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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2016

Cinco aos despus
La hecatombe nuclear de Fukushima no ha cesado

Eduard Rodrguez Farr y Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para manipular los residuos nucleares hemos construido un palacio para el olvido. Lo que quedar despus de nuestra civilizacin ser, pues, olvido y silencio. Y un veneno escondido en las profundidades de una catedral excavada donde nunca podr entrar la luz. Henning Mankell (2015)


Uno de los autores de esta nota, Eduard Rodrguez Farr, coment pocas horas despus del desastre atmico de 2011 que estbamos ante un Chernbil a cmara lenta. No err. Un Chernbil que est lejos de hacer cesado.

Como se recuerda, como debemos seguir recordando, la central nuclear de Fukushima Daiichi result fuertemente daada por un tsunami el 11 de marzo de 2011. La planta, a unos 270 km al noreste de Tokio, contaba con seis reactores, operaba desde 1971 y tena permiso para seguir activa hasta 2021. La multinacional TEPCO (Tokyo Electric Power Company) es la propietaria, el mayor donante de dinero al Partido Liberal Democrtico. El Premio Nobel de Fsica Carlo Rubbia seal, muy acertadamente en nuestra opinin, que Fukushima fue una enorme sorpresa para muchos porque puso de manifiesto lo poco que tenan que ver las previsiones con los hechos. Fue una leccin y es muy peligroso, advirti, no aprender de las lecciones.

Despus de lo ocurrido, fuimos conociendo nudos oscuros de aquel nuclear poliedro. Por ejemplo, que los responsables de TEPCO tuvieron sobre su mesa un informe interno de 2008, que ignoraron por poco realista, que alertaba del riesgo de que un tsunami de ms de 15,5 metros de altura golpeara la central. Se recomendaba la construccin de un muro defensivo de las instalaciones, se consideraba insuficiente el dique de diez metros de altura que resguardaba Fukushima. No hicieron caso. La obra era muy costosa y el escenario sealado muy improbable. Los beneficios, siempre, en el puesto de mando.

Algunas declaraciones generan escalofros (y vmitos). Las de Paddy Reagan por ejemplo, un profesor de fsica nuclear de la Universidad de Surrey, realizadas despus de lo sucedido: "Hemos tenido un terremoto del fin del mundo en un pas con 55 centrales nucleares y todos ellas se han cerrado perfectamente, a pesar de que tres han tenido problemas desde entonces. Fue un gran terremoto, una prueba de la capacidad de resistencia y robustez de las plantas nucleares que han resistido los efectos muy bien". No fue el nico cientfico-experto-responsable que abon esa senda de hybris, de soberbia inadmisible, irresponsable e irracionalista. En Espaa, insignes representantes de la apuesta atmica se manifestaron tambin en trminos muy similares. La fusin del reactor de Fukushima no representaba ningn problema. Sirvi, sigue sirviendo para algunos, como un verdadero ejemplo de la seguridad, eficiencia y durabilidad de la energa nuclear. Adelante, siempre adelante! El progreso exige algunas vctimas colaterales! La barbarie es la forma que otorgamos a nuestra supuesta civilizacin!

Desde lo sucedido -y tambin antes de ello, son atributos muy generalizados en la industria nuclear-, el ocultamiento de datos, la desinformacin, la manipulacin de las consciencias, la publicidad engaosa, el incumplimiento de la seguridad de los trabajadores y la ciudadana y la prioridad absoluta de los intereses de las corporaciones propietarias (TEPCO en el caso que comentamos) han marcado el desarrollo de los acontecimientos. Algunos ejemplos para situarnos y corroborar esto que acabamos de apuntar:

Frente a las informaciones del complejo poltico-industrial electronuclear (japons y mundial) afirmando que no hay riesgos para la salud humana y ambiental a causa de la radiactividad de Fukushima, existen si bien escasos- estudios publicados en las revistas cientficas ms rigurosas mostrando todo lo contrario. Ya en 2012 se estableci que los atunes migradores del Pacfico transportan en su organismo radionclidos de Fukushima -Cesio-137 en especial- desde Japn a California (PNAS, vol 109). El impacto sobre la salud pblica, todava negado por mltiples instancias de seguridad nuclear, sigue desarrollndose inexorablemente segn las previsiones que la ciencia radiobiolgica y la experiencia de accidentes previos permite establecer.

As, el primer efecto esperable, debido a la liberacin de iodo-131, es el incremento de cncer de tiroides en nios y jvenes a partir del 3-4 ao del accidente. Y en efecto, el primer estudio epidemiolgico publicado constata esa realidad. Tsuda y col. ( Epidemiology 2015) han estudiado la prevalencia de cncer de tiroides en 298.577 sujetos menores de 19 aos del rea de Fukushima entre 2011 y 2014 y han encontrado un incremento de treinta -30!!- veces, variable segn la subrea, respecto a la prevalencia esperable segn las tasas del resto de Japn durante ese periodo. Los 110 casos diagnosticados a fines de 2014 se siguen incrementando, pues no toda la poblacin del rea ha sido cribada. En los prximos aos otros efectos son esperables.

Del mismo modo, numerosos expertos han alertado sobre una posible oleada de depresiones en cadena entre los afectados por el desastre de Fukushima. La informacin no ha recibido ninguna atencin meditica. Solo en esa provincia nipona se han registrado unos 1.500 suicidios desde abril del 2011.

Igualmente, las madres de Fukushima se oponen al uso de productos de Fukushima en los almuerzos escolares por temor a descubrir, diez aos despus pongamos por caso, que los nios comieron alimentos contaminados

Las vctimas, las personas afectadas, han estado publicando sus lesiones: cada de pelo y uas, sangrado de nariz y otros sntomas propios de la exposicin a la radiacin. Nadie les ha hecho caso. Incluso Katsutaka Idogawa, ex alcalde de Futaba (prefectura de Fukushima), ha reconocido que tambin l ha sufrido ataques de sangrado por la nariz repetidas veces.

En un radio de 20 km alrededor de la central se encuentran puntos calientes donde la radioactividad de los sedimentos marinos alcanza los 5.000 bequerels por kilo (Bq/kg) y en algunos peces se encuentran niveles de contaminacin muy superiores a los lmites tolerados de 100 Bq/kg, especialmente los que habitan en el fondo del ocano (peces planos, congrios, bacalaos, rayas).

Unos 128.000 demandantes, que han solicitado que sea la comunidad mundial la que se haga cargo de Fukushima, han sido ignorados por las Naciones Unidas.

Ms de 6.000 obreros se renuevan permanentemente (los niveles de radiacin obligan al recambio de equipos) en una gigantesca empresa de desmantelamiento que no concluir antes de treinta o cuarenta aos. Slo de las muertes de trabajadores que fallecieron en el trabajo se ha informado pblicamente. Algunos de ellos han muerto repentinamente, fuera del trabajo, durante el descanso o durante el fin de semana. No cuentan, no se incluyen en las estadsticas. Nadia habla de ellos.

Titulares periodsticos anuncian lo contrario de lo que relata el contenido del artculo. As: La radiacin de Fukushima no tuvo impacto en la salud pblica. Sin embargo, el contenido explica que el informe muestra un marcado incremento de las patologas psiquitricas a raz del accidente, as como un notable aumento de otras enfermedades entre las personas que se vieron obligadas a abandonar sus hogares tras decretarse la orden de evacuacin en las proximidades de la planta

Los alimentos y piensos procedentes de la prefectura de Fukushima hacen frente a requisitos menos exigentes para ser importados desde la Unin Europea (UE). El Comit Permanente de Vegetales, Animales, Alimentos y Piensos de la UE revis las condiciones especiales impuestas a las importaciones de alimentos y piensos desde Japn a raz del incidente nuclear.

A pesar de lo indicado (hay ms, mucho ms), a pesar de lo sucedo el 11 de marzo de 2011, el pasado 11 de agosto de 2015 entr en funcionamiento la Central Nuclear de Sendai, finalizando el perodo de un Japn sin nucleares. La irresponsabilidad, el riesgo fustico es manifiesto. Hybris es el nombre de nuestros clsicos para designar la soberbia.

En Arenas movedizas, el malogrado Henning Mankell reflexionaba por el legado que nuestra generacin dejar para el futuro. Toneladas y toneladas de residuos radiactivos de larga vida media esparcidos en cuevas-catedrales de difcil acceso, todas ellas ubicadas en el denominado, en el mal llamado mundo desarrollado? Instalaciones atmicas daadas e incontroladas como representaciones de nuestra civilizacin-barbarie? Desolacin, sufrimiento, incertidumbre? Beneficios millonarios a costa de lo que sea y siempre que sea? No hay alternativa cuando sabemos, cuando todos dabemos que s que hay alternativas? Era eso, sigue siendo eso?

O es otra cosa y debe ser otra cosa?


PS. Sobre el cncer de tiroides conviene recordar lo siguiente (ERF y SLA, Ciencia en el gora, Barcelona, El Viejo Topo, 2011, captulo VI)

[] Porque de entrada el impacto a la exposicin radiactiva emanada de la central ms fuerte es el yodo-131 que se inhala y se acumula en el tiroides El tiroides se puede saturar de yodo, un elemento indispensable para la fisiologa de esta glndula. El tiroides tiene una capacidad de absorcin limitada. Si lo saturas con yodo normal, mediante el aporte con pastillas de yoduro potsico, al llegar ms yodo, el peligroso, el radiactivo, no se incorporar al tiroides o se incorporar en mucha menor medida. As se procedi no solo en Chernbil sino en otros accidentes ms locales que han ocurrido, incluyendo las pruebas nucleares. Si no se opera as se incorpora el yodo-131 e irradia el rgano durante el tiempo que permanece en l. En los cinco aos siguientes aumenta la tasa de cnceres de tiroides que se multiplica incluso por un factor de 10 o ms. El riesgo de padecer cncer de tiroides es mucho mayor an en adolescentes y en nios.

Igualmente, en el caso de otros elementos:

Este radioelemento [plutonio] proviene de los reactores y de las piscinas de residuos. Hay que tener en cuenta especialmente el reactor que funcionaba con MOX, el cual como ya hemos comentado antes tiene ms plutonio que los otros. Todo esto va a originar distintos modos de afectacin a medio plazo. Tambin va a pasar a las cadenas alimenticias El cesio-137 se acumula en el msculo, el estroncio-90 en los huesos, el plutonio inhalado va al pulmn, se acumula en ganglios linfticos y tambin en los huesos Pueden aparecer a relativamente corto plazo -menos de 5 aos-, aparte del cncer del tiroides por el yodo-131 ya comentado, leucemias. Adems a medio-largo plazo tambin el incremento de riesgo de padecer cnceres en distintos tejidos (hueso, pulmn, hgado).

Lo sealado no es inexorable, por supuesto. Son efectos probabilsticos, no determinsticos. Pero la dosis alta que sufrieron y estn sufriendo los trabajadores son efectos determinsticos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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