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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2016

Lincoln y Cutting en una cita de Jos Mart

Luis Toledo Sande
Rebelin


En Vindicacin de Cuba, artculo con que, en marzo de 1889, refut insultos anticubanos propalados en conspicuos peridicos de los Estados Unidos, Jos Mart sostuvo: Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos a la patria de Cutting. Leda esa declaracin al margen del conjunto de su pensamiento, pudiera no percibirse todo cuanto ella dice.

Como en otros casos, Mart, siempre animado por el afn de hacer de Cuba una patria libre, disfrutaba el vocablo patria, y lo emple en ese artculo con un sentido que puede sustituirse por pas y por nacin. Pero quizs sea ms til empezar comentando el uso de los verbos amar y temer en la cita. En lo bsico explcito, amamos puede entenderse sin necesidad de apostilla alguna, lo que quizs no ocurra exactamente igual con tememos, expresin, en este caso, de una actitud que no se debe confundir con miedo paralizante. Remite, por el contrario, a lo que suscita recelo, sospecha, desconfianza, aprensin.

No cabra esperar cobarda en quien, consciente de los enormes riesgos y obstculos que le saldran o le salan ya al paso, concibi y organiz una guerra de liberacin nacional enfilada, en su mayor alcance, a librar lo que sera una lucha contra un gigante, en la cual muri combatiendo. En la vspera de su cada escribi la conocida carta testamentaria donde plasm la fuerza con que haba organizado la gesta en que cumpla diariamente la misin antimperialista que haba abrazado: y mi honda es la de David.

Vistas las aristas que es necesario considerar especialmente en lo que toca al verbo temer, la cita alcanza plena significacin si se toma debida cuenta de los smbolos que la sustentan, de los cuales solamente uno tiene resonancias universales, y prestigio: Abraham Lincoln, por cuya muerte en 1865, Mart, como otros condiscpulos recordara l, llevaron crespn de luto en La Habana. El primer presidente asesinado en las entraas del monstruo se gan ser identificado con la lucha contra la esclavitud. Fue el leador de ojos piadosos a quien Mart alab en su clebre discurso pronunciado en Nueva York el 19 de diciembre de 1889, el mismo ao en que haba escrito Vindicacin de Cuba, y que suele titularse Madre Amrica porque en l llam as el orador a la Amrica nuestra , la materna para l, quien la saba amenazada y ya incluso herida por la del Norte, la que en distintos textos denomin la Roma americana, Amrica europea y repblica cesrea.

Tal fue la nacin que se form a partir de las expansivas Trece Colonias y cuya criminal conducta contra las poblaciones originarias es bien conocida. Encarn la ndole de un pueblo, el dominante, al cual en su lucha por independizarse de la dominacin britnica lo apoyaron otros incluido el cubano, y del que dijo Mart en Madre Amrica: El pueblo que luego haba de negarse a ayudar, acepta ayuda. La libertad que triunfa es como l, seorial y sectaria, de puo de encaje y de dosel de terciopelo, ms de la localidad que de la humanidad, una libertad que bambolea, egosta e injusta, sobre los hombros de una raza esclava, que antes de un siglo echa en tierra las andas de una sacudida.

Por muy elevada que fuese o se pudiera considerar que fue, la voluntad emancipadora de Lincoln no fue suficiente para contrarrestar las fuerzas dominantes en su pas. Tras la contienda que puso fin a la esclavitud, se enseore, codiciosa y soberbia, la victoria, y reaparecieron, acentuados por la guerra, los factores que constituyeron la nacin.

Contundente es el resumen trazado por Mart: junto al cadver del caballero, muerto sobre sus esclavos, luchan por el predominio en la repblica, y en el universo, el peregrino que no consenta seor sobre l, ni criado bajo l, ni ms conquistas que la que hace el grano en la tierra y el amor en los corazones,y el aventurero sagaz y rapante, hecho a adquirir y adelantar en la selva, sin ms ley que su deseo, ni ms lmite que el de su brazo, compaero solitario y temible del leopardo y el guila. A su turbia manera, Cutting fue uno de esos aventureros.

A Lincoln le recriminara Mart incluso el haber escuchado al consejero que le propuso apoderarse de Cuba y convertirla en basurero donde echar a quienes eran discriminados en los Estados Unidos, a tono con el pensamiento dominante que tambin menospreciaba a los pueblos de nuestra Amrica. Lo probaban hechos y textos como los denunciados por el autor de Vindicacin de Cuba. Ante semejante contexto, Lincoln se asociaba, y contina asocindose hoy, con las mejores potencialidades atribuibles a su nacin, frente al peso que han tenido las lacras determinantes del rumbo seguido por ella. En una de sus crnicas estadounidenses Mart sentenci: Para conocer a un pueblo se le ha estudiar en todos sus aspectos y expresiones: en sus elementos, en sus tendencias, en sus apstoles, en sus poetas y en sus bandidos!

El Cutting que en Vindicacin de Cuba aparece como antpoda de Lincoln, es un bandido que hoy se conoce precisamente porque Mart supo verlo y sealarlo como un smbolo del pas que, desde su fragua, vena imponindose como dominante frente al representado por figuras que le merecan admiracin. En Jos Mart y el caso Cutting libro publicado en 2004 y que el autor del presente artculo salud analticamente (http://archivo.cubarte.cult.cu/periodico/print/articulo/12452.html), el investigador Rodolfo Sarracino abunda con informacin reiterada desde diversos ngulos en los sucesos a los cuales contribuy Augustus K. Cutting, y en quin era este. Augusto

Periodista mediocre y dotado de astucias perversas, fue el turbio aventurero que promovi incidentes que las fuerzas rectoras, imperialistas, de los Estados Unidos aprovecharon con el fin de desatar el conflicto que les sirvi para robarle a Mxico ms de la mitad de su territorio. As como el honrado Lincoln no bast para hacer de su pas una nacin guiada por el altruismo y la equidad, y por el respeto a los dems pueblos, el desvergonzado Cutting no bastara por s solo para explicar que esa nacin se lanzara contra Mxico del modo como lo hizo, y, segn convenga a sus intereses, sigue lanzndose criminalmente contra cualquier otro pueblo del mundo. A la vista como siempre: para quienes quieran ver est la historia, est la realidad, pese a quienes prefieren dejarse confundir con propagandas y maniobras dolosas.

Para hablar de lo mejor de aquella nacin, Mart acude a la imagen de Lincoln, y a Cutting no lo tiene en cuenta como individuo aislado, sino como una de las concreciones del rumbo rapaz de aquel pas. Es con esa perspectiva que l lo rechaza. Y eso debe explicarse no solo por lo insignificante que a diferencia de Lincoln fue Cutting en s, sino porque, en su miseria moral, encarnaba una potencia en desarrollo y que ya tena dudoso y lastimado su honor, como sostuvo Mart, ms de una vez, al fundamentar la necesidad de salvar, contra los propsitos de aquel pas, el equilibrio del mundo.

Entre Vindicacin de Cuba y Madre Amrica haba ocurrido un hecho relevante en la historia de los Estados Unidos y sus relaciones con nuestra Amrica y el mundo: haba comenzado, y se extendera hasta el ao siguiente, el Congreso Internacional de Washington. Ese foro, cuna institucional del panamericanismo imperialista otro, solidario y emancipador, merece crecer y es necesario que se extienda por todo el continente, fue expresin de la voracidad de los Estados Unidos, cuyo gobierno lo convoc y auspici.

Sera empobrecedor, y, de entrada, inconsecuente con la perspectiva de Mart, pensar que este amaba por un lado a la patria de Lincoln, y por otro se limitaba a abominar al nada augusto Cutting. Cualesquiera que sean las circunstancias, y sin que tenerlo claro sea un obstculo para promover acertadamente, desde la justicia, relaciones respetuosas entre pueblos a las cuales se oponen las fuerzas imperiales, no otras, la prensa revolucionaria tiene el deber de contribuir eficazmente al conocimiento de esa realidad.

Tambin es pertinente recordar que la devocin justiciera y la voluntad combativa, emancipadora, de Jos Mart quien se encarg de plasmarlo asimismo en Madre Amrica, no las guiaba su admiracin la patria del leador de ojos piadosos: por grande que esta tierra sea, y por ungida que est para los hombres libres la Amrica en que naci Lincoln, para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tachrnoslo ni nos lo pueda tener a mal, es ms grande, porque es la nuestra y porque ha sido ms infeliz, la Amrica en que naci Jurez.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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