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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2016

Adios Europa, malvenida democracia fascista

Antonio San Romn Sevillano
Rebelin


La ltima decisin de los dirigentes de la UE sobre los refugiados incumpliendo acuerdos, convenios y tratados internacionales ha puesto un clavo ms en acelerado funeral de un hipottico proyecto democrtico para los pueblos de Europa. Un proyecto para crear un espacio comn de libertad, solidaridad y Justicia, no slo para los europeos, sino para todos los habitantes de la Tierra.

El proyecto neoliberal, capitalismo puro y duro, es un proyecto egosta, inmoral e irresponsable de los verdaderos amos de la UE: las transnacionales, sustentadas en los bancos especulativos, que gobiernan-mandan en los gobiernos nacionales e instituciones europeas.

S que hablar de democracia fascista para la UE y los pases que la componen es la unin de conceptos contradictorios.

Democracia, en su sentido liberal que no neoliberal- es el gobierno del pueblo para s mismo. Lincoln la defini como "gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo". Tras la II Guerra Mundial se nos vendi la democracia como el bien frente al mal del nazismo. Y como "muro de hierro" contra el comunismo ruso. Durante los ltimos 50 aos del pasado siglo todos los estados adoptaban el apellido democracia. No olvidemos que el rgimen franquista se defina como una democracia orgnica.

En esta democracia que se va normalizando desde EEUU hasta Hungra, pasando por Francia, Inglaterra, Alemania, etc., y, por supuesto, Espaa, la participacin popular, del pueblo, se va limitando a la frmula sacralizada de elecciones parlamentarias. Las nuevas leyes mordazas que se van extendiendo por todos los pases, que empezaron en EEUU con la Patriot Act, van reduciendo los derechos de todo tipo de los ya ex ciudadanos. Lo sepamos o no, seamos conscientes o no, hemos dejado de ser ciudadanos libres para ser siervos independientes de las grandes transnacionales y sus criados los diversos dirigentes polticos.

El pueblo no tiene ni tan siquiera la libertad de elegir entre trabajar o no trabajar. La escasez de puestos de trabajo, dignos e indignos, se va ampliando en todos los pases. El pueblo se va empobreciendo quedando sometido a la voluntad de los dirigentes econmicos internacionales, de los que las diferentes medianas empresariales nacionales se van aprovechando para sobrevivir mejor o peor.

La separacin de poderes no existe. En nuestra corta vida democrtica nunca existi de facto. Siempre hubo y hay jueces independientes que tratan de aplicar las leyes con toda la justicia que les es permitida. Una mayora de los jueces provenan del franquismo y la mayora de los actuales estn formados en las directrices sociales que devienen de los primeros y los gobiernos de dos partidos PP y PSOE- que han permitido y fomentado el estado social corrupto del franquismo. No es corrupcin slo la de quien roba. Tambin lo es la de quien ejerce el poder contra el pueblo sobre el que gobierna, defendiendo los interese de una minora, como siempre.

La libertad de prensa ha desaparecido, salvo en internet para minoras-. Los medios estn al servicio de la voz de sus amos que, en definitiva, son los grandes empresarios de transnacionales y banca. La degradacin intelectual y moral de estos medios se va implantando en las masas populares. Que acaban pensando lo que quieren sus amos, en contra de sus propios intereses.

La libertad de asociacin es libre, siempre que no suponga un riesgo para el sistema. Si asoma un mnimo peligro, encontrarn el medio para desprestigiar socialmente tal asociacin destruyndola o desactivndola. Vemos la actuacin unnime de los medios contra Podemos y las diversas mareas. Sin entrar en enjuiciar las actuaciones polticas de Podemos, que queda para otra ocasin.

La libertad de reunin nos la van delimitando a las reuniones familiares bodas, bautizos y entierros-, eventos deportivos siempre que no se manifieste opinin poltica, manifestaciones ms bien controladas, limitadas a la resignacin. Si son en verdad reivindicativas, todos los medios del sistema encontrarn las frmulas del desprestigio social. Se escogern varios individuos a los que se acusar, con una u otra frmula, de terrorismo. Por lo que muchos de los participantes acabarn sintindose culpables de acciones que no realizaron y que, incluso, no percibieron que las llevaran a cabo otros manifestantes.

La acumulacin de poderes se manifiesta en el ejercicio del poder incluso en el comportamiento interno de los partidos reconocidos e, incluso, en el de los tolerados nacionalistas de distinto pelaje. Siempre que sean de la cuerda del neoliberalismo.

La tolerancia sobre las costumbres sociales es restrictiva en temas que consideran esenciales para el control social a travs de los poderes fcticos religiosos. Y, no slo son permitidos, sino que se fomentan a travs de los medios de masas oficiales aquellos usos y prcticas sociales que corrompen y debilitan el comportamiento cvico. Se debilitan, individualizan e infantilizan las masas populares dejndolas desamparadas ante la ideologa y la accin neoliberal-capitalista.

En definitiva, estamos en un movimiento poltico-social continuo hacia una dictadura blanda o tirana laxa dominada por una minora mundial con el epicentro militar en la OTAN, econmico en las bolsa de la City y Wall Street e ideolgico en las clases medias altas al servicio de ese famoso 1%, que se reconocen entre ellos por el poder que ostentan en subordinacin y necesidad de unos con otros.

El fascismo es el mtodo poltico utilizado por los poderosos para defenderse del pueblo que lucha por la defensa de la Justicia. En la primera mitad del siglo XX les sirvi en Europa para defenderse de los diversos movimientos comunistas. Estas mismas lites lo utilizaron imponiendo dictaduras salvajes en numerosos pases latinoamericanos, africanos y asiticos contra pueblos que luchaban por implantar una democracia a lo occidental y que, quienes subvencionaban sus genocidios, les mostraban como meta socioeconmica deseable.

Al igual que el fascismo clsico, este fascismo neoliberal-capitalista utiliza un lenguaje revolucionario para tergiversar las ideas y, con ellas, la realidad de sus cruentas e inmorales acciones sociales. Un lenguaje que utiliza trminos propios de la izquierda y de la ciencia, lo que crea una mayor confusin en el pensamiento debilitado de la mayora de los ciudadanos, que acatan dicho pensamiento dominante como si fuera el sentido comn propio quien lo profesa.

El aumento de los sentimientos nacionalistas durante estos primeros aos del siglo XXI fomentado por los pequeos grupos de lites regionalistas incluidos pases como Hungra, Polonia, la propia Espaa con sus diversas nacionalidades, etc.- no tiene otra funcin que la de dividir el creciente movimiento internacionalista que las juventudes de numerosos pases estaban creando apoyndose en internet. Un movimiento internacionalista que, con sus miles o millones de fisonomas, buscaban y buscan una mayor hermandad en el planeta. La divisin de las sociedades en numerosas naciones sin duda regiones cada vez ms pequeas-, cuando no la destruccin de estados que estaban en marcha hacia una laicidad occidental pases musulmanes ms o menos laicos y rebeldes contra el capitalismo depredador de las transnacionales occidentales-, lleva a un debilitamiento de dichos movimientos internacionalistas. El error de grupos izquierdistas tratando de debilitar estados por fraccionamiento les lleva a no ver el debilitamiento a su vez de las sociedades populares por ese mismo motivo. El camino, en mi opinin, es el contrario. Desde chiquito me ensearon que la unidad hace la fuerza. Y ellos, los neoliberal-capitalistas, en sus intereses estn estrechamente unidos.

Profundizar ms en la caracterizacin de esta sociedad democrtico-fascista que estn construyendo sobre nosotros merecera todo un tratado. Y no es este el lugar. Esto es simplemente un apunte.

Este ltimo clavo puesto por los sicarios polticos sobre el atad de la Europa de los Pueblos, creando campos de concentracin externalizados contra los inmigrantes-refugiados, nos asemeja un poco ms a aquel nazi-fascismo europeo del siglo XX.

Una Unin Europea que debera estar sometida al acatamiento de los derechos humanos y al Estado de Derecho garantizando el concepto mismo de Libertad ha sido definitivamente destruida. La progresiva actuacin de sus dirigentes polticos desenmascarndose sin ningn pudor muestra su degradacin moral y jurdica pblica. De su inmoralidad real tenamos muestra en la construccin de los sucesivos tratados que nos han ido imponiendo, culminando con la antidemocrtica negociacin de ese TTIP que tambin nos impondrn. Con la anuencia de nuestros honestos polticos del PP y PSOE, en el caso de Espaa.

La Democracia europea, que nunca lleg a culminar, hoy ha sido destruida con la institucionalizacin poltico-social de una democracia en lo formal y con la dictadura de este nuevo rgimen fascista del neoliberalismo-capitalista.

El enemigo del pueblo es el capitalismo. No otros movimientos sociales que ven la construccin de la sociedad de diferente forma, pero con el mismo objetivo: la Justicia Universal.

La democracia en la UE ha muerto. Ha venido, para quedarse?, una democracia basada en el ejercicio del totalitarismo por unos pocos: la democracia fascista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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