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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2016

El mundo despus de Obama

Vijay Prashad
Frontline

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Cuando el presidente de Estados Unidos Barack Obama acept el Premio Nobel de la Paz en 2009, dijo: Quiz el aspecto ms controvertido de recibir este premio sea el hecho de que soy el comandante-en-jefe del ejrcito de una nacin que est inmersa en dos guerras. Obama se refera a las guerras en Afganistn e Iraq, aunque esa fue una respuesta asaz modesta. EEUU haba participado en algo ms que dos guerras. En 2001, George Bush meti al pas en una Guerra contra el Terror en todo momento y en cualquier lugar. Las Fuerzas Especiales estadounidenses y la aviacin teledirigida se haban involucrado en operaciones de combate en muchos ms de dos pases.

Ningn otro pas ha dejado una huella tan amplia como EEUU. Tiene 800 bases militares en 80 pases y puestos de vigilancia por todo el planeta en funcin de los intereses estadounidenses. Ni China ni Rusia se acercan de lejos a EEUU en trminos de alcance militar. Con el colapso de la Unin Sovitica en 1991, EEUU no tuvo ya competidores en el escenario mundial, dedicndose a fomentar la guerra sin preocupacin ni cuestionamiento alguno. Esto se hizo evidente en Iraq en 1991. La falta de una presin eficaz frente a las ambiciones de EEUU llev a los diversos jerifaltes a santificar sus guerras en las Naciones Unidas. Tras el fiasco de su invasin de Iraq en 2003, la legitimidad de EEUU se erosion, por lo cual se presion a la ONU para que aprobara velozmente un nuevo mandato, la doctrina de Responsabilidad de Proteger (R2P) de 2005, por la que se sugera que los Estados miembros de la ONU podan intervenir en un conflicto interno si los civiles estaban sufriendo las consecuencias del mismo.

Las guerras de Hillary Clinton

 

Con independencia de cules puedan ser los puntos de vista personales de Obama sobre la guerra, no se ha rodeado precisamente de pacifistas. Haba dicho que la invasin de Iraq de 2003 haba sido una guerra mala, pero que el ataque de EEUU contra Afganistn era, en cambio, una guerra buena. Y que podan emprenderse otras guerras buenas, sobre todo si contaban con el visto bueno de la R2P. Por ejemplo, la guerra contra Libia de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) fue un ataque de tipo R2P. Obama se haba mostrado reticente. Pero su secretaria de estado Hillary Clinton trabaj duro para convencerle de bombardear Libia. Como escribi la asesora de Hillary Clinton, Anne-Marie Slaughter, en un correo del 19 de marzo de 2011: Nunca me he sentido ms orgullosa de haber convencido al presidente en este tema. Hillary Clinton respondi tres das despus: Cruza los dedos y reza por un aterrizaje suave por el bien de todos. Libia, que fue mucho ms la guerra de Hillary Clinton que la del francs Nicolas Sarkozy, empez siendo la guerra buena, convirtindose poco despus en una mala.

Hillary Clinton es la presunta candidata demcrata para suceder a Obama. Uno de sus argumentos con los que defiende su candidatura es que supera a otros candidatos del partido a nivel de experiencia en poltica exterior. Pero, qu clase de experiencia es la que acumula? La parte ms importante de su hoja de servicio es que pas cuatro aos como secretaria de estado en la primera presidencia de Obama. Los momentos clave de su carrera muestran que se dedic a socavar los intereses democrticos de otros pases en nombre de los intereses globales de EEUU. En 2009, el departamento de Hillary Clinton jug un papel activo en el golpe de Estado contra Manuel Zelaya, el presidente democrticamente electo de Honduras. La desgracia de Latinoamrica no desalent a Hillary Clinton, que quera precipitar nuevas elecciones bajo el golpe para echar por tierra el asunto de Zelaya, como seal en su autobiografa. El golpe envi un mensaje a toda Amrica Latina: EEUU no haba olvidado actuar en nombre de sus intereses empresariales y militares contra cualquier desafo al statu quo.

Golpe blando

 

Al siguiente ao, jug un papel clave en la dimisin de Yukio Hatoyama, primer ministro de Japn, que haba sido elegido democrticamente. Hatoyama haba prometido eliminar la base militar estadounidense de Okinawa. Hillary viaj a Japn en cuanto Hatoyama intent cumplir esa promesa, dedicndose a presionar contra la retirada de la base y fomentando el descontento entre la clase poltica. Uno de los aliados de Hatoyama rompi con l. Y Hatoyama tuvo que dimitir pocas semanas despus de que Hillary Clinton se marchara del pas. Fue un golpe blando. La guerra contra Libia en 2010 fue la experiencia ms potente de Clinton. Cuando el lder libio Muamar Gadafi fue asesinado en los alrededores de Sirte, ella dijo: Llegamos, vimos y se muri. Fue una demostracin despiadada del poder de EEUU. Es una muestra de cmo Hillary Clinton podra gobernar como presidenta: con puo de hierro contra cualquier desafo al poder estadounidense.

Hillary Clinton es la medida del punto de vista del establishment estadounidense respecto a su autoridad y necesidad de dirigir la agenda del mundo. El republicano ms cercano a ella es Marco Rubio, el joven senador cubano-estadounidense por Florida. Tanto Rubio como Hillary creen que EEUU es un pas excepcional y que sin su liderazgo el mundo se hundira en una cinaga. Le encanta decir que EEUU es una nacin indispensable y sugiere que hay pocos problemas en el mundo que puedan resolverse sin contar con su pas. Hay una nacin nica sobre la tierra, dijo Rubio en 2014, que sea capaz de reunir a las personas libres de este planeta para hacer frente a la propagacin del totalitarismo. Slo EEUU puede hacer eso. Las dems resultan en s mismas peligrosas. China y Rusia, para Rubio y Hillary Clinton, son amenazas vivientes. En Mosc hay un gnster que no slo est amenazando a Europa, dijo coloridamente Rubio el pasado ao, sino que est amenazando con destruir y dividir la OTAN. Hillary Clinton, cuando era secretaria de estado, compar a Vladimir Putin con Adolph Hitler. El establishment se comprometi a hacer retroceder a Rusia. Hay un amplio consenso en eso.

Si bien dicho establishment estadounidense representa fcilmente a Rusia como una nacin siniestra, se muestra mucho ms cauto sobre China. Tanto Hillary Clinton como Rubio admiran al ex secretario de estado Henry Kissinger, quien sostiene en su libro titulado China que las dos potencias deberan colaborar. Dada la interpenetracin de las economas china y estadounidense, la confrontacin no es muy aconsejable. Sobre Cuba y Vietnam, Rubio dijo que el compromiso no haba llevado la libertad a esos pases. Cuando le preguntaron sobre China, dijo: Desde una perspectiva geopoltica, nuestra aproximacin a China tiene que ser necesariamente diferente a Cuba. Es la palabra necesariamente la que indica la precaucin que propugnaba Kissinger. El pasado ao, Hillary Clinton levant ampollas en Pekn al cuestionar el compromiso de sus dirigentes con los derechos de la mujer. Pero esto no define sus relaciones con China, que son mucho ms pragmticas, en lnea con los intereses empresariales de EEUU. El choque de espadas es malo para todos aquellos intereses que prefieren un buen acuerdo a un enfrentamiento abierto.

Aislacionismo republicano

 

Si bien Rubio y Hillary Clinton son un reflejo de la posicin del establishment respecto a la guerra y el comercio, el candidato presidencial republicano Donald Trump llega a la poltica exterior desde una postura muy particular. A nivel superficial, Trump parece un aislacionista, alguien que quiere que EEUU se retire de los los por todo el mundo. Quiere construir un muro gigantesco alrededor del pas y utilizar el potencial areo para disciplinar a los pueblos del planeta. Ted Cruz, un fantico religioso, ha hecho comentarios genocidas acerca de ese uso del poder areo. Dijo que quiere bombardear desaforadamente al Estado Islmico para averiguar si la arena puede brillar en la oscuridad. Trump dijo que sus tropas baaran sus balas en sangre de cerdo antes de ejecutar a los musulmanes. Esa es su retrica rabiosa. Pero al mismo tiempo, Trump atac la guerra de George Bush en Iraq en 2003 diciendo que fue un error gordo y enorme, no es cierto?.

Trump y Cruz son incoherentes en su aislacionismo. No les gustara enredar a EEUU en guerras pero estn ansiosos por bombardear a sus adversarios. Su aislacionismo es tambin anacrnico. El ejrcito estadounidense no slo se ha extendido por el mundo sino que su gobierno se considera como el polica planetario. Este papel de polica se basa en el mantenimiento de una serie de relaciones financieras y comerciales por todo el mundo. Es decir, que la presencia militar de EEUU establece las condiciones del podero econmico estadounidense, que es impulsado a travs de la Organizacin Mundial de Comercio y el Fondo Monetario Internacional (donde EEUU estuvo muy dispuesto a respaldar un segundo mandato de Christine Lagarde). Un aislamiento verdadero tendra que romper con una poltica exterior dedicada a proteger los intereses en el extranjero de las corporaciones trasnacionales y multimillonarios estadounidenses. Pero a los aislacionistas republicanos les gustara conseguir los beneficios del poder militar sin tener que ejercerlo. Ese es el ncleo de su confusin.

El candidato demcrata Bernie Sanders comparte los puntos de vista de Trump sobre la guerra de Iraq pero se aproxima a las races del poder desde una perspectiva diferente. Sanders dijo que EEUU no puede y no debera ser el polica del mundo. Esto supone una ruptura del consenso. En lo que se refiere al poder de Wall Street a nivel interno, Sanders es claro como el cristal. Sin embargo, no es tan claro pblicamente con los vnculos entre las ventajas financieras y comerciales conseguidas por EEUU a partir de su presencia militar por todo el mundo. El nico camino para retirar de verdad el poder militar de EEUU sera reconocer que eso implicar tambin que el pas no tenga ya ventajas financieras y comerciales sin freno por todo el planeta. Hay algo de proftico en la voz de Sanders al fulminar a Wall Street y los multimillonarios. Pero en lo que se refiere al mundo, va un poco a tientas. No es, como sugiere Hillary Clinton, que le falte experiencia. El resto de los candidatos en las posibilidades de suceder a Obama se muestran unidos en el punto de vista de que el poder de EEUU es intocable. Sanders parece sugerir que la era del podero estadounidense debe llegar a su fin. Pero no puede permitirse expresarlo as.

Vijay Prashad es director de Estudios Internacionales en el Trinity College y editor de   Letters to Palestine (Verso). Vive en Northampton.

 

Fuente:

http://www.frontline.in/world-affairs/the-world-after-obama/article8299429.ece  

 

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin como fuente de la traduccin.



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