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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2016

La supuesta imparcialidad de Google
El nuevo control mental

Robert Epstein
Information Clearing House

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


Durante el pasado siglo ms de un gran escritor expres su preocupacin respecto del futuro de la humanidad. En El taln de hierro (de 1908), el escritor estadounidense Jack London imagin un mundo en el que un puado de riqusimos titanes corporativos los oligarcas mantena a raya a las masas mediante una combinacin de premios y castigos. La mayor parte de la humanidad viva en una virtual esclavitud que permita una vida confortable a cambio de la renuncia de cada uno al control de su vida.

En Nosotros (de 1924), el brillante autor ruso Yevgeny Zamyatin, anticipando los excesos de la joven Unin Sovitica, describi un mundo en el que el pueblo era controlado mediante un omnipresente monitoreo. Las paredes de las casas eran de cristal transparente de modo que pudiera observarse todo lo que hicieran quienes vivieran en ellas. Las personas tenan permitido bajar las persianas una hora por da para que tuvieran relaciones sexuales, aunque tanto el momento de los encuentros como la identidad de los amantes deban ser registrados previamente en las oficinas del Estado.

En Un mundo feliz (de 1932), el escritor ingls Aldous Huxley imagin una sociedad casi perfecta en la que tanto la infelicidad como la agresividad haban sido quitadas a los seres humanos mediante una combinacin de modificaciones genticas y condicionamiento psicolgico. Y en la novela ms sombra 1984 (de 1949), el compatriota de Huxley, George Orwell describe una sociedad en la que el propio pensamiento estaba controlado; en el mundo de Orwell, se ensea a los nios el uso de una forma simplificada del idioma ingls llamada Nueva habla de modo que no tengan jams la posibilidad de expresar ideas que seran peligrosas para la sociedad.

Sin lugar a dudas, se trata de relatos de ficcin; en todos ellos, los gobernantes en el poder utilizaban conspicuos procedimientos de control que al menos algunas personas resistan activamente y ocasionalmente conseguan sortear. Pero en el ensayo y xito editorial Las formas ocultas de la propaganda (de 1957) reeditado recientemente con motivo del 50 aniversario de la primera edicin el periodista estadounidense Vance Packard describi un extrao y ms bien extico tipo de influencia que estaba surgiendo rpidamente en Estados Unidos y que, en cierto modo, era ms amenazador que las categoras de control imaginadas en las ficciones mencionadas ms arriba. Segn Packard, los ejecutivos corporativos y los polticos estadounidenses estaban empezando a emplear mtodos sutiles y, en muchos casos, completamente indetectables para cambiar el pensamiento, las emociones y el comportamiento de las personas. Estos mtodos estaban basados en la psiquiatra y las ciencias sociales.

Muchos de nosotros hemos odo hablar de al menos uno de esos mtodos: la estimulacin subliminal, o lo que Packard denomin efectos por debajo del umbral: la presentacin de mensajes muy breves que nos dicen qu debemos hacer aunque sean tan breves una fraccin de segundo que no tenemos conciencia de haberlos visto. En 1958, empujada por la preocupacin de los espectadores de un cine de New Jersey, que habra introducido mensajes ocultos en una pelcula para aumentar la venta de helados, la Asociacin Nacional de Locutores la asociacin que establece las normas para la televisin de Estados Unidos cambi sus criterios para prohibir el uso de mensajes subliminales. En 1974, la Comisin Federal de Comunicaciones consider que la utilizacin de ese tipo de mensajes era contraria al inters pblico. En el Congreso de Estados Unidos tambin se presentaron proyectos de ley para prohibir los mensajes subliminales pero nunca fueron promulgados. Tanto Reino Unido como Australia tienen leyes que los prohben estrictamente.

Es probable que la estimulacin subliminal todava se use profusamente en Estados Unidos despus de todo, su deteccin es difcil, y nadie est ocupndose de seguirle los pasos, pero es posible que no valga la pena preocuparse de ella. Algunas investigaciones sugieren que su impacto es pequeo y que ejerce influencia sobre todo en las personas que ya estn motivadas para seguir sus dictados; la orden subliminal de beber afecta a quienes tienen sed.

No obstante, Packard dej al descubierto un problema mucho ms importante; concretamente, que las corporaciones ms poderosas buscaban sin parar, y en muchos casos ya estaban aplicando, una gran variedad de tcnicas de control de las personas sin su conocimiento. Packard describi una maquinacin en la que los comerciantes trabajaban en estrecha colaboracin con cientficos sociales para encontrar, entre otras cosas, la forma de conseguir que la gente comprara cosas que no necesitaba y de condicionar a los nios pequeos para que se convirtieran en buenos consumidores unas inclinaciones que haban sido explcitamente cultivadas y entrenadas en el Mundo feliz, de Huxley. Aconsejados por las ciencias sociales, los comerciantes aprendieron rpidamente los procedimientos para aprovechar las inseguridades, las flaquezas, los temores inconscientes, la agresividad y el deseo sexual de las personas, para modificar su forma de pensar, sus emociones y comportamientos sin que ellas tengan conciencia de que son manipuladas.

Segn Packard, a principios de los cincuenta los polticos captaron el mensaje y empezaron a venderse como si fueran una mercanca, utilizando las mismas fuerzas sutiles que se haban usado para vender un jabn. Encabez el captulo dedicado a los polticos con esta inquietante cita del economista ingls Kenneth Boulding: Es concebible un mundo de dictadores ocultos que continen empleando formas democrticas de gobierno. Podra pasar esto, realmente?, y de ser as, cmo funcionara?

A medida que ha ido pasando el tiempo, las fuerzas descritas por Packard se han hecho an ms sutiles. La msica relajante que omos en el supermercado hace que caminemos ms lentamente y compremos ms alimentos, los necesitemos o no. Muchos de los insustanciales pensamientos e intensos sentimientos que viven nuestros adolescentes desde que se levantan hasta que se acuestan estn cuidadosamente orquestados por habilsimos profesionales del marketing que trabajan en las industrias de la moda y el entretenimiento. Los polticos trabajan con una gran variedad de consultores que estudian cada cosa que hace su jefe con el propsito de que atraiga un votante ms; la vestimenta, la entonacin, la expresin facial, el maquillaje, el peinado y el discurso; todo es optimizado al mximo, tal como se hace con el envase del cereal para el desayuno.

Afortunadamente, todas esas fuentes de influencia operan en mutua competencia. Algunos tratan de convencernos de que compremos o creamos una cosas determinada; otros, que compremos o creamos otra distinta. Es la naturaleza competitiva de nuestra sociedad la que nos permite, despus de todo, una relativa libertad.

Pero, qu pasara si empezaran a surgir unas nuevas formas de control que compitieran poco o nada entre ellas? Y qu pasara si se desarrollaran nuevas herramientas de control que fueran mucho ms potentes y mucho ms invisibles que cualquier otra del pasado? Y qu pasara si los nuevos instrumentos de control permitieran que un puado de gente ejerciera una enorme influencia no solo sobre los ciudadanos de Estados Unidos sino sobre la mayora de los habitantes de la Tierra?

Es posible que el lector se haya sorprendido al leer esto, pero todas esas cosas ya han pasado.

Para entender cmo funcionan las nuevas herramientas de control mental se necesita examinar los motores de bsqueda en Internet, sobre todo uno: el mayor y el mejor de todos ellos, concretamente Google. El motor de bsqueda Google es tan bueno y tan popular que el nombre de la empresa se ha convertido en un verbo usado normalmente en todos los idiomas del mundo. Guglear algo es buscarlo con el motor de bsqueda Google; de hecho, as es como la mayora de los usuarios de ordenadores de todo el mundo consiguen la mayor parte de la informacin que necesitan, en estos das prcticamente acerca de cualquier cosa. Estas personas guglean la informacin. Google ha llegado a ser la principal puerta de entrada de virtualmente todo el conocimiento, sobre todo porque el motor de bsqueda es muy bueno y nos da exactamente la informacin que estamos buscando, casi instantneamente y casi siempre en la primera posicin de la lista que aparece despus de que lanzamos la bsqueda la lista de resultados de la bsqueda.

La ordenacin de esta lista es tan buena que, de hecho, alrededor del 50 por ciento de la que buscamos est en los dos primeros tems y ms del 90 por ciento entre los 10 tems de la primera pgina de resultados; muy pocas personas miran las dems pginas de resultados, a pesar de que a menudo puede haber miles, es decir, es probable que ellas contengan mucha informacin valiosa. Google decide cul de los miles de millones de pginas web ser la pgina web que aparecer en nuestra lista de resultados; tambin decide el orden en que las presentar. Cmo decide estas cosas es un secreto profundo y oscuro; uno de los mejor guardados del mundo, como la frmula de la Coca-Cola.

Debido a que es muy probable que los navegantes lean los primeros tems de la lista de resultados y hagan click en alguno de ellos, las empresas estn gastando miles de millones cada ao tratando de engaar al algoritmo de bsqueda el programa informtico que selecciona y ordena los tems buscados de Google para que ponga su pgina uno o dos escalones ms arriba. Un peldao ms arriba puede ser la diferencia entre el xito y el fracaso de un negocio, y estar entre los 10 primeros tems puede ser la posibilidad de hacer muchsimo dinero.

Al final de 2012, empec a preguntarme si acaso los mejores resultados en las bsquedas podran tener ms impacto que las opciones del consumidor. Tal vez, pens, un resultado en lo ms alto de la lista poda tener un impacto reducido en la opinin que las personas tuvieran de las cosas. A principios del ao siguiente, junto con mi colega Ronald E. Robertson, del Instituto Estadounidense de Investigacin y Tecnologa del Comportamiento de Vista, California, pusimos a prueba esta hiptesis mediante un experimento en el cual 102 personas de la zona de San Diego formaron tres grupos elegidos al azar. En el primer grupo, las personas vean resultados de la bsqueda que favorecan a un candidato poltico, esto es, resultados que llevaban a pginas web que hacan que este candidato tuviera mejor aspecto que su oponente. En un segundo grupo, las personas vean resultados de la bsqueda que favorecan al candidato oponente. Y en el tercer grupo el grupo de control las personas vean una mezcla de ordenamientos que no favorecan a ningn candidato. En cada grupo se utilizaron los mismos resultados de la bsqueda y las mismas pginas web; lo nico diferente en los tres grupos era el orden de los resultados de la bsqueda.

Para que nuestro experimento fuera ms realista, usamos resultados de la bsqueda verdaderos, que se vinculaban con autnticas pginas web. Tambin utilizamos unas elecciones existentes: las de 2010, para elegir el primer ministro de Australia. Nos remitimos a unas elecciones fuera de Estados Unidos para tener la seguridad de que nuestros participantes fueran indecisos. Su desconocimiento de los candidatos aseguraba esto. Tambin nos ocupamos mediante anuncios de que hubiera diversidad tnica entre los participantes en el experimento de modo de reproducir las caractersticas demogrficas del votante estadounidense.

A cada participante le entregamos una breve descripcin de los candidatos y les pedimos que los valoraran de varias maneras; como era de esperar, al principio los participantes no favorecieron a candidato alguno en ninguna de de las categoras que propusimos, y los votos se distribuyeron uniformemente en los tres grupos. Despus, los participantes tuvieron 15 minutos para hacer una bsqueda online utilizando Kadoodle, nuestro motor simulado de bsqueda, que les daba acceso a cinco pginas de resultados de la bsqueda vinculados a pginas web. Las personas podan moverse libremente entre resultados de la bsqueda y pginas web, tal como hacemos cuando usamos Google. Cuando los participantes completaron su bsqueda, les pedimos que volvieran a valorar a los candidatos, tambin les pedimos que nos dijeran una vez ms por cul votaran.

Nosotros pronosticamos que las opiniones y preferencias de entre el 2 y el 3 por ciento de las personas de los dos grupos de preferencia los grupos en los que las personas estaban viendo clasificaciones que favorecan a un candidato se inclinaran por ese candidato. Lo que encontramos en la realidad fue asombroso. La proporcin de quienes elegan el candidato situado en la primera lnea del motor de bsqueda lleg al 48,4 por ciento, y cinco de nuestras mediciones se inclinaron hacia ese candidato. An ms, daba la impresin de que el 75 por ciento de las personas de los grupos de preferencia no tena la menor conciencia de que estaba viendo clasificaciones de bsqueda que estaban manipuladas. En el grupo de control, las opiniones no variaron significativamente.

ste pareca ser un descubrimiento importante. El desplazamiento que habamos producido, al que llamamos Efecto Manipulador del Motor de Bsqueda (SEME, por sus siglas en ingls), pareca ser uno de los mayores efectos sobre el comportamiento jams descubierto. Sin embargo, no nos apresuramos a echar las campanas a vuelo. Por una cosa: el grupo de prueba de nuestro experimento era demasiado pequeo, y todos sus integrantes eran de la zona de San Diego.

Ms o menos en el ao que sigui, repetimos nuestros hallazgos tres veces ms y la tercera vez llegamos a reunir una muestra de ms de 2.000 personas de los 50 estados de EEUU. En este experimento, el corrimiento en la preferencia de voto fue del 37,1 por ciento, e incluso mayor en algunos grupos demogrficos; de hecho, lleg al 80 por ciento.

En esta serie de experimentos, tambin nos dimos cuenta de que si reducamos la preferencia apenas un poco en al primera pgina de resultado de la bsqueda especficamente, incluyendo un tem de bsqueda que favoreca al otro candidato en la tercera o cuarta posicin de los resultados podamos ocultar la manipulacin y conseguir que muy pocas personas, o incluso ninguna, fueran conscientes de que estaban viendo clasificaciones que no eran imparciales. Incluso podamos producir cambios espectaculares en la preferencia de voto, pero podamos hacer eso sin ser vistos.

Aun as, las campanas todava permanecieron en silencio. Nuestros resultados eran potentes y consistentes, pero todos nuestros experimentos utilizaban elecciones en el extranjero: los comicios de 2010 en Australia. Pueden modificarse las preferencias de voto con votantes de verdad en medio de una campaa electoral real? Nosotros ramos escpticos. En elecciones autnticas, la gente es bombardeada desde distintas fuentes de informacin y los votantes saben bastante sobre los candidatos. Pareca improbable que una simple experiencia con un motor de bsqueda pudiera tener mucho impacto en la preferencia de voto.

Para comprobarlo, a principios de 2014 fuimos a India justo antes de que empezara la votacin en las elecciones democrticas ms grandes del mundo: los comicios Lok Sabha para elegir al primer ministro. Los tres candidatos ms importantes eran Rahul Gandhi, Arvind Kejriwal y Narendra Modi. Utilizando grupos sujeto online y anuncios tanto online como impresos, reclutamos a 2.150 personas de 27 de los 35 estados y territorios de India para que participaran en nuestra experiencia. Para poder participar, esas personas deban ser votantes empadronados que todava no hubieran votado y que estuviesen indecisos acerca de cul sera su voto.

Los participantes fueron distribuidos al azar en tres grupos de motores de bsqueda que cada uno de ellos favoreca respectivamente a Gandhi, Kejriwal o Modi. Como era de esperar, el nivel de conocimiento de los candidatos era alto: entre 7,7 y 8,5 en una escala de 1 a 10. Nosotros pronosticamos que nuestra manipulacin producira una consecuencia muy pequea, si acaso, pero no fue eso con lo que nos encontramos. En promedio, fuimos capaces de modificar la proporcin de gente que votara por un candidato dado por ms del 20 por ciento en el conjunto del experimento, y de ms del 60 por ciento en algunos grupos demogrficos. Algo an ms inquietante: el 99,5 por ciento de los participantes no mostr conciencia alguna de que estaba viendo resultados de la bsqueda que haban sido modificados; en otras palabras, que estaban manipulados.

La virtual invisibilidad del SEME es algo ciertamente curioso. Significa que cuando las personas usted, lector; yo mismo tienen ante sus ojos unos resultados de la bsqueda que han sido modificados, los ven como si fueran excelentes. De este modo, si ahora mismo el lector busca en Google candidatos a la presidencia de Estados Unidos, es posible que el resultado de la bsqueda parezca bastante aleatorio, aunque favorezca a un candidato determinado. Hasta yo tengo dificultades para detectar la manipulacin en una ordenacin de resultados que s que ha sido manipulada (porque mi propio equipo lo ha hecho). Aun as, nuestros experimentos aleatorios y controlados nos dicen una y otra vez que cuando algunos tems situados en lo ms alto de la lista de resultados conectan con pginas web que favorecen a un candidato se produce un espectacular impacto en la opinin de los votantes indecisos, en gran parte por la sencilla razn de que las personas suelen hacer click solo en los primeros tems de las listas de resultados. Esto es verdaderamente estremecedor: al igual que sucede con el estmulo subliminal, el SEME es una fuerza que no se puede percibir pero, a diferencia del estmulo subliminal, su impacto es enorme.

En agosto de 2015, publicamos en la prestigiosa Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) un pormenorizado reportaje sobre nuestras cinco primeras experiencias con el SEME. Ciertamente habamos encontrado algo importante, sobre todo si se tiene en cuenta la preponderancia de Google en la bsqueda de informacin online . La posicin de Google en las bsquedas en Internet es prcticamente monoplica: segn el Centro de Investigacin Pew, un 83 por ciento de los estadounidenses declara que Google es el motor de bsqueda que utiliza ms a menudo. Por lo tanto, si Google favorece a un candidato en unas elecciones, el impacto en los votantes indecisos podra decidir el resultado de esa votacin.

Es necesario tener en cuenta que con nuestros participantes nosotros tenamos no ms que una posibilidad. Cul habra sido el impacto de favorecer a un candidato en bsquedas que se realizan desde varios meses o semanas antes de una eleccin? Sin duda ser mucho mayor que lo que nosotros observamos en nuestros experimentos.

Durante una campaa electoral existen otros tipos de influencia que se equilibran unos con otros una gran variedad de peridicos, programas de radio y televisin, por ejemplo pero a todos los efectos, Google no tiene competencia y la gente confa en sus resultados de la bsqueda, suponiendo que el misterioso algoritmo de bsqueda de la empresa es completamente objetivo e imparcial. Este alto nivel de fiabilidad, junto con la falta de competencia, coloca a Google en una posicin nica para producir impacto en unas elecciones. Algo todava ms inquietante, el negocio de la bsqueda y ordenacin est absolutamente desrregulado, es por eso que Google podra favorecer a cualquier candidato sin violar ninguna ley. Algunos tribunales han dictaminado incluso que el derecho de Google a ordenar sus resultados de la bsqueda como le parezca est protegido por tratarse de una forma de la libertad de expresin.

Ha favorecido alguna vez esta empresa a algunos candidatos en particular? En la elecciones presidenciales de 2012 en estados Unidos, Google y sus principales ejecutivos donaron ms de 800.000 dlares al presidente Barack Obama y solo 37.000 a su oponente, Mitt Romney. Y en 2015, un equipo de investigadores de la Universidad de Maryland y otros sitios demostr que los resultados de la bsqueda de Google favorecan invariablemente a los candidatos demcratas. Estn realmente sesgados los ordenamientos de resultados de bsqueda? Un informe interno expedido en 2012 por la Comisin Federal de Comercio de Estados Unidos llega a la conclusin de que en la ordenacin de las bsquedas de Google sus intereses econmicos priman respecto de los de sus competidores; las acciones antimonoplicas que en estos momentos se estn llevando tanto en la UE como en India se basan en hallazgos similares.

En la mayora de los pases, el 90 por ciento de las bsquedas online se realiza con Google, lo que brinda a la empresa an ms poder para dar la vuelta a elecciones del que tiene en Estados Unidos; gracias al rpido aumento de la penetracin de Internet, este poder est en crecimiento. En nuestro artculo en la PNAS, Robertson y yo consideramos que hoy da Google tiene la posibilidad de darle la vuelta al 25 por ciento de las elecciones nacionales de todo el mundo sin que nadie se d cuenta de lo que est ocurriendo. De hecho, estimamos que los ordenamientos de resultados de la bsqueda de Google hayan sido deliberadamente planificados por los directivos de la empresa o no han hecho impacto en muchas elecciones durante mucho tiempo, un impacto que crece de ao en ao. Y debido a que los resultados de la bsqueda son fugaces, no dejan huella escrita y pueden ser negados tajantemente por la compaa.

Este grado de poder junto con este nivel de invisibilidad no tiene precedente en la historia de la humanidad. Sin embargo, lo que nosotros descubrimos sobre el SEME era apenas la punta de un descomunal iceberg.

Algunos informes recientes sugieren que la candidata presidencial del Partido Demcrata Hillry Clinton est haciendo un uso intenso de las redes sociales en principio, Twitter, Instagram, Pinterest, Snapchat y Facebook para tratar de aumentar sus seguidores. En este momento, tiene 5,4 millones de proslitos en Twitter y su equipo est tuiteando varias veces cada hora en las horas diurnas. El favorito republicano, Donal Trump, tiene 5,9 millones de seguidores en Twitter y su equipo tuitea tan laboriosamente como el de Hillary.

Son las redes sociales una amenaza tan grande para la democracia como parecen serlo los ordenamientos de los resultados de la bsqueda? No necesariamente. Cuando las nuevas tecnologas compiten unas contra otras, no representan una amenaza. Incluso las plataformas ms nuevas, en general se utilizan como se usaron las vallas publicitarias y los anuncios en la televisin durante dcadas. Un partido pega sus carteles en un lado de la calle y el otro partido pega los suyos en el otro lado. Unos tienen ms dinero para carteles que otros, pero el procedimiento sigue siendo competitivo.

No obstante, qu pasa si esas redes sociales son usadas incorrectamente por las empresas propietarias? Un estudio realizado por Robert M. Bond, profesor de Ciencia Poltica en la Universidad Estatal de Ohio, y otros, publicado en 2010 en la revista Nature describe un experimento cuestionable desde el punto de vista de la tica en el que Facebook envi recordatorios del tipo vaya y vote a ms de 60 millones de sus usuarios el da de las elecciones de 2010. Los recordatorios hicieron que 340.000 personas votaran por un candidato al que no habran votado de no haber recibido el mensaje de Facebook. En 2014, en una nota en New Republic, Jonathan Zittrain, profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Harvard, seal que gracias a la enorme volumen de informacin recogida entre sus usuarios, Facebook poda mandar muy fcilmente ese tipo de mensajes solo a la personas que apoyaban a un partido o un candidato en particular y que, al hacerlo, con la misma facilidad poda influir en una eleccin de resultado incierto todo esto, sin que nadie se diese cuenta de lo que estaba sucediendo. Y dado que los recordatorios, al igual que los ordenamientos de resultados de la bsqueda son fugaces, la manipulacin de una votacin no deja ninguna huella documental.

Existen leyes que prohban a Facebook el envo selectivo a determinados usuarios de anuncios. No, absolutamente; de hecho, con la publicidad dirigida Facebook hace mucho dinero. Est actualmente Facebook manipulando elecciones? Nadie lo sabe pero, segn mi punto de vista, sera tonto que Facebook no lo hiciera e incluso tal vez incorrecto. Para una empresa, algunos candidatos son mejores que otros, y los ejecutivos de Facebook tienen la responsabilidad econmica de defender los intereses de la firma en beneficio de sus accionistas.

El estudio de Bond fue mayormente ignorado, pero otro experimento con Facebook, que en 2014 fue publicado en la PNAS dio lugar a protestas en todo el mundo. En este estudio, a 689.000 usuarios de Facebook se les envi durante una semana noticias que contenan ya fuera un exceso de trminos positivos, o un exceso de trminos negativos, o ninguno. Despus de eso, los del primer grupo emplearon trminos ligeramente positivos en sus comunicaciones, mientras que los del segundo usaron trminos ligeramente negativos en las suyas. Se dijo que esto demostraba que el estado emocional de las personas poda manipularse deliberadamente y a gran escala mediante una empresa de las redes sociales, una nocin que mucha gente encontr alarmante. Muchas personas se sintieron molestas por el hecho de que se realizara un experimento a gran escala sobre las emociones sin el consentimiento explcito de las participantes.

Sin duda, los perfiles de usuario de Facebook son muchsimos, pero no son tantos si se los compara con los que maneja Google, que est recogiendo informacin las 24 horas de cada da de la semana durante todo el ao y utiliza 60 plataformas de observacin distintas: por supuesto, el propio motor de bsqueda, pero tambin Google Wallet, Google Maps, Google Adwords, Google Analytics, Google Chrome, Google Docs, Android, YouTube y tantas otras. Por lo general, los usuarios de Gmail hacen caso omiso del hecho de que Google almacena y analiza cada correo electrnico que ellos escriben, incluso los borradores que nunca sern enviados, as como todos los correos que reciben tanto sea de otros usuarios de Gmail como de todos los dems servicios de correo electrnico.

Si Google decidiera arreglar unas elecciones, podra identificar a aquellos votantes que estn indecisos. Despus, podra enviarles ordenaciones personalizadas justamente a esas personas.

Segn la poltica de privacidad de Google a la que uno da su consentimiento cada vez que utiliza un producto Google, incluso aunque no haya sido informado/da de que est usando un producto Google esta empresa puede compartir la informacin que recoge sobre usted, lector/lectora, con casi todo el mundo, incluyendo las agencias gubernamentales. Pero nunca con usted mismo/ma. La privacidad de Google es sagrada; la de usted no existe.

Podra Google y aquellos/llas con quienes trabajamos (en el lenguaje de la poltica de privacidad) utilizar la informacin que acumulan sobre usted, lector/lectora, para propsitos perversos, como manipular o coaccionar, por ejemplo? Podra un informacin inexacta en el perfil de las personas (que no hay modo de corregir por parte de esas personas) limitar la posibilidad que tienen de arruinar la reputacin de esas personas?

Ciertamente, si Google decidiera arreglar unas elecciones, en principio podra buscar en su gigantesca base de datos personales para identificar justamente a aquellos votantes que estn indecisos. Entonces, podra enviarles justamente a esas personas un da s y el otro tambin ordenaciones personalizadas para favorecer a un candidato determinado. Una ventaja de este enfoque es que para los investigadores la manipulacin por parte de Google sera extremadamente difcil de detectar.

Las formas extremadas de control la de la KGB en la Unin Sovitica, la de la Stasi en la Repblica Democrtica Alemana, o la del Gran Hermano en 1984 son el dispositivo esencial de toda tirana; al mismo tiempo, el avance tecnolgico est haciendo que tanto el control como la acumulacin de informacin para la vigilancia sea ms fcil que nunca en la historia. En 2020, China habr puesto en marcha el ms ambicioso sistema gubernamental de control jams creado una base nica de datos llamada Sistema de Crdito Social en el que mltiples registros y ordenamientos de datos de los 1.300 millones de ciudadanos de ese pas estarn anotados para facilitar el acceso a ellos por parte de funcionarios y burcratas. Con apenas una mirada los funcionarios sabrn tanto si alguien ha plagiado un trabajo escolar como si se ha atrasado en el pago de una factura, si ha orinado en pblico o si bloguea inadecuadamente online.

Ya lo ha revelado Edward Snowden con toda claridad: estamos movindonos rpidamente hacia un mundo en el que los gobiernos y las corporaciones a veces trabajando juntos estn recogiendo cada da cantidades ingentes de informacin sobre cada uno de nosotros, sin casi ninguna o ninguna restriccin legal sobre el uso que puede darse a esos datos. Cuando se combina la recogida de datos con el deseo de controlar y manipular, las posibilidades son ilimitadas, aunque quizs la contingencia que ms intimida sea la expresada en la afirmacin de Boulding sobre la posibilidad de una dictadura oculta que emplee formas democrticas de gobierno.

Desde que en 2015, Robertson y yo presentamos a la PNAS nuestro primer informe sobre el SEME, hemos completado una elaborada serie de experimentos que han aumentado mucho nuestra comprensin del fenmeno; adems, realizaremos otras experiencias en los prximos meses. Ahora tenemos una idea mucho ms amplia del porqu de la potencia del Efecto Manipulador del Motor de Bsqueda y, hasta cierto punto, de cmo puede ser eliminado.

Tambin nos dimos cuenta de algo muy inquietante: que los motores de bsqueda son capaces de influir en mucho ms que en la compra de un producto o en el voto en unas elecciones. Ahora tenemos evidencias que sugieren que casi en cualquier asunto en el que en principio las personas estn indecisas, la ordenacin de resultados de la bsqueda tiene consecuencias en casi todas la decisiones que ellas adopten. Tienen intensas consecuencias en las opiniones, las creencias, las actitudes y los comportamientos de quienes en todo el mundo navegan en Internet, todo ello sin que las personas tengan conocimiento alguno de que eso est sucediendo. Esto viene pasando con la intervencin deliberada de los directivos de la empresa o sin ella; incluso los llamados procesos orgnicos de bsqueda por lo general producen resultados de la bsqueda que favorecen un punto de vista determinado, el que a su vez tiene el potencial de influir en la opinin de millones de personas que estn indecisas en alguna cuestin especfica. En uno de nuestros ltimos experimentos, resultados de la bsqueda que haban sido manipulados cambiaron la opinin de algunas personas sobre las bondades del fracking en un 39 por ciento.

Quizs todava ms perturbador es el hecho de que el puado de gente que efectivamente es consciente de que est ante un ordenamiento de resultados de la bsqueda que ha sido manipulado se inclina todava ms en la direccin pronosticada; sencillamente, saber que una lista de resultados ha sido manipulada no necesariamente protege del poder del SEME.

Recuerde el/la lector/tora qu es lo hace el algoritmo de bsqueda: en respuesta a su pregunta, selecciona un conjunto de pginas web entre los miles de millones disponibles y las ordena utilizando unos criterios que son secretos. Segundos ms tarde, la decisin que usted adopte o la opinin que usted se forme acerca del mejor dentfrico, si el fracking es una tecnologa fiable, dnde ir en las prximas vacaciones, quin sera el mejor presidente o si es real o no el calentamiento global est determinada por la breve lista que tiene en la pantalla de su ordenador, aunque usted no tenga la menor idea de cmo se ha confeccionado la lista.

La tecnologa ha hecho que sea posible realizar la manipulacin indetectable y que no deja huella alguna de poblaciones enteras que no estn cubiertas por las regulaciones y leyes existentes.

Mientras tanto, entre bastidores, ha tenido lugar una silenciosa consolidacin de los motores de bsqueda, de modo tal que ms y ms personas estn utilizando el motor de bsqueda dominante, incluso aunque crean que no lo estn usando. Porque Google es el mejor motor de bsqueda y porque cualquier avance en Internet en veloz expansin se ha convertido en algo prohibitivamente caro, cada vez ms motores de bsqueda extraen su informacin del motor lder en lugar de crear uno. El acuerdo ms reciente, revelado en octubre de 2015 por la Comisin de Seguridad e Intercambio (SEC, por sus siglas en ingls), fue entre Google y Yahoo! Inc.

Observando las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, veo claras seales de que Google est respaldando a Hillary Clinton. En abril de 2015, Clinton consigui que Google le cediera a Stephanie Hannon para que fuera su principal funcionaria en cuestiones de tecnologa y, hace pocos meses, Eric Schmidt, presidente del holding de empresas que controla Google, puso en marcha una firma semisecreta The Groundwork con el propsito especfico de poner a Clinton en la Casa Blanca. La creacin de The Groundwork anim a Julian Assange, fundador de Wikileaks, a asignar a Google el apodo de el arma secreta de Clinton en su intento de acceder a la presidencia de Estados Unidos.

Nuestra estimacin es que los viejos amigos de Hannon pueden hacer que entre 2,6 y 10,4 millones de votantes se inclinen por Clinton en el da de las elecciones sin que ninguno de ellos sepa lo que est pasando y sin dejar la menor huella documental. Por supuesto, tambin pueden ayudarla a que gane su nominacin influyendo en los votantes indecisos en las primarias. Cambiar la inclinacin de los votantes siempre ha sido la clave para ganar elecciones; jams ha habido una herramienta tan potente, tan eficiente y tan barata para influir en ellos como lo es el SEME.

Vivimos en un mundo en el que unas cuantas empresas de alta tecnologa, a veces trabajando en estrecha colaboracin con los gobiernos, no solo estn vigilando nuestras actividades sino tambin controlando cada da ms lo que pensamos, sentimos, hacemos y decimos. La tecnologa en la que estamos inmersos en estos momentos de ninguna manera es un juguete inofensivo; ha hecho posible la manipulacin de poblaciones enteras en un grado que no tiene precedentes en la historia de la humanidad, una manipulacin que es indetectable y no deja huella alguna, una manipulacin que comnmente est fuera de las leyes y regulaciones existentes. Los nuevos persuasores ocultos son ms grandes, ms audaces y ms malignos que todo aquello que pudo imaginar alguna vez Vance Packard. Si optamos por ignorar esto, lo mismo hacemos con el peligro que corremos.

Robert Epstein es investigador principal en temas de psicologa en el Instituto Estadounidense de Investigacin del Comportamiento y la Tecnologa (AIBRT, por sus siglas en ingls) de California. Es autor de 15 libros. Fue jefe de edicin de Psychology Today. Este artculo es un anticipo de su prximo libro: The New Mind Control.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article44353.htm

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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