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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2016

El escritor Alfons Cervera presenta la novela Otro Mundo (Piel de Zapa) en la librera Primado de Valencia
La escritura ha de generar confianza y verdad en el lector

Enric Llopis
Rebelin


Y la revolucin, padre, qu nos queda a ti y a m de tu vieja revolucin, cuando an creas que la vida tena un sentido y no el que descubriste tantos aos despus en las amargas profundidades del pozo? Qu nos queda?. En su ltima novela, Otro Mundo (Piel de Zapa), el escritor y periodista Alfons Cervera escribe principalmente de su padre. En una obra anterior, Esas Vidas, se centr en la figura materna. Busca en sus relatos personajes y lugares cercanos, como Los Yesares, el paisaje de ficcin con el que recrea su pueblo natal, Gestalgar, y la comarca valenciana de la Serrana. Siempre ficciono, aunque sea en novelas autobiogrficas como sta, afirma el autor durante la presentacin de su ltimo libro en la librera Primado de Valencia.

Las mezclas, los juegos con el tiempo y el espacio, la amalgama de estructuras sirven para cualquier tipo de escritura, sea narrativa o biogrfica, considera el autor de Las Voces fugitivas y Todo lejos, quien aprovecha estos recursos. Cuando un lector urbanita lee las descripciones de Los Yesares puede pensar que son minuciosas y realistas, pero los lugareos de la Serrana, conocedores del terreno, perciben inexactitudes. ste hace lo que quiere, bromean. Pero es precisamente la confusin entre realidad y ficcin lo que da lugar a la obra literaria.

En Otro Mundo Alfons Cervera ha pretendido rendir homenaje a una generacin que naci en los aos 20, y que muri sin contar nada de cuanto haba vivido. Por las razones que sea, matiza el escritor. Esa experiencia poda resultar muy importante para las generaciones posteriores, pero tal vez ellos no lo supieron. Sin embargo, no se trata de glorificar pasadas heroicidades, pues no existen hroes sino imbciles que se lo creen. Sus novelas rondan las 150 pginas y adems son cada vez ms reducidas, con una tendencia creciente al poema, desnudas, sin ornamentos ni paja retrica. Al final se quedarn en media lnea, como el cuento del dinosaurio de Augusto Monterroso, ironiza el autor de cinco novelas que componen el ciclo de la memoria. Tambin prefiere en sus libros los pequeos lugares, los entornos familiares y los tipos cercanos.

Cmo se alumbr la novela Otro Mundo? Quiz de una paradoja, porque el escritor y periodista andaba muy atareado en octubre de 2014 con otro proyecto narrativo, protagonizado por un inmigrante espaol en Alemania. Extrajo los mimbres de un reportaje publicado por la revista Triunfo en 1969. En medio de una conversacin con su traductor, le dio el alto. Para, le dijo. Se le haba ocurrido la trama del actual libro. A partir de ah, fue una escritura compulsiva y desordenada que termin en agosto de 2015. Cumpli, por supuesto, con la regla de oro de las 150 pginas. El siguiente paso consisti en coser el texto y rechazar la materia sobrante. Pero al ser novelas ms cortas, hay que corregir menos. Tan importante es este criterio para Alfons Cervera, que en una ocasin le llam la escritora Almudena Grandes y le dijo: Voy por la pgina mil, disculpa.

Otra singularidad de Cervera es que escribe sin utilizar el punto y aparte. Antes saba, pero ahora llevo muchos aos sin ponerlos; cuando escribo en los peridicos me los aaden en la redaccin, comenta. En cuanto al contenido, trata de trascender el yo, el ombligo particular, al contrario de lo que habitualmente hacen los columnistas de los peridicos. El pueblo de Gestalgar y la comarca de la Serrana, proyectadas en Los Yesares, son los naturales del escritor, pero podran ser otros. Al igual que el personaje paterno: La ficcin permite que entren en la novela otros lugares, otro tiempo y otros personajes.

Las preguntas del nio, inocentes y sin aparente trascendencia, subyacen a la narracin. El autor del libro le preguntaba a su progenitor por qu a los cinco aos se tuvo que hacer monaguillo, si su padre no iba a la iglesia. Por qu, si la familia eran los panaderos de Gestalgar, tuvieron que trasladarse a una lechera de la capital? A qu se deba ese peregrinar por Vilamarxant, Llria o Valencia? Porque la nica certeza es que su padre quera ser actor de teatro, y le hablaba al nio de ese gran director teatral y actor que fue Enrique Rambal, que llenaba el escenario de barcos y caballos. Alfons Cervera slo vio a su padre una vez en el escenario, en el papel de don Juan Tenorio; en una de las representaciones mat con la espada a Luis Mejas, encarnado por Matas, uno de los grandes amigos del padre del escritor. Se trabajaba con medios muy precarios: Un da cay el teln y la mitad del cuerpo qued dentro y la otra mitad fuera del escenario.

Otra cuestin a la que el nio no encontr respuesta lleg con un personaje del mundo del teatro de la capital, que fue a buscar a su padre a Gestalgar con una gran noticia: que se incorporara a trabajar con Enrique Rambal. Por qu no? Siempre quedaba el interrogante, a pesar de que la familia trataba de sugerir: Tu padre es un culo de mal asiento o los artistas llevan una mala vida. Pero el infante encontr al final la respuesta en una cartera. All figuraba el expediente de un juicio sumarsimo que estableca la condena a doce aos y un da del progenitor. La madre no saba de qu hablaba, pues su marido no haba estado nunca en prisin. Y el nio empez a curiosear. Descubri que las penas se podan conmutar y cumplir en el mismo pueblo, sin posibilidad de abandonarlo. Era la prisin atenuada, segn glosaba el expediente. Por eso cuando pasaron los 12 aos y un da, su padre tena una necesidad imperiosa de salir. Como los titiriteros, ir de un lugar a otro, apunta Alfons Cervera. At cabos: El hecho de que yo fuera monaguillo tambin tena ese punto de humillacin.

Pero este pequeo relato biogrfico no es mero anecdotario. Permite sacar conclusiones sobre el proceso de creacin literaria. El narrador hace planear la duda: Que sea realmente la historia de mi padre y la ma qu ms da, podra tambin negarlo. A juicio de Alfons Cervera, lo importante es que la escritura genere verdad, confianza y seguridad en el que te lee. Si esto es as, la verdad existe: la de la escritura, no la de la historia. Afirmaba Antonio Machado que en muchas ocasiones se miente ms de la cuenta por falta de fantasa, y agregaba el poeta: Hasta la verdad se inventa. Alfons Cervera comparte esta idea machadiana y agrega: Pero hay que inventarla bien, que sea creble, que no engae. Adems, Otro Mundo, igual que el resto de novelas del escritor valenciano, intenta generar preguntas. Se escriben con el culo al aire, sin certezas, no son guas para llevar una direccin. Ms bien al contrario, se trata de describir fantasmas, de narrar abandonos y olvidos. Por qu es tan importante que se relaten los recuerdos, en este caso los de su padre? Lo que no se cuenta no se recupera, porque ya los tiempos son otros.

El libro presentado por Alfons Cervera en la Librera Primado es, tambin, un homenaje a aquellos autores que publicaban en pequeas colecciones, a veces hasta dos novelas a la semana. Del Oeste, de Ciencia-Ficcin o de lo que fuera, pero tenan que entregarlas para cobrar. Muchos de ellos fueron republicanos y estaban debidamente fichados por la dictadura. Eran conocidos por su mote americanizado, que adoptaron para ocultar su identidad y tambin porque as vendan ms novelas. De este modo, Paco Gonzlez Ledesma era el famoso Silver Kane y Pascual Engudanos Usach era George H. White. El primero se dio a conocer con las pequeas novelas negras, del oeste o policacas. El segundo est considerado como uno de los clsicos de la ciencia-ficcin espaola; pero hubo otros muchos autores, destaca Cervera, y haba novelas de las que se lanzaban entre 50.000 y 60.000 ejemplares.

No sera gran literatura, pero gracias a ellas muchos aprendimos primero a leer y despus a amar a Tolstoi, Dostoyevski o a Flaubert. Tambin, gracias a gente como Siver Kane, a leer de todo y no ser lectores selectivos. Haba casas en las que no se tenan libros, pero siempre se guardaba un lugar para estas novelitas, a cuyos escritores no se les reconoca siquiera derechos de autor. Hay quien critica que fueran novelas malas, pero ya me gustara ver a Onetti o a Faulkner escribiendo dos novelas a la semana. De quiosco y a duro.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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