Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2016

Fin del ciclo del Partido de los Trabajadores
Golpe al corazn de la izquierda latinoamericana

Ral Zibechi
Brecha


La crisis que afecta al PT tendr repercusiones en toda la regin latinoamericana, ya que las fuerzas de izquierda y progresistas siempre se referenciaron en una suerte de hermano mayor que ahora enfrenta lo que puede ser su fase terminal.

Tarso Genro, uno de los cuadros histricos del Partido de los Trabajadores (PT) y ministro de Justicia durante el segundo gobierno de Lula, sostiene que el ciclo que llev al PT al gobierno est agotado (Folha de So Paulo, 6 de marzo de 2016). En paralelo, agrega que es muy difcil que tenga chances de permanecer en el poder en el prximo perodo, porque estamos ante el fin de un ciclo econmico, social y poltico de Brasil.

En das de profunda incertidumbre y de fuerte ofensiva meditica y judicial contra el principal partido de la izquierda latinoamericana, est resultado difcil hacer anlisis que superen el cortsimo plazo, para vislumbrar el futuro de esta fuerza poltica. Genro sostiene que el juez Sergio Moro se inspira en Carl Schmitt (1888-1985), jurista y filsofo alemn que colabor con el rgimen nazi. Es el imperio que el Estado debe tener sobre la ley, descartando inclusivo los procedimientos legales, el problema que estamos enfrentando con esa innecesaria conduccin forzada de Lula a declarar, dice Genro.

La lgica de la justicia, en este caso, consiste en apuntar primero a una persona, despus intentar producir pruebas contra ella, lo que es un procedimiento de excepcin al margen de la legalidad constitucional, generando un derecho paralelo, una Constitucin paralela. Todo el sistema judicial est distorsionado, dice Genro, incluyendo las famosas delaciones premiadas.

EL PT Y AMRICA LATINA

 En julio de 1990 se reunieron en el hotel Danubio de So Paulo 48 partidos y organizaciones de Amrica Latina, por invitacin del PT, con el objetivo de debatir la nueva coyuntura internacional post cada del Muro de Berln y las consecuencias de la implantacin de polticas neoliberales por parte de la mayora de los gobiernos de la regin (forodesaopualo.org). La propuesta principal gir en torno a crear una alternativa popular y democrtica al neoliberalismo.

La mesa de aquel primer encuentro luca una pancarta con el logo del PT y la mayora de los asistentes militaban en esa sigla. En esos aos de neoliberalismo feroz, se convirti en el principal referente de las izquierdas, rasgo que se acentuara en los prximos aos.

En 1988 se realiz en Porto Alegre, gobernada por el petista Olivio Dutra, la primera experiencia de presupuesto participativo en el mundo. El proceso fue tan impactante que pronto se irradi hacia otras ciudades, entre ellas Montevideo y Rosario, pero tambin una decena de ciudades brasileas adoptaron la experiencia.

Pero la mayor creacin del PT fueron los foros sociales. Con ellos, la estrella roja comenz a alumbrar no slo la regin sino el mundo. El primer foro fue convocado por la Asociacin para la Tasacin de las Transacciones Financieras para la Ayuda al Ciudadano (ATTAC) y el PT ,y se realiz del 25 de diciembre al 30 de enero de 2001 en Porto Alegre, vitrina de lo que poda ser un gobierno de esa fuerza poltica.

Los siguientes foros fueron un xito completo. El tercero, en 2003, ao en que Lula se estrenaba como presidente, recibi ms de cien mil personas de 156 pases, organiz 1.300 seminarios talleres y acogi a los ms importantes pensadores de la izquierda mundial: Noam Chomsky, Antonio Negri, John Holloway, Eduardo Galeano, entre muchos otros. Pocos repararon que una de las siglas que aparecan entre los auspiciantes rezaba Petrobras.

En un clima de euforia colectiva, un Lula recin estrenado como presidente improvis un discurso: Tengo la ntida nocin de cunto nuestra victoria representa de esperanza no slo en Brasil, sino tambin para la izquierda del mundo entero y sobre todo para la izquierda en Amrica Latina. Dijo ser consciente de la esperanza que los socialistas del mundo entero depositan en el xito de nuestro gobierno y adelant que esperaba contribuir para que otros compaeros ganen las elecciones en otros pases del mundo.

Las tres experiencias que confluyeron hace apenas una dcada en Porto Alegre, se marchitaron: el presupuesto participativo se convirti en una reseca prctica burocrtica, los foros sociales se vaciaron cooptados por las grandes ONGs y el gobierno del PT naufraga en la incertidumbre. Debe recordarse que esas tres experiencias merecieron tesis y libros, fueron motivo de extensas reflexiones en el seno de una izquierda que, una dcada y poco despus de la cada del socialismo real, acariciaba el retorno de los buenos tiempos. Slo el zapatismo se mantuvo al margen.

IZQUIERDA Y ESTADO DE EXCEPCIN 

Si el Estado de Derecho ya vena sufriendo las vicisitudes de la actual crisis poltica por la innegable conducta parcial y sesgada de la justicia contra los pobres, contra los negros, contra las mujeres y otras minoras, con la operacin Lava Jato la violacin del Estado de Derecho se eleva al estatuto de estado de excepcin judicial. Este estado se configura por la violacin sistemtica y polticamente orientada de derechos y garantas individuales plasmados en la Constitucin y las leyes, escribe el socilogo Aldo Fornazieri (Jornal GGN, 07-03-2016.

Al igual que Giorgio Agamben y Hannah Arendt, quienes sostienen que el nazismo fue un punto de inflexin en la utilizacin de la legalidad estatal de excepcin para la construccin de un rgimen autoritario, Fornazieri sostiene que en Brasil se ha instalado una dictadura judicial.

Sn embargo, quienes defienden a Lula y al PT desconsideran por lo menos tres cuestiones.

La primera es que en las dcadas durante las cuales los negros y los pobres, y de modo muy particular los habitantes de las favelas, fueron sistemticamente hostigados, asesinados y desparecidos por la Polica Militar y ninguneados por la justicia, los dirigentes del PT miraron al costado o fueron cmplices. Un slo ejemplo. En febrero de 2015 la polica militar de Salvador (Bahia) mat a 15 jvenes negros pobres, siendo muy cuestionada por los organismos de derechos humanos. El gobernador Rui Costa, del PT, declar a los medios: La polica tiene que decidir en cada momento, tener la frialdad y la calma necesarias para tomar la decisin acertada. Es como el artillero frente al gol que intenta decidir, en segundos, cmo va a disparar frente a la portera. Despus que la jugada termina, si fue un golazo, todos los hinchas lo van a aplaudir (Carta Capital, 9 de febrero de 2015).

Diversas organizaciones acusaron al gobierno petista del estado de estar encubriendo, como mnimo, el genocidio del pueblo negro: en los aos de Lula y Dilma la muerte violenta de negros se dispar casi un 40 por ciento.

La segunda es lo que sostiene Luciana Genro, miembro de la Direccin Nacional del PSOL, en base a la delacin premiada de Delcidio Amaral (senador y ex jefe de bancada del PT): Es lamentable que un lder histrico como Lula haya dejado de ser del pueblo para aliarse con las elites, gobernar con ellas y recibir por eso mismo cuantiosas comisiones y regalos (Viento Sur, 5 de marzo de 2016).

Nadie puede negar que el PT y Lula establecieron relaciones carnales con el gran empresariado brasileo, en particular con las constructoras a las que abrieron mercados y defendieron cada vez que enfrentaron problemas, como sucedi cuando Odebrecht fue expulsada de Ecuador por el presidente Rafael Correa.

Finalmente, el PT y el conjunto de la izquierda brasilea no parecen en condiciones de afrontar ni de enfrentar el estado de excepcin permanente que denuncian. Segn Agamben, el totalitarismo moderno puede ser definido como la instauracin, a travs del estado de excepcin, de una guerra civil legal, que permite la eliminacin fsica no slo de los adversario polticos sino de categoras enteras de ciudadanos que por cualquier razn resultan no integrables en el sistema poltico*.

Este es el taln de Aquiles del lulismo: no tiene la fuerza moral necesaria para enfrentar la ofensiva de las derechas porque no defendi, cuando deba hacerlo, a las vctimas del mismo sistema que hora lo condena.

* Estado de excepcin, Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2004, p. 25.

http://brecha.com.uy/

  


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