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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2016

Per
Evitar el retorno de la dictadura fujimorista y acabar con el continuismo neoliberal

Julio Blanco
Rebelin


Una vez ms la movilizacin ha puesto contra las cuerdas la candidatura de la hija del dictador. Miles se han movilizado en la ciudad de Lima y en diversas regiones del interior del pas para expresar su rechazo a la postulacin fraudulenta de Keiko Fujimori. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha sentido el golpe y ha tramitado el pedido de exclusin de dicha candidatura, que como lo demuestran diversas pruebas periodsticas, tambin habra infringido la nueva ley electoral. Lo paradjico es que la seora Fujimori, segn todas las encuestadoras, encabeza la preferencia electoral con ms del 30% de votos a su favor.

La demanda principal de los diferentes sectores que se movilizan va dirigida al Jurado Nacional de Elecciones para que este tache la candidatura de Keiko Fujimori ya que viola la ley, la misma que prohbe que los candidatos otorguen regalos o dadivas a los votantes. Segn la norma, los candidatos infractores podrn ser sancionados incluso con su separacin permanente del proceso electoral. Esta ley se le aplic ya a la candidatura de Csar Acua y fue separado del proceso.

La nueva ley electoral fue aprobada por el actual parlamento peruano el ao pasado y busca acabar con la compra de potenciales votos. Este hecho era muy comn en el Per y estaba llevando a la deslegitimacin, no solo de las instituciones electorales, sino del acto electoral en s mismo.

Carcter del fujimorismo

Keiko Fujimori representa los intereses de un sector del empresariado nacional y del gran capital transnacional, los mismos que se valieron de los diez aos de dictadura de Alberto Fujimori (1990-2000), para saquear el pas a su antojo, acabando con la soberana nacional y los derechos polticos, econmicos, sociales y culturales de los trabajadores y del pueblo. Esto se hizo a travs de una poltica de liquidacin fsica de los espacios de participacin y resistencia social, por eso se intervinieron las universidades y se encarcelaron y asesinaron a cientos de dirigentes sociales del campo popular y de la izquierda.

Para legalizar el entreguismo, Alberto Fujimori implement la constitucin de 1993 que hasta hoy rige el destino poltico de nuestro pas. Esta constitucin firmada por el ex dictador - hoy preso en la DINOES - se ha convertido en la principal barrera para el desarrollo nacional y social. All se faculta la privatizacin de los servicios pblicos como la salud y la educacin, as como la evasin de impuestos a las grandes transnacionales va los contratos de estabilidad tributaria. En la constitucin de 1993 queda claramente establecido que el estado peruano se convierte en subsidiario y gendarme del gran capital monoplico, renunciando as a su facultad soberana de promover el desarrollo econmico y social.

La cada de la dictadura y el continuismo neoliberal

Los gobiernos que siguieron a la dictadura fujimorista (Paniagua, Toledo, Alan Garca y Ollanta), han continuado bajo el piloto automtico del neoliberalismo en materia econmica y en el terreno poltico han mantenido inclume el rgimen heredado del fujimorato, a ello se debe que la constitucin del 93 no se haya cambiado. Por esta razn el crecimiento econmico producto del boom exportador de materias primas, jams llego a los bolsillos del pueblo y solo sirvi para incrementar las ganancias de los grandes empresarios extranjeros y sus socios locales, as como de un puado de polticos y de tecncratas del estado, los cuales se han terminado convirtiendo en una casta de lobistas ajenos a los intereses de la ciudadana. Esta es la causa de fondo que genera la corrupcin en el sector pblico y el envilecimiento de la poltica en nuestro pas.

El gobierno de Ollanta Humala contribuy sustantivamente al desprestigio de las opciones de cambio, ya que lleg a palacio planteando acabar con el neoliberalismo y cambiar la constitucin del 93 va asamblea constituyente, sin embargo ya en el poder traicion sus promesas de campaa y a millones de peruanos que votaron por la gran transformacin.

Investigaciones recientes realizadas por la justicia brasilea sobre el caso Lava Jato ponen en evidencia que el gobierno saliente de Humala estara embarrado hasta el cuello de corrupcin (recibi 3 millones de dlares de la empresa brasilea Odebrech), por eso y para no terminar tras las rejas, la pareja presidencial se encuentra ocupada buscando una candidatura presidencial potable que les permita impunidad por los siguientes cinco aos. Para cumplir esa funcin impulsaron la candidatura de Julio Guzmn y, al parecer, ahora que esta candidatura se cay como producto de su improvisacin, estn en la bsqueda de un nuevo elegido que les permita concretizar sus objetivos.

La izquierda en la encrucijada

La izquierda para estas elecciones presidenciales no ha podido articular un espacio unitario y representativo del movimiento social en su conjunto, lo cual desde ya es una desventaja si consideramos la fuerza del enemigo al cual nos enfrentamos.

Sin embargo, la derecha tambin se presenta fragmentada debido a los apetitos de poder existentes en sus diversas facciones, ello gener la cada de las candidaturas de Julio Guzmn y de Cesar Acua (neoliberales de segunda generacin), lo cual abri una situacin indita que est llevando a que la voluntad de cambio de millones de peruanos se exprese en las candidaturas de Alfredo Barnechea de Accin Popular (11.5%) y de Veronika Mendoza del Frente Amplio (7.5%).

Alfredo Barnechea, quien postula por Accin Popular partido centrista que ya gobern el pas en dos ocasiones (1963-1968 y 1980-1985) a travs de su lder fundador Fernando Belaunde, plantea mantener la constitucin del dictador y los tratados de libre comercio como los TLCs y el temible TPP que nos ata de pies y manos al imperialismo norteamericano, por tanto y ms all de su retrica desarrollista, esta candidatura es ms de lo mismo.

Veronika Mendoza, por otro lado, plantea un programa de reformas basado en la redistribucin econmica, la diversificacin productiva, el respeto al medio ambiente y la participacin ciudadana va la consulta previa. Si bien en el programa del Frente Amplio se habla del cambio de constitucin, ese no ha sido hasta ahora el eje de su campaa presidencial.

El Frente Amplio es un conglomerado de partidos de izquierda (suelen llamarse de nueva izquierda) que surgi como negacin de los partidos de la izquierda tradicional peruana vinculada histricamente al estalinismo y al maosmo.

Si bien existe pluralidad en su seno y sectores que tienen una perspectiva antimperialista y por esa va anticapitalista como el MPGT, lo cierto es que los partidos ms grandes y representativos del Frente Amplio como Tierra y Libertad y Sembrar (del cual proviene la candidata presidencial) asumen la ideologa postmarxista, por eso sus anlisis estn desprovistos de la perspectiva de clase y sus objetivos estratgicos son ajenos al socialismo revolucionario. Tanto Tierra y Libertad como Sembrar tienen como finalidad superior la construccin de una sociedad del buen vivir, donde al parecer el sujeto social sera una abstracta ciudadana (cultural y ambiental) desvinculada de la estructura econmica y de la propiedad sobre los medios de produccin.

Las otras dos fuerzas de izquierda que postulan en estas elecciones (MAS-Democracia Directa y Per Libertario), hasta el momento han alcanzado poca significacin electoral y lo ms probable es que no pasen la valla, perdiendo asi su inscripcin. De ellas, cabe destacar la candidatura de Gregorio Santos (MAS-Democracia Directa), lder de la lucha social contra el emblemtico proyecto minero Conga en Cajamarca. Esta lucha junto a la de los campesinos del valle de Tambo en Arequipa, fueron las ms importantes que se libraron durante el actual gobierno y le significaron una derrota categrica al presidente Ollanta Humala y a su entorno, ya que no pudieron implementar dichos emprendimientos mineros a pesar de la represin y la criminalizacin de la protesta social que se implement desde el estado y que cost muchos muertos, heridos y detenidos.

Gregorio Santos, despus de esta gesta, fue encarcelado hasta la actualidad sin que se le haya iniciado aun proceso judicial, ya que no existen las pruebas suficientes para incriminarlo. El estar preso y no contar con una estructura partidaria nacional le ha pasado la factura a su candidatura, por lo cual no ha podido despegar. Desde la prisin Santos ha denunciado la poltica continuista de este gobierno y el modelo neoliberal planteando como salida la convocatoria a una Asamblea Constituyente para cambiar la constitucin y reestructurar el estado.

La voluntad de cambio encuentra un nuevo cause

La voluntad de cambio que llev al gobierno a Ollanta Humala el 2011 no ha desaparecido. Si bien es cierto la traicin ollantista ha generado mucha desconfianza a nivel del movimiento social, este sigue luchando e imponiendo sus condiciones. Por eso los proyectos mineros Conga y Tia Maria fueron rechazados por la movilizacin social, asi como el proyecto de ley que reduca los derechos sociales a la juventud (ms conocido como ley pulpin), a ello se suma la victoria popular contra la repartija y contra el monopolio de las Aseguradoras Privadas AFPs.

La desconfianza en las principales instituciones del estado como el poder judicial, el congreso, el jurado electoral, la polica nacional y los partidos polticos tradicionales, tambin es una constante. Todos ellos son vistos como gestores de la corrupcin institucional. Esto se expresa electoralmente en que un sector importante del electorado (ms del 40%) dice que viciar su voto en las prximas elecciones y un 60% se muestra como crtico al neoliberalismo, mientras tanto otro porcentaje mucho mayor considera a la corrupcin como uno de los principales problemas del pas.

Es en ese entender que la posibilidad que Keiko Fujimori postule a la presidencia de la repblica, violentando la nueva ley electoral y que incluso gane las elecciones a pesar de representar a un gobierno corrupto como el de su padre, ha servido como catalizador para encaminar el descontento social, el cual se expresa en las movilizaciones que se vienen dando en todo el pas bajo la consigna ni olvido ni perdn, Fujimori nunca ms!

Por una salida transicional que nos permita empalmar con la voluntad de cambio

Por eso creemos que luchar hoy contra la posibilidad del retorno de la dictadura de los Fujimori es una tarea de primer orden que debe comprometer todos nuestros esfuerzos. Sin embargo, a esta tarea titnica, debemos aunar la de luchar tambin contra el continuismo poltico y econmico que en las prximas elecciones del 10 de abril se expresar en las candidaturas de Alfredo Barnechea, PPK, Alan Garca, Alejandro Toledo, entre otros personajes vinculados al neoliberalismo.

Urge una nueva legislacin electoral democrtica que acabe con el veto a los sectores populares. Es fundamental facilitar las formas de participacin poltica del pueblo y los trabajadores acabando con la excluyente modalidad que obliga a que para inscribir una organizacin poltica se deba contar con ms de 1 milln y medio de firmas. Es necesario acabar tambin con la altsima valla electoral (5% del electorado) que saca de carrera a los partidos pequeos. Debemos democratizar la participacin electoral democratizando la economa y el control sobre los medios de comunicacin ya que no es justo que quienes ms recursos tienen tengan mayor acceso a los medios y por tanto estn facultados para imponer su visin hegemnica de la poltica. Todo ello y mucho ms, solo ser posible si ponemos en cuestin la actual estructura jurdica expresada en la constitucin de 1993 que sirve como fundamento legal para leyes antidemocrticas y excluyentes como la actual, que para lo nico que sirven es para mantener vigente el actual modelo econmico.

Por eso debemos dar batalla tambin en el terreno electoral para de esa manera elevar el nivel de conciencia y de organizacin del pueblo. En periodos electorales como estos, el pueblo est ms predispuesto que de costumbre a escuchar propuestas que respondan a sus inquietudes y necesidades. Por eso debemos anteponer al programa poltico de las fuerzas conservadoras un programa que recoja las demandas de cambio expresadas en la lucha contra el neoliberalismo y la constitucin mafiosa de 1993, planteando la necesidad de una Asamblea Constituyente con participacin del pueblo y los trabajadores, para de esa manera abrir un periodo de transicin que nos permita construir un nuevo rgimen poltico basado en una democracia participativa que se sostenga en el poder del pueblo organizado.

Esto deber ir aunado a la tarea de fortalecer desde las bases las organizaciones de los trabajadores y del pueblo creando vasos comunicantes y mecanismos democrticos que nos permitan acabar con la fragmentacin y la burocratizacin y de esa manera, en la calle y con la lucha, empezar a construir una sociedad con justicia social y soberana nacional.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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