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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2016

El regreso de la yarar

Camila Vollenweider
CELAG


En la conferencia inmediatamente posterior a su liberacin el pasado viernes, tras la detencin forzada para declarar por orden del juez de primera instancia Sergio Moro, Lula dijo con contundencia: Se ententaram matar a jararaca, nao bateram na cabeca, bateram no rabo (si intentaron matar a la yarar, no lo hicieron en la cabeza, sino en la cola). Esta metfora parece haberse hecho carne en la decisin confirmada hace unas horas, de que Lula asumir como Ministro Jefe la Casa Civil del Gobierno. La medida es absolutamente significativa en varios aspectos, teniendo en cuenta el inestable panorama poltico brasileo.

En primer lugar, quizs lo ms importante sea el hecho de que Lula retorna al gobierno; vuelve a formar parte de un gobierno del Partido dos Trabalhadores. Y no va a un ministerio ms: la Casa Civil tiene la potestad formal de asesorar a la Presidencia pero, en la prctica, se trata de un espacio institucional que oficia de articulador poltico del gobierno, esto es, respecto del vnculo con los otros Ministerios -en cuanto a los lineamientos prioritarios de gobierno- , respecto de su base de sustentacin parlamentaria y, finalmente, en los apoyos polticos en general, aquellos que estn por fuera del sistema poltico estricto y para lo cual la figura de Lula es de un peso y reconocimiento inestimable.

Todos los intentos de la derecha antidemocrtica enquistada en el poder judicial, en algunos partidos opositores y en el gran poder meditico para impedir un posible regreso de Lula al gobierno en 2018 se ven ahora frenados, en una situacin desconcertante para estos sectores. El hecho que Lula ocupe un Ministerio implica, y en esto consiste el segundo aspecto a tener en cuenta, que el intento de golpe judicial encabezado por Sergio Moro el juez de la Operacin Lava Jato- pierde la fuerza que ha tenido hasta ahora. La ley indica que los todos ministros adquieren fueros privilegiados y, por lo tanto, los requerimientos judiciales que eventualmente los pueden afectar pasan a ser definidos procesalmente por el Supremo Tribunal Federal, cuestin que aleja en principio- la arbitrariedad con la que se vena manejando el juez Sergio Moro.

Respecto de Lula, lo aleja de un pedido intempestivo de prisin preventiva, de quedar a merced de cualquier tipo de bsqueda de pruebas, tal como pareca encaminarse su expediente hasta ahora, en ese intento coordinado por imposibilitar a cualquier precio la candidatura de Lula en 2018. Tiene que quedar bien en claro que esta circunstancia no anula que los procesos destituyentes sobre el gobierno de Dilma Rousseff sigan su curso -particularmente los iniciados en el Congreso de los Diputados y en el Tribunal Supremo Electoral- aunque la incorporacin ministerial de Lula puede ayudar para quebrar el clima poltico establecido y, con eso, quizs detener los nimos golpistas.

En tercer lugar, la medida renueva las esperanzas de las histricas bases sociales del PT (Partido dos Trabalhadores). No es un dato menor que buena parte de los apoyos del gobierno estn en contra de la embestida golpista de la oposicin judicial, meditica y legislativa; pero han manifestado en reiteradas oportunidades que el rumbo que tom el segundo mandato de Dilma Rousseff est lejos de constituir la propuesta progresista que se inaugur con Lula en 2003. Con Lula, no slo reingresan atributos claves para una solidificacin de la gobernabilidad sino tambin, tal como l mismo lo ha dejado trascender, una revisin de la orientacin macroeconmica llevada adelante en estos dos ltimos aos.

Golpe por golpe. En esta maniobra de intensidad equivalente a la que despleg la oposicin el 4 de marzo, el gobierno se juega mucho, por no decir todo. El hecho es que no hay demasiado margen para concesiones a la burguesa reaccionaria y sus brazos institucionales, que ante la menor crisis abandonan cualquier alianza de clase que se les proponga, como lo hizo el PT al llegar al gobierno. Ahora la jararaca est de vuelta. Esperemos que la prxima vez que golpeen no deje que lo hagan en su cabeza (y en la de todo el pueblo que asom junto a l en 2003).

Disponible en: http://www.celag.org/el-regreso-de-la-yarara-por-camila-vollenweider/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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