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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2016

Exigimos transparencia en el manejo de los fondos de la paz

Delegacin de Paz de las FARC-EP
Rebelin


El Acuerdo General para la terminacin del conflicto y la construccin de una paz estable y duradera, de agosto de 2012, define como sexto punto de la Agenda para discusin y consenso entre las partes Implementacin, Verificacin y Refrendacin, incluyendo dentro de sus asuntos el de Cronograma (6.3) y Presupuesto (6.4), aspectos sobre los que no hemos abordado an ningn debate en la Mesa de Dilogos.

No obstante, el gobierno nacional reincidiendo en sus prcticas que desconocen la bilateralidad del proceso, ha puesto en marcha una serie de disposiciones inconsultas frente a estos temas, que pretenden ser presentadas ante la comunidad-

nacional e internacional como hechos cumplidos. Los recientes desarrollos institucionales como el Ministerio de Posconflicto, Seguridad y DDHH y sus Estrategias de Respuesta Rpida, (ERR), el Comit Interinstitucional del Posconflicto, o el Documento CONPES 3850 que da origen al Fondo Colombia en paz, son creaciones gubernamentales, que no toman en cuenta la existencia del punto 6 de la Agenda.

Saludamos que la comunidad internacional, se comprometa y aporte en la construccin de la paz. Su importante y necesaria contribucin para la materializacin de los acuerdos y la reconciliacin de los colombianos, se enmarca en los compromisos que se desprenden del Acuerdo General de La Habana, lo cual implica que corresponde conjuntamente a las partes establecer los diseos normativos y de polticas pblicas para la implementacin, incluyendo los montos, destinacin y mecanismos de manejo de los recursos. Cualquier financiacin o cooperacin externa, fuera del entendimiento entre las partes y la veedura de las comunidades, terminara convertida lastimosamente, en nombre de la paz, en una danza de los millones, que poco ayuda a cumplir con los objetivos de lo firmado.

Sin parmetros claros sobre requerimientos y posibilidades, y sin haberlo analizado en la Mesa, el gobierno aspira recoger a travs de mltiples fondos, U$3300 millones de dlares de donantes internacionales en 5 aos, pasando por alto que las FARC-EP, aparte de su insistencia en abordar la temtica, dentro de sus 10 Propuestas Mnimas para el Fin del Conflicto, ha presentado entre otras la iniciativa del FONAPAZ, ( Fondo Nacional para la Paz) con vigencia de por lo menos 10 aos, y una asignacin anual mnima del 4% del PIB, proveniente de aportes internacionales y de la necesaria reestructuracin del presupuesto nacional, acorde a un pas en paz. Sobre estas propuestas radicadas en la Mesa desde el ao anterior no ha habido respuesta alguna.

Por el calado de las transformaciones derivadas de los acuerdos firmados, los recursos de cooperacin internacional proyectados por el gobierno parecen exiguos para la implementacin efectiva de lo acordado, lo cual no les quita que puedan convertirse en la torta de la discordia para la clase poltica. Los dineros del erario pblico y de las contribuciones externas, deben estar orientados hacia la construccin real de la paz y no pueden feriarse en programas asistencialistas o en paliativos que no resuelvan los problemas de fondo. No hemos dialogado por ms de 3 aos, para que las prcticas clientelistas de siempre, disfrazadas ahora de tecnocracia eficiente, echen mano a la implementacin de los acuerdos, de espaldas al pueblo soberano y a la contraparte en la Mesa, dando al traste con los propsitos altruistas de un Acuerdo Final.

La premura con que se hacen alistamientos desde el Ministerio del Posconflicto para 18 proyectos prioritarios de la Estrategia de Respuesta Rpida, -que ni han sido definidos en la Mesa, ni corresponden a los desarrollos de los Acuerdos Parciales-, es la que debiera tenerse para trabajar mancomunadamente en los desarrollos normativos y diseos institucionales de todo lo firmado, para que los colombianos podamos beneficiarnos de los acuerdos de paz, en el menor tiempo posible. No necesitamos planes de contingencia para la paz, necesitamos un nuevo Plan de Desarrollo para la Paz, ligado a la resolucin de los puntos pendientes de la Agenda y la pronta incorporacin de lo acordado en La Habana al ordenamiento jurdico, todo ello sin socavar la bilateralidad propia del proceso.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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