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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-02-2016

Re-inventar el camino hacia el futuro

Alberto Carral
Rebelin


Se percibe el potente rugido en el interior del volcn, pero an no sabemos si lo estamos produciendo nosotros o son ellos. Alberto Carral

Macro-tendencias  

Mxico se encuentra atrapado en las turbulentas aguas de lo que parece ser una acelerada y radical transformacin de la vida en el planeta. Los ingentes problemas acumulados durante dcadas y las extraordinarias advertencias que emergen en el horizonte, constituyen un desafo sin precedentes para la humanidad. Tal parece que lo peor est an por venir, pero es precisamente esa abrumadora adversidad la que hace posible y necesario el cambio radical. En esta compleja e incierta etapa en la que nos estamos adentrando, es indispensable considerar el escenario ms adverso para poder construir una estrategia poltica que sea til a quienes habitan y trabajan en las comunidades rurales y en las concentraciones urbanas. Una estrategia atractiva y esperanzadora porque entiende y atiende a lo que ah sucede, justamente donde la gente y sus familias viven la mayor parte de sus vidas. Ni fatalismo ni optimismo estril, sino una valoracin objetiva y ponderada de este momento paradigmtico. De nada sirve ser complacientes en el anlisis Quin hubiera imaginado hace slo 25 o 30 aos que Mxico se precipitara en el aterrador tobogn de degradacin en el que ha cado? Podemos asegurar que el resto del mundo est lejos de encontrarse en escenarios tan extremos como el mexicano, el haitiano, el irak, el libio, el senegals, el ucraniano o el sirio? Adems del formidable reto que nos plantea el cambio climtico, en el mundo estn convergiendo mltiples crisis y conflictos cuya simultaneidad supone un riesgo sin paralelo para la continuidad del sistema capitalista, tal y como lo conocemos hasta ahora. Pero no slo eso. Esta crisis multidimensional es de tal magnitud, que pone en entredicho la existencia misma de nuestra civilizacin y del conjunto de las especies del planeta.

Algunas de estas crisis ya estn irrumpiendo. El edificio econmico-financiero se tambalea debido a la volatilidad de los precios del petrleo y a la prdida de centralidad del dlar en el sistema global. El absurdo esquema de produccin, distribucin y consumo de alimentos industrializados no slo genera enormes volmenes de gases de efecto invernadero, sino que tambin contamina gravemente los suelos agrcolas y unos recursos hdricos que de por s cada vez son ms escasos. Los ocanos se han convertido en tiraderos de basura y en objeto de sobrexplotacin de las especies que cobijan, pero lo ms grave es que las aguas marinas se estn acidificando, los corales se estn perdiendo, el nivel de las costas se est elevando y la dinmica de las corrientes profundas est siendo alterada por el embate del calentamiento global. Rehenes de una oleada de neocolonialismo, a lo largo y ancho del orbe vastos territorios estn siendo acaparados aceleradamente por grandes corporativos y potencias imperiales, provocando con ello migraciones masivas, el desgaste profundo de los recursos naturales y la devastacin de paisajes completos. A su vez, esta nociva combinacin de problemas tiende a retroalimentar otras crisis como la del poder hegemnico estadounidense a escala global, la del modelo de naciones prevaleciente y la del control poltico tradicional, ya sea en las llamadas democracias o en pases con sistemas verticales de decisin. Por si todo esto fuera poco, a mediados de este siglo la cantidad de poblacin a nivel mundial habr llegado a su punto ms alto, y las ciudades del planeta tendrn que arreglrselas para dar cabida a otros 3,200 millones de personas.

En lo que viene, haremos un breve recorrido por cinco de las macro-tendencias que dominan la dinmica mundial: 1) la irrupcin del calentamiento global y el cambio climtico que ha desatado, 2) el inminente agotamiento del petrleo, 3) los obstculos al proceso de acumulacin de capital, 4) la financiarizacin de la economa mundial, y 5) el escalamiento de las tensiones y los conflictos interhegemnicos. En seguida, y tambin de manera sucinta, situaremos los principales retos a los que se enfrenta Mxico en un escenario de virtual ocupacin imperial. Finalmente, expondremos algunas ideas, muy iniciales, que pretenden contribuir al debate de una estrategia poltica para afrontar el largo y difcil perodo que parece estar despuntando.

Calentamiento global y cambio climtico  

Sin duda, el cambio climtico es el mayor desafo a la continuidad de la civilizacin. Se origina en la irracionalidad del funcionamiento capitalista, en particular en el consumo completamente desmesurado de energa fsil petrleo, gas natural y carbn que ha tenido lugar a partir de la revolucin industrial. Con el incremento de un solo grado en la temperatura de la atmsfera, provocado por la generacin masiva de CO2 y de otros gases de efecto invernadero (GEI), el funcionamiento del clima se ha desquiciado en todos los rincones del mundo, con graves consecuencias para nuestra vida cotidiana. Ahora son comunes y recurrentes los gigantescos huracanes y las prolongadas sequas, como la que ha azotado al estado de California durante los aos recientes. Somos testigos de una muy llamativa recurrencia de inundaciones y deslaves extremadamente destructivos, de peligrosas pandemias y plagas hasta ahora desconocidas, de afectaciones en las reservas y la distribucin del agua potable, de severos daos a la produccin de alimentos, as como de ondas de calor nunca antes vistas, como la que golpe el norte de Mxico el verano pasado. Presenciamos con asombro tormentas de nieve descomunales, como Jons, que hace pocos das castig a 85 millones de personas en Estados Unidos, o la extraa tormenta Frank que en diciembre de 2015 elev en ms de 30 grados centgrados la temperatura media del rtico, provocando zozobra entre los estudiosos que dan seguimiento a este tipo de fenmenos.

Pero lo que ya padecemos es poco, comparado con lo que sucedera si el consumo de energa fsil no se detiene de manera tajante en los prximos 5 aos. A pesar de que el Protocolo de Kyoto de 1992 fue un acuerdo internacional vinculante que estableci que los principales pases generadores de GEI deberan reducir en 5 por ciento sus emisiones por debajo del nivel de 1990, en el ao 2010 estas ya haban aumentado de 38 a 50 giga toneladas equivalentes de dixido de carbono anuales [1]. Si esos importantes acuerdos no lograron detener el acelerado aumento de la emisin de GEI, el decepcionante resultado de la reunin de la COP21 en Pars en diciembre de 2015, en donde no se pact ningn tipo de restriccin real y efectiva para detener dichas emisiones y, en la prctica, los "compromisos" ah asumidos no obligan a los gobiernos a nada, es posible anticipar que la temperatura global continuar incrementndose en forma descontrolada. Mencionemos slo una de las posibles consecuencias que este fenmeno podra acarrear: si los gobiernos del mundo no toman medidas efectivas y radicales para evitar que se sigan quemando combustibles de manera irracional, es altamente probable que el calentamiento global se acelere an ms y que las temperaturas promedio del planeta se eleven por encima de los 2 grados e incluso hasta los 4 o los 6 grados Celsius, con impactos catastrficos para todas las especies del planeta. Distintos expertos en la materia, sostienen que esto podra llegar a suceder en un tiempo mucho ms corto del estimado hasta hace poco [2].

Sin duda, son asombrosos los avances tecnolgicos que en el campo de las energas renovables se han logrado en los aos recientes. Impacta de manera particular el hecho de que, en virtud de estos desarrollos, el costo de la generacin de electricidad por medio de energa elica se redujo en un 61 por ciento entre 2009 y 2015, en tanto que el de la energa solar lo hizo en un 82 por ciento [3]. Estas importantes conquistas inducen a no pocos analistas a pensar que, debido a ello, ya no ser necesario consumir los yacimientos de combustibles que an se encuentran sin explotar. Ojal y tuviesen razn. El problema es que el sistema capitalista est atado al consumo de energa fsil, y en particular de petrleo y gas. Existe un tipo de unin indisoluble entre estas fuentes energticas y las finanzas globales, por lo que Wall Street, la City y las grandes compaas de la energa jams compartirn la idea de dejar bajo la superficie de la tierra esa fabulosa cantidad de combustibles, registrados como activos en sus estados financieros. Alrededor de una quinta parte de la riqueza del mundo se encuentra cristalizada de distintas formas en el sistema energtico, del cual depende la marcha de la economa planetaria, por lo que es muy improbable que los dueos de las infraestructuras y los complejos industriales que lo integran acepten de buena gana dejar de amortizar y de recuperar sus inversiones, las cuales suman billones de dlares.

Es por estas razones que el llamado calentamiento global ha entrado en una espiral ascendente, fuera del control de los humanos, que est produciendo el derretimiento de los hielos y glaciares en las cadenas montaosas, la Antrtida y, de manera particularmente preocupante, en Groenlandia, Siberia y en todo el crculo polar rtico. Aunque de manera desigual alrededor del globo, el nivel de las aguas marinas ha subido ya hasta en 25 centmetros en algunos lugares [4]; no obstante, si Groenlandia se derritiese por completo algo que est sucediendo a un ritmo tan inusitado que los cientficos estn sorprendidos por ello, los ocanos se elevaran 7 metros sobre su cota actual. Si este escenario llegara a materializarse, el impacto sera demoledor. Por lo menos 600 millones de personas se quedaran sin hogar y sin trabajo y se veran forzados a desplazarse hacia el interior de los continentes. Por si esto fuera poco, grandes reservas de agua potable se perderan y la agricultura resultara severamente afectada, con el consiguiente impacto en la produccin de alimentos y de materias primas. Uno de los efectos ms catastrficos sera la paralizacin del 80 por ciento del comercio mundial, debido a que los puertos resultaran inutilizados por largo tiempo. Buena parte de los cargamentos de hidrocarburos, alimentos y bienes de consumo del mundo no podran ser transportados.

Agotamiento del petrleo  

Algunas estimaciones indican que dentro de unos 30 aos el petrleo del mundo se habr agotado. Hay quienes piensan que las fuentes alternas de energa suplirn sin mayor sobresalto la falta de petrleo, pero es muy improbable que as suceda. La transicin energtica se est dando a un ritmo tan lento, que es posible anticipar una larga etapa de fuertes oscilaciones en el precio y en el abasto de esa materia prima. Slo las grandes potencias, que ahora mismo se disputan el control de las reservas mundiales de energa fsil, estarn en condiciones de sortear de una mejor manera las agudas restricciones que inevitablemente se presentarn en los aos por venir. Muchos pases que no cuentan con tal riqueza o que como Mxico la pusieron en manos de intereses corporativos e imperiales, sufrirn las amargas consecuencias de los muy elevados precios que resultarn de la escasez y, lo peor de todo, del desabasto de combustibles y de otros miles de productos derivados del petrleo, que irrumpir conforme avance la crtica disminucin de la oferta del codiciado energtico.

En buena medida, el capitalismo se desarroll gracias a la abundante energa barata, por lo que no es casual que cuando Estados Unidos gasta ms de 10% de su PIB en energa primaria el crecimiento se detiene. Pero la fiesta est por terminar, debido a que las reservas crecen pero el consumo lo hace en una proporcin an mayor. La burbuja especulativa del petrleo y del gas de esquisto (shale) es un espejismo que ha sido utilizado con fines geoestratgicos por la Casa Blanca, como parte de la guerra econmica en contra de Rusia, Irn y Venezuela. De hecho, el aumento de la dependencia de este tipo de energa basada en la tecnologa de la fractura hidrulica podra incluso empeorar la tasa de declinacin de la produccin en el largo plazo, ya que estos pozos no tienen meseta y se agotan extremadamente rpido, an antes de los primeros 5 aos de vida. As que es altamente probable que se presente una disminucin sostenida de la produccin convencional global antes del ao 2030, y existe un riesgo significativo de que se presente antes del 2020 [5].

La baja que se est experimentando en el precio del crudo es absolutamente artificial y coyuntural y se explica por un exceso significativo de oferta con relacin a la demanda prevaleciente, generado por la entrada del shale de Estados Unidos al mercado en los ltimos 7 u 8 aos y por la ralentizacin del crecimiento de la economa de China. Ms temprano que tarde, los castigados precios del petrleo ocasionarn la desaparicin de la sobre oferta, debido a que muchas empresas no lograrn resistir precios inferiores a los 30 dlares con costos de la produccin del shale que se ubican por encima de los 50 dlares por barril. Eso sin considerar la posibilidad de un acuerdo entre productores para forzar un aumento de precios. En cualquier escenario, en virtud de que la tasa de retorno energtico (TRE) seguir declinando en forma sostenida, es inevitable que el precio del petrleo se elevar en los prximos aos, y lo har hasta un punto en el que el mercado capitalista ya no estar en condiciones de pagarlo, propiciando as severas turbulencias econmicas y geopolticas [6].

Obstculos al proceso de acumulacin de capital  

Wim Dierckxsens pone sobre la mesa la contradiccin que est en la base de las turbulencias en el sistema-mundo. El politlogo y demgrafo de origen holands afirma que: Bajo la racionalidad econmica y las relaciones sociales de produccin existentes, ya no es posible un mayor desarrollo de las fuerzas productivas Para intentar sobrevivir a la competencia, el capital se ve forzado a acortar la vida media til del capital fijo, es decir, los edificios y la maquinaria que utiliza, con el propsito de obtener as la tecnologa de punta del momento. La tendencia anterior dice Wim Dierckxsens ha dado un enorme impulso al capital productivo en la posguerra as como a los inventos tecnolgicos. Sin embargo, hacia fines de los aos sesenta y principios de los setenta la sustitucin tecnolgica ha llegado al lmite posible para aumentar la tasa de ganancia en Occidente. La vida media til del capital fijo se redujo tanto que el costo tecnolgico por transferir al producto (o servicio) ya no es compensado por la reduccin en el costo laboral al emplear esa nueva tecnologa. La capacidad de reemplazo tecnolgico (el desarrollo de las fuerzas productivas) se torna un estorbo para aumentar la tasa de ganancia, es decir, para la propia relacin de produccin vigente [7].

Este fenmeno, que se present con toda su fuerza en Occidente a partir de la dcada de 1970, alcanz a Japn hacia el final de los aos ochenta, hundindolo desde entonces en el estancamiento. En la actualidad, esta tendencia se est apoderando tambin de la economa de China, la ltima locomotora del capitalismo. Tanto en Occidente como en Japn, y ms recientemente en China [8], el capital ha intentado impulsar un nuevo ciclo ascendente mediante un gigantesco endeudamiento estatal, corporativo y familiar, pero sin conseguirlo. A partir de las patentes y del control estricto de la propiedad intelectual, ha buscado evitar reducciones adicionales a la vida media til de la tecnologa, lo cual no ha significado un repunte de los beneficios porque, ms temprano que tarde, el uso de las nuevas tecnologas se generaliza.

Otro de los mecanismos utilizados por el capital para intentar revertir la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, ha sido el abatimiento del costo de la fuerza de trabajo a travs de la reduccin de los salarios directos e indirectos y mediante la sustitucin de mano de obra por robots. No obstante, el efecto de estas medidas ha sido contraproducente, puesto que la disminucin de la capacidad de consumo de los trabajadores no ha hecho sino agudizar el estancamiento productivo, convirtindolo en un fenmeno permanente a escala global. Se estima que la capacidad ociosa promedio en el sector industrial a nivel mundial est en niveles entre el 30 y el 40 por ciento del total [9].

En un escenario de estrechamiento de la demanda y de incremento de los costos y del endeudamiento, los grandes corporativos intentan por todos los medios a su alcance conservar mercados y vender ms, de ah que presionen a los estados para derrumbar todas las barreras al comercio y a la inversin, todas las regulaciones sanitarias y ambientales. Una prctica comn de los laboratorios y de la industria de los alimentos, consiste en instrumentar estrategias para atar a los consumidores a sus productos, incluso si ello significa enfermarlos y envenenarlos. Eso, y el intento por frenar a las potencias emergentes, es lo que explica la desesperacin de las corporaciones multinacionales por imponer los nocivos y criminales acuerdos de inversin y comercio, tales como la Asociacin Transpacfica (TPP), la Asociacin Trasatlntica de Comercio e Inversin (TTIP), y el Tratado de Comercio de los Servicios (TISA), negociados en secreto con los gobiernos a su servicio.

Financiarizacin de la economa mundial  

Cuando la esfera de la produccin deja de ser atractiva para los capitales individuales debido a los reducidos mrgenes de ganancia prevalecientes, estos fluyen casi de manera natural hacia la esfera financiera, en la que se utilizan sofisticados instrumentos para generar muy altas tasas de rentabilidad. Con esta migracin de capital se profundiza el estancamiento econmico y se degrada an ms el mecanismo de generacin de ganancias sustentado en el cambio tecnolgico, debido a que en el sector financiero no se genera valor nuevo sino que nicamente se re-distribuye en forma regresiva, alimentando as la concentracin de capital-dinero en unas pocas manos.

No obstante, dado que esos gigantescos volmenes de fondos slo pueden crecer por medio de la rapia, el capital financiero ha intensificado an ms la expoliacin de los trabajadores, la destruccin de la naturaleza en busca de nuevas riquezas y, de manera particularmente cruda, la especulacin en gran escala, recurriendo para ello a la generacin de burbujas financieras como las inmobiliarias, las burstiles, la del acaparamiento de tierras, la del fracking, etctera. Pero no slo eso. Tambin ha inundado los mercados con diversos tipos de derivados financieros que en la actualidad de acuerdo con algunos analistas [10] suman hasta 1,500 billones de dlares, es decir, una cantidad 20 veces superior al valor de la economa real de todo el mundo. As, a pesar de esta pltora de dinero, el aparato productivo global est estancado y los trabajadores del planeta entero se estn empobreciendo aceleradamente.

El fenmeno de la financiarizacin ha producido la concentracin del poder en un pequeo grupo plutocrtico que controla masas enormes de capital-dinero, as como la operatividad de los grandes conglomerados y corporativos mundiales. Segn investigaciones recientes, son slo 737 compaas las que controlan 80% de la red corporativa transnacional, y un grupo de apenas 147 de ellas domina casi la mitad de esta red global-ncleo de instituciones financieras estrechamente ligadas entre s [11]. En un estudio recin publicado, Oxfam asegura que slo 62 personas poseen la misma riqueza que la mitad de la poblacin mundial [12]. Un dato revelador e indignante es que nicamente 83 empresas del petrleo y 7 de la energa y el cemento son las responsables por dos tercios de los gases de efecto invernadero emitidos globalmente desde 1850 [13].

Sin duda existe un gran riesgo de que este irracional modelo especulativo termine por provocar el estallamiento de una crisis financiera, cuya dimensin podra superar con creces la ocurrida en 2008.

Enfrentamiento geopoltico entre potencias  

Las pugnas que se estn produciendo en las campaas electorales de la Unin Americana, son slo el reflejo de las formidables tensiones que tienen lugar en la escena mundial, donde los grupos ms retrgrados de Wall Street, vinculados a los intereses del complejo industrial-militar, estn utilizando todos los recursos a su alcance para imponerse al renovado protagonismo de Rusia en la escena diplomtica y militar, y al emergente liderazgo econmico, tecnolgico y financiero de China a escala mundial, que se manifiesta en los ostensibles y crecientes peligros a los que la humanidad se enfrenta, de manera particularmente crtica en Oriente Medio y en el mar de China Meridional [14].

Despus del resultado de las elecciones primarias en Iowa, New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur, en las que los candidatos del establishment han sufrido severos reveses, la cuerda se ha estirado al mximo. El hasta ahora imparable ascenso de la figura del senador socialista democrtico, Bernie Sanders, cuyo discurso se ha centrado en la denuncia de la ilegitimidad del poder de Wall Street y de las grandes corporaciones multinacionales, sorprendi al mundo por haber logrado concitar el apoyo masivo de una muy lastimada clase media y, sobre todo, de millones de jvenes tradicionalmente ajenos y desconfiados del teatro electoral estadounidense. De este modo, la coyuntura electoral en curso en Estados Unidos tiene un inquietante parecido con aquella que en 1968 culmin con el asesinato de Robert Kennedy. Dado el pobre desempeo de Lindon B. Johnson en las primarias de New Hampshire, slo 4 das despus el senador Kennedy decidi participar en la carrera por la nominacin del partido demcrata, lo que dos semanas ms tarde oblig al presidente a anunciar su retiro de la carrera por la reeleccin para cederle el paso a Hubert Humphrey. Al llegar a las primarias del estado de California el 4 de junio de aquel oscuro ao, Kennedy que hasta ese da contaba ya con 393 delegados por 561 de Humphrey se perfil como el virtual ganador de la candidatura demcrata, razn por la cual fue ejecutado esa misma noche al terminar su discurso frente a sus seguidores en el Hotel Ambassador de Los ngeles.

Como sabemos, sus asesinos estaban interesados en continuar con la guerra de Vietnam a la cual el candidato presidencial se opona y, ms importante an, queran asegurarse de que el joven senador por Nueva York no reactivara la Orden Ejecutiva 11110 dictada por su malogrado hermano, John F. Kennedy, la cual atentaba contra el monopolio para la emisin de dlares, que an hoy detentan los bancos privados que controlan la Reserva Federal, al transferir parte de su poder al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. De hecho, tres aos despus del asesinato de Robert Kennedy, el presidente Richard Nixon orden la inconvertibilidad del dlar y el fin del patrn oro, con el propsito de imponer el dominio de la divisa estadounidense en todo el mundo, un hecho que marc el inicio del caos financiero global que permanece hasta nuestros das.

Este modelo se est desgastando muy rpidamente. Pekn est desarrollando un sistema de medida de las cotizaciones del oro en yuanes, y est preparando la introduccin del patrn oro, lo cual equivaldra a asesinar al dlar [15]. Pero no slo eso. El gobierno chino ha promovido pactos y acuerdos que han cristalizado en magnos proyectos y nuevas instituciones para el desarrollo, como la moderna Ruta de la Seda (Un cinturn una ruta), el Banco Asitico de Inversiones e Infraestructura y el Banco de Desarrollo de los BRICS. Junto con otros importantes pases de Eurasia como Rusia, Irn y la India, ha sellado alianzas militares para la seguridad mutua, como son la Organizacin de Cooperacin de Shanghi (OCS) y la Organizacin del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Las tensiones producto de este magno reacomodo son crecientes en Eurasia y frica y poco a poco se extienden tambin a Amrica Latina, dos regiones a las que el sector ms duro dentro de los crculos de poder en Estados Unidos ha decidido exportar estrategias de destruccin de estados y absorcin de territorios, en modalidades que le han resultado muy exitosas y convenientes en pases como Mxico, Libia o Irak [16].

Por su localizacin geoestratgica, sus cuantiosos y variados recursos naturales y su renovado e imponente podero militar para la guerra convencional, Rusia ha hecho renacer los temores y la rivalidad de Occidente. Los conflictos en Ucrania y Siria forman parte de una estrategia mucho ms vasta diseada por el Pentgono, que tiene por objeto rodear a Rusia y a China, aislar a India y neutralizar a Alemania a partir de franjas de desestabilizacin en tres arcos: a) el que se extiende del Mar Bltico hasta el Mar Negro, con vrtices visibles en Ucrania y Macedonia-Grecia, b) el ms grande y turbulento, que va de Pakistn a Libia y en el que estn presentes varios vrtices de distintas dimensiones: en Siria-Irak, en Afganistn-Pakistn y en el propio pas norafricano, y 3) el arco de contencin de China en el Pacfico Asitico, que se extiende desde Corea del Sur hasta Vietnam-Tailandia-Burma, con focos de turbulencia muy importantes en las islas del Mar de China [17].

Mxico: hacia el fin de rgimen  

El rgimen poltico surgido en 1982, a partir del quiebre en la forma de insercin geopoltica de Mxico en Amrica y en el mundo, est completamente agotado y no da para ms. Su decadencia, decrepitud y degradacin han llegado a un lmite que, sobre las mismas bases y condiciones, resulta infranqueable.

La caracterstica ms visible del rgimen que se desmorona radica en su capacidad para imponer todas y cada una de las polticas neoliberales dictadas desde Washington, sin enfrentar todava una amenaza que desde el campo del movimiento de masas tenga la fuerza necesaria para detenerlas. Entre 1982 y 2015 el sistema pudo contener exitosamente la resistencia popular, cuya columna vertebral fue la corriente cardenista escindida del bloque histrico postrevolucionario, la cual puso en jaque la continuidad del proceso contra-reformista en al menos tres momentos destacables: 1988, 2006 y 2012. Este rgimen ha sido capaz de mantener el control, a pesar de contar con niveles exiguos de consenso y de tener que recurrir a dosis cada vez ms grandes de coercin. Sin embargo, su descomposicin ha llegado a un punto en el que los intentos de legitimacin por la va electoral, parlamentaria o presidencialista apuntan a ser cada vez ms infructuosos.

Durante las ltimas tres dcadas, la singular estrategia empleada en Mxico por la lite del poder estadounidense abarca todas las etapas de una ocupacin exitosa [18]. Su objetivo fue modificar el papel que Mxico jugaba en el rea de seguridad de Estados Unidos, para lograr de esta manera el control estratgico de su territorio y de sus recursos. Sobre este asunto, Zbigniew Brzezinski asesor de seguridad nacional del presidente Carter (1977-1980) y cerebro geopoltico de Obama en la actualidad sola decir en los aos setentas del siglo pasado: No permitiremos un Japn al sur de nuestra frontera.

Con la dcil anuencia del vilipendiado Enrique Pea Nieto, el imperio estadounidense como punta de lanza de los intereses del capital financiero especulativo ha concluido en lo fundamental la fase de desmantelamiento de la planta productiva local, as como la ocupacin-apropiacin del territorio y los recursos contenidos en l, por la va del sometimiento econmico-financiero, poltico-social, comunicacional-cultural y policaco-militar de Mxico. En el transcurso de este proceso, las muy escasas fuentes de legitimidad que mantuvieron vigente el rgimen poltico asociado a la imposicin del neoliberalismo en Mxico, se han desgastado aceleradamente: los ejes del pacto constitucional que an se mantenan vivos al menos en la letra de la Carta Magna, fueron demolidos en los tres primeros aos del gobierno actual, con lo cual todo resquicio de esperanza ciudadana en la conduccin del PRI y sus partidos satlite fue abolido casi en forma definitiva. Este es un asunto por dems delicado si tomamos en cuenta que las contra reformas al campo impuestas durante el salinato en la dcada de 1990 dieron lugar al levantamiento zapatista en Chiapas.

Como hemos expuesto en otro momento [19], Mxico representa la fuente por excelencia de abastecimiento de suelo, recursos y energa social de Estados Unidos. Juega el papel de hinterland para su desdoblamiento poltico-militar, por ser el espacio natural para su expansin como sper potencia mundial, por lo que desde los primeros aos de la dcada de 1980 comenz a ser moldeado y finalmente engullido por el vecino del Norte, como una suerte de neo-protectorado. Sin embargo, el sistema de dominacin parece aproximarse inevitablemente a una implosin, aunque es imposible anticipar qu tipo de rgimen es el que surgir de sus cenizas.

Escenarios probables  

El trnsito de un esquema hegemnico unipolar a otro multipolar con la presencia dominante de Estados Unidos, Rusia y China es la macro tendencia que est determinando la dinmica global. Son tres las posibles trayectorias que podra recorrer. Una, en la que se imponen las posiciones negociadoras y el conflicto entre potencias se atempera, as sea de manera relativa, logrndose un nuevo reparto del mundo sin choques de gran calado. Otra, en la que impera una situacin de igualdad de fuerzas entre guerreristas y negociadores en Washington, Wall Street, la City y Bruselas, y se mantiene la estrategia de cerco a Rusia y a China, con grandes turbulencias en un nmero creciente de vrtices de conflicto. Y, una tercera, ominosa, en la que se escalan los conflictos hasta un punto potencialmente catastrfico.

Cualquiera de los escenarios sera afectado por las crisis convergentes que se vislumbran y por la prdida de viabilidad del sistema capitalista como modo de produccin dominante. Son de esperarse impactos sociales muy profundos debidos a las alteraciones climticas, la inestabilidad creciente en el mercado petrolero y la amenaza de un colapso financiero de gran magnitud. Tales tendencias indeseables se retroalimentarn con otras, como el estancamiento econmico de largo plazo, el endeudamiento gubernamental y corporativo, el alto nivel de capacidad ociosa en la industria, as como las guerras cada vez ms frecuentes, todo lo cual conspirar en contra de los intereses de los trabajadores y los pueblos del mundo.

En esta tesitura, si el movimiento popular pretende incidir con sus acciones en el curso de esas amenazantes tendencias que, a no dudarlo, irrumpirn en Mxico (como lo harn en muchos pases del globo), se ver obligado a construir una estrategia que contemple la dimensin anticapitalista, la contra hegemnica y la civilizatoria. Pero tendr que apresurarse porque, en los hechos, el pas se encuentra ya en una transicin hacia una modalidad distinta de rgimen, que ser producto del desenlace de la tensin entre las necesidades de seguridad nacional de Estados Unidos en su fase de decadencia como potencia dominante, por un lado, y la resistencia popular frente al despojo, la explotacin y la rapia, por otro.

Este enfrentamiento tendr lugar en un escenario cada vez ms conflictivo y plagado de peligros. En un plazo bastante corto, es probable que el deterioro de la situacin financiera y econmica a escala global tenga un impacto directo negativo sobre Mxico, dado que la volatilidad del tipo de cambio puede convertirse en recurrente debido a los efectos producidos por las profundas transformaciones del sistema financiero internacional que debilitan al dlar. Al menos durante 2016 y 2017, prevalecern los bajos precios del petrleo, lo que ya produjo una disminucin del presupuesto pblico, superior a los 130 mil millones de pesos adicionales durante este ao, limitando an ms la ya difcil situacin para la educacin, la salud, el campo y otros mbitos sociales.

De consolidarse la desaceleracin econmica mundial, el impacto productivo en nuestro pas puede llegar a ser considerable en la manufactura y especialmente en la industria automotriz, que es el eje del enclave exportador mexicano, con efectos tambin significativos en el empleo y la entrada de divisas, ya que esa cadena de valor ocupa a ms de 700 mil trabajadores y genera 120 mil millones de dlares anuales por exportaciones. Aquellas actividades que con grandes limitaciones estn manteniendo a flote la economa nacional, es decir, la exportacin de petrleo y de hortalizas, el turismo, las remesas de los mexicanos en Estados Unidos y el ensamble de vehculos automotrices, sufrirn las restricciones econmicas y financieras, con lo cual, adems de agudizarse las tensiones sociales y laborales, se escalarn los conflictos y las pugnas inter-burocrticas y al interior del bloque dominante, retroalimentando la espiral de violencia que azota al pas.

Como en otros pases de Amrica Latina, en Mxico se endurecer la ya de por s descarnada ofensiva neoconservadora en contra de las clases populares. Esta modalidad retrgrada de gestin gubernamental exacerbar la crisis social y poltica que resultar del despojo y el saqueo de recursos y territorios, y se sincronizar con la crisis climtica, la econmico-financiera, la energtica y la de violencia e inseguridad, en una explosiva mezcla que podra traducirse en un ascenso de masas capaz de rebasar los liderazgos actuales, el cual se manifestara a travs de mltiples tipos de organizacin y de resistencia, incluso en la forma de autodefensas armadas.

De este modo, las tendencias que se perfilan en el corto y el mediano plazo son los siguientes:

a) Ninguna figura en el escenario poltico tiene el peso suficiente para garantizar de antemano la continuidad del rgimen. Debido a esta carencia y a la crisis multidimensional que golpea con fuerza en Mxico, se crean las condiciones para la emergencia de una candidatura al margen del sistema de control ya sea representada por Andrs Manuel Lpez Obrador o por algn personaje surgido de la ciudadana, que impide que el rgimen imponga a su candidato en la presidencia, como s lo hizo en 1988, 2006 y 2012. Todas las opciones oficiales para romper el frente opositor: candidatura "independiente", alianza PRI-Verde-PRD, o alianza PRD-PAN, son insuficientes para detener la potente candidatura rupturista, por lo que se abre la posibilidad de inaugurar un nuevo rgimen con caractersticas contra hegemnicas.

b) El ascenso de masas producto de las crisis convergentes, obliga al rgimen post-prista, sostenido por Washington, a practicar la imposicin de un gobierno de facto antes, durante o despus de la eleccin de 2018, encubierto o no por rasgos seudo democrticos. Se inaugura un nuevo tipo de rgimen autoritario, plenamente funcional a los intereses estratgicos de Estados Unidos en una etapa de gran volatilidad e incertidumbre que es producto del reacomodo inter-hegemnico global de dimensiones histricas.

c) Con muchos esfuerzos de por medio, el rgimen actual logra imponer a su candidato a la presidencia, el cual establece por la fuerza el orden post electoral y prepara las condiciones para inaugurar como en el escenario previo un nuevo rgimen autoritario.

Indicios para una estrategia poltica  

Pensar en la humanidad como una especie que convive con otras especies, en un planeta finito y con recursos ahora muy escasos y lastimados, parece ser un punto de partida obligado. Tenemos que poner el acento en el hecho de que, de seguir por la misma ruta, nuestra civilizacin no tiene ningn futuro. Debemos pensar en un tipo de economa organizada para satisfacer las necesidades de las personas, pero tambin debemos entender que las personas valen por lo que son y no por lo que tienen. Una economa cuyo eje de funcionamiento est anclado en el valor de uso, es decir, en el contenido material concreto de la riqueza, y no en la magnitud de su valor de cambio. Una economa donde la riqueza de la sociedad deje de presentarse como un enorme cmulo de mercancas, y la acumulacin de capital como motivo nico y final. Porque esta crisis terminal de la forma actual de nuestra civilizacin slo puede ser superada con imaginacin, volviendo los ojos a lo pequeo, a lo til, a lo cotidiano, a los valores ticos y sociales, no a los monetarios.

Sabemos que la irracionalidad del sistema que nos subyuga es la razn principal por la cual estamos donde estamos, y tambin sabemos que dicho sistema es irreformable. Por eso somos anticapitalistas. Sin embargo, estamos ciertos que el sistema no se derrumbar por s solo y que tampoco lo har de un da para el otro. Y, si acaso as llegase a suceder qu sistema lo reemplazara? Tal vez alguno an peor? Es posible. De ah que resulte inaplazable la construccin del siguiente sistema desde hoy; as sea de manera inconexa y descoordinada en un principio, extender y consolidar este proceso que ya est floreciendo en una multitud de lugares alrededor del mundo. No se parte de cero. Por todas partes comienzan a desplegarse resistencias y movimientos que ya perfilan la edificacin de un nuevo proyecto y prefiguran los rasgos ms generales de la sociedad por-venir.

Resistir no es suficiente, es indispensable neutralizar primero y desmantelar despus el vrtice del poder global, por ser ste la fuente principal de inestabilidad y violencia a escala planetaria. Hablar del capital financiero es hablar de quienes mueven los hilos de la economa, la poltica y la diplomacia globales. Son ellos los principales promotores de las guerras, los responsables del empobrecimiento de miles de millones de seres humanos, y los causantes de la devastacin del mundo. Son ellos los verdaderos jefes del crimen organizado y el narcotrfico, los paladines de la evasin de impuestos y de los negocios turbios. Son quienes dominan la OCDE, el FMI, el BM, la OMC, el BEI, el BID y dems instituciones financieras y comerciales multilaterales, concebidas para someter naciones enteras. Son esos pocos billonarios quienes ejercen el control absoluto sobre la Reserva Federal, los bancos centrales de la mayora de las naciones, la totalidad de los bancos comerciales, los bancos de negocios, los fondos de inversin, as como las ms grandes y poderosas corporaciones multinacionales. Son quienes imponen acuerdos de inversin y de intercambio, que son sumamente lesivos y ultrajantes para los pueblos. La desarticulacin de esta pequea pero muy poderosa congregacin criminal es, ante todo, un asunto de sobrevivencia colectiva.

Transformar al Estado desde sus bases, de tal modo que la sociedad organizada lo llene de contenido social y democrtico, y edifique, desde la legitimidad, una nueva legalidad, es un objetivo estratgico. Cuando las instituciones parecen estar al servicio del crimen organizado se trastoca el ejercicio del poder poltico, dado que los tres rdenes de gobierno son profundamente influenciados por intereses espurios, ajenos al inters colectivo. Es entonces que las comunidades se organizan para defender las leyes, y para alcanzar su re-nacimiento tico y el rescate de su sistema de valores a partir de otras formas de cohesin social que perfilan la implantacin de un nuevo sistema de justicia, y que generan las condiciones para producir y trabajar en paz en beneficio de sus propios integrantes [20].

Para recuperar el Estado, es ineludible hacer una valoracin seria y profunda sobre la pertinencia de la participacin en elecciones bajo las reglas excluyentes actuales. El descrdito en el que ha cado el sistema de partidos se debe, sobre todo, a que la derecha no tiene nada que ofrecer sino violencia, corrupcin y sometimiento a los grandes poderes, y la izquierda es presa de sus incongruencias y de una trampa electoral en la que no tiene posibilidades reales de ganar sin autodestruirse como alternativa. A ello se suma que los proyectos que enarbolan son rabiosamente neoconservadores los de unos, y tan desarrollistas y productivistas los de los otros, que no tienen futuro alguno en un planeta al borde de la catstrofe climtica.

Es en este sentido que parece indispensable recuperar la comunidad local sin perder la comunidad global. Enfocar las mayores energas en el re-diseo y el desarrollo de los espacios geogrficos en los que la gente gestiona su vida diaria, para transformarlos en paisajes armnicos e integrados. Imaginar formas de volver a la naturaleza, aun en la ms agreste de las metrpolis. Explorar ese punto intermedio entre lo natural inhspito y el espacio netamente artificial que reniega del mundo orgnico (Yi-Fu-Tuan).

En el campo, recuperar el control de los territorios que se encuentran en manos de los grandes acaparadores de la minera, los recursos hdricos y la industria petrolera y elctrica, de los laboratorios, las farmacuticas y las multinacionales de la industria de los alimentos, de las empresas inmobiliarias y tursticas, y de todas aquellas que han expropiado los bienes comunes a sus legtimos posesionarios. Ello es ineludible en la medida que las comunidades locales se vern orilladas cada vez en forma ms violenta a encontrar el sustento, ah en los propios paisajes en los que habitan.

En las ciudades, explorar y ensayar formas individuales, familiares y colectivas de gestin de la produccin de bienes y servicios, que busquen articularse en redes mercantiles alternas a las capitalistas. Concurrentemente, como parte del proceso de recuperar la comunidad local sin perder la comunidad global, la desconcentracin y la re-distribucin de la riqueza implica sustituir paulatinamente las mega-infraestructuras industriales, comerciales, urbanas y habitacionales, por espacios a escala humana concebidos y erigidos por las propias comunidades que los pueblan. Si bien el fenmeno del vaciamiento urbano y rural es algo cada vez ms frecuente el caso de Detroit y de algunos pueblos agrcolas del estado de Washington es paradigmtico, no se trata de abandonar esos emplazamientos y, menos an, de desaparecer los equipamientos que contienen. El propsito debe ser re-utilizarlos, transformndolos en espacios convivenciales acondicionados para el trabajo, el ocio y el disfrute colectivos, mbitos en los que las personas y los grupos sociales desplieguen la mayor parte de sus actividades cotidianas echando mano de recursos y energas locales.

Una transformacin radical de los paisajes como la propuesta, implica actuar sobre las fuerzas que se yuxtaponen en su interior, en tres mbitos: a) El productivo, que es la clave para el autoabastecimiento por la integracin de cadenas de produccin-distribucin-consumo, y que se fundamenta en el inventario de potenciales de trabajo, en la tecnologa y las finanzas, as como en los sistemas de produccin primaria y secundaria, el intercambio de valores de uso y los servicios de apoyo. b) El medio ambiental, que involucra tanto lo natural como lo artificial de la geografa del lugar, es decir, la arquitectura y los espacios naturales y comunitarios, la cohesin territorial con base en las infraestructuras y las vialidades, los flujos y la movilidad de cosas y personas. c) El simblico, que abarca los aspectos socio-culturales de las comunidades, las actividades y costumbres que despliegan, las instituciones, el conocimiento, el arte y las redes que crean.

Son las comunidades urbanas y rurales la base del sistema emergente y de la nueva civilizacin que comienza a prefigurarse. Son espacios en los que domina la cooperacin y la solidaridad por encima del individualismo y la competencia. Constituyen la clave para desintegrar el antiguo estatus quo des-organizador de la vida, erradicar los mecanismos de reproduccin social que nos agobian y nos limitan, y demoler el modo de producir que nos oprime. Su propagacin es esencial para fortalecer ese embrin que ya comienza a definirse a partir de manifestaciones muy diversas, las cuales comparten un objetivo comn: detener el avance de las fuerzas destructivas del capitalismo. Estamos, pues, al borde de un cambio histrico caracterizado por el fin de la globalizacin perversa y por el re-nacimiento de una forma de convivencia que hace posible el sustento, sin que al hacerlo se alteren los equilibrios inherentes a los paisajes en los que los seres humanos cohabitan con las dems especies e intercambian energas con la naturaleza. Tal es el secreto de la verdadera sustentabilidad: importar de otras cuencas slo lo indispensable y complementarse con recursos externos slo cuando resulta imperativo hacerlo.

Es as que las comunidades locales representan el terreno ms conveniente para la resistencia y la construccin del poder contra hegemnico, y para enfrentar al capital a partir de transformaciones profundas en todos los rdenes de la vida. Constituyen el espacio propicio para comenzar a salirse del mercado capitalista y de sus redes de control, lo cual es perfectamente factible hacerlo en los aspectos ms bsicos de la existencia cotidiana como son la alimentacin, la salud, la educacin, la informacin, el dinero y las finanzas, la manufactura ligera, el arte y la cultura, la energa y el transporte. La clave est en la construccin de redes de auto-abastecimiento.

En una economa de base local, es decir, en la cual la planeacin, la produccin, la distribucin y el consumo se organizan y se resuelven localmente, el dispendio de fuerza de trabajo, materias primas, componentes, maquinaria y equipo se reduce en forma prodigiosa. Primero, porque se produce slo lo socialmente necesario y no lo dictado por la necesidad de maximizar ganancias. Segundo, porque se cancela el derroche de recursos ocasionado por el almacenamiento, el transporte y la distribucin de la mayor parte de los bienes y los servicios que actualmente se observa. Tercero, porque no se queman energas fsiles como el petrleo que son crticas en la fabricacin de miles de productos indispensables para la sociedad moderna. Cuarto, debido a que disminuyen de manera sensible los volmenes de productos y personas que se trasladan por tierra, mar y aire, limitndose con ello el dao al medio ambiente y el gasto absurdo de energa. Quinto, porque al modificar de raz la forma de financiar-producir-transformar-comercializar-distribuir-consumir los alimentos bsicos, se combate una de las principales causas del calentamiento global, debido a que puede bajar hasta en un cincuenta por ciento la generacin de gases de efecto invernadero (GEI) en el mundo. Y, sexto, porque se abaten considerablemente los monumentales gastos en los que por concepto de salud se incurre en la actualidad, y que son debidos en gran medida a la contaminacin ambiental y a las innumerables enfermedades y padecimientos ocasionados por la industria de los alimentos procesados.

Fuera de la lgica del mercado capitalista estaran el capital, la mano de obra y la tierra. Tambin lo estaran la informacin y las ideas que, sin embargo, a travs de la Internet, sera una de las actividades ms dinmicas y prolficas. De este modo, la verdadera economa del conocimiento se trasladara de los espacios dominados por las corporaciones multinacionales, a las universidades, escuelas y talleres de oficios locales, en los que se experimentara una autntica explosin de innovacin debido a que el conocimiento de vanguardia podra ser aplicado sin restricciones a la solucin de las necesidades concretas de las comunidades.

Estamos hablando de comunidades autnomas que imaginan sus futuros alternativos y disean colectivamente las estrategias para llegar a ellos. En tal esquema, no existe un plan preconcebido al que hay que ajustarse o someterse, lo cual en ningn sentido supone la inexistencia de la planeacin incluyente y democrtica en escalas ms amplias, como la regional y la global. De los ahorros generados localmente, las comunidades aportan partes alcuotas de recursos para hacer frente a la construccin de equipamientos sociales, productivos o ambientales que trascienden su mbito territorial, tales como hospitales y clnicas, instituciones de educacin y centros de investigacin, infraestructuras de transporte y comunicacin, grandes obras hidrulicas y de generacin de energa, reservas de valor histrico y arqueolgico, as como parques ecolgicos y reas naturales protegidas. Es esta una posible ruta para los miles de millones de excluidos que en la actualidad y a no son siquiera sujetos de explotacin o consumidores potenciales.

El financiamiento del gasto del gobierno y de la realizacin de las obras y los proyectos definidos por la comunidad, puede ser gestionado desde concejos populares, locales y municipales, a partir de una modalidad de hacienda pblica que se nutre del ahorro local. Por su parte, las cajas de ahorro popular se constituyen en los instrumentos idneos para el desarrollo de monedas y de sistemas de crdito comunitarios.

Conjeturas para Mxico  

El territorio de Mxico es estratgico para los Estados Unidos, por lo que liberarse de su influjo no representa, en ningn sentido, una tarea sencilla. Resulta entonces fundamental para el movimiento popular mexicano mirar hacia Amrica Latina y hacia naciones y movimientos amigos. Buscar una alianza poltica, econmica, tecnolgica y cultural con los pueblos y los gobiernos democrticos latinoamericanos, pero tambin aproximarse a los llamados BRICS y, en particular, valorar como algo decisivo la bsqueda de vnculos mucho ms estrechos con la comunidad hispana y con el poderoso movimiento anti-sistmico que est emergiendo en el pas del Norte.

Todo parece indicar que est dando inicio un largo periodo de crisis, carencias y conflictos que ser potencialmente muy negativo para los intereses de los asalariados, las comunidades y los pueblos. Es extremadamente difcil que, bajo estas condiciones, se logre una transformacin del pas por la va electoral. No obstante, mientras el poder no las cancele como fuente de legitimidad, las elecciones seguirn siendo un recurso muy valioso a nivel municipal e incluso en el mbito estatal en algunos casos, ya que representan una oportunidad para organizar a los trabajadores en sus propios territorios.

Por ello es impostergable el debate sobre lo que ya se perfila como el trnsito de un ciclo de lucha centrado en la conquista del vrtice de la pirmide del poder por la va exclusivamente electoral, a otra etapa que pone el acento en la construccin de poder social, y que percibe a las elecciones como un instrumento subordinado a aquel objetivo estratgico. El poder como el futuro no se conquista, se construye.

Internamente, es imprescindible abrir espacio a muchos sectores que entre la apata y la desilusin se han desentendido de la poltica electoral: los jvenes que demandan educacin, trabajo y oportunidades de desarrollo, un medio ambiente limpio, ciudades vivibles, seguridad y paz, libertades bsicas, transparencia, rendicin de cuentas y medios de comunicacin democrticos; los pueblos indgenas cuyos derechos son pisoteados por caciques y sus recursos enajenados por grandes empresas transnacionales; las comunidades y las organizaciones productivas y sociales que resisten, mediante formas econmicas alternativas, la apropiacin violenta de su patrimonio y sus territorios por parte de un capitalismo salvaje e implacable; las vctimas de la ocupacin y la represin y los defensores de derechos humanos, que buscan paz y justicia en una situacin de violencia, promovida y ejecutada por el Estado de manera selectiva hacia los sectores movilizados. Urge comprender a cabalidad esta nueva etapa histrica caracterizada por la irrupcin y la confluencia de innumerables movimientos libertarios, dentro y fuera de nuestras fronteras nacionales, que buscan denodadamente nuevas formas de relacin recproca y de interaccin con la naturaleza que den viabilidad a la especie humana sin acabar con la vida en el planeta.

En la escala local es mucho lo que se puede hacer. Mediante la produccin casera de hortalizas, plantas medicinales, olor y ornato, y con la crianza de animales en traspatio como pollos, puercos, cabras y borregos, las familias y las comunidades comenzaran a apartarse de los productos caros y malos que se venden en las grandes cadenas comerciales, adems de que estaran en condiciones de ahorrar una proporcin significativa de su ingreso monetario y de mejorar su salud mediante el consumo de alimentos sanos. Ya consolidado un nuevo sistema de produccin-consumo, sera posible tejer una red comercial no capitalista a travs del intercambio de excedentes de alimentos, e incluso de productos agroindustriales sustentables fabricados localmente. Este tipo de produccin estara soportada por dispositivos y redes comunitarias para la captacin, recoleccin y distribucin de agua pluvial, adems de tecnologas agroecolgicas para suprimir por completo el uso de agroqumicos y fertilizantes.

Las redes de educacin y de salud iran de la mano de la red alimentaria, en virtud de que la enseanza estara dirigida hacia las necesidades locales de autoabastecimiento y de reproduccin social. Las casas de oficios para jvenes, los centros de salud autctonos, con curanderos y comadronas que echan mano del conocimiento milenario sobre la medicina natural y alternativa, los centros comunitarios de maquinaria y servicios de apoyo para la construccin de infraestructuras sociales y para la produccin (por ejemplo, hornos de pan y fbricas de tortillas para el uso colectivo), son elementos que abonaran a mejorar la produccin local de alimentos, aportaran al cuidado de la salud, pero enfatizando en el aspecto preventivo de la medicina y no en el curativo, y constituiran instancias para reorientar la educacin en beneficio de la gente.

La red del dinero podra ser sustituida mediante cajas de ahorro popular bien administradas y vigiladas por la comunidad, as como a travs del impulso al trueque y a los bancos del tiempo. Para desarrollar redes de informacin y comunicacin alternativas, sera posible echar mano de las radios comunitarias y de los sistemas de telefona celular ya desarrollados por comunidades indgenas de Oaxaca. El arte y la cultura se socializaran de manera casi natural bajo un modelo de autoabastecimiento, dado que se estimulara de manera amplia la identidad de las comunidades. Por su parte, la innovacin y la adaptacin de tecnologas existentes a las necesidades locales representaran una explosin de conocimiento de grandes proporciones.

Es claro que una estrategia de auto-abastecimiento como la que aqu sintetizamos, slo sera posible mediante procesos horizontales de auto-organizacin de masas, que estn dirigidos a fortalecer las capacidades autonmicas de los municipios y las comunidades. Es innegable que en aquellos lugares en los que la violencia sea la norma, ser inevitable y comprensible que el pueblo se auto defienda.

Con estas ideas pretendemos contribuir al debate de una estrategia, cuyo propsito es encontrar los mejores caminos para que el futuro de los trabajadores y las comunidades sea luminoso.


Notas

[1] Silvia Ribeiro; Cambio climtico: armando la trampa, peridico La Jornada, mayo 30 de 2015, http://www.jornada.unam.mx/2015/05/30/opinion/025a1eco

[2] Brian Kahn; Scientists predict huge sea level rise even if we limit climate change, publicado por The Guardian, julio 10 de 2015, http://www.theguardian.com/environment/2015/jul/10/scientists-predict-huge-sea-level-rise-even-if-we-limit-climate-change

[3] Paul Krugman; Nos jugamos el futuro del planeta, publicado por Cubadebate, febrero 11 de 2016, http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/02/11/nos-jugamos-el-futuro-del-planeta/#.VryrSvl97IU

[4] Phil Plait; Inundated by Global Warming, publicado por Bad Astronomy, agosto 31 de 2015, http://www.slate.com/blogs/bad_astronomy/2015/08/31/global_warming_sea_levels_are_rising_rapidly.html

 

[5] Nafeez Ahmed; Former BP geologist: peak oil is here and it will 'break economies', publicado por The Guardian, diciembre 23 de 2013, http://www.theguardian.com/environment/earth-insight/2013/dec/23/british-petroleum-geologist-peak-oil-break-economy-recession

[6] Nafeez Ahmed; Ob. cit.

[7] Wim Dierckxsens; La Gran Transicin hacia una nueva civilizacin, pg. 1, http://mariwim.info/?p=29

[8] Wim Dierckxsens; Op. cit., pgs. 2-9.

[9] Alejandro Nadal; Estancamiento secular, peridico La Jornada, octubre 28 de 2015.

[10] Russia Today cita declaraciones del especialista Stephen Lendman, Experto: "La bomba financiera de 1,5 cuatrillones de dlares derivar en nuevo colapso econmico", julio 27 de 2015, https://actualidad.rt.com/economia/181222-bomba-financiera-derivados-explotar

[11] El estudio The network of global corporate control fue publicado en 2011 por Stefania Vitali, James B. Glattfelder y Stefano Battiston,

http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0025995

[12] Oxfam International, https://www.oxfam.org/es/sala-de-prensa/notas-de-prensa/2016-01-18/62-personas-poseen-la-misma-riqueza-que-la-mitad-de-la

[13] Russia Today; El cambio climtico es responsabilidad de solo 90 compaas, noviembre 13 de 2013, https://actualidad.rt.com/actualidad/view/111977-cambio-climatico-responsabilidad-companias

[14] De acuerdo con Alberto Rabilotta, si llegaran a concretarse en las prximas semanas los amagos de Arabia Saudita, los Emiratos rabes, Turqua, Gran Bretaa y Estados Unidos de invadir Siria por la va terrestre, el planeta entero sera puesto al borde de una gran conflagracin blica de consecuencias imprevisibles. Ver Las monarquas del golfo Prsico pueden llevar al mundo a una guerra mundial, entrevista en Russia Today, febrero 8 de 2016, https://actualidad.rt.com/actualidad/199033-monarquias-golfo-guerra-mundial-siria

[15] Mark O'Byrne, director de investigacin de la compaa GoldCore Ltd., uno de los corredores de bolsa ms grandes del mundo en el comercio del oro, en declaraciones a Russia Today, enero 5 de 2016, https://actualidad.rt.com/economia/196023-china-rusia-golpear-oro-dolar

[16] Alberto Carral; Mxico y los vrtices de la inestabilidad mundial, ALAI, julio 7 de 2015, http://www.alainet.org/es/articulo/171070

[17] Alberto Carral; Op. cit.

[18] Alberto Carral; Idem.

[19] Alberto Carral; Idem.

[20] Alberto Carral; Neo-protectorado y auto-defensas en Mxico, ALAI, Amrica Latina en Movimiento, enero 22 de 2014, http://www.alainet.org/es/active/70697


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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