Portada :: Ecologa social :: El genocidio industrial del amianto
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2016

El ascensor horizontal de los carnvoros vegetarianos

Francisco Bez Baquet
Rebelin


En nuestra amada y nunca bien ponderada Espaa de nuestros desvelos, actualmente, por mor de consolidar mayoras de gobernanza que permitan llevar a buen puerto las polticas del cambio, estamos asistiendo al espectculo en el sentido literal del trmino-, de las ms exticas y variopintas coyundas ideolgicas (todo por el poder pragmtico o por el pragmatismo poderoso, podra ser su lema), a veces en versin mnage trois, y con resultados que apuntan a preocupantes, segn podremos ver.

No se advierte, o al menos se minusvalora, el riesgo de que ese cambio, cuando es fruto de transacciones, pactos, intercambios de cesiones, y cambalaches mltiples, pueda dar, como brebaje resultante del cctel ideolgico y, sobre todo, de respectivas praxis poco o nada compatibles pero mezcladas, algo que pueda consistir en un cambio a peor.

No se advierte, al parecer, tampoco, que quizs la forma ms certera de esterilizar todo ese impulso vigoroso que pareca emanar de la salida a la palestra poltica de los nuevos protagonistas emergentes, era dopndolos con el aditamento de unos pegajosos lazos con los de siempre, cuando stos no hacen el ms mnimo gesto, siquiera cosmtico, de abandono de aquellas prcticas que han llevado a la imperiosa necesidad social de que esos nuevos protagonistas, en los que se personalizan las ansias de cambio de toda una nacin, tuvieran ocasin, oportunidad y nicho ecolgico del que surgir a la relevancia poltica.

Como es muy socorrido andarse con generalidades, y no concretar, con el dedo acusador, qu procesos, o qu resultados, avalaran toda esa fraseologa negativa nuestra, lo que llevamos dicho lo vamos a intentar respaldar, aduciendo un ejemplo concreto, que seguidamente pasamos a exponer.

En Toledo, desde hace ya bastantes aos, se arrastra el problema de que el medio ambiente, la atmsfera, en definitiva, han estado en situacin de grave contaminacin, por haberse arrojado, de forma totalmente ilegal, unos residuos procedentes de la fabricacin de productos de amianto-cemento, que haban sido arrojados en los terrenos de unas fincas, de propiedad privada, prximas a la hoy clausurada fbrica de la extinguida empresa Ibertubo.

Se trata, por tanto, de un problema heredado del pasado, cuando los responsables polticos de las administraciones concernidas por el problema eran otros, que nada o poco tienen que ver con sus actuales detentadores. Ni los propietarios, ni las autoridades, stas por va coercitiva o por s mismas, han procedido a poner remedio a la situacin, hasta conducirla a parmetros compatibles con la legislacin vigente.

Hay ciertos elementos a considerar, que condicionan totalmente el criterio que pueda merecernos todo lo sucedido, hasta la situacin presente. En una exposicin no ocupacional al asbesto, en exteriores no confinados, el nivel de concentracin de fibras suspendidas en la atmsfera, se corresponde con un riesgo de generar alguna de las patologas asbesto-relacionadas, que en la prctica se circunscribe solamente a lo que es el cncer llamado mesotelioma, y a lo sumo tambin a unas placas pleurales, afeccin benigna. Es decir, que ante una situacin como la contemplada, no es previsible que nadie pueda quedar afectado por, por ejemplo, una asbestosis.

Esa vinculacin, prcticamente exclusiva, de la exposicin no ocupacional al asbesto, con el mesotelioma, viene dada por el hecho de que para desencadenarlo bastan con dosis dbiles, concentraciones mnimas, o exposiciones espordicas e incluso puntuales o nicas.

La exposicin no ocupacional, habitualmente es muy inferior a la laboral, y sin embargo, los mesoteliomas se producen tambin con ella.

No existe dosis alguna, que constituya un umbral, por debajo del cual est cientficamente demostrado que no hay riesgo de que se desencadene un mesotelioma. Por lo tanto, la cuestin, siempre, no es de si se cumplen o se rebasan unos lmites legales (cuando existen), que siempre son arbitrarios, como lo demuestra el hecho de que, simultneamente, y segn la legislacin del pas considerado, stos puedan tener valores que pueden diferir entre s, hasta en un factor cien.

Los estudios experimentales evidencian que, en condiciones de laboratorio, una nica inhalacin de aire polucionado por fibras de amianto, puede bastar para originar un mesotelioma.

Los estudios epidemiolgicos evidencian tasas de mesotelioma, netamente superiores a la de fondo correspondiente al pas o zona geogrfica considerada, en un radio de varios kilmetros, a partir del foco industrial o natural (taller mecnico de reparacin de vehculos a motor, muelle, zona portuaria, astillero, fbrica de amianto-cemento, mina, cantera, etc.), y en concordancia con la direccin de vientos predominantes, lo cual constituye un elemento ms de conviccin, respecto a la etiologa del incremento mrbido advertido. Se registra en algunos casos, incluso, la afectacin de animales domsticos residentes en el entorno, y que, por supuesto, nada tienen que ver con una presunta exposicin laboral, que en el caso de los seres humanos podra ser aducida como posible o probable.

El mesotelioma es un cncer incurable, sin perspectiva realista de que pueda llegar a dejar de serlo en un plazo ms o menos corto, que adems determina una muerte que no ha de demorarse ms all de unos cuantos meses a partir del primer sntoma, y que es acompaada de horribles y espantosos dolores, imposibles de mitigar.

En el caso que nos ocupa, varios factores deben ser debidamente considerados. Se trata de un vertido salvaje, con una importante carga de residuos, de no pocas toneladas de peso. Su antigedad, a la intemperie, presupone un estado de degradacin, que podemos caracterizar como de friabilidad sobrevenida, por obsolescencia. Se han generado lodos, que han vertido por cauces de escorrenta.

Basta con echar una simple mirada a las fotografas tomadas del vertido, para que, sin necesidad de mediciones, se pueda advertir que ese entorno medioambiental no es precisamente el que nosotros desearamos para nuestros propios hijos. No obstante, permtasenos algn comentario acerca de las condiciones idneas en las que unas mediciones de tales caractersticas deben ser acometidas. Dicho con toda claridad: si tales condiciones no han sido tomadas en cuenta, tales mediciones no valen.

Al tratarse de unas mediciones efectuadas en exteriores, en un espacio no confinado, la medicin debe basarse en microscopa electrnica, y no en la ptica, que es la que suele emplearse para las mediciones en el mbito laboral. Por cada fibra detectada con microscopa ptica, se detectan uno o dos centenares de fibras visibles slo al microscopio electrnico. En trminos generales, todas son cancergenas, y todas forman parte de la llamada fraccin respirable, invisibles al ojo desnudo, sin el auxilio de instrumentos de microscopa.

Otra condicin indispensable para que una medicin de esas caractersticas sea vlida, es que la toma de muestras de aire haya sido realizada mediante el uso de una sonda isodinmica, que neutralice el previsible efecto distorsionador del viento reinante en el momento de efectuar la medicin.

Aun as, resulta imprescindible tambin, abstenerse de efectuar medicin alguna, en aquellos das en los que las condiciones meteorolgicas no son favorables. Esto, en la prctica, presupone que tales mediciones, en determinadas pocas del ao, no se deben de acometer.

Es a esta situacin, segn todo lo narrado aqu, a la que se enfrentan las actuales autoridades, concernidas por el problema.

Nuestra fuente, es la informacin publicada en Diagonal el pasado da 25, y firmada por Mara Jos Esteso Poves (https://www.diagonalperiodico.net/global/29729-300-metros-toneladas-amianto.html#comment-19562).

Como prrafos relevantes, cabe destacar los siguientes:

Recomendamos al amigo lector, atender a lo expresado en nuestro artculo:

Francisco Bez Baquet Una alcahueta, llamada alarma social Rebelin, 17-09-2015 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203376 

Y hasta aqu hemos llegado, seores, a que los polticos de nueva hornada, en conjuncin con los de antao, recurriendo, una vez ms, al espantajo de la socorrida alarma social, vengan a decirnos, como acompaante de su inactividad, que no existen niveles de riesgo. Tommosles la palabra, y ofrezcmosles el trueque de su vivienda, por otra situada a no ms de trescientos metros de este inocuo vertido de amianto, y digmosles, al propio tiempo, que no es para que nos salgan con declaraciones como esa, para lo que les han votado, quienes han confiado en que lo hacan por el cambio en un pas, del que ya se dijo que espaol era todo aquel que no poda ser otra cosa.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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