Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Pueblos originarios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-03-2016

Guatemala
Turismo, derechos y el corazn herido del mundo maya

Giorgio Trucchi
Alba Sud


Las bellezas naturales y la riqueza de la historia y cultura maya atraen cada ao millones de turistas a Guatemala. Pocos saben que bajo esta poderosa maquinaria se oculta el drama de miles de trabajadores.  

Hace tan slo un ao, la entonces subdirectora del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) y presidenta pro-tempore del Consejo Centroamericano de Turismo (Cct), Maruja Acevedo, explicaba a un medio internacional que uno de los objetivos prioritarios de Guatemala era convertir el turismo en palanca clave del crecimiento econmico, y que la inversin extranjera en este sector era fundamental para lograr dicho objetivo.

Guatemala tiene potencial para convertirse en destino turstico de primer orden. Posee la mayor cantidad de sitios arqueolgicos relacionados con la civilizacin maya y esto es un patrimonio incalculable. Ms de la mitad de nuestra poblacin pertenece a 23 grupos tnicos, una diversidad que estimula al visitante a entrar en contacto con una cultura viva, sealaba Acevedo.

Efectivamente, el turismo en Guatemala ha venido creciendo en los ltimos aos. De acuerdo con datos preliminares del Inguat, en 2015 el sector registr la llegada de 1,7 millones de visitantes y la captacin de 1.603 millones de dlares, lo que representa un incremento del 3,1% y del 2,5% respectivamente en comparacin con el ao anterior. Su contribucin directa al PIB fue del 3,4%.

Segn datos oficiales del mismo Inguat, en 2013 el sector turismo ha generado unos 171 mil puestos de trabajo y se espera que aumente un 3,1% al ao, hasta llegar a 245 mil empleos directos en 2024. La contribucin del turismo al empleo total, incluyendo el indirecto, fue del 7,7% (459 mil puestos).

Tal como explica Acevedo, las autoridades de Guatemala se han enfocado en promocionar tanto las bellezas naturales del pas como la enorme riqueza de la historia y la cultura milenaria indgena maya.

Pero qu queda a estos pueblos ancestrales de toda esta algaraba turstica? Por lo que vemos muy poco. La poblacin indgena guatemalteca es de 6 millones de personas y representa un poco ms del 40% de la poblacin total del pas. Guatemala es el segundo pas de Amrica -despus de Bolivia- con la mayor proporcin de poblacin indgena, sin que eso haya significado mayor bienestar y mejores condiciones de vida para ese sector de la poblacin.

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2014 (Encovi) revela que el 59,3% de las y los guatemaltecos son pobres (9,4 millones), de ellos, el 32,4% extremadamente pobres (3,7 millones). La pobreza entre la poblacin indgena alcanza casi el 80% y la pobreza extrema el 40%. Alta Verapaz, que cuenta con grandes clster tursticos y agroindustriales e importantes recursos acuferos y petroleros, es el departamento con el ndice ms elevado de pobreza (80%) y pobreza extrema (53,6%). El 90% de su poblacin es indgena.

Paradjicamente, esa cultura viva y ese patrimonio incalculable que las autoridades tursticas guatemaltecas presentan como el principal catalizador del desarrollo de la industria turstica y, por ende, de la economa nacional, son sometidos a las mismas polticas acaparadoras que, desde hace siglos, tienen a las poblaciones indgenas en el olvido y en el desamparo total.

Turismo y trabajo decente: dicotoma insanable

El Informe Trabajo y Desarrollo Humano 2015 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) seala que el 70% de los empleos que existen en Guatemala son informales, por lo que carecen de todo tipo de garantas. Eso se traduce en falta de proteccin, falta de estabilidad y, en muchas ocasiones, un trabajo que no es decente y donde los derechos laborales son violados, explica el PNUD.

Valerie Julliand, coordinadora residente del Sistema de Naciones Unidas, dijo a medios nacionales que no es el desempleo el problema mayor en Guatemala. Aqu casi todo el mundo trabaja, pero lo hace en condiciones que no son dignas de un ser humano.

Esa situacin no es para nada ajena a la industria turstica, que sigue siendo el segundo generador de divisas en el pas. Hay un amplio sector de la poltica guatemalteca que seala al turismo como una de las principales herramientas para generar desarrollo econmico-social. Pero cuando uno analiza cules son las condiciones de trabajo en el sector turismo, se da cuenta que se estn reproduciendo las contradicciones que son propias de la sociedad guatemalteca, dijo a Alba Sud el abogado laboralista Alejandro Argueta.

Son las mismas condiciones que encontramos, por ejemplo, en el sector de la agroindustria exportadora, como modelo hegemnico de organizacin del trabajo. Todas las prcticas inhumanas que vemos en una finca las encontramos tambin en el sector turismo, agreg Argueta.

El experto en temas laborales seal, entre otros, el incumplimiento de las garantas bsicas del trabajo decente, trabajo infantil, prcticas de trabajo forzoso, largas jornadas de trabajo bajo la amenaza de despido, y hasta situaciones extremas como el acoso y abuso sexual y la violencia antisindical.

Tras la presentacin de un informe de la Comisin de Expertos en la Aplicacin de Convenios y Recomendaciones, la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) est por decidir si conformar una Comisin de Encuesta en Guatemala, para investigar a fondo las repetidas denuncias de violacin sistemtica de los Convenios 87 y 98 sobre libertad sindical, libre sindicacin y derecho a la negociacin colectiva.

Adems, Guatemala enfrenta un proceso judicial en el marco del captulo laboral del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamrica y Repblica Dominicana (CAFTA-DR), por no aplicar sus leyes laborales, no proteger los derechos de los trabajadores y tolerar los altos ndices de impunidad laboral.

De acuerdo con datos de la Confederacin Sindical Internacional (CSI), 70 sindicalistas han sido asesinados en Guatemala entre 2004 y 2015. En su mayora estos crmenes han quedado impunes.

Los turistas llegan, escogen diferentes rutas tursticas, viajan por el pas, gozando las bellezas naturales, el arte y la cultura. Casi nadie se percata que los meseros de esos grandes restaurantes no reciben tan siquiera un salario fijo y sobreviven con las propinas, seal Argueta.

Tampoco se dan cuenta que en los puertos donde atracan los cruceros, los estibadores trabajan en condiciones terribles y que su denuncia a nivel internacional es parte del juicio laboral impulsado por Estados Unidos en el marco del CAFTA-DR, explic.

Lo irnico de todo esto es que el pensum de estudio del Instituto Tcnico de Capacitacin y Productividad (Intecap), donde profesionalizan a las personas que trabajarn en turismo, ni siquiera contempla elementos de derecho laboral. Es decir, la alienacin de su identidad profesional va a la par con su formacin, asever el tambin catedrtico universitario.

El caso Pan American

El Hotel Pan American est ubicado en el centro histrico, en el corazn de la capital guatemalteca, a pocos pasos del Plaza Central. Heredado de sus padres en los aos 80, el ciudadano norteamericano John Carrette Smith qued como nico representante de Empresa Hotelera S.A., sociedad que operaba comercialmente el hotel.

La mala administracin de Carrette fue mermando la liquidez de la empresa y en 1998 la Inmobiliaria Bipeyfa, duea del edificio, demand a Empresa Hotelera S.A. por incumplimiento del pago de alquiler. Paralelamente, Carrette comenz a retrasar el pago de salarios y a descontar los aportes al seguro social pero sin entregarlos al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

Las deudas fueron aumentando aceleradamente y en 2005 Carrette anunci una sustitucin patronal. Los empleados, que por aos haban acumulados deudas y haban sobrevivido gracias a las propinas, decidieron quedarse. Para ellos era una oportunidad de recuperar los salarios atrasados y, sobre todo, de no perder el derecho a su indemnizacin.

Operadora del Centro Histrico S.A. adquiri la propiedad del Hotel Pan American, que actualmente es operado por la cadena Porta Hotels (Hoteles Porta). Aunque la sustitucin patronal no afecta los contratos de trabajo existentes, ni permite obviar las obligaciones que de dichos contratos derivan, desde un principio los nuevos dueos dejaron claro que no iban a asumir ninguna deuda anterior.

Comenzaron los despidos masivos y unos 30 trabajadores decidieron buscar asistencia legal. Los trabajadores dieron la pelea, pero al final algunos renunciaron y aceptaron lo poco que les ofrecieron, otros fueron recontratados en peores condiciones laborales y salariales que antes. Solamente dos trabajadores aguantaron las presiones y decidieron ir hasta el final, recuerda Alejandro Argueta.

Rodney Palma, recepcionista nocturno, y Edwin Roldn, cajero del restaurante, comenzaron en marzo de 2006 una reclamacin judicial para lograr el pago de sus prestaciones laborales.

El juicio qued asignado al Juzgado Tercero del Trabajo y Previsin Social y, en medio de grandes atrasos y tropiezos que aparentaron no ser involuntarios, la sentencia condenatoria qued firme en diciembre de 2008. Segn la orden judicial, ambas empresas tenan la obligacin de pagar las prestaciones en un plazo de tres das, pero nunca cumplieron con el fallo judicial.

Argueta explic a Alba Sud que el tribunal orden el embargo de cuentas bancarias que el Hotel Pan American tena en el Banco Industrial, uno de los institutos financieros ms grandes del pas. De acuerdo con las investigaciones, el banco minti ante el juez y ocult dichas cuentas para evitar cumplir con la sentencia. El ao pasado, el mismo juez abri proceso criminal contra el gerente del Banco Industrial. Es un indicador de cmo estas empresas hoteleras se sirven de estructuras de impunidad muy poderosas para salvaguardar sus intereses, indic Argueta.

Luego de cuatro aos de gestiones ante los tribunales, en octubre de 2012 el juez certific lo conducente al ramo penal por el delito de desobediencia e incumplimiento de sentencia firme. Por el momento, la estrategia dilatoria de la defensa de la patronal no ha permitido llegar a una sentencia definitiva.

Diez aos despus el inicio de la pelea legal, los dos trabajadores siguen firmes en la demanda de sus prestaciones.

Un modelo (ir)responsable

Alejandro Argueta asegura que no ha sido fcil. En ms de una ocasin fui intimidado por el abogado defensor de la empresa. Esta gente no litiga derecho sino trata de imponer ideologa y violencia. Si se atreven a hacer esto en un juzgado penal, frente a un Fiscal, qu no harn con sus trabajadores entre las cuatro paredes de un hotel, de un restaurante o de un complejo turstico?, se pregunt el abogado laboralista.

Detrs de estos parasos tropicales hay un infierno. Te hablan de cultura maya, de tradiciones y saberes ancestrales, pero ocultan lo que a diario viven miles de trabajadores y trabajadoras. Lo que pasa en el Hotel Pan American no es una excepcin desafortunada, sino la regla general, indic.

Para que el turismo se convierta en una verdadera herramienta para la erradicacin de la pobreza y la generacin de bienestar social debe ser respetuoso de la dignidad de las personas que trabajan, de la dignidad de las comunidades receptoras. Pero bajo este modelo irresponsable lo que se genera es todo lo contrario, concluy.

Fuente: http://www.albasud.org/blog/es/857/turismo-derechos-y-el-coraz-n-herido-del-mundo-maya


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter