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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2016

Ocupacin de Palestina
La visita de Biden dispara la "intifada de los cuchillos"

Jose Angel Oria
Gara


Lo que muchos medios llaman la Intifada de los Cuchillos, para otros de Al Quds, es un fenmeno con el que no saben qu hacer los gobernantes de la potencia ocupante ni las fuerzas polticas palestinas. Es, sobre todo, efecto de una situacin insostenible.

En determinados momentos se dispara el nmero de ataques, que siempre ofrecen un balance trgico para el agresor (188 muertos palestinos, 28 israeles, 2 estadounidenses, 1 eritreo y 1 sudans desde el pasado 1 de octubre, segn el recuento que haca ayer AFP). Es lo que ha ocurrido esta semana con motivo de la visita a tierras palestinas del vicepresidente estadounidense, Joe Biden: en total se produjeron seis ataques diferentes durante su visita, incluyendo una agresin con arma blanca el martes en Tel Aviv en la que muri un turista estadounidense. El ataque del martes tuvo lugar cerca de la zona portuaria de Jaffa, junto al lugar donde Biden mantena una reunin con el expresidente de Israel Shimon Peres. Es slo una casualidad que la visita del nmero 2 de la potencia que sostiene al rgimen sionista termine causando una multiplicacin de ataques por parte de jvenes que no sacan nada de ello? Seguramente, no.

A la hora de analizar un fenmeno como ste puede resultar muy til estudiar la cronologa del mismo. En lo que se refiere a la Intifada de los Cuchillos, hay quien seala, como detonante de los ataques, los enfrentamientos registrados en la Explanada de las Mezquitas de Jerusaln en el verano de 2015. Eso parece colocar las disputas de componente religioso en el centro del tablero, lo que viene bien tanto a las fuerzas islamistas (palestinas y del resto de los pases musulmanes) como a las ms extremas del bando ocupante. Sera, por tanto, una cuestin ms visceral que otra cosa. Mal terreno para que las razones se abran paso y sea posible soar con una Palestina realmente democrtica.

Pero si repasamos nuevamente los sucesos previos al 1 de octubre, veremos que durante esas semanas tambin se produjeron ataques de las fuerzas sionistas contra palestinos. Adems de los choques de la Explanada de las Mezquitas, tan desiguales como siempre en este conflicto que va para eterno, tuvo lugar un suceso que caus indignacin dentro y fuera de Palestina: el 31 de julio mora un beb palestino en el ataque y posterior incendio de una vivienda en Duma, protagonizado por colonos judos. Das despus moriran los padres de la criatura como consecuencia de las heridas sufridas. Slo sigue vivo un hermano, de cuatro aos, cuya imagen con el 80% de su piel afectada por las llamas, en compaa de su abuelo ha contribuido a que crezca an ms entre los palestinos el odio a la fuerza ocupante. Cmo no indignarse?

Lo cierto es que la generacin de palestinos que lleva a cabo estos ataques tiene todos los motivos del mundo para no confiar en sus propios gobernantes (demasiados aos de complicidad con quienes impiden que el pueblo palestino tenga un futuro) ni en un relato sobre supuestas negociaciones de paz que siempre terminan engordando al ms poderoso. Esas negociaciones han sido siempre la historia de una gran estafa en cientos de captulos, con el rbitro (Washington) comprado y teniendo que jugar con los pies atados (la impotencia del presidente Abbas y su corrupta camarilla).

El descrdito de los partidos

Por el momento parece que nada puede detener a estos jvenes de ambos sexos decididos a pasar a la accin en medio de una situacin de absoluta desesperacin. Tienen ante s un horizonte totalmente bloqueado; no se percibe un maana ilusionante por ningn lago. El no future de los punkis en su mxima expresin. Ni siquiera pueden soar con huir a la Europa rica, como han hecho durante el pasado ao sus vecinos sirios, porque esas puertas estn cerradas para ellos desde hace mucho tiempo.

Algunos de los palestinos que han atacado con armas blancas o con vehculos (tambin se han dado ataques con armas de fuego) a israeles han dejado bien claro que su accin era por Palestina, no por ninguna de sus organizaciones polticas, lo cual pone en muy mal lugar a stas. La Autoridad Palestina de Abbas se ha destacado por tratar de aplastar la Intifada, pero sin conseguirlo, y los otras veces todopoderosos servicios de seguridad israeles no pueden adelantarse a ninguno de estos ataques, demostrando que son ms eficaces contra organizaciones (donde pueden infiltrar a sus agentes) que contra jvenes desesperados.

Entre los factores que alimentan esta revuelta desesperada est la propia represin israel, con medidas tan inhumanas como destruir la casa familiar donde resida el agresor o quedarse con los cadveres durante semanas. Este tipo de medidas, adems de animar a algunos palestinos a lanzarse con un cuchillo o unas tijeras contra el que consideran enemigo, est haciendo que se multipliquen las respuestas pacficas y resistentes de la sociedad palestina, aunque rara vez logran estas iniciativas que los grandes medios de comunicacin se ocupen de ellas.

Tel Aviv responde del nico modo que parece conocer: apunta deliberadamente a los activistas, los encarcela, les impone arrestos o les ordena abandonar su ciudad, por ejemplo. Pero as no convence a ningn palestino de lo justo y adecuado de la ocupacin. Aunque los grandes medios no nos lo cuenten, lo cierto es que la resistencia popular palestina avanza en terrenos como el boicot, dibujando un futuro bien distinto al que quieren Netanyahu y los suyos.

El plantn a obama del primer ministro Netanyahu

Las relaciones entre Israel y EEUU sufrieron un nuevo golpe el pasado martes al revelarse, horas antes de la visita de Biden, que el primer ministro israel declin una invitacin de la Casa Blanca para reunirse con Obama. Tel Aviv aspira a incrementar el monto actual de 3.000 millones de dlares anuales hasta los 5.000, como compensacin por el pacto nuclear firmado el pasado ao entre Irn y cinco potencias. La Casa Blanca ofrece un incremento de 500 millones de dlares anuales, segn la prensa. La oficina de Netanyahu dice ahora que no quiere interferir en las primarias de EEUU, pero el pasado ao no dud en aceptar la invitacin de la Cmara de Representantes que tanto irrit a Obama.

Cuando las polticas ms inhumanas abren la puerta a la nueva Palestina

La ocupacin y la consiguiente resistencia son constantes en Palestina, aunque demasiadas veces parezca que la ocupacin no es tal porque la lleva a cabo una presunta democracia y a pesar de que a las actividades resistentes no se les preste atencin meditica, a no ser que vayan acompaadas de un relato con muertos (israeles, porque las vctimas del otro lado ya no cuentan para la mayor parte de los medios occidentales).

La retencin por parte de las autoridades de Israel de los cadveres de los palestinos muertos es una de las prcticas consideradas ms inhumanas por parte de muchos palestinos. Segn explica Budur Yussef Hassan en Electronic Intifada, Israel ha puesto condiciones represivas para entregar los cuerpos, explotando el aislamiento geogrfico y poltico de la poblacin palestina de Jerusaln: las familias deben enterrarlos del otro lado del Muro que Israel ha construido alrededor de la ciudad, limitar la cantidad de personas presentes en el funeral, enterrar los cuerpos slo a ltima hora del da, o pagar una fianza para levantar dichas condiciones.

Las demoliciones punitivas tambin fueron incluidas en el paquete de medidas aprobadas en octubre. El Supremo israel les dio luz verde, aunque constituyen atroces violaciones de derechos humanos contra la poblacin palestina de Jerusaln. Paradjicamente, han impulsado a la comunidad a movilizarse. Yussef relata que el 1 de diciembre un grupo de jvenes organiz un concierto en el Teatro Nacional Palestino para apoyar a las familias con hijos en la crcel y a las que estn esperando los cuerpos de sus hijos e hijas muertos por las fuerzas israeles. En la sala ms grande del teatro no caba un alfiler. Lo recaudado fue destinado a la reconstruccin de las viviendas destruidas. La solidaridad comunitaria organizada por las y los habitantes del campo de refugiados de Shuafat despus de la destruccin de la vivienda de Ibrahim Akari fue replicada en toda Cisjordania, especialmente en Ramala y en Nabls.

Hijazi Abu Sheih y Samer Abu Eisheh montaron una carpa en el jardn de las oficinas de la Cruz Roja. Si bien fue instalada como refugio para los dos activistas cuando rechazaron la orden de expulsin de Jerusaln, pronto se transform en un vibrante espacio de desobediencia civil. Durante dos semanas, desbord energa y espritu revolucionario, libre de las divisiones sectarias. Charlas, debates, conciertos... A los palestinos nos preguntan mucho cul es la alternativa a nuestros corruptos gobernantes. Quienes visitaron la carpa vieron un atisbo de cmo podra ser esa alternativa, la nueva Palestina a construir.


Fuente original: http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2016-03-10/hemeroteca_articles/la-visita-de-biden-dispara-la-intifada-de-los-cuchillos



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