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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2016

Ao tercero (despus de Chvez), con una Patria Grande hurfana

Aram Aharonian
Rebelin


Hace tres aos ya, muri Hugo Chvez, el hombre que cambi el rumbo de Venezuela y Amrica latina, a quien le bast con pronunciar dos palabras en 1992 para entrar la historia de Venezuela y convertirse en un nuevo referente poltico. Las imgenes televisivas, de apenas un minuto y 15 segundos, transmitidas a las 10:30 del 4 de febrero de 1992 dejaron a la posteridad su reconocimiento del fracaso de la intentona revolucionaria: por ahora.

El cncer termin con su vida cuando iba a comenzar un nuevo mandato, y dio inicio al mito. Hace tres aos escriba desde el dolor por la muerte de quien me honr con su amistad. No importaba el mo, sino el inmenso dolor de todo un pueblo desolado en las calles. Pero, como deca Al Primera, el cantautor revolucionario venezolano, a los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.

El soador, a veces ingenuo, perdonavidas, el guerrero, el que siempre quiso ser beisbolista, el de los ojos vivaces, juguetones, cara de pcaro, de pavo (chiquiln) sin maestra, que sufri tambin la soledad del poder, que supo combinar el pensamiento poltico e ideolgico con lo pragmtico, se nos fue de repente, cuando ms lo necesitbamos. Hay golpes en la vida, tan fuertes Yo no s!, dira Csar Vallejo.

Venezuela no es la misma de hace tres aos. La Revolucin Bolivariana transita su peor momento, pero no est derrotada, pese a la desestabilizacin interna y externa . Pero la va para salir de la crisis no parece ser una sola y del camino que se tome depende su futuro. El gobierno de Nicols Maduro se inclina por las soluciones de mediano y largo plazo, pero en la calle hay urgencias inmediatas.

Los severos problemas en el abastecimiento de productos de primera necesidad a precios regulados ya son endmicos. Y desde hace al menos un ao impacta especialmente en un rea muy delicada: los medicamentos. A la ya conocida ausencia de medicamentos especficos para dolencias crnicas se suma ahora la ausencia de casi cualquier antibitico y antialrgicos, entre otros.

En los ltimos dos aos, la oposicin de derecha ha conseguido mantener un clima de zozobra y angustia en el pas con sus planteamientos en la Asamblea Nacional (donde tiene mayora), agotndose con ataques e iniciativas desconectadas de los problemas concretos de los ciudadanos: desabastecimiento de alimentos y medicinas, caresta, inflacin, inseguridad. Sigue sin ideas ni propuestas que ofrecer a la ciudadana.

Hay quienes alertan de que Venezuela puede estar en un momento donde se puede dar un vuelco revolucionario, aunque esta perspectiva carece de direccin y/o liderazgo. El temor es a la reaccin de un pueblo concientizado y quiz por eso algunos lderes de la MUD declaran que recibir el gobierno ahora sera un serio problema de gobernabilidady se enredan en la propuesta para destituir al gobierno.

El intelectual Luis Britto Garca nos regal un brillante texto metafrico (Titanic) que interpreta el sentimiento de angustia que sufren sus connacionales. La nave supuestamente insumergible- se encuentra frente a un iceberg y ante la posibilidad de irse a pique. Se habla, se crea comisiones, se dan rdenes, pero el peligro sigue all, sobre todo porque parece no haberse entendido a plenitud la necesidad de cambiar radicalmente el rumbo que traa y que podra culminar en el hundimiento del barco.

La gesta chavista

Venezuela y Amrica Latina y el Caribe, la regin ms desigual del mundo, no son los mismos despus de Hugo Chvez, que arroj sobre el pensamiento latinoamericano la percepcin de que las urgentes transformaciones estructurales, ya no solo eran necesarias, sino tambin perfectamente posibles.

Hugo Chvez, la locomotora que impuls la construccin diaria de la Patria Grande, la de los pueblos, dej hace tres aos una patria hurfana. Fueron 14 aos que transformaron Venezuela pero tambin a Nuestramrica. Simboliza la emergencia del pensamiento regional emancipatorio del cambio de poca, con crticas anticapitalistas de cuo marxista, con una concepcin humanista, que rescat la idea de socialismo como horizonte utpico.

Fue quien tuvo en claro que nuestras grandes mayoras, los invisibilizados por las elites y los medios hegemnicos, no solo eran objeto sino que se transformaron en sujetos de poltica y se atrevi a lo que muchos consideraban (o creamos) imposibles, como enfrentarse al imperialismo, o romper con las buenas costumbres de la democracia formal y liberal, institucional y declamativa, entendiendo que haba que empoderar a los pobres, dndoles acceso a la educacin, vivienda, salud, para todos.

Chvez comprendi que haba que pasar de la etapa de ms de 500 aos de resistencia a una etapa de construccin de naciones soberanas, de una verdadera democracia participativa, de construccin de poder popular, mediante una revolucin por medios pacficos, avanzando hacia integracin y unidad de nuestros pueblos y no de nuestro comercio-, mediante la complementacin, la cooperacin y la solidaridad, lejos de los dictados del Consenso de Washington.

Entendi bien lo que deca Simn Rodrguez, el maestro de Bolvar: es necesario crearse un smbolo ideolgico propio. Y Chvez lo pens basado en un Estado eficaz, que regule, impulse, promueva, el proceso econmico; la necesidad de un mercado, pero que sea sano y no monopolizado ni oligopolizado y, el hombre, el ser humano. En su propuesta de ruptura con el capitalismo hegemnico, aparece un modelo humanista con bases marxistas y esto responde a la pretensin y necesidad de construccin de un modelo ideolgico propio, de verse con ojos venezolanos y latinoamericanos.

La democracia (formal) es como un mango, si estuviese verde hubiese madurado. Pero est podrida y lo que hay que hacer es tomarlo como semilla, que tiene el germen de la vida, sembrarla y entonces abonarla para que crezca una nueva planta y una nueva situacin, en una Venezuela distinta, sola decir.

Por ms de una dcada, en Amrica Latina transitamos un nuevo momento histrico, el de la bsqueda de los caminos para superar el neoliberalismo. Venezuela, de la mano de Hugo Chvez, fue vanguardia y cre condiciones y estimul que otros se animaran. Sin Chvez-locomotora, el proceso de integracin regional, basado en la complementacin y la solidaridad, que impulsara el gobierno bolivariano en la ltima dcada, buscar seguir el mismo derrotero.

Los logros de la pacfica, sui generis, irreproducible Revolucin Bolivariana derriban el mito de la pobreza de Amrica Latina y el Caribe. Para alcanzarlos basta destinar a objetivos sociales las riquezas que antes beneficiaban slo a las elites y las empresas transnacionales.

Chvez potenci la participacin poltica y social mediante el impulso de la democracia participativa, y articul movimientos sociales con Estado y partidos, a travs de las Misiones.

En 1999, cuando asumi el gobierno, el pas ostentaba un 62% de pobreza y 24% de pobreza crtica, vergonzosos indicadores de desercin escolar, muerte al nacer, mortalidad maternal, desnutricin generalizada. Y, pese a tropiezos y retrasos en aspectos tales como las cooperativas y las comunas, Venezuela logr resultados espectaculares: alcanz anticipadamente seis de las ocho Metas del Milenio, cuyo cumplimiento fij la ONU para el ao 2015. Venezuela tiene actualmente el menor ndice de Gini de Desigualdad de la Amrica Latina capitalista.

En menos de una dcada, Venezuela erradic la pobreza extrema; logr que estudien el 95% de los nios en edad para la educacin primaria; avanz ms de 70% en la igualdad de gnero y el empoderamiento de la mujer; combati eficazmente el paludismo, el sida y otras enfermedades, y garantiz la sostenibilidad del medio ambiente (incluso vet una ley que permitira privatizar ros, lagos y lagunas).

Con la Misin Barrio Adentro y otras iniciativas garantiz la atencin mdica en las zonas desposedas, cre un sistema de pensiones que cubre a todos los ancianos y garantiz a stos el transporte pblico gratuito. Se trata de empoderar a los pobres, incluirlos por primera vez en la historia en el acceso a la nutricin, la salud, la educacin, convirtiendo a los ciudadanos en sujetos (y no meros objetos) de polticas, capaces de elegir su propio destino.

Desde abril de 2002 la oligarqua verncula y Estados Unidos insisten permanentemente en un golpe (primero de Estado, luego suave, siempre meditico) para arrebatar al pas su principal industria, Petrleos de Venezuela, que aplicaba directamente sus recursos para un gasto social de cerca del 64% del PIB. Pero no solo eso: el gobierno bolivariano recupera empresas estratgicas (electricidad, telefona, siderrgica y aluminio) privatizadas en la IV Repblica neoliberal. Expropia latifundios y fomenta cooperativas, empresas recuperadas, comunas y fundos zamoranos como unidades productivas de propiedad social.

Sin dudas, la actual guerra econmica planificada y ejecutada por la oligarqua mercantil y financiera para derrocar la Revolucin Bolivariana y apoderarse de totalidad de la renta petrolera es, sencillamente, una nueva fase de la lucha de clases en Venezuela.

Quiz como lo intentara tres dcadas antes Salvador Allende en Chile, Chvez apuesta por la va pacfica al socialismo, y ese camino es continuamente bombardeado (por suerte sin xito) desde la derecha verncula, latinoamericana y globalizada con intentos de golpes, desestabilizacin y sabotaje econmico, violencia, permanente terrorismo meditico y magnicidios.

Chvez derrumb al menos tres mitos, el del fin de la historia y de las ideologas (en nuestra regin la historia recin empieza), la incompatibilidad de los militares con la democracia, y el sesentista de que a las masas no les interesa el socialismo. La Constitucin socialista fue aprobada en referendo por el 72% de los ciudadanos, poniendo en marcha esa democracia participativa, con apenas 17 consultas electorales en menos de tres lustros.

Sealaba Chvez que la base para construir una sociedad socialista est conformada por los colectivos sociales, el Poder Popular, los cuales deben ser capaces de participar protagnica y conscientemente en la construccin de dicha sociedad y -en consecuencia- en las luchas para derrotar la pobreza, la desigualdad y la injusticia social, el individualismo y el egosmo que son los antivalores sobre los cuales se sustenta el sistema capitalista y el despotismo neoliberal.

A diferencia de otros pases latinoamericanos, el ejrcito venezolano es policlasista. Incluso grupos de sus oficiales se unieron a la guerrilla de los aos 1960 y protagonizaron alzamientos revolucionarios. Chvez supo reavivar la conciencia nacionalista de los militares y as impidi que 1999, con la excusa de la catstrofe natural producida en el estado Vargas, los marines entraran en suelo venezolano. Que tropas gringas pisen la patria de Bolvar ya es una afrenta; la otra, es que despus slo con una guerra podramos sacarlos, avizor.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana, ante las propuestas antiimperialista y anticapitalistas impulsadas por Chvez, dio un vuelco histrico tras el sentimiento de responsabilidad por los hechos funestos del Caracazo del 27 y 28 de febrero de 1989.

El gobierno bolivariano, adems, diversific la compra de armamentos para evadir el bloqueo de EEUU, cre una reserva que puede aportar un milln de efectivos.

Chvez, que no tena la formacin de la izquierda tradicional, nunca crey que haba temas prohibidos. Demostr que la desmoralizacin ocurrida tras las derrotas de Jacobo Arbenz, Salvador Allende, Juan Velasco Alvarado, Omar Torrijos y Joao Goulart, entre otros, tena amplias posibilidades de rectificaciones histricas, e inici una diplomacia latinoamericanista con la derrota del Alca, el impulso del Alba, de Unasur y de la Celac y el ingreso de Venezuela al Mercosur. En ninguna de ellas participan Estados Unidos y Canad, los verdaderos amos de la OEA.

Fue la Venezuela bolivariana la que potenci el paso del mundo unipolar a uno multipolar: repotenci la Organizacin de Pases Exportadores de Petrleo y puso a valer, nuevamente, el precio de los hidrocarburos; coadyuv al proceso de paz de Colombia y denunci los tratados que subordinaban la soberana nacional a organismos como el Ciadi, la Organizacin Mundial de Comercio y la Comisin Interamericana de Derecho Humanos.

Hoy, Venezuela es el tercer pas lector en la regin. Erradic el analfabetismo mediante la Misin Robinson. El 82% de los venezolanos lee cualquier material; 50,2% libros; uno de cada tres venezolanos estudia: uno de cada nueve en educacin superior, gracias a que secundarias y universidades bolivarianas gratuitas remedian la exclusin por la crnica falta de cupos o los altos aranceles de las instituciones catlicas y privadas.

El 20 de octubre de 2012 Chvez dej sus instrucciones: el Golpe de Timn, para el perodo 2013-2019, donde insisti en la necesidad de un poder popular que desarticule la trama de opresin poltica, la explotacin del trabajo y dominacin cultural. La autocrtica es para rectificar, no para seguirla haciendo en el vaco, o lanzndola como al vaco. Es para actuar ya, seores ministros, seoras ministras, seal, instndolos a dar un golpe de timn.

Chvez seal la necesidad del debate de fondo para afrontar una lgica de la llamada institucionalizacin de la Revolucin y sus efectos de derechizacin y burocratizacin: Alguien debe organizar un gran foro sobre la va al Socialismo. All se discutir, por ejemplo: Se puede ir al Socialismo en contumancia con el capitalismo? Se puede separar la relacin econmica de la formacin de la conciencia del Deber Social, fundamento del socialismo? Se pueden construir nuevos empresarios capitalistas sin conciencia capitalista, como proponen algunos? La ausencia de discusin nos lleva al fracaso.

Ya el Che Guevara haba denunciado los vanos intentos de construir el socialismo con las armas melladas del capitalismo: propiedad privada, mercado, dinero, mercancas, competitividad.

A tres aos de su muerte y en plena ofensiva neoconservadora la pregunta que queda en el aire es si Amrica latina y el Caribe sera diferente, con la presencia de esa locomotora de los procesos de integracin, de la soberana de nuestros pueblos, de la dignidad.

Cmo se te extraa, comandante!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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