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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2016

La gira de Obama busca una nueva subordinacin a Estados Unidos

Leandro Morgenfeld
Cambio, Nmero 35

En su segundo mandato, Obama decidi recalcular su estrategia y avanzar en una nueva ofensiva, con las dos facetas habituales, zanahoria y garrotes. Por estos das, podemos apreciar ambas: el avance de la distensin con Cuba y, a la vez, un nuevo ataque contra Venezuela. Cmo debe leerse esta gira clave, que incluye la histrica visita a Cuba y la vuelta a la Argentina?


En sus ltimos meses como presidente, Barack Obama intensifica la ofensiva de Estados Unidos para recuperar el liderazgo regional. Si en la posguerra fra su hegemona en Amrica Latina y el Caribe pareca estar exenta de grandes desafos, en los primeros aos de este nuevo siglo debi enfrentar tanto los proyectos de cooperacin poltica e integracin alternativa que impulsaron los llamados gobiernos progresistas, como la competencia china, que se transform en un socio comercial y financiero indispensable para muchos pases.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos consolid su dominio regional y llev a fondo la doctrina Monroe de 1823: Amrica para los (norte)americanos. Logr erigir un sistema interamericano bajo su dominio, en torno a la Organizacin de Estados Americanos (OEA), cuya sede no casualmente se encuentra en Washington, a escasos metros de la Casa Blanca (un ministerio de colonias, segn la caracteriz el Che) y cuyo instrumento militar, el Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR), solo se invoc cuando Estados Unidos lo necesit y no, por ejemplo, cuando debi intervenir en favor de la Argentina en el conflicto con Gran Bretaa, en 1982. Esa hegemona fue desafiada por la Revolucin Cubana y por los movimientos de liberacin nacional y de izquierda en los aos sesenta y setenta. Estados Unidos impuls la Doctrina de Seguridad Nacional, entren a millares de militares latinoamericanos en la Escuela de las Amricas y apa golpes militares y dictaduras, adems de esquemas represivos como el Plan Cndor.

Tras la cada de la Unin Sovitica, la guerra fra y el consecuente peligro rojo ya no pudieron usarse como excusas. Se impuso el llamado Consenso de Washington y el gobierno de George Bush lanz la Iniciativa para las Amricas, que luego se transformara en el proyecto del ALCA. Esa iniciativa pretenda consolidar la subordinacin econmica latinoamericana y otorgar mejores condiciones al gran capital estadounidense para competir contra los de otros pases y, a la vez, subsumir ms acabadamente el trabajo. La ofensiva neoliberal avanz raudamente en la ltima dcada del siglo pasado, pero provoc crisis econmicas y levantamientos polticos y sociales. El cambio en la correlacin de fuerzas a nivel continental y el surgimiento del llamado ciclo progresista o posneoliberal permiti a Nuestra Amrica resistir y derrotar el ALCA hace una dcada y, a la vez, construir herramientas novedosas como la UNASUR, la CELAC o el ALBA. La hegemona estadounidense fue doblemente desafiada, con relativo xito, lo cual implic una singularidad histrica.

Obama: promesas rpidamente defraudadas

En 2009, Obama lleg a la Casa Blanca con la promesa de impulsar un giro radical en la poltica exterior de su pas, en particular hacia Nuestra Amrica, que tanto haba repudiado a su antecesor, George W. Bush. Sin embargo, ms rpido que tarde, las expectativas que haba generado se vieron defraudadas: continu la militarizacin (mantuvo la IV Flota del Comando Sur y la crcel de Guantnamo, instaur nuevas bases militares y continu con la nefasta guerra contra las drogas), el injerencismo (golpes de nuevo tipo en Honduras y Paraguay, intentos de desestabilizacin en Venezuela, Ecuador y Bolivia), espionaje contra gobiernos (denunciados por Edward Snowden) y las agresivas polticas hacia Cuba (bloqueo econmico, comercial y financiero, boicot a su inclusin en las Cumbres de las Amricas, financiamiento de grupos opositores, campaas polticas e ideolgicas contra la isla). Nuestra Amrica, en tanto, avanz en la integracin regional y profundiz los vnculos con potencias extra hemisfricas, como China y Rusia, disminuyendo la subordinacin con Estados Unidos.

En los ltimos aos, sin embargo, la crisis internacional afect el precio de los commodities, generando estancamiento y recesin en la regin, luego de una dcada de acelerado crecimiento y, en marzo de 2013, con la muerte de Chvez, se ralentiz adems el proceso de integracin alternativa. Estos cambios econmicos y polticos impulsaron a Estados Unidos a intentar recuperar la hegemona en lo que histricamente consideraron su exclusivo patio trasero.

Obama inici negociaciones con Ral Castro para retomar las relaciones diplomticas hito concretado el 20 de julio pasado, para disminuir el rechazo que la anterior poltica agresiva hacia la isla gener en el mundo entero, pero an resta mucho para normalizar las relaciones bilaterales persisten el bloqueo, la ocupacin de Guantnamo, la injerencia en los asuntos internos y la demanda de indemnizacin por las prdidas multimillonarias que caus el bloqueo. El saliente mandatario estadounidense busca pasar a la historia como el primero en visitar la isla en 88 aos y, a la vez, apuesta a impulsar la restauracin capitalista en la isla y un movimiento poltico que reclame el fin de la revolucin. Como esa poltica de distensin le gener crticas internas de los sectores ms anti-castristas, equilibr el viaje incluyendo en la gira a la Argentina.

Obama busca realzar internacionalmente la figura de Macri e impulsarlo como el nuevo lder regional de la restauracin conservadora: en las antpodas del eje bolivariano, impulsor de una poltica exterior alineada con Estados Unidos y la Unin Europea, y de una poltica econmica de matriz neoliberal, en el marco de las exigencias de los organismos financieros internacionales. Adems, pretende que Argentina se incorpore al Acuerdo Transpacfico de Cooperacin Econmica y que la DEA y el Pentgono trabajen ms estrechamente con las fuerzas de seguridad que comanda Patricia Bullrich.

Aunque con una estrategia distinta a la empleada por Henry Kissinger en los aos setenta para alinear a los dictadores latinoamericanos, la Casa Blanca sigue procurando mantener su hegemona regional y evitar que avancen proyectos de integracin alternativa como los que impulsaron los pases bolivarianos en los ltimos aos. El desafo, para los movimientos populares de la regin, es desenmascarar las polticas imperialistas, ms all de las distintas formas que adopten. El 24 de marzo, organismos de derechos humanos, sindicatos, centros de estudiantes y mltiples agrupaciones polticas repudiarn las complicidades imperiales con la ltima dictadura militar, pero tambin los intentos actuales para volver a subordinar a una regin que sigue a la expectativa de construir la patria grande que imagin Bolvar hace dos siglos.

Leandro Morgenfeld: Docente UBA. Investigador Adjunto del CONICET. Autor de "Vecinos en conflicto. Argentina y Estados Unidos en las conferencias panamericanas" y de "Relaciones peligrosas. Argentina y Estados Unidos"

​Fuente: Peridico Cambio, N 35​
Blog del autor: http://vecinosenconflicto.blogspot.com/search?updated-max=2016-03-17T07:52:00-07:00&max-results=80&start=12&by-date=false


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