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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2016

Las jornadas por un Plan B para Europa difunden las experiencias de intercambio solidario
Un comercio alternativo frente al imperio de las corporaciones

Enric Llopis
Rebelin


Las pequeas iniciativas de comercio alternativo introducen aire fresco y constituyen un laboratorio de ideas, un nuevo sistema econmico en embrin. Ciertamente la potente agroindustria estrecha las opciones del campesino y las formas de economa solidaria, pero hemos obtenido algunas victorias, destaca Claude Girod, miembro de la Confederation Payssane France-Va Campesina, quien ha participado en las jornadas por un Plan B contra la austeridad y por una Europa democrtica, celebradas en Madrid entre el 19 y el 21 de febrero. La venta directa y en circuitos cortos tiene tambin, aunque comnmente se desprecie, un valor simblico: acerca a los ciudadanos a otras hortalizas y verduras, permite tomar conciencia de que muchos alimentos se echan a perder y que otros pueden circular al margen de la gran distribucin. El hecho de dirigirse a consumidores prximos no implica producir cualquier cosa ni vender de cualquier modo, seala Claude Girod. Cuando se abordan los pequeos proyectos la casustica es mltiple. En Francia se da el caso de asociaciones que recolectan dinero para la compra de granjas y tierras, con el fin de que otras personas puedan ponerlas en produccin.

La activista seala como un avance la compra de alimentos en las granjas y la produccin biolgica de alimentos, que en algunos pases tambin entran en la cadena de distribucin y son publicitados por los medios de comunicacin. Pero el rol de los sindicatos campesinos consiste principalmente en defender los valores e ingresos de los agricultores, y hacer propuestas polticas, afirma Girod. Nos hacen creer que el campesino lo es por el nmero de hectreas que posee, cuando no es as: el ha de serlo a tiempo completo. En el sector primario, desde hace dcadas, el debate tecnocrtico se opone a la accin poltica, es ms, la Comisin Europea se mantiene sorda a nuestras reivindicaciones mientras continuamos enfermos de plaguicidas; la Poltica Agraria Comn (PAC) recibe muchos ataques, pero nos cuesta revertir la situacin.

Una delegacin de Va Campesina visit en diciembre de 2015 el pequeo municipio de Notre Dame des Landes, en el departamento francs del Loira Atlntico, donde el proyecto de construccin de un aeropuerto Grand Ouest- amenaza la actividad agropecuaria y la biodiversidad de la zona. Los campesinos de Notre Dame des Landes batallan contra el macroproyecto que califican de gran aberracin- desde hace 40 aos, cuando se inici la expropiacin de los terrenos. En 2012 se intensific la presin sobre los pequeos propietarios, a quienes se neg el derecho de cultivo y venta, explican fuentes de Va Campesina. Este ejemplo de accin directa, de luchas agrarias sobre el territorio, lo protagoniza la poblacin de Notre Dame des Landes pero tambin activistas franceses e internacionalistas que ocuparon tierras en apoyo de la lucha. Actualmente viven en la zona cerca de 200 personas, pero otras muchas acudiran de inmediato para enfrentarse a un desalojo. Mientras, se desarrollan proyectos agrcolas y culturales como forma de resistencia sobre el terreno. La conclusin del aeropuerto estaba prevista para 2017, pero no se ha iniciado ninguna obra. En ello ha sido determinante la contundencia de las movilizaciones, algunas de 50.000 personas.

Luchamos contra los lobbies y las multinacionales, a veces con acciones simples, subraya Claude Girod. Una de las ms sonadas se produjo en el verano de 1999, cuando el campesino Jos Bov y otros activistas de Confederation Paysssane destruyeron parcialmente un local de la multinacional McDonalds en la localidad de Millau, en la regin francesa de Medioda Pirineos. El objetivo de la accin de desobediencia civil era enfrentarse a las medidas proteccionistas impuestas por Estados Unidos frente a los productos agrcolas europeos. Al juicio celebrado un ao despus, que se sald con condenas a tres meses de prisin para los activistas, asistieron 15.000 simpatizantes. El ltimo ejemplo citado por Girod es el de las acciones en 2014 contra el macroproyecto conocido como la granja de las mil vacas en un municipio cercano a Amiens.

Joao Camargo, de Precarios Inflexiveis de Portugal, considera que el punto de partida para las nuevas experiencias de comercio alternativo ha de ser, forzosamente, el cambio climtico. Hay ejemplos que activan las alertas. Un informe de la NASA seala que 2016 tuvo el mes de enero ms clido desde que se dispone de registros (el ao 1880). La temperatura se situ 1,13 C por encima del promedio histrico. Tenemos muy pocas dcadas para evitar un cambio climtico de dimensiones catastrficas, afirma el activista. Al hilo de esta argumentacin, cobra relieve la Campaa mundial por trabajos en defensa del clima, cuyo manifiesto impulsaron en noviembre de 2015 organizaciones como Bridge to the future (Noruega), Campaign Against Climate Change (Reino Unido), Climate Works for all (Estado de Nueva York), Climaximo (Portugal) y Green Economy Network (Canad), entre otras. La iniciativa defiende la necesidad de 120 millones de nuevos empleos a escala mundial con una duracin de al menos dos dcadas por cada puesto de trabajo, la mayora en los sectores de las energas renovables, la construccin y el transporte. Para ello, necesitamos masivos programas gubernamentales en cada pas, subraya el manifiesto. El activista luso advierte tambin de las estrategias de Greenwashing, que las compaas utilizan para vestirlo todo de verde y respeto al medio ambiente.

La activista del Transnational Institute, Brid Brennan, pone el nfasis en que los movimientos sociales recuperen la imaginacin. Hace 20 aos, un veterano luchador social ya octogenario le dijo que el gran desafo para las prximas generaciones remita al imaginario poltico. Nuestra imaginacin y visin de posibilidad ha sido secuestrada, por ello tenemos que hablar de un Plan B. En ese contexto Brennan pide recuperar un poco de lo antiguo, de la dialctica, que no les pertenece exclusivamente a los marxistas. Es una idea liberadora. Ella la entiende como la resistencia al sistema con el fin de crear nuevos espacios de emancipacin, tal como hacen Va Campesina, los sindicatos de precarios, las personas inmigrantes o el movimiento de economa solidaria. La dialctica tambin implica sealar cuestiones sangrientas como la guerra corporativa, que los movimientos sociales tendran que incorporar a su discurso econmico. En noviembre de 2015, slo 12 horas despus de los atentados de Pars, Hollande orden bombardear la ciudad siria de Raqqa, recuerda Brid Brennan. No faltan las alternativas. En el captulo de propuestas pone el ejemplo del Mandato por un comercio alternativo, que ms de 50 organizaciones sociales presentaron en el Parlamento europeo en abril de 2014.

Tambin el Tratado Internacional de los Pueblos, documento poltico frente a la impunidad de las transnacionales que est difundiendo la campaa Desmantelemos el poder corporativo. El llamado a la accin de la citada campaa fue suscrito por ms de 150 organizaciones sociales. Entre el 20 y el 22 de noviembre de 2015 se celebr en La Habana el Encuentro Hemisfrico para conmemorar la liquidacin, hace una dcada, del proyecto de rea de Libre Comercio de las Amricas (ALCA) impulsado por Estados Unidos. En la conferencia se apel a una accin de lucha contra el libre comercio y las multinacionales el 4 de noviembre de 2016.

Son numerosas las reuniones y llamadas a la movilizacin que invocan el comercio solidario. Entre el 24 y el 26 de junio se celebrarn en Euskadi los Encuentros Internacionales Alternativos ante los retos ecosociales, que en los dos aos anteriores se desarrollaron en Ginebra y Madrid. Adems, en la agenda del Plan B figuran acciones descentralizadas contra el extractivismo minero entre el 13 y el 15 de mayo de 2016. El punto de referencia de estas movilizaciones son las protestas en el bosque de Hambach (cerca de la ciudad germana de Colonia) contra las minas a cielo abierto de lignito que explota la empresa RWE AG. Se trata de detener al mayor contaminador de CO2 de Europa, segn los organizadores, cuyo lema es Ende gelnde (Se acab). En una de las acciones de desobediencia que tuvo lugar en agosto de 2015, la polica denunci a 800 activistas. El bosque de Hambach es actualmente una zona de resistencia, ocupacin y acciones de sabotaje.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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