizaciones populares comenzaron a esbozar dos lneas de accin, claramente diferenciadas: prepararse para resistir, y volcarse a desarrollar una oposicin que pudiera combinar lucha social con disputa parlamentaria, pero sin sacar los pies del plato. Es decir, que diera pelea siempre en los lmites del sistema, y jerarquizando lo poltico-institucional por sobre otras dinmicas, siempre abiertas al desborde.

De all que, en jornadas como las de hoy, se ponga de manifiesto un doble desafo: priorizar la unidad en la lucha, la coordinacin de acciones o al menos golpear de conjunto, a la vez que dejar en claro las diferencias respecto de los modos de posicionarse frente a la actual coyuntura. Parece un ejercicio esquizo, pero no lo es, ya que la unidad en las calles no tiene por qu evitar la disputa ideolgica y poltica.

Por eso hoy es un da importante para mostrar unidad en las calles (del sindicalismo de base, la izquierda en sus distintas variantes, los movimientos sociales, el movimiento estudiantil, los sectores kirchneristas consecuentes con el ideario nacional-popular, los intelectuales crticos) y enfrentar uno de los objetivos centrales de la actual gestin nacional del Estado: instalar el ajuste como algo inevitable, naturalizarlo a nivel de sentido comn entre las masas. Esto, por supuesto (como las paritarias), no solo afecta a quienes trabajan en blanco, sino al conjunto de la clase, porque el avance sobre el empleo registrado disciplina a los ocupados y se monta sobre la desocupacin para tirar atrs los salarios, dejarlos por detrs de la inflacin, flexibilizar las condiciones laborales (an ms) y golear el ingreso de todos quienes de un modo u otro vivimos de nuestros trabajos. Por eso esta lucha por sostener el empleo y subir el piso de las paritarias, es una pelea estratgica del conjunto de la clase laburante.

Ahora, es nuestra la ciudad?

En el medio, entre que la Asociacin de Trabajadores del Estado (ATE) convoc a este primer paro nacional contra el macrismo, y hoy, el ministerio de Seguridad de la Nacin aprob el nuevo Protocolo de Actuacin en Manifestaciones Pblicas. Y no solo eso, sino que la ministra Patricia Bullrich larg por Radio La Red las declaraciones de la semana: les daremos 5 o 10 minutos, se les pedir por favor que se retiren por las buenas y que hagan la manifestacin en otro lado, dijo. Si no se van, los sacamos, sentenci La Pato Luro Pueyrredn.

La misma que siendo ministra de Trabajo de la Nacin de la Alianza UCRFREPASO se haba puesto al frente de la ofensiva contra los movimientos sociales, de fuerte base territorial, que entonces protagonizaban las luchas populares ms intensas. Por aquel ahora lejano 2001, la ex-militante de la tendencia revolucionaria del peronismo, devenida ferviente servidora del modelo neoliberal, denunci a dirigentes piqueteros, argumentando que se le estaba sacando plata a la gente a cambio de un Plan Trabajar, aludiendo a los $4 que cada integrante aportaba voluntariamente para sostener los movimientos. Para la ministra, eso era ilegal. Comenzaba, de esta forma, una campaa para limitar el derecho a la organizacin.

La misma que calific una de las puebladas en la localidad de General Mosconi, Salta, como un problema de seguridad y no una cuestin social.

La misma que arremeta con sus bravuconadas desde las pginas del diario La Nacin, donde recomendaba desgastar a los manifestantes. Esto es, dejarlos con el corte de ruta hasta que la falta de respuestas, ya que tras el paso de los das bajara la tensin social. Frente a eso la experiencia indica que los verdaderos afectados por la crisis econmica se retiran del piquete y quedan expuestos los activistas. Si stos no se repliegan, por lo general lo hacen en esas condiciones, entonces s se actuara con la fuerza pblica (La Nacin, 11 de mayo de 2001).

La misma que responsabilizaba a los movimientos por cualquier violacin a la intimacin, bajo advertencia de las sanciones previstas por la ley, sin desmedro de las acciones penales por daos y perjuicios que pudieran corresponder por afectar la vida, la seguridad, la salud y la propiedad de la poblacin (Clarn, 27 de agosto de 2001).

Macri no es De la Ra, y el PRO no es la Alianza, aunque ya hay quienes denominan la coalicin gobernante (donde, vaya sorpresa: otra vez estn los radicales!) como La Segunda Alianza. Moyano ya no es el dirigente del Movimiento de los Trabajadores Argentinos (MTA), esa fraccin rebelde aunque burocrtica- de la CGT, dispuesta a coordinar acciones de lucha junto a la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA), ahora ya no es la central sino las centrales (La Autnoma y la De los trabajadores), ms all de los rumores de unificacin que circulan como un secreto a voces. Por supuesto, los movimientos sociales ya no tienen la radicalidad de entonces, tras una dcada larga de recomposicin institucional. Pero, como el propio rock nacional canta, la paciencia de la araa no es eterna, as que no habra que apresurarse en sacar conclusiones pesimistas.

Como siempre, los clsicos pueden ser inspiracin. As que, a no olvidar el viejo lema lema marxista: la historia suele tener ms imaginacin que nosotros.

Para cerrar, solo afirmar que hoy no solo se juega una pelea sectorial, importante, de los estatales. Ni siquiera un primer paso respecto de la lucha sindical en torno a las paritarias y las posibilidades de poner freno a los despidos: hoy se juega una primera batalla contra el Nuevo Modelo Neoliberal, donde se medirn fuerzas y se sacarn conclusiones para las peleas que se avecinan.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter