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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2016

Infierno carcelario

Arnaldo Prez Guerra
Rebelin


Despus de Estados Unidos, Chile es el segundo pas de la OCDE con mayor tasa de presos por habitante. Primero en Suramrica. La poblacin penal sube de 116 mil y segn cifras oficiales, la mitad vive en gravsimas condiciones de inhumanidad y hacinamiento. Son problemas de larga data. El incendio en 2010 en la Crcel de San Miguel, en el que 81 presos murieron asfixiados y quemados, no signific la adopcin de polticas de Estado. Nadie se ha hace cargo y todos los aos una Comisin de Visita de las crceles la Corte de Apelaciones evaca un informe lapidario.

La Comisin, integrada por la ministra Romy Rutherford, jueces de garanta y de tribunales orales, elabor el ltimo informe tras un recorrido por las instalaciones de 13 recintos penitenciarios de la Regin Metropolitana: la ex Penitenciara, la Crcel de Alta Seguridad (CAS), Santiago1, Colina 1 y 2, y los Centros Femeninos, entre otros.

El informe da cuenta del retroceso que significa volver a incorporar poblacin penal en calidad de imputados dentro de la ex Penitenciara. Recuerda que la erradicacin de los procesados e imputados de un recinto destinado al cumplimiento penitenciario fue un logro trabajoso, que tard aos en hacerse realidad y tena como fundamento evitar reunir en un mismo centro penal a internos que se encontraban en una situacin procesal diversa -ajustndose de paso a los requerimientos de los tratados internacionales sobre la materia suscritos por nuestro pas- razn por la cual resulta frustrante volver a una situacin que se crea ya superada.

APILADOS UNOS SOBRE OTROS

En septiembre de 2015, se traslad a 128 imputados a la ex Penitenciara provenientes de Santiago 1, unidad creada precisamente con el objeto de cumplir tal cometido: Llama la atencin que, de forma paralela a dicha destinacin, se haya omitido considerar que an persiste una evidente situacin de hacinamiento de la poblacin carcelaria que, en ocasiones, llega a estar reida con lo ms elementales estndares que exige la dignidad humana. La cantidad de internos que duermen casi apilados, unos sobre otros, en reducidos espacios, con nula ventilacin y luz natural, en condiciones insalubres, con presencia de chinches y otros parsitos, slo por mencionar someramente la magnitud del problema, toma an ms incomprensible la referida medida de redestinar internos imputados a ocupar espacios que se hacen necesarios con urgencia para mitigar en parte la situacin de hacinamiento mencionada. Pero ms adelante, el propio informe reconoce el por qu: Lo que s resulta evidente es que la decisin poltica de trasladar internos imputados desde Santiago 1 a otros que son propiamente de cumplimiento, obedece a una medida tendiente a evitar el pago de multas a la empresa concesionaria, motivado en la sobrepoblacin de internos en la crcel concesionada.

Sobre las condiciones en la ex Penitenciara, asegura que atenta contra las condiciones mnimas compatibles con la dignidad humana la situacin referida al suministro de servicios bsicos. En tal sentido, persiste lo observado por comisiones anteriores y visitas ordinarias y extraordinarias, en cuanto a la deficiencia de los servicios sanitarios. Se aprecian insuficiencias, destruccin y falta de higiene evidentes, as como rotura de caeras que mantienen un prdida constante de aguas corriendo en los pisos que, dada la situacin de insalubridad anotada, slo permiten difundir el precario estado de habitabilidad que se aprecia en ella, particularmente en las galeras, sector de internos aislados y de aquellos que estn a la espera de ser trasladados o segregados. Conjuntamente con aquella situacin, persisten las instalaciones elctricas irregulares, que constituyen una amenaza permanente, no slo de electrocucin de algunos internos, sino que tambin como agentes potencialmente generadores de incendios, que unidos a la deficiencia en la distribucin de agua potable, amenazan con constituirse en catstrofes de resultados impredecibles.

HACINAMIENTO Y DESIDIA

Del promedio de 25 condenados que ingresan diariamente a la ex Penitenciara, construida en 1843 para 2.400 reos y que hoy alberga a ms del doble, cerca del 80% es reincidente. Segn Gendarmera, cada mes se producen unas 30 agresiones, mayoritariamente con objetos corto-punzantes. Pero la cifra es inexacta, pues solo se consideran rias que culminan con heridos graves que no pueden ser atendidos por los tres mdicos del Hospital Penitenciario. En celdas de tres por dos metros duermen entre 8 y 15 presos. Cada noche la cifra vara. Hay celdas con camarotes; otras solo poseen colchonetas que se comparten en el piso, y tambin las hay apenas con frazadas o sin nada. Galeras, constantemente hmedas, acumulan basura y hedor a excrementos que penetran todo.

Segn Joe Gonzlez, presidente de la Asociacin Nacional de Suboficiales de Gendarmera, en el ltimo informe de la Corte se da cuenta de graves falencias de los recintos carcelarios metropolitanos y que se extrapolan prcticamente a todo el pas, tema que debiera ser de inters de la autoridad ministerial y del gobierno ya que la crisis del sistema afecta por igual a funcionarios e internos. Agrega que la agenda corta Antidelincuencia impulsada por la presidenta Bachelet con un proyecto de ley, aumenta penas en delitos contra la propiedad y otorga mayores facultades a las policas: Impactar fuertemente en el sistema penitenciario que hoy bordea un 43% de hacinamiento. En un principio el gobierno anunci la construccin de 10 mil nuevas plazas para la poblacin penal y la incorporacin de 4.500 nuevos gendarmes para enfrentar el impacto de un proyecto de ley de la envergadura sealada, desafortunadamente a medida que ha avanzado la iniciativa el aumento de plazas para internos ha disminuido significativamente y respecto al recurso humano para la institucin no ha existido ningn atisbo o esfuerzo claro que nos indique que efectivamente se abordar y se darn soluciones concretas. La realidad es que solo se ampliarn penales de Santiago, Valparaso y Concepcin. Las promesas se las llev el viento.

Desde las crceles egresan anualmente alrededor de 20 mil reclusos por cumplimiento de penas de los cuales un 60% reincide. Como gendarmes y verdaderos expertos penitenciarios, las conclusiones del informe de la Corte, no significan nada nuevo, sin embargo ayudan a que la sociedad en general asuma que el Estado, en concomitancia con el gobierno de turno y en especial el ministerio de Justicia, viola sistemticamente los derechos humanos de presos y funcionarios; quienes viven por igual la desidia de las autoridades, que no han sido capaces de dar respuesta satisfactoria a la indignidad y pobreza que se vive en las crceles. Presos comunes y corrientes y gendarmes conocen muy bien los ndices de sobrepoblacin, niveles de violencia extrema, falta de infraestructura, carencia de personal. Evidentemente el gobierno lo oculta o derechamente no se hace cargo seala la Asociacin en una declaracin pblica.

ATENTADOS CONTRA LA DIGNIDAD

El informe de la Corte evidencia decenas de irregularidades. Seala textual: Un asunto que reviste la mayor gravedad consiste en que muchos internos manifestaron haber sido beneficiados con la reduccin de sus condenas, quedando por esa va con sus condenas cumplidas tiempo antes de efectuada la presente visita, y no obstante ello, permanecan privados de libertad por demoras en la tramitacin de los respectivos decretos por parte del ministerio de Justicia, los que aparentemente devienen de las tardanzas injustificadas en la remisin de los antecedentes necesarios a dicho ministerio por parte de Gendarmera. Cualquiera sea la situacin en uno u otro caso, lo constatado es una situacin recurrente de personas que permanecan privadas de libertad no debiendo estar en tal calidad. Y en otro prrafo anota: Varios internos refieren la necesidad de ser derivados a algn especialista y/o ser operados, sin que se les haya gestionado o concretado tal atencin por parte de la autoridad carcelaria. En esta misma materia especial atencin reclaman los internos mayores de edad, por su particular atencin y, asimismo, aquellos que sufren de VIH, quienes necesitan ser atendidos por infectlogos y dermatlogos. Sobre las condiciones de trabajo de los gendarmes, dice: No puede dejar de observarse las precarias condiciones en que pernoctan los funcionarios de Gendarmera, sobre todo aquellos ms recientemente incorporados, ya que las dependencias por ellos habitadas estn en psimo estado de mantenimiento, hacinadas, sucias y carentes de luz, encontrando incluso basura amontonada en los pasillo y rincones de las dependencias de descanso. Sobre Santiago 1, la comisin acusa que es urgente realizar una revisin profunda de los incumplimientos en que ha incurrido la empresa concesionaria y, consecuencialmente, analizar si ello acaso no justificara poner fin a dicho contrato atendidas las graves falencias constatadas. La situacin de reposicin de servicios bsicos como agua potable y electricidad en los mdulos constituye un requerimiento bsico y urgente que no solo atenta contra la provisin de dichos servicios, sino que configura una situacin de alta inseguridad para el personal penitenciario, el que en la actualidad se ve incluso obligado a ingresar a ciertas reas provisto de linternas personales a falta de luz. Tambin atenta contra la seguridad de la poblacin penal que literalmente se cuelga de terminales con energa elctrica mediante instalaciones hechizas que, junto al agua apozada en los recintos, configuran una amenaza real y latente de muertes por electrocucin. () Se constataron una serie de otros incumplimientos flagrantes por parte de la empresa concesionaria, relativos a la reposicin de iluminacin en el rea de seguridad (sector perimetral), que configura una situacin inaudita para cualquier recinto penitenciario. Sobre la alimentacin de los internos, registra quejas por la entrega de alimentos fros y panes semicongelados. Adems, se advierte el prolongado tiempo en que los presos permanecen sin alimentacin: Les entregan los alimentos en una bandeja desprovista de cubiertos, lo que obliga a los internos a consumirlos con la mano. La situacin, segn se aprecia, no slo tiene evidentes ribetes de tipo sanitario, sino que tal vez los ms grave, es que atentan en contra de una cuestin elemental de dignidad humana. (...) El problema fue reconocido por las autoridades pertinentes y, nuevamente la concesionaria esgrimi aspectos contractuales. () La Comisin no pudo recabar antecedentes concretos respecto de la cantidad de multas que habran cursado o que se habran podido cursar frente a incumplimientos por parte de la concesionaria. En Santiago 1 la ltima cena es a las 17:30 horas, pero en Colina 1, es an peor, pues la reciben a las 15:30 horas. La crcel-empresa Santiago 1 no les permite a los reos cocinarse.

De otros recintos tambin hace recomendaciones. En Colina 2, las condiciones de las celdas de aislamiento son infrahumanas: 20 celdas sin luz natural ni patio, son absolutamente inhumanas, sus dimensiones, que no superan los 8 metros cuadrados, albergan hasta 14 personas y cuentan tambin en su interior con un bao turco para que los sujetos realicen sus necesidades fisiolgicas en el mismo sitio. El hedor, oscuridad y pestilencia en la que deben adems recibir alimentos a puerta cerrada fue corroborado directamente por los comisionados. () Los funcionarios a cargo enfatizaron que no se trata de sujetos castigados, sino que de aislados de los aislados () situacin que en algunos casos se perpeta en el tiempo. Esta situacin, a la que pareciera resignarse Gendarmera, que tambin fue constatada en la visita anterior, merece ser resaltada y prontamente superada, ya que no guarda relacin con ningn estndar internacional. En relacin a la CAS aconseja que sera una prctica adecuada el mantener un registro completo de las resoluciones que imponen castigos, antecedentes que les sirven de fundamento y la necesidad de que aquellas hayan sido ejecutadas slo una vez que la resolucin respectiva quede firme. Una forma elegante de reconocer abusos y medidas arbitrarias.

TORTURAS Y MALOS TRATOS

El INDH en los ltimos tres aos ha presentado 25 querellas por torturas y malos tratos contra reclusos. De eso, el informe simplemente no habla. Ral Somadevilla (48 aos), cumpli 8 aos y medio tras las rejas de una condena de 31 aos. Ha vivido en la Crcel de Alto Hospicio, en la Unidad de Mxima Seguridad de la ex Penitenciara, en mdulos de Mxima Seguridad en Colina 2, en la CAS, y en los penales de Puerto Montt y Rancagua. As ha sido mi condena. No pas mucho tiempo en el mismo recinto y me pelotean -como dicen aqu- a diferentes unidades, por mis antecedentes subversivos y las causas por las que vengo: robos y asaltos armados. Me consideran de alta peligrosidad, dice a Punto Final. Actualmente, estoy preso en la crcel concesionada de Rancagua. Aqu los problemas de hacinamiento no son tan graves, pero existen. No s las estadsticas, pero puedo decir que hay mdulos para 50 internos y tienen doble litera, es decir, los habilitaron para ms de 75. Y hay otros, grandes, de tres literas, pero que tienen habilitadas cuatro En mayo de 2015, en la crcel concesionada Santiago 1, aconteci un caso de apaleos, malos tratos y torturas. Hubo allanamientos y los gendarmes bajaron a golpes a los presos al patio del mdulo, donde fueron desnudados, los obligaron a ponerse en cuclillas, los golpearon con bastones, patadas y puos. En enero de 2016 se formaliz a 11 de esos gendarmes -cinco cabos, cuatro gendarmes primeros, un gendarme segundo y un capitn- por torturas y malos tratos. Quedaron con medidas cautelares en espera del juicio. Desde eso, el abuso disminuy algo, pero los malos tratos no terminaron. Es comn que en los allanamientos golpeen y apaleen a los internos y, a veces, te rocen gas en los ojos, y que te manden a celdas de castigo, dependiendo de la falta, de 5 a 10 das. Una celda que es para un interno pero donde mantienen castigados hasta a 5 Las celdas ya no tienen agua y, durante el castigo, hay solo una hora de patio. En la Crcel de Rancagua el trato a nuestros familiares no es tan malo, a diferencia de la ex Penitenciara donde s es discriminatorio y degradante. Aqu a las mujeres les revisan la ropa interior y las hacen sentarse en una silla electrnica que detecta metales. Pero en la ex Penitenciara y otros penales como Colina 2 o Santiago 1, les hacen abrir las piernas sin ropa interior, las obligan a pujar, las manosean y las tratan de manera humillante y discriminatoria.

A mediados de enero, la ONG Marco en Libertad llam a las autoridades a poner fin a los abusos de poder de parte de Gendarmera que estn ocurriendo en la Crcel de Valdivia. El reo Cristian Abello denunci maltrato fsico y sicolgico, inici una huelga de hambre, cosi su boca en protesta e intent ahorcarse. Denunciamos al cabo 1 Cares, el capitn Moya y el coronel Gallardo, quien oficia de alcaide. Hemos recibido en ocasiones anteriores denuncias de este joven que ha sufrido un acoso constante. No es posible que las personas privadas de libertad tengan que llegar a estos extremos para ser escuchados y que los funcionarios sigan impunes y sus abusos se consideren como algo normal. Exigimos que los gendarmes involucrados sean destituidos y procesados, dice Gloria Moneny, directora de la ONG. A fines de febrero, los presos de Valdivia declararon que 23 de ellos fueron brutalmente golpeados por gendarmes a cargo del coronel Gallardo: Interrumpieron arbitrariamente el horario de visita, estando aqu los familiares. Para tomar represalias nos llevaron a todos, nos tiraron cualquier gas y nos pusieron cualquier palo. Estamos todos golpeados. A todo el mdulo 41 infringieron golpes por montn y nos tiraron un gas espuma directo a los ojos que nos dej el rostro irritado e inflamado y no nos llevaron a constatar lesiones inmediatamente. Se llevaron a tres personas castigadas por supuesta reaccin activa, argumento que cuestionamos pues uno de ellos, Cristian Abello, lleva 30 das en huelga de hambre por agresiones anteriores y adulteraciones en su hoja de conducta. No est en condiciones fsicas ni anmicas. Tambin fueron castigados Robinson Veliz y Jairo Peso, que regres con el rostro desfigurado por los golpes y con su visita cancelada para evitar que sus familiares lo vieran en ese estado, denuncia uno de los reos. Ante este nuevo abuso de poder, 169 internos de los mdulos 41, 42, 43, 44 iniciamos una huelga de hambre lquida este 22 de febrero, para exigir el fin de los abusos y torturas, dice.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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