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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2005

Huelga de hambre en Guantnamo, los detenidos prefieren morir a soportar las brbaras condiciones

Nicole Colson
Socialistworker

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


Los presos del Gulag estadounidense de la Baha de Guantnamo, Cuba, han llegado a tal grado de desesperacin que muchos prefieren enfrentarse a la muerte.

Desde el 8 de agosto, al menos 210 de los ms de 500 detenidos que haba en Guantnamo en aquellos momentos, han estado en huelga de hambre para protestar por su detencin indefinida, la falta de derechos legales y las brutales condiciones en las que se les mantiene presos.

El Pentgono, en una tentativa de minimizar la gravedad de la situacin, ha afirmado que el nmero de participantes en la huelga es de 105, pero oficiales del ejrcito han reconocido que al menos 20 detenidos, cuya salud estaba seriamente amenazada, han sido trasladados al hospital del campo, esposados y atados de pies, mientras se les obliga a alimentarse a travs de sondas nasales.

No obstante, el Mayor Jeffrey Weir, portavoz del ejrcito, se niega a llamarlo alimentacin a la fuerza. El Pentgono prefiere el trmino alimentacin asistida, dijo al New York Times, no les vamos a permitir que se priven de comida hasta ocasionarse daos, afirm Weir.

Pero el verdadero dao para los detenidos se lo producen las condiciones inhumanas del gulag donde se mantiene a los prisioneros de la guerra contra el terrorismo estadounidense.

Segn el Center for Constitutional Rights (CCR, Centro de Derechos Constitucionales), que representa a muchos de los detenidos, la preocupacin del Pentgono por los presos no llega a ser lo suficiente como para desvelar la identidad de los prisioneros que estn en huelga de hambre, o la identidad de quienes estn hospitalizados y a quienes se alimenta a la fuerza.

Thomas Wilner, un abogado que representa a 11 kuwaites detenidos en el campo, afirma que los abogados del Gobierno le haban comunicado en principio que no crean que ninguno de sus clientes estuviera implicado en la huelga. Ms tarde, el Gobierno le notific que tres de sus clientes participaban en ella. Pero cuando Wilner fue al campo en persona, descubri que 10 de sus clientes estaban en huelga. Uno de ellos, Abdullah al-Kandari, no haba comido en 15 das y estaba plido, con los ojos turbios, desorientado, apenas se le oa y haba perdido mucho peso, declar Wilner al New York Times.

A las desesperadas familias de los detenidos no se les comunica si sus seres queridos estn en huelga. Resulta asombroso que hombres que se encuentran bajo la custodia del ejrcito de EE.UU. estn decididos a seguir la huelga hasta que se les conceda un juicio imparcial o llegar hasta la muerte, declar el abogado del CCR, Gitanjali Gutirrez, pero el ms aspecto ms espantoso de la huelga de hambre es la negativa del Departamento de Defensa a compartir cualquier informacin con las familias sobre lo que les est pasando a sus hijos, esposos y padres. Es un grado de inhumanidad sorprendente.

Grupos de prisioneros de Guantnamo, sometidos a vigilancia constante en las ms duras condiciones, han ido a la huelga de hambre en repetidas ocasiones desde principios de 2002, cuando algunos presos se negaron a comer, segn se inform entonces, despus de que un vigilante estadounidense diera patadas a un Corn,. En agosto de 2003 se produjo un intento de suicidio masivo, con 23 prisioneros que intentaron colgarse en sus celdas, usando ropas y otros artculos durante un perodo de ocho das.

La huelga actual es la continuacin de la que organizaron docenas de presos los pasados junio y julio en la que, segn los abogados, los presos convocaron una huelga pacfica, no violenta para presionar a favor de sus demandas de respeto a su religin, y exigir juicios imparciales, con verdadera representacin legal, comida humana y agua limpia, El derecho a tener contactos con los seres queridos y el derecho a ver la luz solar y a no ser obligados a estar durante meses sin ver la luz del da.

Mientras el Pentgono declaraba que slo 52 presos participaban en la huelga, de acuerdo con el CCR, al menos 200 prisioneros estaban sin comer. En un momento determinado de julio, la huelga se haba extendido tanto que los mdicos no podan atender a todas las necesidades y decidieron dejar de hacer visitas mdicas. Algunos presos estuvieron 26 das sin comer y varios tuvieron que ser hospitalizados.

Y cul fue la respuesta de los militares estadounidenses? El prisionero Shaker Aamer- un residente britnico que no haba visto a su mujer y a sus cuatro pequeos hijos desde haca ms de tres aos- afirma que el personal militar le dijo: Crees que el mundo se enterar de tu huelga de hambre? Nunca dejaremos que se sepa... no nos preocupa en absoluto si alguno de vosotros muere.

Precisamente, al mismo tiempo que tena lugar la huelga de hambre, el Pentgono pagaba con los impuestos de los contribuyentes viajes de estudio al campo de prisioneros para docenas de polticos estadounidenses. Un grupo mixto de los dos partidos, republicano y demcrata, de todo el pas- incluido el jefe de polica de Miami- ha ido en los viajes inspeccin de un da organizados por el Pentgono y ha vuelto a casa con souvenirs, informaba el Miami Herald el mes pasado.

Durante la visita, los polticos slo tuvieron acceso al menos cruel de los cinco campos de la prisin, y se les prohibi hablar directamente con cualquier detenido.

De vuelta a casa, cantaron las excelencias de Guantnamo. El senador demcrata por Massachussets, Ted Kennedy, alab la cortesa y profesionalidad de los militares. Pat Roberts, senador republicano por Kansas, tras su viaje de julio, declar a la MSNBC, all hay algunas gentes repugnantes, por decir lo mnimo...la gente que no es dcil, que no se comparta bien, que no responde a los interrogatorios y que causa problemas...no recibe helado.

En efecto, los activistas por los derechos humanos que han visitado a los presos en el campo dicen que la gran mayora se encuentra en terribles condiciones- alojados en pequeas celdas, con grilletes, durante das, se les niega el contacto con la familia y los abogados; y se les somete a interrogatorios brutales, con muchos casos documentados de abusos fsicos y psicolgicos.

Los militares eventualmente pusieron fin a la huelga de hambre de junio-julio mediante la promesa de permitir la creacin de un comit de quejas de los prisioneros, compuesto por seis miembros, para negociar con los funcionarios de la prisin y conseguir que el campo de prisioneros cumpliera con las Convenciones de Ginebra. Pero el Pentgono incumpli el trato y puso en celdas de aislamiento a los miembros del comit.

El mes pasado, las terribles palizas propinadas a varios prisioneros por la Extreme Reaction Force del campo provoc la ltima huelga de hambre.

El preso Binyam Mohammed explic al CCR Slo pedimos justicia: que nos traten, mientras estamos en prisin, segn lo prometido, segn las normas de las Convenciones de Ginebra para los prisioneros civiles, y que se nos juzgue imparcialmente si existen acusaciones vlidas o se nos ponga en libertad.

Clive Stafford Smith, un abogado britnico que estaba visitando el campo cuando empez la ms reciente huelga de hambre, declar al New York Times que su cliente, Omar Deghayes le confes: Mire, muero de una muerte lenta en este lugar. No tengo ninguna esperanza de conseguir un trato justo, as que no tengo nada que perder.



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